Vientos del Norte
Acerca de
Este blog es un espacio para mí y lo que siento, lo que sentí, lo q me gustaría sentir xo no puedo...Para lo que me pasa, o lo que sueño que me pasa... porque a veces realidad y fantasía se entremezclan peligrosamente, y no soy capaz de distinguir “mi mundo” del resto del mundo.
Sindicación
 
Insomnio y juegos on line
Qué noche taaan horrible!!! Ya está prácticamente amaneciendo y yo aún no he conseguido pegar ojo. Mi insomnio habitual está llegando a cotas insospechadas... Llevo desde las dos de la mañana tratando de dormirme y no hay manera.Influye bastante el hecho de que no pueda parar de toser (yo creo que estoy rozando la tuberculosis).

Me he tomado dos vasos de leche, cinco caramelos Halls de miel y limón, he ido al baño 3 o 4 veces, me he leído media biografía de Comte... Y como aún así no he conseguido conciliar el sueño he optado por ponerme a jugar a los típicos jueguillos en Flash de internet... Pero en vez de entrarme sueño, todo lo contrario claro, que me vicio a jugar y me despejo más. Qué horror, qué puta noche y qué puta tos.
 
Veiiinticinco de dicieembre... fun, fun, fun...
Ya sé que aún quedan varios días para el 25, pero es que me he comprado el billete de bus para ir a casa, y me ha entrado el espíritu navideño. ¡Qué ganas de ver a mi gente!!!

La verdad es que a mí nunca me ha gustado la Navidad. Soy de esas personas a las que estas fechas les provocan una inexplicable mezcla de tristeza y melancolía. Y es que la Navidad es así: o te encanta o la odias.

Pero este año es distinto. Me he semi-emancipado; y digo semi porque no estoy currando. Osea, que estoy viviendo del cuento...pero sola. Así que voy a pillar con muchas más ganas las comidas familiares y el cd de "villancicos versión merengue" de mi abuela (sí, sí, con ritmos de salsa y merengue, que mi abuela es muusha abuela).

Sólo espero que a mi hermana (de 17 maravillosos años) no le de por amenizar estos entrañables momentos familiares lanzandome todo tipo de indirectas sobre la chicaque me gusta (o que me gustaba, ya no sé...) o iniciando entretenidos coloquios sobre el matrimonio homosexual. Y es que la "niña" tiene una peculiar habilidad para joder la manta, y para hacer que salga la fibra más homófoba e intolerante de mi familia, con la consiguiente mala ostia contenida que ello me provoca.

Y es que, aunque mis preferencias sexuales seanun secreto a voces para mi madre, padre y tí@s, en estas cenas familiares también están mis abuelos... Y claro, hay cosas que una mente de 80 años no alcanza a entender. Prefiero aguantar el típico comentario de mi abuela sobre un ex mío: "¡Con lo majo que era ese chico!Pues no vas a encontrar otro mejor, eh?"

Ya, abuela, majisííísisimo, ero le faltan un par de "razones" para que la cosa funcione. Y no quiero encontrar "otro igual"; quiero "otra", aunque no sea tan maja.

La conversación me resulta incómoda, pero siempre mejor que pasar por el trago de decirle que soy bollera. "Bo... qué?"- me diría. ¡Pobre abuela! Si Franco levantara la cabeza... No, ahora en serio, que ya no está el horno para "bollos", con 80 primaveras.
 
Por fin me he decidido
Llevaba tiempo dándole vueltas a lo de escribir un blog. Incluso aunque no me lea ni me comente nadie, puede ser una buena forma de terapia. Lo digo por que, de los casi 3 meses que llevo en Madrid, mi día se limita a lo siguiente: media hora entablo conversación con otros seres humanos, 10 horas duermo a pierna suelta (todo lo suelta que me permite mi camastro carcelero de 80cm de ancho) y el resto del día, básicamente, hablo sola.

No sé en que momento lo de hablar sola empieza a considerarse patológico… Creo que aun no he llegado a esos extremos pero, como más vale prevenir que curar, voy a ponerle remedio. Cuando tenga ganas de hablar con alguien me refugiaré en el blog, y así me ahorro las facturazas de móvil, fruto de mis interminables conferencias con familia & friends (más friends que family, todo hay q decirlo).

Pero, a pesar de que me apetecía bastante lo del blog, siempre lo acababa posponiendo. En parte por pereza, y en parte por que depender del wifi del vecino me limita muxo a la hora de actulizar (no siempre consigo pillar la inalámbrica).

Sin embargo, creo q ha llegado el momento. ¿Qué por qué? Porque ayer tuve una señal (fruto del azar, producto del destino... ): acabar a las 6 de la mañana buscando un sitio para desayunar junto a Djuna y Elena. Y aunque no las conocía de antes, había leído sus nicks más de una vez en el diario de la Ricci. Dos tías muy majas, la verdad. Así que nada, que no me enrollo más, que me ha picado el gusanillo bloguero y aquí estoy.

Ahora a ver si actualizo, por que mi mayor defecto es, sin duda, mi falta de constancia entodo lo que hago. Y otro de mis retos es no enrollarme mucho en cada post (reto que hoy no he logrado...).