Qué complicado es ser original
periodista valenciano de 29 años
Acerca de
yogurhacendado@hotmail.com Creo que escribo para que me quieran. Supongo que la razón primaria por la que la mayoría de gente escribe es encontrar algún tipo de respuesta en el otro y parece que esto de los blogs va básicamente en ese camino. Está claro que hay que exigirse ser original, pero hace tiempo que no me obsesiono con ello. Intento agradarme a mi mismo en las cosas que hago, que es una manera de empezar a agradar a los demás. Intuyo que un blog, en la medida en que literaturizas tu vida, te ayuda a verte de una manera diferente, y si eso sucede, ya es un gran logro.
Sindicación
 
hermano
Quien tiene un amigo tiene un tesoro. Es la frase tópica, pero no por ello deja de ser menos verdadera. Z y yo somos amigos desde la universidad, llegamos a vivir juntos algunos años, fue a la primera persona heterosexual que le dije que era gay, superando el miedo tan grande que por aquella época tenía a salir del armario. Juntos hemos vivido muchas cosas, fracasos amorosos, desilusiones profesionales, algún éxito, sobre todo suyo, confesiones que no haríamos a nadie más, películas que nos emocionaron y novelas que leíamos a la vez y nos cambiaban la manera de ver el mundo. Aún hoy no he encontrado a nadie con el que me pueda sentir más yo cuando estoy en su compañía. Por eso ahora que paso temporadas sin verle noto que me falta algo muy importante.
Hoy hemos comido juntos después de semanas sin vernos. Está apunto de terminar un proyecto que lo ha tenido secuestrado los últimos meses. Como siempre, le vienen las dudas de última hora sobre la calidad de lo que está haciendo. Viendo sus trabajos anteriores y ese espíritu de superación que tiene estoy seguro que volverá a ser un gran éxito. Al preguntarme como me va a mi y empezar a explicarle los miedos y dudas que me invaden últimamente me doy cuenta de lo poco que me cuesta abrirme a él y de cómo me suelo engañar a mi mismo cuando hablo con los demás. Pero con él no hay lugar a poses y tratar de quedar bien. Acabamos siempre hablando de lo hartos que estamos de Valencia (aunque es más bien una relación amor-odio). Cuando termine lo que tiene entre manos dice de abrir horizontes y tratar de hacer camino en otro lado, esto lo hemos comentado alguna vez, pero nunca lo suficientemente en serio. Ahora que su novia (también periodista) se ha ido a vivir a Madrid, parece que esta vez será de verdad y me anima para que yo también alce el vuelo. Me lo estoy pensando seriamente. Pero ante todo la sensación de bienestar que me queda después de pasar un rato con él, es algo impagable. Me hace sentir más seguro de mi mismo, con la certidumbre de que todo es posible si lucho por ello. Me siento muy afortunado de haberme encontrado un hermano, con el que no comparto ni madre ni padre.
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Impulso criminal
Muchas veces me da pereza ir a la filmoteca, y más ahora que por obras la han trasladado al IVAM. Pero casi siempre, cuando voy, me digo a mi mismo que tengo que ser más asiduo, porqué la verdad es que ponen cada peliculón… Hoy he disfrutado mucho con Compulsion (Impulso criminal), una película americana de 1959 dirigida por un tal Richard Fleischer.
