MADRILES
Hoy me apetece escribir... pero no sé de qué...
Así que sólo diré....
EL VIERNES NOS VAMOS A CHUECAAAAAAAAAAA!!!
(bueno, a Madrid.. aunque no creo que salgamos mucho de la consabida plaza...)
Preguntaría si alguien se ofrece a hacrnos de guia por los antros de perdición lésbica madrileños, pero como paso de deprimirme cuando nadie conteste.... paso!!)
Así que sólo diré....
EL VIERNES NOS VAMOS A CHUECAAAAAAAAAAA!!!
(bueno, a Madrid.. aunque no creo que salgamos mucho de la consabida plaza...)
Preguntaría si alguien se ofrece a hacrnos de guia por los antros de perdición lésbica madrileños, pero como paso de deprimirme cuando nadie conteste.... paso!!)
RUBIA
Nada más entrar en el bar la vi...
Esa rubia me miraba sólo a mi, sin palabras me llamaba a su lado... y fuí.
Estaba en la barra, sola, sentada cómodamente con las gotas de sudor cayendo por su cuerpo.
Pasé un dedo de abajo a arriba por su cuello y me lo llevé a la boca.
Seguía tentándome, pidiéndome en silencio que me acercase más.
La agarré segura primero despacio, mirándola directamente mientras acercaba mis labios lentamente.
Bebí de su boca, primero con ansia, luego paladeando su sabor, despacio, notando como su esencia bajaba por mi garganta llenando mi cuerpo de ella...
Quería ir más despacio, pero llevaba demasiado tiempo esperándola.
Sin darme a penas cuenta, el tiempo con ella se terminó, de repente no habia más que hacer...
Su ausencia me estremeció.
Necesitaba más!! Cómo podía haberse terminado tan pronto?
No aguantaba estar sin ella, sin su sabor cosquilleando en la lengua, en el paladar... en el estómago.
Tenía que poner solución, y lo hice enseguida.
Me acerqué al camarero y con la mejor de mis sonrisas le dije:
Otra cerveza, por favor!!!
Esa rubia me miraba sólo a mi, sin palabras me llamaba a su lado... y fuí.
Estaba en la barra, sola, sentada cómodamente con las gotas de sudor cayendo por su cuerpo.
Pasé un dedo de abajo a arriba por su cuello y me lo llevé a la boca.
Seguía tentándome, pidiéndome en silencio que me acercase más.
La agarré segura primero despacio, mirándola directamente mientras acercaba mis labios lentamente.
Bebí de su boca, primero con ansia, luego paladeando su sabor, despacio, notando como su esencia bajaba por mi garganta llenando mi cuerpo de ella...
Quería ir más despacio, pero llevaba demasiado tiempo esperándola.
Sin darme a penas cuenta, el tiempo con ella se terminó, de repente no habia más que hacer...
Su ausencia me estremeció.
Necesitaba más!! Cómo podía haberse terminado tan pronto?
No aguantaba estar sin ella, sin su sabor cosquilleando en la lengua, en el paladar... en el estómago.
Tenía que poner solución, y lo hice enseguida.
Me acerqué al camarero y con la mejor de mis sonrisas le dije:
Otra cerveza, por favor!!!