Qué complicado es ser original
periodista valenciano de 29 años
Acerca de
yogurhacendado@hotmail.com Creo que escribo para que me quieran. Supongo que la razón primaria por la que la mayoría de gente escribe es encontrar algún tipo de respuesta en el otro y parece que esto de los blogs va básicamente en ese camino. Está claro que hay que exigirse ser original, pero hace tiempo que no me obsesiono con ello. Intento agradarme a mi mismo en las cosas que hago, que es una manera de empezar a agradar a los demás. Intuyo que un blog, en la medida en que literaturizas tu vida, te ayuda a verte de una manera diferente, y si eso sucede, ya es un gran logro.
Sindicación
 
reír
Ya se sabe que reír es bueno para la salud, tanto física como mental, el problema, al menos en mi caso, es que en muchas ocasiones nos olvidamos de ello.

Me cuesta reír, me escudo en que es culpa de las personas que me rodean, que no son lo suficientemente graciosas para provocarme la risa, pero supongo que también es mía gran parte de culpa.

Anoche fui al teatro, a ver una obra de Xavi Castillo, el mejor humorista valenciano de todos los tiempos. Humor bestia metiéndose con el Rey, Rita Barberá, el Papa y demás intocables. Si alguien no ha tenido la experiencia de ver a Xavi Castillo arriba de un escenario no sé a que está esperando, es lo más políticamente incorrecto que se puede ver ahora en Valencia. Estará en el Teatre El Micalet hasta el 18 de noviembre y la obra se llama Canvi Climàtic Circus. Cuña publicitaria gratuita porque se lo merece. Garantizo que no puedes parar de descojonarte.

Pero a veces no hace falta ir al teatro para no parar de reír. Uno puede tener la suerte, como me pasó a mi el lunes, de hablar por primera vez por teléfono con alguien muy especial y estar dos horas y cinco minutos riendo y concretando una colaboración que intuyo será muy positiva. Gràcies promés.

PD: Me voy a Madrid a pasar el puente, ya contaré más cosas.
 
quedar
Esta tarde he quedado con un chico. Ha sido algo diferente. Habíamos hablado solo tres veces por chat y msn y muy poco, pero nos caimos bien. Esta tarde hemos coincidido en el msn y me ha dicho que iba al centro a hacer unas gestiones y me ha propuesto que si no tenía nada mejor que hacer le podía acompañar, que acabaría rápido y podíamos tomar algo después. Me ha parecido algo insólito que un extraño te invite a acompañarle a hacer unas gestiones pero le he dicho que si, en 45 minutos nos veíamos en la puerta del Corte Inglés que antes era Mark and Spencer.
Como suele ser normal en estos casos me he puesto nervioso, pero menos que otras veces, después de todo en ninguna de nuestras cortas conversaciones habíamos hablado de sexo y por las fotos que había visto de él, a priori, tampoco me atraía físicamente, asi que solo era quedar a conocer a alguien y hablar. Pero aunque parezca raro era la primera vez que iba a una cita con un desconocido de internet y no era para sexo. De todas maneras este chico encajaba dentro de mi intento de abrirme un poco más al mundo.
No sé como lo hago que siempre llego yo primero a este tipo de citas y luego me suele venir la misma paranoia. En el lugar donde he quedado siempre me parece que hay un chico esperando que se parece un poco a mi y enseguida pienso que el de la cita vendrá y se dirigirá primero a ese en vez de a mi. Luego si me paro a pensar racionalmente me digo a mi mismo en que se parece ese a ti? En nada. Y me tranquilizo un poco. Pero no sé que tipo de juego tiene conmigo mi subconsciente que siempre que llego a una cita lo primero que me viene a la cabeza es eso.
Enseguida ha aparecido el chico, nos hemos dado la mano, nos hemos preguntado que tal, me ha explicado lo de las gestiones, hemos ido a un lugar, allí le han dicho que era en otro, hemos ido, allí no sabían nada de lo suyo, él se ha cabreado y al final se ha salido con la suya. Después nos hemos metido en una cafetería y nos hemos pasado dos horas y media hablando. Al principio yo estaba un poco cortado, pero me he ido distendiendo. Con 29 años que tenemos los dos la verdad es que había bastantes cosas que contar y eso, nos hemos ido relatando la vida el uno al otro. Un chico interesante. No se creía que yo nunca hubiera quedado con un desconocido a tomar café. He estado bastante cómodo y creo que él también, ha facilitado las cosas que no hubiera tensión sexual, almenos por mi parte es lo que he notado. La mayor parte del tiempo hemos comentado nuestras experiecias con novios, amantes y demás, el tema da para mucho. Nos hemos despedido diciéndonos que tenemos que volver a quedar. A mi me apetece, es un chico agradable con el que se puede pasar una buena tarde charlando. Un gran hallazgo.
Etiquetas:      
 