La historia nos presenta a Arti y a Judd, dos jóvenes estudiantes de derecho, ricos, guapos e inteligentes. Arti tiene 19 años, es muy extrovertido y le gusta alardear de su éxito con las chicas. Judd tiene 18 años es introvertido, brillante en los estudios y siente gran admiración por su amigo Arti. Desde el principio de la película se puede notar la homosexualidad latente y reprimida entre los dos amigos. En una de las primeras escenas se nos muestra la extraña amistad entre los dos protagonistas. Judd conduce el coche y Arti va de acompañante, vienen de robar y no lo han hecho por dinero, ya que son ricos, sinó por el placer de sentirse por encima de las leyes. Arti lleva la iniciativa de las fechorías y Judd le sigue como un perrito faldero. Arti pone a prueba a su amigo y le dice que atropelle a un borracho que está en medio de la carretera. Judd se muestra indeciso, pero Arti sabe cuales son las palabras mágicas que hacen actuar a su amigo: “Te lo ordeno”, en ese momento la cara de Judd cambia completamente, para mi que hasta tiene una erección al oir esto. Los dos amigos están en el coche muy cerca uno del otro, mirándose a los ojos, parece que se van a besar. Entonces Judd dice: “Sabes que siempre te voy a obedecer en todo lo que me mandes, en todo”. Judd acelera y Arti en el último momento desvía el volante para no atropellar al borracho, solo quería poner a prueba a su amigo. En la universidad vemos como todos sus amigos van en parejita chico-chica menos ellos dos, Arti es muy fanfarrón y nadie se cree sus aventuras con las chicas y Judd no soporta compartir la compañía de Arti con los demás. El hermano mayor de Judd le echa la bronca porque solo se relaciona con Arti, nunca va con chicas. Judd trata con desprecio a su hermano y defiende a su amigo y dice que es la persona más importante para él. Arti y Judd planean el crimen perfecto, son admiradores de Nietzsche y su teoría del superhombre, ellos se sienten superiores al resto y van a demostrarlo con un crimen que nadie descubrirá. Secuestran y matan a un niño. A Judd le afecta mucho más aquello que a Arti, que busca la manera de seguir poniendo a prueba a su amigo y así le ordena que viole a una chica. La cara de Judd nuevamente cuando le manda su amigo es como si se hubiera empalmado. Matar fue más fácil para Judd, ahora cuando está encima de la chica, sometida en el suelo, se da cuenta que no es capaz de violarla (en la película no se especifica porqué, pero se presupone que no se le pone dura). Pasan más cosas, con un juicio incluido en el que Orson Welles deslumbra con una soberbia actuación.
Pues este es mi resumen del inicio de la película, para el amigo que me acompañaba, heterosexual él, nada es como yo lo acabo de relatar. Dice que mi homo-visión de la vida ha distorsionado completamente lo que en realidad sucedía en la película. Me he quedado flipado. Para mi es tan evidente, pero claro es una película americana de los años 50, no se dice abiertamente nada sobre la homosexualidad en ningún momento, pero no hace falta. ¿Alguien ha visto esta película? ¿Os han acusado alguna vez de homo-distorsionar la realidad?
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fútbol
Un amigo me invita a su fiesta de cumpleaños. No conoceré a casi nadie pero voy. Me informa que solo yo y otro chico, que nunca he visto, sabemos que él es gay, así que prohibido cualquier comentario sobre la cuestión. Me presenta a los invitados, besos, saludos y el radar puesto en marcha para localizar a mi compadre de orientación sexual. Somos unas treinta personas, pero al poco rato creo que ya sé quien es. Guapo, atento, colaborador. La primera vez que le veo sonreir me pilla mirándole, pero es que no he podido evitarlo, tiene una sonrisa preciosa. Me digo a mi mismo que es él seguro, aunque son más mis ganas de que lo sea que las evidencias. Los distintos corrillos y conversaciones no me acercan a él, tampoco voy a ir directo a decirle nada. Podría ir a preguntarle a mi amigo, pero tengo miedo que se moleste. La fiesta es en el jardín, comemos, bebemos y yo más pendiente de él que de otra cosa. De repente lo pierdo de vista, habrá ido al baño. Pasa el tiempo y no vuelve, voy a buscarle. Le encuentro