TRIPLE V, DE TRIPLE VIRGINIDAD
Después de Héctor el Capullo, pasé un mesecito conociendo gente. Mi gran descubrimiento: gaydar, chueca.com y bakala. Me dije, "Si uno se hace gay, se hace gay bien, hostias"; asique ni corto ni perezoso yo, que no voy sin camiseta ni por casa, puse una foto mía en gayumbos, con cara y todo, bien empalmadito.Así, me empezaron a llover los mensajes (aún hoy, despues de haberlas quitado por cosillas que ya contaré, tengo bastante éxito con los mensajes) y conocí bastante gente. Entre toda esa gente, dos sin duda protagonistas: Felipe y Carlos. A Felipe le conocí en un chat cutre, en el primero que me empecé a meter. Cosas de la vida, ese día estaba muy triste por un tío que me mintió hasta en el pie que usaba, y sólo entré por distraerme. Su nick era "2xicosgays". Me fijé en el nick, pero no abrí. Lo cierto era que no tenía ganas de hablar con nadie pero, ¡sorpresa, me abrió él!
Tras cruzar unas palabras, pusimos las cam. De pronto ví dos chicos, uno muy jovencito, muy parecido a mí: moreno, delgado, carita de niño, de 16 años, éste era Jorge. El otro era un chico ya en la veintena, guapete, aunque no un Brad Pitt, moreno, pelo corto pero largo por atrás, de 24 años. Felipe es de estos chicos que tienen algo, un atractivo que no sabes muy bien el qué. Una cara de hacer cosas malas que tiene su puntillo. A mí me encantó desde ese momento. Hablamos. Me dio una envidia increíble cuando se besaron delante mía.
Después seguimos hablando, lo típico, tonteando. Felipe y yo empezamos a hablar todos los días, nos llamábamos por telefono, hablamos por el msn. Me prometió que vendría a Madrid (él es del Norte). Con todo, empezamos a coger mucha confianza. Se nso empezó a escapar algún "te adoro", "un besazo mi vida", "te quiero". Tuvimos unos días super cursis. Yo empezaba a sentir que le necesitaba, que le quería. Pero Felipe es de estos chicos que... que no quieren relaciones serias. Él mismo me ha dicho, partiéndome el corazón sin que lo sepa, pero con esa falta de maldad que las buenas personas tienen que él "nunca se ha enamorado". Y por tanto, ni mucho menos de mí.
Por ello conocí a Carlos, éste si en gaydar. Carlos es super especial. Tiene 27 (ya véis que me van los maduritos). No es un chico del montón, tiene una personalidad arrolladora. Es gaditano, y con sólo hablarte, sabe como hacer que comas en su mano. Y él quería una relación seria (creedme que la quería, ya os contaré más adelante). Pero a la vez es un chico posesivo y algo raro. A todo esto, ya había fijado fecha con Felipe para pasar un fín de semana en Madrid: el finde del 8 al 11 de Junio (como véis hace poquisimo). Pero las cosas se tenían que complicar: Carlos me hizo prometerle que la virginidad la perdería con él. Lo peor era que él estaba en Cádiz y no vendría hasta finales de Junio.
"¿Y qué hago yo ahora con Felipe?" A él también le quería, y mucho. Se me planteaba lo siguiente: ¿chico al que quiero pero que no me quiere pa algo serio y que viene dentro de poco; o chico que me quiere para algo serio, y yo quiero [pero algo menos], y que está lejos hasta dentro de un tiempo?. Decidí que no podía cancelar lo de Felipe, no era justo. Así que mentí a Carlos, le dije que lo había cancenlado, y ya me inventaría algo para el finde que estaría desaparecido. El caso es que Carlos siguió presionándome, me agregame con msn falsos y me proponía follar y cosas así. Me empecé a desquiciar. Él otro me decía que si ya no era "el único", que "ahora con Carlos ya me quieres menos". ¡Qué agobio por Dios!
Me dije: ni pa uno, ni pa otro. Asi que urdí mi fabuloso plan: perdería la virgnidad las veces que hiciese falta, en concreto 3, asi contentaba a todos. Me explico. Cogí a un entrenador físico que estaba cachas cachas, que tenía ya 34 takos (yo 17, multiplicad que os sale que me dobla la edad xD), y el finde antes de que viniese Felipe me fui a su casa a echar mi primer polvo... 3 horas y media revolcándonos. La verdad que estuvo genial. Mi pérdida de virginidad número 1. Luego, al finde siguiente, estaría con Felipe los 3 días. Pérdida de virginidad nº 2. Y por último, a finales de Junio, estaría con Carlos. Pérdida de virginidad nº3.
A todo esto, los días 12, 13, y 14 de Junio tuve la Selectividad...Asi que imagináos el percal... Pero es un post para otro día ;). Un beso!
HÉCTOR: MI PRIMER CONTACTO CON UN TÍO
A Héctor le conocí un lunes en un chat y quedé con él el miércoles. ¿Estaba desesperado? ¿Fue un flechazo? ¿Estoy como una cabra? No, pero decidi que o lo hacia entonces o nunca.