alegría
Alguna de las cosas que me alegran la vida

-Pasear por Valencia escuchando música en el mp3, observando a la gente y pensando en mi nueva novela y en la película que me apetecería dirigir.

-Escuchar el Trío Archiduque de Beethoven. No entiendo nada de música clásica, pero en un libro de Murakami, Tokio Blues (lo recomiendo a todo el mundo) se habla bastante de esta pieza musical, me la bajé y la primera vez que la escuché me decepcionó porque la había mitificado demasiado por culpa del libro. Pero con el tiempo y después de haberlo escuchado ya muchas veces, de repente, el Trío Archiduque me da un buen rollo impresionante, consigue que el cuarto de hora que dura aproximadamente me desaparezca cualquier esbozo de ansiedad.

-Quedar a tomar algo con mi amiga G. y que me cuente sus aventuras de sexo, drogas y bares de ambiente que vive todos los findes con sus amigos gays, esos con los que no congenio. Le pasa cada cosa. Ella no sabe que su vida me está sirviendo de inspiración para lo nuevo que escribo.

-Ir al cine con Z. (ahora con la Mostra de Cinema del Mediterrani nos estamos poniendo las botas) y comentar luego las pelis, jugando a ver quien le saca más punta a lo que hemos visto, comparándolo con otras pelis, libros o personas que conocemos. Creo que pasaríamos por buenos cinéfilos culturetas, él con su devoción por Truffaut (están haciendo un ciclo de él) y yo con mi fascinación por el cine oriental (también hay un ciclo del lejano oriente, por fin la Mostra vale la pena).

-Acabar una jornada laboral satisfecho del trabajo que he hecho, después de muchos años sin sentirme asi. Creo que cada día lo hago mejor, aunque también mis jefes van subiendo el nivel de exigencia.

-Los amigos de mi nueva compañera de piso. Ha llenado esto de visitantes masculinos (a ver cual de todos más guapo) que vienen a por ella para salir y se tienen que esperar por aquí, mientras ella se acaba de arreglar. Parece que está haciendo un cásting para nuevo novio. Se les ve a todos nerviosetes, que se han preparado a conciencia para estar lo mejor posible para la cita y se muestran simpáticos hasta con el compañero de piso de su amiguita (yo). Da gusto estar por casa.
Etiquetas:       
 