en el salón viendo el fútbol. Lo tengo fácil para entablar conversación, me encanta el fútbol. Me siento en el sillón de al lado a ver la segunda parte del Barça-Sevilla y ya no paramos de hablar esos 45 minutos. Es del Madrid, no podía ser en todo perfecto. Messi marca el primer gol y el chico se gira hacia mi regalándome su sonrisa. Comentamos el bonito gesto de dedicarle el gol a Ronaldinho. Empieza a desdecirse de que el Barça no hará nada este año. Es tan gran plantilla que solo con que esté inspirado uno de los cracks por partido ya lo tienen resuelto. Cuanto más rato estoy con él más me gusta. Decido aclarar mis dudas, no quiero encapricharme de alguien imposible. Le pregunto de que conoce a mi amigo. La respuesta lo aclara todo. Me llevo una gran alegría y él se sorprende. El chico ya sabía que yo era gay, se lo había dicho nuestro amigo. Penalti a favor del Barça. Parece mentira, tanto hetero en la fiesta y solo nosotros interesados en el fútbol. Vuelve a marcar Messi. De nuevo hablamos solo de fútbol. A los dos nos da rabia la prepotencia de Del Nido, a ver si se le bajan los humos. Entra Bojan al campo, hacemos uso de los lugares comunes, que joven es, con ese nombre y es español, nació en Lleida, habla catalán. Ninguno dice que es guapo, aunque seguro que a él también se lo parece, pero sería alimentar el tópico de dos maricas mirando fútbol solo por los tíos buenos que juegan. Kanouté marca para el Sevilla, hay que ver lo malo que es Oleguer, se le ha ido como ha querido, no entiendo como ese jugador está en el Barça, parece la cuota de ERC, para un independentista radical que llega al primer equipo pues que juegue. Se acaba el partido. El chico me pregunta a que hora juega mañana el Valencia, supongo que para que vea que también se interesa por mi equipo. Estamos volviendo al jardín y decido intentarlo, le digo que después nos podíamos ir los tres a Deseo. Me dice que no, que su novio está fuera y sin él no va nunca al ambiente. Su novio. Menudo chasco me llevo. Al poco rato de estar de nuevo en el jardín, él se va a una zona apartada y se pone a hablar por teléfono. Está casi media hora, supongo que habla con su novio, al menos yo no tengo otra cosa en la cabeza. Me siento gilipollas por haberme hecho ilusiones. Vuelve con el resto y me hace tan poco caso como al principio. Me gusta muchísimo ese chico. Una vez más no podrá ser. Anuncia que se va, que está cansado. A ellas las besa, a nosotros nos da la mano. No hay ni pizca de corporativismo hacia mi. Habrá que guardar las apariencias. Me paso el resto del tiempo pensando en él. Dicen de ir a una discoteca, no me apetece, me voy a casa. Sigo pensando en él. Estoy molido pero me siento delante del ordenador, sé que si lo escribo lo exorcizo, quiero olvidarlo pronto.
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padres
No sé si a los demàs les cambió mucho la relación con sus padres al salir del armario. En mi caso, después de unos años, puedo decir que con mi madre es exactamente igual, pero con mi padre ha mejorado mucho.
La primera reacción de mi madre al decírselo fue ¿estas seguro? Y la de mi padre que ya lo suponía y que cuidado con el SIDA. Las dos respuestas me cabrearon bastante en el momento. Mi madre es la que debía suponerlo, la que tenía que estar convencida de que algun día se lo iba a decir porque con ella he habalado siempre mucho y aunque obviabamos el tema no había que ser un lince para darse cuenta. Y lo de mi padre sonó como “a todos los maricones se os nota”, aunque la frase exacta fue “ya desde pequeño veía que no eras igual a tus hermanos”. Y lo de utilizar condón, me perece un buen consejo de padre a hijo, sinó fuera porque nunca se lo ha dicho a mis hermanos, como si el coger enfermedades de trasmisión sexual fuera solo cosa de homosexuales.
No mostré mi desencanto ante sus reacciones, puse buena cara, porque podría haber sido peor. Con el tiempo he sido más comprensivo con mis padres y sus reacciones de aquel día, no son fáciles estos temas para ellos, teniendo en cuenta la educación que recibieron y la España en la que les tocó nacer. Pero uno siempre espera lo máximo de sus padres, tal vez porque ellos siempre han esperado lo máximo de mi.
