Luchando con un fantasma
Vida nueva, blog nuevo. Cuando un fantasma te domina la vida, has de luchar y vencerlo
Sindicación
 
Buscando una nueva vida
El sábado por la noche no pude salir. El sábado es la noche menos triste de la semana. En la que estoy menos solo. Rodeado de tíos bailando al son de sus deseos. Pero esta noche del sábado estaba en la cama retorciéndome de dolor. El domingo por la mañana fui al hospital. Estuvieron todo el día haciéndome pruebas, radiografías, analíticas. Llevaba dos noches sin dormir de dolor. Al salir del hospital me fui a casa cerrando las pupilas y el alma a una luz del sol dañina. Entonces ocurrió el milagro. Antes de marchar a urgencias no me había acordado de cerrar el ordenador y tenía el gaydar y otra página de contactos abiertas y de pronto mientras me chupaban la sangre, me radiografían el esqueleto y me pinchaban las venas, mientras la muerte asomaba la cabeza en el fondo de mis ojos, las energías del universo conspiraron para darme una nueva oportunidad. Y al llegar de nuevo a casa, vi en el ordenador cuatro mensajes, cuatro rosas del destino, cuatro cajitas de ternura que había estado soñando durante todo el año que llevo en Barcelona que llegaran tan siquiera una de ellas, que había estado esperando los cuatro años que hace que estoy conectado a páginas de contacto, que había estado esperando toda la vida. Cuatro mensajes tiernos. Que decían que tenían ganas de conocerme, de ser amigos míos o lo que surgiera, alguno decía que él también había tenido que empezar de nuevo a un sitio nuevo y que me comprendía. Eran mensajes, donde había más que palabras, donde había más que deseos lascivos, donde había interés para conocerme, donde había una oportunidad del destino para volver a empezar.
Hacía unos días después de superar el ensueño de las pastillas y antes de caer de nuevo enfermo, en este intervalo tan corto, se me dio por asistir a clase y me enteré que ya hacía días que había acabado el curso. Decidí que lo que me iría más bien sería tener el tiempo ocupado, que tanto tiempo para pensar y encerrarse en la cárcel del hogar y de uno mismo no llevaba más que desgracias. También había de encontrar otro piso en el que vivir, ya que mis compis de piso me echan como muy tarde dentro de un mes. Así que decidí empezar a buscar una nueva vida: un trabajo, un piso nuevo. Y el domingo se me brindó la posibilidad de nuevos amigos o nuevos amantes, nuevas ilusiones al fin y al cabo. Les mandé un mensaje con mi msn para que me agregaran, aunque la verdad la amargura no desaparece de un día a otro y siempre quedan resquicios y a alguno que otro que había estado especialmente amable y comprensivo conmigo le contesté de forma un tanto soberbia y arrogante. El lunes enfermo entre arcadas y retorcijones encerrado en mi prisión esperaba con necesidad, casi con desesperación, que alguno de los cuatro me agregara de una vez por todas al msn. No hubo forma, así que el martes no pudiendo esperar más, le envié a uno de los que no había estado especialmente agradable con él, un mensaje pidiéndole disculpas por mi respuesta abrupta y desquiciada y rogándole que me diera una segunda oportunidad.
Entre ayer y hoy ya me han agregado tres de los cuatro. He hablado con dos. Son unos cielos. El que hablé ayer por la noche me pidió mil veces que me fuera entonces mismo a su casa –él no dijo a follar sino a charlar, pero no sé- y yo es lo que más hubiera deseado, poder pasar al fin una de estas largas y tristes noches en compañía, y en ternura, lo que pasa es que estaba muerto de sueño. Porque como yo paso de un extremo al otro pasé de despertarme a las ocho, a las nueve o las diez de las noche, a ir el lunes a dormir tan pronto que el martes me desperté a las cuatro de la madrugada, con lo cual, cuando hablamos pasada la media noche yo ya estaba muerto de sueño y le tuve que decir que lo dejáramos para otro día. Tal vez hoy. Y aunque yo hubiera preferido ir primero al chapero, pero bueno si un jovenzuelo guapo quiere y desea y me pide y me ruega que esté con él, no es cuestión de darle calabazas.
