besos en la boca
Ayer salí con mis amigos a cenar y dar una vuelta. Es raro salir en martes, pero teniendo en cuenta lo apretado de sus agendas los findes por atender a sus novias, ya es un logro reunirlos a casi todos aunque sea entre semana.
El punto de encuentro era en las torres de Serranos. Al llegar me encontré con un gran despliegue policial, resulta que, a esa hora, empezaba allí una manifestación de extrema izquierda para protestar contra los grupos neonazis, en su gran día, el 20-N. Como había llegado pronto decidí curiosear un poco y me metí en medio de la manifestación. La primera reflexión que hice fue darme cuenta que en una manifestación de extrema derecha nunca hubiera hecho lo mismo, me hubiera dado mucho miedo. Me fijé en la gente que había, la mayoría chavales y chavalas muy jóvenes con pintas de punki, con crestas, pircings, aros y bien desaliñados en el vestir, pero con todo tenían su encanto y algunos era muy guapos. Lo primero que me chocó fue que dos de esos chicos punkis se besaran en la boca al encontarse, me alegré, pensé que bien que estén fuera del armario, pero es que después a medida que iban llegando más colegas de ellos seguían saludándose con un beso en la boca, daba igual que fueran chicos o chicas y entonces me di cuenta que no tenía nada que ver con ser gay sinó que era su manera de decirse hola, una manera bastante alternativa la verdad, pero supongo que adecuada a su ideales. Empezaron a repartirse papelitos con un número de teléfono, le pregunté al chico que me lo dio y me dijo que era por si acaso después había altercados y la policía nos detenía ese era el teléfono de un abogado de los suyos al que podíamos llamar. Me gustó que me incluyera. Tengo claro que estoy en contra de cualquier forma de violencia y muchos de los chicos alli presenten están cegados por la violencia antifascista, que pese a todo no deja de ser violencia y enjendrar más violencia, pero también no puedo dejar de ver en su lucha unos valores, más o menos acertados, pero infinitamente mejores a los de extrema derecha.
La manifestación empezó e hizo su marcha y entonces me quedé solo en medio de la plaza y vi que mis amigos me esperaban ya impacientes a unos metros de allí. Fuimos a cenar, el sitio bien pero sin pasarse y luego continuamos haciéndonos unas cervezas en un garito. Me lo pasé muy bien, me gustaba ser por una vez el centro de atención gracias a mi nuevo trabajo, la mayoría son también periodistas y nos pasamos la noche hablando de política primero en plan serio para luego poner de vuelta y media a todos los personajillos con los que nos toca convivir en este mundo, hay que ver lo que nos gusta criticar.
Antes de volver a casa hicimos planes para el puente de diciembre y decidimos que vamos al chalet de mis padres en el campo, además de mis amigos periodistas y sus novias han confirmado la asistencia otros dos amigos del grupo que son gays y pareja pero que solo yo sé que son gays y pareja. Ahora solo falta que convenzan a un amigo de ellos también gay que vive en Madrid y me gusta mucho para que se apunte y el lío que se puede armar allí me dará para varios post.
Nada más por hoy, besos a todos, en la boca si puede ser, que seguro que somos muy de izquierdas.
El punto de encuentro era en las torres de Serranos. Al llegar me encontré con un gran despliegue policial, resulta que, a esa hora, empezaba allí una manifestación de extrema izquierda para protestar contra los grupos neonazis, en su gran día, el 20-N. Como había llegado pronto decidí curiosear un poco y me metí en medio de la manifestación. La primera reflexión que hice fue darme cuenta que en una manifestación de extrema derecha nunca hubiera hecho lo mismo, me hubiera dado mucho miedo. Me fijé en la gente que había, la mayoría chavales y chavalas muy jóvenes con pintas de punki, con crestas, pircings, aros y bien desaliñados en el vestir, pero con todo tenían su encanto y algunos era muy guapos. Lo primero que me chocó fue que dos de esos chicos punkis se besaran en la boca al encontarse, me alegré, pensé que bien que estén fuera del armario, pero es que después a medida que iban llegando más colegas de ellos seguían saludándose con un beso en la boca, daba igual que fueran chicos o chicas y entonces me di cuenta que no tenía nada que ver con ser gay sinó que era su manera de decirse hola, una manera bastante alternativa la verdad, pero supongo que adecuada a su ideales. Empezaron a repartirse papelitos con un número de teléfono, le pregunté al chico que me lo dio y me dijo que era por si acaso después había altercados y la policía nos detenía ese era el teléfono de un abogado de los suyos al que podíamos llamar. Me gustó que me incluyera. Tengo claro que estoy en contra de cualquier forma de violencia y muchos de los chicos alli presenten están cegados por la violencia antifascista, que pese a todo no deja de ser violencia y enjendrar más violencia, pero también no puedo dejar de ver en su lucha unos valores, más o menos acertados, pero infinitamente mejores a los de extrema derecha.
La manifestación empezó e hizo su marcha y entonces me quedé solo en medio de la plaza y vi que mis amigos me esperaban ya impacientes a unos metros de allí. Fuimos a cenar, el sitio bien pero sin pasarse y luego continuamos haciéndonos unas cervezas en un garito. Me lo pasé muy bien, me gustaba ser por una vez el centro de atención gracias a mi nuevo trabajo, la mayoría son también periodistas y nos pasamos la noche hablando de política primero en plan serio para luego poner de vuelta y media a todos los personajillos con los que nos toca convivir en este mundo, hay que ver lo que nos gusta criticar.
Antes de volver a casa hicimos planes para el puente de diciembre y decidimos que vamos al chalet de mis padres en el campo, además de mis amigos periodistas y sus novias han confirmado la asistencia otros dos amigos del grupo que son gays y pareja pero que solo yo sé que son gays y pareja. Ahora solo falta que convenzan a un amigo de ellos también gay que vive en Madrid y me gusta mucho para que se apunte y el lío que se puede armar allí me dará para varios post.
Nada más por hoy, besos a todos, en la boca si puede ser, que seguro que somos muy de izquierdas.
Comentario:
Sí que es verdad que lo de dar dos besos supone un problema,.... a veces hasta con gente que es casi familia, que los pobres no saben qué hacer contigo!! Yo al final lo de los dos besos creo que se ha quedado para el ambiente y para gente que casi no conozco, porque a la gente que conoco la saludo dando la mano, y a la gente que quiero la abrazo!
Comentario:
Pues yo eso de saludarse con un beso en la boca no lo veo eh pero bni poco niu mucho,porque el español cuando besa es que besa de verdad y a ninguno nos interesa besar por frivolidad jajajaja y eso de ir comiendole la boca al primero que pasa como que no,yo soy más de la mano o de los besos en las mejillas al aire de esos que se escucha su chasquido que no su efusión que diría delibes.Que si te besan tanto siempre se te colara alguno de judas no? jajajaEn fin que besar besar para quien se lo merece.
Me alegro que lo pasaras bien,y el post me ha gustado veo que te vas soltado eh poco a poco ;P
A ver si actualizas con más frercuencia besos guapo
Me alegro que lo pasaras bien,y el post me ha gustado veo que te vas soltado eh poco a poco ;P
A ver si actualizas con más frercuencia besos guapo
Comentario:
Piensa que en el momento que formalizemos nuestra unión te prohibire que hables bien de los punkarras y menos aún que les atorgues una calidad estetica...