Héctor es el tío que físicamente me pone, y mucho. Ancho de espaldas,1,85, guapo, moreno, fuerte (no se puede decir que cachas), monitor de piscina y 7 años mayor que yo, era el candidato ideal.
Quedamos en la estación de mi pueblo a las 3:30 de la tarde, hacías bastante calor y yo estaba que me moría de los nervios. No había querido darme su móvil, según él "por si te arrepientes, así no puedes llamarme para que no vaya, jaja", y lo único que sabía es que conducía un golf rojo.
Cuando lo ví aparcar, y ví lo mayor que era, sólo pudo cruzar una frase por mi mente, sí una frase de ese Yo Cagón que tenemos todos, "¿en qué movida te has metido, con lo a gusto que estabas reprimido sexualmente?. ¿Es que no ves la tele? Como sea un psicópata...". Pero bueno, supongo que el Yo Gay, salido como estaba, le metió una colleja y se calló y yo me monté en el coche.
El caso es que Héctor fue muy majo, me preguntó por mis exámenes, se preocupó de la nota bla bla bla. Llegamos a un descampado y paró el coche. Yo estaba tan nervioso que creía que iba a estallar. Finalmente empezamos a besarnos, todo dentro de su coche claro. Recuerdo que fue... en fin no se, fue menos de lo que me esperaba. Fue casi como besar a una tía, en eso no hay mucha diferencia. Tenía un paquete impresionante, no excesivamente larga pero si gorda, por lo que con sólo tocarla me puse "tontorrón" al momento.
Él, entonces, me bajó los pantalones y empezó a chuparmela. Yo ya había tenido novias, pero con ninguna había pasado de dedos y pajas. La sensación de que te la chupen fue.. buff!!! Paró un momento y empezó a bajarse los pantalones. Lo cierto es que yo ya tenía ganas de chupar una polla, no sé, creo que nos pasa a todos, esa curiosidad por como será. En cuanto la vi me tiré a por ella... jajaja y... ¡oh sorpresa! ¡las poyas no saben a nada! Jajajaja os juro que creía que sabían algo, mal claro, pero que sabían a algo. En realidad era como chupar... una especie de palo de goma. Pero bueno, me gustó.
El caso es que nos corrimos en menos de 20 minutos, y a las 4 ya estaba de nuevo en la estación. Creía que Héctor y yo al menos podríamos ser amigos... ¡de los seis mil millones de personas que habitan la Tierra, sólo él sabía lo que había pasado! Tenía muchas ganas de hablar con él. Le estuve esperando todo ese día en el msn, y el día siguiente también. Incluso falté a un exámen de matématicas el jueves por estar por la mañana en el msn a ver si se conectaba. Por la noche, ya se me ocurrió algo: www.quienteadmite.com. Me había borrado.
El muy cabrón me borró ese mismo día. En fín, él se lo pierde.
Héctor es el tío que físicamente me pone, y mucho. Ancho de espaldas,1,85, guapo, moreno, fuerte (no se puede decir que cachas), monitor de piscina y 7 años mayor que yo, era el candidato ideal.
Quedamos en la estación de mi pueblo a las 3:30 de la tarde, hacías bastante calor y yo estaba que me moría de los nervios. No había querido darme su móvil, según él "por si te arrepientes, así no puedes llamarme para que no vaya, jaja", y lo único que sabía es que conducía un golf rojo.
Cuando lo ví aparcar, y ví lo mayor que era, sólo pudo cruzar una frase por mi mente, sí una frase de ese Yo Cagón que tenemos todos, "¿en qué movida te has metido, con lo a gusto que estabas reprimido sexualmente?. ¿Es que no ves la tele? Como sea un psicópata...". Pero bueno, supongo que el Yo Gay, salido como estaba, le metió una colleja y se calló y yo me monté en el coche.
El caso es que Héctor fue muy majo, me preguntó por mis exámenes, se preocupó de la nota bla bla bla. Llegamos a un descampado y paró el coche. Yo estaba tan nervioso que creía que iba a estallar. Finalmente empezamos a besarnos, todo dentro de su coche claro. Recuerdo que fue... en fin no se, fue menos de lo que me esperaba. Fue casi como besar a una tía, en eso no hay mucha diferencia. Tenía un paquete impresionante, no excesivamente larga pero si gorda, por lo que con sólo tocarla me puse "tontorrón" al momento.
Él, entonces, me bajó los pantalones y empezó a chuparmela. Yo ya había tenido novias, pero con ninguna había pasado de dedos y pajas. La sensación de que te la chupen fue.. buff!!! Paró un momento y empezó a bajarse los pantalones. Lo cierto es que yo ya tenía ganas de chupar una polla, no sé, creo que nos pasa a todos, esa curiosidad por como será. En cuanto la vi me tiré a por ella... jajaja y... ¡oh sorpresa! ¡las poyas no saben a nada! Jajajaja os juro que creía que sabían algo, mal claro, pero que sabían a algo. En realidad era como chupar... una especie de palo de goma. Pero bueno, me gustó.