Y bueno desde que me han cambiado la medicación, no sólo me la han cambiado sino que también ha probado de bajármela y hago más tics, y esto a mi me desespera un poco y me amarga y me enturbia y me deprime mucho. Suerte de lo otro que me ensalza un poco la vida. Todo es incierto. Todo está colgando de un hilo. Y se puede romper en cualquier momento. Pero mientras fluya, lo disfrutaremos y si los tics no me anulan la vida buscaré nuevo piso, buscaré trabajo, buscaré citas, buscaré amigos y me buscaré a mi mismo. De hecho más de una persona me ha asegurado que la causa de los tics es que yo tengo una fuerte personalidad que reprimo y que la niego para satisfacer a los demás. Los trabajos son fugaces, los pisos son por cuatro días, las citas de una noche, pero uno mismo por mucho que nos cueza estamos allí de principio a fin, y quizás la solución a no hacer unos tics que me anulen la vida no está en subir la medicación, sino en subir el ego y decir ¡Aquí estoy yo! Y hago esto porque es lo que quiero y lo que siento. Y a quien le guste bien y a quien no, que no mire. Desgraciadamente aún no me veo con fuerza para hacer este paso, la sombra del fantasma es muy alargada y tengo mucho miedo al rechazo, pero no sé como, de alguna manera, trampeando dificultades, intentaré, como siempre seguir adelante, o al menos sobrevivir.
Etiquetas:      
 
Cosas que haría antes de morir
Si me diagnosticaran una enfermedad terminal y me dijeran que me queda un año de vida, no me querría ir de este mundo sin haber hecho las siguientes cosas:
1) Ir a Nueva York
2) Escribir el libro de mi vida
3) Hacer otra peli ( en plan amateur, claro)
4) Trabajar
5) Correr por la naturaleza y estar en ella contemplándola en armonía en un amanecer en un campo rodeado de caballos, vacas etc.
6) Tener novio
7) Sentir placer con el sexo
8) Compartir mi cotidianidad con amigos
9) Aceptar a mi familia
10) Reconciliarme con mi pasado
11) Cerrar círculos abiertos
12) Decir que quiero, a quien realmente quiero.

Pero cuando los horizontes se agrandan y tienes por delante un tiempo indefinido, para llenar, el andar de la vida se convierte en un abismo, en un vértigo horizontal que te marea y no te deja ver claro. Te viene el pánico. No es la muerte lo que te asusta, sino la vida: tantos instantes vacíos por llenar, tanta inmensidad bloquea y paraliza. Y se diluyen las metas y se confunden los sentidos y te quedas clavado en medio del camino. Sintiendo vértigo ante el abismo que asoma por los cuatro costados, y entonces deseas dejar de sentirlo, dejar de notarlo. Y no lo conseguirás yendo para adelante o para atrás, a este u oeste ni tan solo en las estrellas. La crudeza de la vida es que piensas y que sientes que al único lugar donde no te alcanza este vértigo infinito es yendo para abajo. No hay horizonte, no hay abismo, no hay vacío que llenar con infinitas horas de soledad y desengaño, es el gran atajo, la tierra, bajo los pies, la eterna casa, que muchas veces engañados tras años y años de camino, en busca de destino, ignorábamos que era este, el que siempre tuvimos junto a nosotros, junto a nuestros pies cansados de andar y de buscar, lo que sentíamos bajo nuestras plantas, nuestra larga morada.
*
Pasé unos días drogado completo por el cambio de medicación pero llamé al psiquiatra y me quitó la medicación anterior más rápidamente y ahora estoy mejor. La verdad es que tenía miedo de que me volvieran los tícs, de estar mal. Al fin y al cabo más de un psiquiatra me habría asegurado que tendría que tomar de por vida aquella medicación tan fuerte y agresiva. Y ahora no la tomo y estoy bien. Supongo que debería estar contento.
Y ahora que ya no estoy tan zombye aprovecharé para llamar al chapero. Me han salido algunos ligues: uno que tiene tres piercings en la polla pero a mi tanto piercing no me va; otro que quiere sexo pero es muy antipático y va a lo que va; un cantante de ópera internacional que yo en otro momento delante de un “famoso” me hubiera impresionado y dejado seducir, pero ahora no estoy por ostias y lo he enviado directamente a la mierda. Y luego hay otros de estos que parece que tienen interés y te agregan al msn pero luego cuando les dices algo pasan de ti. En fin que supongo que podría escoger pero me quedo con el chapero que seguro que es el más buenorro y el que la tiene más gorda.
