si pasa algo
Fin de semana en el campo. Nos hemos pegado una buena paliza subiendo montañas, pero las vistas y la compañía han merecido la pena. Por las noches lo típico,un grupo de amigos pasando la velada delante de una chimenea, comiendo, bebiendo y contándose sus cosas. Lo diferente de este año es que desde hace poco sé que dos de mis amigos son gays y pareja (aunque no se podía hablar del tema) y que uno de esos amigos trajo a su primo de Barcelona que tambiés es gay. Allí estábamos dos gays solteros y sin compromiso. Han empezado las miraditas, el comenzar a hablar, el calibrar, pues no está mal, creo que yo también le gusto y el plantearse llegar a mayores. Lo tenía fácil, yo era el encargado de distribuir las habitaciones porque era mi casa y como a algunos les tocaba dormir juntos por problemas de espacio, podía habernos hecho coincidir a él y a mi en la misma cama, después si pasaba algo o no ya se vería. Pero no lo hice, dormimos cada uno en una habitación. La razón, que el chaval también vendrá en nochevieja al albergue con nosotros y allí también viene un chico de Madrid que me gusta mucho y que según mi amigo, el mismo que el del primo, le dijo que yo también le gustaba. He pensado que si hacía algo con el de Barcelona luego perdería cualquier posibilidad con el otro en nochevieja porque no sería capaz de pasar de alguien con el que me he acostado no hace mucho. Igual soy gilipollas y debería haber aprovechado el momento y pasar del futuro, pero soy así, me sabría muy mal hacer daño a alguien, no me gusta que me lo hagan a mi. Es probable que en fin de año no pase nada, pero almenos tengo la ilusión ahí y tengo la conciencia tranquila que allí seré libre si pasa algo.
V
V tiene 18 años, es mi primo y ya hace algún tiempo que creo que es gay. Vive en un pueblo y lo suelo ver cada dos o tres meses, en comidas familiares. Su padre es ultracatólico y en la última comida a la que asistí salió por primera vez el tema de la homosexualidad. El hombre se despachó con un “si me sale un hijo así, como mínimo lo hecho de casa”. Miré a V que ni se inmutó, como si aquello no fuera con él, pero a saber lo que le está pasando por dentro. En mi familia solo saben de mi condición sexual mis padres y mis hermanos, asi que pese a los comentarios tan alejados de la realidad que se hicieron sobre el tema no intervine, sobre todo por mis padres, no quiero que lo pasen mal. Mi padre si que me echó alguna miradita cómplice para ver como me lo estaba tomando, le hice ver que pasaba de aquello.
Pero no puedo dejar de preocuparme por V. Si es cierto que es gay supongo que lo estará pasando mal. Habrá superado ya la fase de negarse lo evidente y estará viendo de que manera encajar sus preferencias sexuales con su actual vida. Basándome en mi propia experiencia y las de los demás que he ido conociendo ahora probablemente ya habrá asumido que no es nada pasajero y que por mucho que se empeñe nunca va a poder cambiar, aunque estará pensando también que nunca saldrá del armario, que como máximo tendrá una doble vida oculta de todo el mundo. No sé cual es la influencia que tiene su padre en él, pero parece que nunca saldrá del pueblo, dejó los estudios y trabaja allí. Eso me hace pensar que no sería raro que acabara teniendo novia, casándose y esas cosas, puede que no le quede otra salida viviendo en el pueblo. Esta posibilidad me entristece.
Igual que imagino la anterior situación también pueden existir otras mejores. Igual él lo tiene ya todo muy claro, pasa totalmente de lo que opina su padre y aunque en la clandestinidad, disfruta de una amistad muy especial con otro chico del pueblo. Son felices y no necesitan que nadie se entere de lo que hacen en la intimidad, incluso están más tranquilos así, planeando una vida futura, juntos, lejos del pueblo. Desearía que esta fuera la realidad.
Desde un punto de vista egoista también me planteo otras alternativas, como que su padre lo echara de casa y se fuera a vivir con su primo gay de Valencia. Con lo guapo que es aquí triunfaría más que la coca-cola y sería bonito poder aconsejarlo, tener a alguien de confianza con quien poder hablar de sus cosas, verlo asentarse en su nueva vida. Supongo que sería beneficioso par él, pero también llenaría muchos vacíos que hay en mi vida.
Todo son suposiciones. En cuanto a realidades, me gustaría que por lo menos él supiera que yo soy homosexual, pero tampoco veo la manera. No se lo puedo decir directamente, nunca he tenido una conversación con él de más de tres frases seguidas y supongo que si lleva mal el tema eso le alejaría más todavía. Así que solo esperar y desear que V sea feliz.
Pero no puedo dejar de preocuparme por V. Si es cierto que es gay supongo que lo estará pasando mal. Habrá superado ya la fase de negarse lo evidente y estará viendo de que manera encajar sus preferencias sexuales con su actual vida. Basándome en mi propia experiencia y las de los demás que he ido conociendo ahora probablemente ya habrá asumido que no es nada pasajero y que por mucho que se empeñe nunca va a poder cambiar, aunque estará pensando también que nunca saldrá del armario, que como máximo tendrá una doble vida oculta de todo el mundo. No sé cual es la influencia que tiene su padre en él, pero parece que nunca saldrá del pueblo, dejó los estudios y trabaja allí. Eso me hace pensar que no sería raro que acabara teniendo novia, casándose y esas cosas, puede que no le quede otra salida viviendo en el pueblo. Esta posibilidad me entristece.
Igual que imagino la anterior situación también pueden existir otras mejores. Igual él lo tiene ya todo muy claro, pasa totalmente de lo que opina su padre y aunque en la clandestinidad, disfruta de una amistad muy especial con otro chico del pueblo. Son felices y no necesitan que nadie se entere de lo que hacen en la intimidad, incluso están más tranquilos así, planeando una vida futura, juntos, lejos del pueblo. Desearía que esta fuera la realidad.
Desde un punto de vista egoista también me planteo otras alternativas, como que su padre lo echara de casa y se fuera a vivir con su primo gay de Valencia. Con lo guapo que es aquí triunfaría más que la coca-cola y sería bonito poder aconsejarlo, tener a alguien de confianza con quien poder hablar de sus cosas, verlo asentarse en su nueva vida. Supongo que sería beneficioso par él, pero también llenaría muchos vacíos que hay en mi vida.
Todo son suposiciones. En cuanto a realidades, me gustaría que por lo menos él supiera que yo soy homosexual, pero tampoco veo la manera. No se lo puedo decir directamente, nunca he tenido una conversación con él de más de tres frases seguidas y supongo que si lleva mal el tema eso le alejaría más todavía. Así que solo esperar y desear que V sea feliz.