El caso es que nos corrimos en menos de 20 minutos, y a las 4 ya estaba de nuevo en la estación. Creía que Héctor y yo al menos podríamos ser amigos... ¡de los seis mil millones de personas que habitan la Tierra, sólo él sabía lo que había pasado! Tenía muchas ganas de hablar con él. Le estuve esperando todo ese día en el msn, y el día siguiente también. Incluso falté a un exámen de matématicas el jueves por estar por la mañana en el msn a ver si se conectaba. Por la noche, ya se me ocurrió algo: www.quienteadmite.com. Me había borrado.
El muy cabrón me borró ese mismo día. En fín, él se lo pierde.
¿Un gay nace o se hace?
Comienzo mi blog contadoos un poco de mi vida, cosa que me encanta, así que iros acostumbrando.
Hablandolo con un amigo, coincidimos en que muchos homosexuales no están dentro de un sólo armario, sino de dos. El primero, el de la sociedad: la familia, los amigos, el trabajo. El segundo es el chungo, el que está oculto para tí mismo (o eso se pretende).
Pues yo estaba metido dentro de un armario de esos, de los chungos. Había metido ahí a mi otro yo, al Yo Gay, había echado la llave, había puesto una cadena enorme alrededor del armario cerrándola con un gran candado, la había emparedado dentro de una pared imaginaria de mi cerebro, y a la pared la había puesto diversas capas de paredes. Total, que cuando me planteé si era gay o no, no encontraba el sitio donde había metido a mi pobre Yo Gay. Pero bueno lo encontré.
No sé si un gay se hace o nace, no sé si es casual que los primeros años de mi vida mi mundo fuese absolutamente femenino, compuesto por mi madre, mi tía y mi abuela. O si es casualidad que hasta los 8 o 9 años, mi prima, que sabía judo y me sacaba 1 cabeza (datos muy importantes), me obligase a jugar a las muñecas o a "Sailor Moon" con ella. El caso es que después se me pasó, y me dió por las consolas, los playmobil (masculinos) o la serie "Dragon Ball Z".
Creo que yo, en mi adolescencia (que en estos años da sus últimos coletazos), he invetado la frase "a lo mejor soy gay, pero no quiero serlo". Y así estuve hasta que a principios del mes pasado, decidí que era gay. Entré en la habitación prohibida, y empecé a picar en la pared. Después de quitar las 4 o 5 capas de pared, sacar el armario, desencadenarlo y abrirlo, por fín recuperé a mi Yo Gay. Lo primero que me dijo el pobre, mi Yo Gay digo, fue "Eres un cabronazo, que lo sepas". Después de convencerle de que retirase la querella criminal que me había puesto y pedirle perdón, me empezó a dirigir la palabra y ahora nos llevamos muy bien. "Bien pensado -dice-, no me puedo quejar. Hay gente que al suyo no le saca hasta los 40, o no le saca nunca". Y así conocí al primer tio con el que me he besado, pero eso ya es otro cotilleo que en otro post os cuento ;)
Hablandolo con un amigo, coincidimos en que muchos homosexuales no están dentro de un sólo armario, sino de dos. El primero, el de la sociedad: la familia, los amigos, el trabajo. El segundo es el chungo, el que está oculto para tí mismo (o eso se pretende).
Pues yo estaba metido dentro de un armario de esos, de los chungos. Había metido ahí a mi otro yo, al Yo Gay, había echado la llave, había puesto una cadena enorme alrededor del armario cerrándola con un gran candado, la había emparedado dentro de una pared imaginaria de mi cerebro, y a la pared la había puesto diversas capas de paredes. Total, que cuando me planteé si era gay o no, no encontraba el sitio donde había metido a mi pobre Yo Gay. Pero bueno lo encontré.
No sé si un gay se hace o nace, no sé si es casual que los primeros años de mi vida mi mundo fuese absolutamente femenino, compuesto por mi madre, mi tía y mi abuela. O si es casualidad que hasta los 8 o 9 años, mi prima, que sabía judo y me sacaba 1 cabeza (datos muy importantes), me obligase a jugar a las muñecas o a "Sailor Moon" con ella. El caso es que después se me pasó, y me dió por las consolas, los playmobil (masculinos) o la serie "Dragon Ball Z".
Creo que yo, en mi adolescencia (que en estos años da sus últimos coletazos), he invetado la frase "a lo mejor soy gay, pero no quiero serlo". Y así estuve hasta que a principios del mes pasado, decidí que era gay. Entré en la habitación prohibida, y empecé a picar en la pared. Después de quitar las 4 o 5 capas de pared, sacar el armario, desencadenarlo y abrirlo, por fín recuperé a mi Yo Gay. Lo primero que me dijo el pobre, mi Yo Gay digo, fue "Eres un cabronazo, que lo sepas". Después de convencerle de que retirase la querella criminal que me había puesto y pedirle perdón, me empezó a dirigir la palabra y ahora nos llevamos muy bien. "Bien pensado -dice-, no me puedo quejar. Hay gente que al suyo no le saca hasta los 40, o no le saca nunca". Y así conocí al primer tio con el que me he besado, pero eso ya es otro cotilleo que en otro post os cuento ;)