Etiquetas:    
 
Llegué tarde
Decía Melengrand que explicara mi presente. Mi presente es humo, es nada, son horas durmiendo, viendo la tele, estando a internet, llorando, deseando morirme. Mi presente es ir los sábados por la noche a la discoteca –no cada semana porque muy a menudo estoy enfermo y con fiebre- y huir espavorido de los conocidos que me quieren dar charla. Es ir muy de vez en cuando a la uni, sólo a una clase, porque a la otra todo el mundo intervenía y yo me sentía marginado al no poder o saber decir nada y me sentía cada vez más a disgusto hasta dejar de ir; y en esta clase que voy hay un chico que conocí por una página de contactos y que quedamos algunas veces siempre por voluntad suya hasta que se cansó de llamarme; y que ahora yo supongo que podría haberme ajuntado con él en clase para no estar solo. Pero supongo que no lo haré hasta el último día de curso como me pasa cada año que cuando sé que ya no los volveré a ver más y no me podrán hacer daño, entonces me abro. Mi presente es estar despierto hasta las 10 de la mañana malviviendo una noche de lecturas, de evasivas, de lágrimas y de destrucción. Es dormir de día hasta que casi anochezca. Es jugar con la comida porque quiero adelgazar y me alimento casi a base de sandías y cosas que me gustan como patatas chips, aceitunas, chocolate, caramelos y atún en lata. Mi vida es tener que estudiar pero ajornarlo siempre por un mañana que nunca llega. Mi vida es conectarme a un chat en busca de quien sabe qué y cuando me ofrecen sexo me echo atrás porque nunca acabo de encontrar atractiva la persona o porque en el fondo tengo miedo; y cuando rara vez quieren hablar no sé que decir, veo que no hay feeling y nos perdemos cada uno en un lado del ciberespacio. Mi vida es estar toda la semana solo queriendo y temiendo a la vez el contacto, chamuscado con la amistad, perdido con el amor, asustado con el sexo. Mi vida es la necesidad de cariño de afecto, las ganas de que sea jueves para poder ir a mi morfoanalista y estirarme al suelo junto a ella y dejar que me acaricie y me entienda. Mi vida son las llamadas una vez o dos a la semana a Salva que es uno de los pocos instantes que mi cara sonríe. Mi vida es un baile entre el miedo y el deseo, quiero y temo, doy un paso adelante pero al instante retrocedo aterrado. Mi vida es el resentimiento y el veneno que voy sintiendo con mis compañeros de piso cada vez que me roban leche, jabón o que hacen ruido. Mi vida es el ir dando tumbos a la deriva porque el barco se hunde y yo voy de locura en locura, de estímulo a estímulo con tal de robarle una pizca de aliento a la vida y a la sensación de vivir.
Una vez más he decidido cambiar, intentar cambiar mis hábitos y tirar adelante, por como dicen la canción, adelante por los sueños que aun nos quedan. Decidí a pesar del miedo cambiarme las pastillas para tomar unas de menos agresivas y estar más despierto y así poder buscar un trabajo para este verano que seguro que me vendrá muy bien. Hoy que me he despertado pronto quería ir a la playa y aprovechar para ligar. Mis compis de piso me han dicho que antes de julio me he de marchar del piso así que también estoy buscando algo. Esta semana quería ir a un chapero –ya lo he escogido y lo he escrito para citarnos- para a ver si sin el miedo de tener que dar la talla, y con un profesional del sexo que sabrá estimularme puedo llegar a sentir placer y a correrme haciendo sexo. He llamado al hipnotizador. He llamado a la asociación para víctimas de abusos pero no me han dado hora tan pronto como necesitaba. Y sí, ahora quería coger la toalla y irme a mar y a echar currículums. Pero me temo que ni playa, ni trabajo, ni chapero, ni conocer chicos, ni quedar con nadie ni ir a clase. Porque he hecho tarde. El cambio de pastillas, está acabando conmigo. Estoy todo el día en un estado de somnolencia insoportable, voy drogado, no veo lo que tengo delante, ni tengo ningún reflejo y estoy agotado, exhausto. Mi morfoanalista me dijo que se notaba que ya no tomaba tanto risperdal, porque ella sólo mirando a la persona ya sabía quien lo tomaba, porque te hace estar con una mirada perdida. Pero es que si antes tenía la mirada perdida ahora la tengo mil veces más extraviada que antes. Si no tengo fuerza para abrir los ojos. Y a medida que vamos subiendo la dosis de estas pastillas –y bajando a la vez la de las otras- que estoy más zombye. Ahora sí que no puedo hacer nada, ni tan solo leer, ni ir a la disco, hasta ayer no me vi con fuerzas de llamar a Salva. Y tampoco puedo dormir. Es una somnolencia pesada, un estado vegetativo, de malestar, de pesadez.. Si ya ni me molesto a mirar a los tíos buenos por la calle, y a la calle salgo lo mínimo posible, porque con el plan que estoy ni miro si pasan coches. Y del prostituto ya me puedo ir olvidando. No tengo fuerzas ni ganas de follar. Y del trío y la orgía. Y así no puedo trabajar. Y no sé porque yo creo que me hubiera ido bien trabajar. Tenerme que levantar, ver que soy útil, que puedo aguantar, relacionarme. Pero ya es tarde. Llegué tarde.