Los primeros meses mi madre nunca me preguntaba por mis relaciones, sabía que no tenía pareja porque de motu propio yo lo había dicho aquel día. Pero en ese tiempo podría haber cambiado la situación. Respeté su silencio, ella misma en uno de esos largos paseos por la playa que hacemos los domingos cuando voy de visita, sacó el tema y me preguntó. Parece que se había pensado bastante el tema y en esa conversación se las dio de madre moderna y comprensiva. A mi me hizo mucha gracia. Después no siempre ha sido así, le cuesta el tema, pero si estamos una temporada sin hablarlo me pregunta si tengo algún noviete o algo. Ella dice que tiene miedo a que yo esté solo, le tranquiliza que esté saliendo con alguien. A veces me cuesta maquillar algun rollete sexual delante de ella como que lo estoy intentando con un chico y se queda más tranquila. Eso sí, tres semanas después me puede preguntar que tal con aquel chico, ¿te volvió a llamar? Y yo me tengo que quedar unos segundos pensando a quien se refiere, porqué aquel de quien le hablé pasó de mi y me olvidé por completo de él. Pero en el fondo la relación con mi madre sigue igual, fue el tema estrella de mi psiconálisis, a lo que más horas dedicamos y te acabas dando cuenta de que una relación en la que ambos se quieren mucho como mi madre y yo, puede llevar detrás un sin fin de complejos y culpas.
Con mi padre todo ha sido mejorar. Antes no nos llevabamos muy bien, hablábamos poco y mal. El típico padre reacio a mostrar sus sentimientos. Pero fue salir del armario y empezar a hablar más, nunca sobre el tema, pero almenos hablamos. Antes era inimaginable que mi padre me llamara simplemente para saber como estoy y si las cosas me van bien, ahora lo hace a menudo y yo lo aprecio un montón, porque él es bastante básico y se le nota que estaba pensando en mi y le apetecía hablar conmigo. Yo también soy más accesible ahora a él, porque no tengo nada que ocultar y ya no me da miedo ser como soy.
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dario fo
A veces tienes la suerte de vivir cosas que te da la sensación que recordarás toda la vida. Dario Fo, el dramaturgo Premio Nobel italiano, ha venido a Valencia a inagurar una exposición sobre su vida y obra. Cuando yo iba al instituto, en clase de literatura, nos obligaron a leer una obra suya, Aquí no paga nadie. De todos aquellos libros que nos imponían los profesores, éste es uno de los que guardo mejores recuerdos. Me sorprendió encontrarme con una obra con tanto humor y crítica social a la vez. Me divertí leyéndolo y cuando la profesora nos devolvió los trabajos que le habíamos entregdo sobre el libro, me felicitó porque era el alumno que mejor había captado las intenciones del autor. Aquel elogio se me quedó marcado, porque ya nunca más se repetiría en los años de estudio que me quedaban.
Con motivo de la exposición, Dario Fo decidió dar una clase magistral sobre su forma de entender el teatro. En vez de dar una conferencia solicitó subirse a un escenario donde le sería más fácil transmitir su amor por la dramaturgia. Cuando me enteré eché mano de un amigo periodista con muy buenos contactos, para poder tener el privilegio de asistir a aquel espectáculo. La experiencia ha sido maravillosa. Solo su presencia ya impacta. Tiene 81 años pero transmite una vitalidad y un convencimiento en si mismo de tal categoría que te deja un tanto ruborizado tenerlo delante. Durante una hora y media, acompañado de un joven traductor, se ha movido por el escenario como si esa fuera su casa, interpretando diferentes papeles para mostrar, entre otras cosas, como ha ido evolucionando el teatro hasta nuestros días, como un actor puede generar un espacio concreto en un escenario en el que no hay nada, como a alguien le pueden dar el Nobel de literatura y seguir siendo cercano y accesible. Ha tenido tiempo para darle un poco de caña al Papa y a los políticos conservadores y a poner en aprietos al traductor, con el que ha acabado generando una serie de situaciones en las que el chaval ha tenido que esforzarse mucho, teniendo que actuar incluso. Al final Dario Fo le ha agradecido el esfuerzo al traductor y nos ha hecho darnos cuenta como de ese diálogo entre ellos dos, arriba del escenario, ha nacido una dramaturgia y como las risas y reproches por los malentendidos y traducciones equívocas ha generado teatro. En fin una lección magistral en que cada cual habrá sacado lo suyo. Para mi lo más importante, que hay que ponerle mucho amor a aquello de lo que estamos enamorados.

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piso
Se va una compañera de piso y estos días estamos haciendo el cásting para encontrar a su sustituta. En la casa somos dos chicos y dos chicas y por consenso hemos decidido seguir con la paridad (la mano de ZP es alargada).