soledades
La soledad no es ni buena ni mala por si misma, las condiciones en las que se da son lo realmente importante y lo que la transforma en algo agradable o en algo triste. Solucionado, de momento, el tema profesional otras cuestiones vuelven a retomar importancia en mi vida. La eterna cuestión del amor, la pareja, las relaciones. Debe haber ya miles de posts hablando de esto en infinidad de blogs.
No sé si eso de la envidia sana existe o solo es una manera políticamente correcta de hablar, pero yo siento envidia de la gente felizmente emparejada. Mi reducido círculo de amigos más íntimos andan todos con novia y me alegro mucho por ellos, pero siento envidia. También siento envidia al leer los blogs de algunos de los que soleis comentar aquí y estais emparejados, aunque me alegro por vosotros. Supongo que eso es a lo que se refiere la envidia sana, que en el fondo te alegres de la felicidad ajena. Pero la envidia no soluciona nada, simplemente está ahí.
En lo de tener pareja pues como que el azar tiene mucha importancia y no es algo que yo ande buscando pese a que me gustaría tener. La pareja no se busca, se encuentra. Ya son varias veces la de intentarlo con un chico que no te acaba pero… Y no. Suena a película romanticona barata pero tiene que ser alguien que de alguna manera te haga sentir que es él, aunque luego te equivoques. Así que soledad de pareja creo que no tengo. Tengo una soledad un poco más modesta pero que también es importante. Falta de hacer algún amigo nuevo. A mi desde siempre me ha costado hacer amigos y parece que quitando unas pocas amistades muy sólidas que se forjaron en época universitaria y que parece que durarán ya para toda la vida, soy incapaz de hacer amistades nuevas. Con el agravante de que no tengo ningún amigo gay. Gays en mi vida solo hay conocidos, exnovios o exrolletes, a los que no puedo considerar amigos al nivel de los otros. Reflexionado el asunto he llegado a la conclusión de que el problema soy yo y no los demás, pero encontrado el problema no es tan fácil encontrar la solución.
Etiquetas:    
 
oportunidades
Cada vez me quedo más flipado con las vueltas que da la vida. Como anuncié en mi anterior post me marchaba de Valencia en busca de mejores perspectivas profesionales. Ya lo tenía todo preparado, incluso un post en el que describía mis últimos días antes de marcharme despidiéndome de todos mis amigos y sobre todo de esta ciudad que tanto critico pero que en el fondo tanto amo. Pero nada, dos días antes de irme recibí una llamada ofreciéndome un trabajo en Valencia que no podía rechazar, una de esas oportunidades que durante años ansiaba me saliera. Y nada aquí estoy recuperándome del estrés de estos primeros días del nuevo curro y mandando mails a diestro y siniestro contando que no me voy, de momento. El trabajo es muy excitante, de esos que te obligan a sacar lo mejor de ti, te pones a prueba y las sensaciones por ahora son muy buenas. El único pero es que se trata de una sustitución, así que tiene fecha de caducidad, pero no importa, lo que voy a aprender e incharme el curriculum en este tiempo no me lo quita nadie. Asi que al final Valencia no se libra de mi ni yo de ella, hemos hecho los dos propósito de enmienda, vamos a llevarnos bien, de momento ella me deja currar aquí en buenas condiciones, ya veré yo como le correspondo.
 
cambio
Cambiar de vida es duro, pero a veces parece una buena solución. Sobre todo cuando tienes la impresión (tal vez equivocada) de que tal y como es el presente será difícil que los cambios sean a peor. Dentro de dos semanas estaré viviendo en otra ciudad, echando currículums, empezando de cero. No es la primera vez que emprendo una aventura así y los precedentes no son muy halagüeños, aunque entonces era más joven y no dominaba la lengua de donde aterricé. Así y todo la experiencia fue alucinante, creo que en dos meses maduré más de lo que lo había hecho en los dos años anteriores y viví peripecias de todo tipo, que darían para escribir un libro (algún día lo escribiré). Ahora espero que la experiencia sea menos excitante pero que al final salga bien. Esta vez lo tengo todo más preparado y las expectativas de no cagarla parecen mayores, pero eso nunca se sabe. El miedo al fracaso está ahí. Miedo a no ser capaz de hacer lo que muchísimas personas han logrado antes que tu. Me apetece ponerme a prueba, ver de que soy capaz. Voy a dejar atrás una vida cómoda y fácil, que tenía cosas buenas pero que estaba haciendome conformarme y no luchar por mis sueños adolescentes. Después de meditarlo bastante he llegado a la conclusión que aquellos sueños, son lo más puro y honesto que hay en mi. Que aquel chaval de 16 años no estaba desencaminado en lo que de verdad le haría feliz cuando fuera mayor. Se lo debo. Me lo debo.