Etiquetas:    
 
Confianza casi ciega
Mi anterior psicoanalista tenía razón: no estaba preparado para venir a vivir a Barcelona. Le tendría de haber hecho caso. A la morfoanalista de ahora y sus técnicas y sus métodos les tengo confianza casi ciega. Siento por dentro que es honesta, que no me engaña, que se esfuerza por ayudarme, que no parece pesetera ni sectaria, que todo lo que me dice, o la mayor parte de las cosas parecen sensatas. E ir con ella, la hora a la semana que estoy con ella, es la única hora donde me siento desde mi realidad de los sentidos, querido, escuchado, comprendido, y con afecto. Necesito confiar en ella. Usa métodos alternativos, poco convencionales, intuitivos que a veces hacen sospechar. Sobretodo cuando a raíz de estos métodos salen sentencias como que fui abusado en mi infancia por mi tío. Y podría dudar, podría negarlo. De hecho sería lo más fácil. Porque no haciéndolo, creyéndolo estoy perdiendo amigos, siento que la gente no me cree y que hasta se rie. Yo llevo años buscando mi identidad. He ido a asociaciones de fóbicos sociales, de gays, de que hacían tics y en ningún lugar estaba mi sitio. Tal vez mi identidad, como aquello que me caracteriza, que me ha marcado y que define mi forma de ser, sea la de haber sufrido este trauma de infancia. Y me hace sentir mal que duden de mi, que se burlen, porque es como si a un gay le rechazan por ser gay. La verdad es que no puedo pretender que los demás me crean cuando hasta a veces yo mismo lo dudo. Pero alguna cosa por dentro me dice que es cierto. Mi voz interior me lo dice. Y me quedé helado cuando el otro día vi que en todas mis novelas todos mis protagonistas habían sufrido abusos. Sí, puede haber muchas explicaciones con tal de negarlo, tantas como para afirmarlo.
Yo siento que a pesar de sufrir y estar cada vez peor mi morfoanalista me hace bien, porque para curar –no aliviar que es silenciar la voz interna a base de pastillas- se necesita escuchar la propia voz aun que sea desgarradora y fantasmal.
El otro día quedé con una amiga psicóloga y me vino a decir que mi morfoanalista y sus satélites lo único que querían era sacarme el dinero de mis padres inventando mentiras. Esto me llevo a una discusión con mi morfoanalista en que estuvo a punto de dejar de quererme seguir haciendo la terapia. Y esto me ha hecho ver que aunque sus métodos sean transgresores y algo peligrosos me son más eficaces que los que había hecho anteriormente y que a pesar de que tengo motivos para sospechar que todo sea una tomadura de pelo haré caso a mi corazón que me dice que confíe ciegamente en ella. No obstante aquí os muestro parte de mis dudas en una charla que yo –mi nick en el msn es tantal- tuve con tatojimi.