La verdad es que en este proceso te encuentras todo tipo de personas e historias que llevan detrás. El piso está muy bien y es barato así que cada chica que lo ve te dice que está interesada, eso nos convierte en una especie de tribunal inquisitorial, valorando los pros y los contras de cada aspirante después de hacerles una serie de preguntas, que vamos soltando así como sin querer, mientras hacemos la visita, para que no parezca un interrogatorio. Es un poco cruel tener que valorar a las personas así solo, por primeras impresiones y, en algunos casos, cuestiones totalmente subjetivas, pero ellas en nuestro caso supongo que harían lo mismo.
La primera aspirante nos cautivó a todos, era una chica francesa, monísima, que quería la habitación por amor. Nos contó su romántica historia y consiguió, de inmediato, ser la favorita. Resulta que ella iba paseando por París tan tranquila cuando al cruzar una calle un chico en bici la atropelló. Y eso, el chico todo preocupado, ella conmocionada, pasaron el día juntos y nació la pasión. Pero el cruel destino les iba a separar, en poco días el chico debía marchar hacia Valencia donde iba a acabar sus estudios. La chica se había enamorado como nunca antes y ni corta ni perezosa decidió que si bien la ciudad del Turia no era un escenario comparable al de París, en cuanto a historias de amor se refiere, sería un lugar igualmente bello si su amado habitaba en él. Para no agobiar al chaval, porque nunca hablaron de ser novios, se vino a Valencia sin avisarlo, ahora buscaba piso y trabajo, y cuando estuviera medianamente establecida, le daría la sorpresa. Todo esto contado en un castellano rudimentario fruto de algunos veraneos en Ibiza. Nuestra alma cotilla nos movía a querer ser testigos del devenir de aquel romance y así lo reafirmábamos después de cada nueva visita, que como era normal, aportaba historias personales mucho más de andar por casa. Pero poco a poco hemos ido siendo realistas, la francesita no da muchas esperanzas de estabilidad, que es lo que buscamos. No es difícil imaginarla doblando una esquina y tropezando de nuevo con su amado, que esta vez, en lugar de en bicicleta, va agarrado a una valenciana maciza. Y como esa podemos imaginar mil historias más (la más realista que el francés se liara con el compañero de piso gay de su novia) que acaben con el temprano regreso de la bella parisiense a su tierra.
Esta mañana hemos tenido la última visita, una chica que venía con su madre. La madre nos lo ha criticado todo, ha abierto armarios y pasado el dedo sobre los muebles para ver si había polvo (lo hay). No la hemos echado inmediatamente por educación, pero la hija ha captado en nuestras miradas que mejor que siga buscando. Esta tarde decidimos al fin. Esperamos elegir bien, aunque es un poco jugársela a suertes. Ojalá acertemos y este piso siga siendo el lugar donde más agusto he vivido (después de la casa de los papis claro).
 
entrevista
Acabo de volver de una entrevista de trabajo. Venía pensando en lo que te puede cambiar la vida si otra persona lo decide. Me gustaría mucho que me cogieran, una publicación nueva, posibilidad de escribir con bastante libertad, estabilidad, buen sueldo y jefes que parcen muy majos. ¡Quiero ese trabajo! La entrevista me ha salido bastante bien y eso que ha sido larga y con preguntas a discreción; me dice la dirctora, qué le preguntarías a la alcaldesa y lo primero que me ha venido a la cabeza es: ¿cómo se siente siendo lesbiana en una ciudad tan conservadora? Pero al final no he dicho eso, me he cortado. Después me he arrepentido, quizás hubieran valorado más ese atrevimiento. En fin, yo he sido uno de los primeros que han entrevistado, seguirán con el proceso de selección y ya me dirán algo. Es raro que en periodismo se molesten en buscar seriamente a un trabjador haciendo entrevistas, normalmente las vacantes se cubren con recomendaciones y amiguismos, eso dice también mucho a favor de este nuevo medio de comunicación. A ver si hay suerte.