tantal Si cada día me propongo
tantal que me voy a levantar
tantal que voy a empezar de nuevo
tantal y a hacer cosas
tantal pero llega la noche
tantal y me vuelvo autodestructivo
tantal un veneno me quema el alma
tantal estoy envenenado y amargado
tantal y solo quiero aniquilar
tantal acabar
tantal destruir
tantal es una tristeza más fuerte que yo
tantal mira que ayer
tantal no se si has leido el ultimo post
tantal estaba fatal
tantal y quería acabar
tantal y luego me dije
tantal que no
tantal que lucharía
tantal porque lo sentía de todo corazón
tantal y tiraría adelante
tantal y hoy he hablado con una amiga mia
tantal y tambien lo he visto claro
tantal que ya basta de quejarse
tantal que ahora lucharía
tantal pero luego llega la noche
tantal y me muero por dentro
tantal y no puedo soportar el peso de la vida
tantal y se me descuartiza el alma
tantal y no puedo más
tantal y me siento mal
tantal me odio
tantal y odio la vida
tantal y me siento sucio
tantal y acabado
tantal y me hundo
tantal muy adentro y muy abajo
tatojimi la noche es mala consejera
tatojimi y tu te empeñas en vivir de noche
tatojimi la noche es para descansar
tatojimi dejas vagar tu cabeza hacia lo q te hace daño
tatojimi retienes tus malos pensamientos
tatojimi los momentios tristes
tatojimi las angustias
tatojimi y te regodeas

tantal te puedo contar algo
tatojimi dime
tatojimi claro
tantal hoy he quedado con una amiga
tantal que hacia más de 6 años que no nos veíamos
tantal pero que le di la dire de mi blog
tantal y lo lee
tantal ella es psicologa
tantal y durante un tiempo me estuvo haciendo una pseudoterapia por msn
tantal y no se fia de mi morfoanalista
tantal cree que ella y toda su panda me estan tomando el pelo
tantal y me ha pedido el telefono de la morfoanalista
tantal del psiquiatra
tantal y hasta el de mis padres
tantal el de mis padres no se lo he dado
tantal porque les quería decir que estaba enfermo y que necesitaba un medico
tantal pero el de la morfo
tantal y el del psiqui sí
tantal y yo esta noche he llamado a la morfoanalista
tantal para avisarle que esta amiga mia la iba a llamar
tantal para quedarse más tranquila
tantal y asegurarse
tantal o lo que fuera
tantal y yo me imaginaba que no pondría ningun inconveniente mi morfo
tantal y se ha puesto como una furia
tantal que con que derecho le había dado su telefono a alguien sin consultarle
tantal que ella no tenía porque hablar con esa persona
tantal que esa persona no se tenía que meter en mi vida
tantal que esto era el colmo, que no le había pasado nunca en toda su carrera
tantal que tuviera que dar explicaciones a
tantal una supuesta amiga
tantal de un paciente
tantal etc
tantal y no sé
tantal no se si creermela porque todas las "excusas" que me ha dicho me han parecido extrañas
tantal no se porque habría de tener tanto pudor a hablar con mi amiga
tantal y como mi amiga me ha comido el coco
tantal que solo quieren sacarme la pasta etc
tantal y ahora la morfo no quiere hablar con mi amiga
tantal no sé
tantal no es que dude
tantal pero me parece algo sospechoso
tantal que justamente cuando yo le digo
tantal que hable con otra psicologa
tantal se escabulla de esta manera
tantal y ya no sé que pensar
tantal y ha querido saber de donde había sacado esta amiga
tantal y yo le he dicho que leía mi blog
tantal y la morfo me ha dicho
tantal que yo no podía contar en el blog lo que trabajabamos alli
tantal que era algo muy intimo



tatojimi ella es alguien publido
tatojimi q tiene una consulta abierta al publico
tatojimi y esa amiga tuya
tatojimi es psicologa
tatojimi no es cualquiera
tatojimi tiene un titulo q la qcredita
tatojimi no tendria q ponerse asi
tatojimi si es q no tiene nada q ocultar
tatojimi y en todo caso
tatojimi en el blog
tatojimi cuentas intimidades tuyas
tatojimi no de ella
tantal ya
tatojimi no tendria q ponerse nerviosa
tatojimi si estuviera segura de ella misma
tatojimi ademas tu puedes ir a otro psicologo
tatojimi y lo normal es que hable con los otros especialiestas
tantal ya
tantal no se
tantal no sé que pensar
tatojimi pues deja a ver como se desarrollan las cosas







tantal bueno pues a ver que pasa
tantal voy a confiar
tantal y que sea lo que haya de ser
tatojimi pues si
tatojimi la verdad es q a mi no me da buenas vibraciones esa mujer
tatojimi pero buieno
tatojimi no estoy al dia de esas cosas
tatojimi pero la psicologa esta estara mas al tot
tatojimi tanto
tantal es bastante alternativa mi morfo
tantal y utiliza metodos
tantal poco convencionales
tantal te acuerdas de Kaotot?
tatojimi si
tantal escribía en mi blog
tantal él iba a este morfo
tantal y se la recomendó a Jas
tantal y Jas me la recomendó a mi
tantal cuando Jas y Kaotot
tantal comentaban en mi blog
tantal lo que decían parecía muy sensato y coherente
tatojimi bueno
tatojimi pero ellos como van?
tatojimi desaparecieron
tatojimi no?