 
vergüenza
Este mediodía en la piscina ha pasado una cosa curiosa. Estaban apunto de cerrar y los más rezagados nos disponíamos a ducharnos rápidamente en los vestuarios. Había unos doce tíos y entre ellos dos hermanos de 14 o 15 años. Uno de los hermanos se ha ido a ducharse y el otro se ha esperado, ya desnudo con la toalla en la cintura ,en la zona de taquillas. Cuando ya nos habíamos duchado casi todos y volvíamos a las taquillas para vestirnos, aún estaba allí el chaval, esperando, sin ducharse. Ha sonado el aviso por megafonía y un hombre le ha dicho al chaval que iban a cerrar y que si no se daba prisa no se podría duchar. El chaval ha respondido enfadado que su hermano era un tardón y que ya llevaba mucho rato en las duchas. El hombre le ha preguntado que cual era el problema, había duchas libres. Entonces el chaval se ha puesto rojo y ha agachado la cabeza murmurando algo. El hombre, muy poco delicado él, ha empezado a reirse de que le diera vergüenza que su hermano le viera desnudo. Por suerte para él en ese momento ha aparecido el hermano y se ha podido ir a las duchas. La gente ha seguido hablando del tema y el hermano que se ha duchado primero ha dicho que él no tenía ningún problema, que era su hermano el vergonzoso, y para reafirmarse ha exhibido su (bonito) cuerpo durante un rato mientras se secaba. Yo he estado callado todo el rato, pensando que con mis hermanos me pasa igual, nunca los he visto desnudos ni ellos a mi y entre ellos seguro que tampoco. Supongo que es la forma en la que nos han educado. En el fondo es la tontería más grande del mundo, pero es verdad que hay prejuicios que te inculcan desde niños y luego es imposible quitárselos. Aunque mis padres nunca nos hablaron al respecto, de hecho nos duchábamos juntos cuando éramos pequeños, pero llega una edad en que te da palo hacerlo, quizás no has recibido un mensaje directo sobre el tema, pero supongo que las actitudes de los mayores y como es el entorno que te rodea te influye para que, de repente, sientas pudor de estar desnudo según ante quien.
 
persona
Mejor solo que mal acompañado. Te repites la frase, quieres que se convierta en un mantra que te de fuerzas para no llamarle. Tratas de tener presente todo lo que no te gusta de él. Básicamente que no ves un futuro a su lado, te angustia pensar en los dos juntos dentro de unos años. No le quieres. Él a ti si. Y esa, en ocasiones, parece una razón suficiente para seguir viéndole. Pero es egoista de tu parte, lo estás utilizando, no está bien quedar con alguien solo porque hace días que no follas o porque te da miedo la soledad. Le faltas al respeto cada vez que te marchas de su casa, rápido, con alguna mala escusa, cuando ya has conseguido lo que querías, mientras él se queda con la palabra en la boca, en su enésimo intento de que os conozcais más allá de las sábanas. Y tu que te creías que eras un buen chico, que siempre te habías considerado así, te das cuenta de lo sencillo que es convertirse en una mala persona.
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periodismo
Mi vida profesional es una de mis grandes frustraciones. He trabajado para 11 medios de comunicación, tanto en radio, televisión como prensa y después de dar mil vueltas mi situación actual es penosa, currando para uno de esos medios sin contrato y cobrando una miseria. Quiero pensar que no he tenido suerte y que algún día la fortuna laboral llamará a mi puerta. Pero al mismo tiempo soy consciente que mi vocación periodística hace tiempo que me abandonó y en esta profesión se necesita mucho más la vocación que los estudios. A diario puedo ver en la tele, oir en la radio o leer en periódicos a antiguos compañeros de clase. Es cierto que alguno de ellos ha tenido mucha suerte, otros un enchufe de 220 voltios, pero hay unos pocos, a los que admiro, que están ahí porque se lo han ganado. Son gente que ama esta profesión más que a cualquier cosa y que a base de constancia y no desfallecer nunca ahora hacen lo que más les gusta.
Suelo contar una anécdota que marca mi pronto declive como periodista. Hace un tiempo trabajaba para una productora de televisión especializada en surtir de contenidos a programas de sucesos. Nos llegó un encargo de una televisión nacional, teníamos que ir el cámara y yo a un sitio, grabar por allí y conseguir unos cuantos testimonios claves que explicaran el suceso. Yo tenía que tener en cuenta las enrevistas que hacíamos y lo que contaban porque si no eran lo suficientemente impactantes la televisión no nos compraba la pieza. Después de estar grabando un rato y hacer algunas entrevistas me di cuenta que si no conseguía el testimonio directo de una persona que afirmara una serie de cosas esa noticia no nos la comprarían nunca. A mi si no se podía hacer me daba igual, no cobraba nada pero son cosas que pasan, pero tenía una presión añadida, el cámara tampoco cobraría, la productora tampoco y la televisión en concreto se mostraría muy disgustada con nosotros y quizás no nos volvieran a llamar. Así que olvidando que un día aprové una asignatura llamada ética periodística, me dirigí hacia una buena señora del lugar y le pregunté si quería salir esa tarde en televisión. Ella asintió encantada. Le dije lo que tenía que decir y ella se metió en el papel cual actriz profesional. Salimos del bache y España entera pudo ver esa tarde la mentira que yo les ofrecía. Al poco tiempo dejé la productora. Pagaban bien, pero era superior a mi el tener que estar pendiente constantemente de asesinatos, maltratos y demás desgracias ajenas, y el tener que darle un tratamiento tan poco humano a todo aquello. Hoy en día donde más sueldos decentes se pagan es en televisión y lo de la productora hubiera sido un buen trampolín. Pero no me quejo, ahora estoy abriendo camino por otro lado que quizás acabe dándome muchas más satisfacciones.

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sexo
Está a mi lado. Desde que acabamos ninguno de los dos ha dicho nada. Yo hace tiempo que me di por vencido, solo espero que se levante, se vista y se vaya; más que esperarlo, lo temo. Pero empieza a hablar, me pregunta por el cartel de una de las películas que adornan la pared y se me nota demasiado el entusiasmo, porqué es una de mis favoritas y porqué aún no se marcha. Regresa el aire fraternal que lo inundó todo unos minutos antes, cuando nos dimos cuenta de que los dos eramos valencianohablantes y parecía que nos conocíamos de toda la vida. Ese aire fraternal que huyó cuando el sexo, la razón que nos ha unido esta mañana, acabó imponiendo toda su fuerza. Empieza a perder la vergüenza a hablar de él mismo. Resulta que solo ha venido a casa de sus padres de vacaciones, trabaja fuera, lejos. Le noto satisfecho consigo mismo, supongo que es para estarlo, tan joven y con tan buen curro. Me estremece pensar que tal vez nunca lo vuelva a ver. ¿Por qué ha tenido que ser tan cariñoso? Aún está dentro del armario, me imagino como pude ser su vida. Por la forma tan atenta como me besaba y me tocaba creo que administra las ocasiones en que puede ser él mismo y siempre en la penumbra de una habitación. Alguien tendría que decirle que no se puede ser tan tierno con un desconocido, ¿que hago con mi vida cuando te vayas? Soy gilipollas por encariñarme tanto. Me hace una pregunta, temeroso, sobre lo que acaba de pasar hace un rato. Le digo que tranquilo, que ha estado muy bien. Le miro a los ojos y sé que podría enamorarme de él, si no lo estoy ya un poco. Y llega el momento fatídico, le ha dicho a su madre que llegaría a comer, se marcha. Me pide permiso para ducharse aquí, le muestro donde están las toallas limpias. Le espero en la habitación, nervioso, pensando en que debería contarle todo lo que me está pasando por la cabeza en ese momento pero tengo miedo de asustarle. Bueno, esa es la escusa que me pongo, pero en el fondo se que es miedo a hacer el ridículo, a que se ría de mi. Vuelve de la ducha y se viste en silencio mientras yo hago como que miro alguna cosa en el ordenador, esperando a que él diga algo de seguir en contacto. Le acompaño hasta la puerta. Nos despedimos con un simple adiós que queda muy mal, le veo desaparecer escaleras abajo. Suspiro y trato de pensar en las cosas que tengo que hacer esta tarde. Cuando vuelvo a entrar en la habitación su olor sigue impregnando el aire y, aunque intento evitarlo, se me ponen los ojos vidriosos.
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