tantal sí
tatojimi es como si casi pretenda q solo dependas de ella
tatojimi no potencia q te juntes con troas personas
tatojimi lo mismo ha hacho con ellos
tatojimi no debes contar lo q haces con ella
tatojimi sus recomendaciones
tatojimi un dia te dira q debes dejar de esccribir el blog
tatojimi tus padres son una mala influencia
tatojimi parece como q quisiera aislarte
tatojimi como antes hizo con ellos
tantal ya
tatojimi no se
tatojimi a ver esta chica q te dice
tatojimi q sera nada por q no querra hablar con ella
tatojimi pero por lo m,enos a lo mejor se pude informar en el colegio de psiquiatia
tatojimi y de piscologos
tatojimi conociendo quien es
tantal segun mi amiga
tantal no consta
tantal doctorada en el colegio de psicologos
tantal pero mi psiqui dijo que sí que estaba
tantal pero claro
tantal el psiqui
tantal tambien me envio ella
tatojimi claro
tatojimi y el psiquiatgra espero q si este colegiado
tantal y ahora que me está cambiado la medicación
tantal a ver que coño me estaré tomando
tantal aix
tantal mejor no pensar en ello
tantal total son mi ultima esperanza
tatojimi hombre el si estara colegado
tatojimi ademas tu amiga la psicologa, seguro q te puede decir mas o menos
tatojimi si lo q tomas esta bien
tantal ya
tatojimi no te preocupes
tatojimi de uina forma u otra ganaremos
tatojimi vamos q si ganaremos
tatojimi no hay duida al respecto
tantal jeje
tantal a ver si es verdad
tatojimi estoy seguro
tatojimi si señor
tantal bueno
tantal tu por si acaso
tantal si yo desparezco y ya no sabeis nunca más de mi
tantal hazme un favor
tantal si me muero o desaparezco
tantal vuelve a publicar mi antiguo blog
tantal para que no sea vea
tantal que siempre fui
tantal tan oscuro y triste
tatojimi bueno, no te preocupes
tatojimi en caso de qu suceda lo hare
tantal gracias
tatojimi pero mno va a suceder nada malo
tantal ok
tatojimi no
tatojimi por q te encesitamos
tatojimi te queremos
tatojimi y queremos q ests con nosotros
tantal anda ahora me has emocionado
tantal me he puesto a llorar
tatojimi heyyyyyyyyy
tatojimi joan
tatojimi vamossssssssssss
tatojimi cariño
tantal no, tonto que estoy bien
tatojimi bueno
tatojimi anda, q hay q descansar ya
tantal venga guapo
tatojimi deberias intentar dormir ya
tatojimi yo lo voy a hacer
tatojimi jajajaja
tantal venga
tatojimi cuidate
tantal envió el guiño "Beso"
tantal y gracias por estar aqui
tantal y por todo
tatojimi envió el guiño "Corazón"
tatojimi gracias a ti
tatojimi vamos a hacer grandes cosas
tatojimi lo veras
tatojimi besote
tatojimi besazo


 
Una vida de papel
Hoy viendo una serie he tenido una idea. No estoy mal, no estoy tan desanimado como hace unos días. Pero si suficientemente lúcido como para saber que me arrastro por la vida como un gusano, que se me hace demasiada pesada, demasiada insoportable. Un día tras otro, y otro y que nunca se acaban y yo sin fuerzas. No sé, el otro día le insinué a mi madre el deseo de suicidarme y no me pareció que le afectará en exceso.
Durante mi adolescencia tenía la fantasía/propósito de subir a mis padres en un coche y estallarnos los tres por un acantilado. Porque pensaba que yo no podía vivir y que ellos que ya sólo les quedaba la vejez por delante y que su único sentido en el que se refugiaban era yo y que acabar con ellos y conmigo era lo mejor que podía hacer. Porque yo no podía más, y tampoco me podía ir yo y dejarles el sufrimiento a ellos. Pero ahora, no sé, pienso que tal vez ellos es hora que dejen de refugiarse en mi. Y que en el fondo si me voy les haré un favor. Los tres hacemos una simbiosis maldita, insana que se ha de cortar de raíz. A mi me asusta el dolor, me asusta sufrir. La muerte no sé si se me asusta. Me duele no tener tiempo para ser feliz. Pero también sé que mi vida está torcida y que yo sólo me arrastro. Y que pruebo de levantarme y tirar adelante y ser feliz pero no puedo y vuelvo y vuelvo a caer. Creo que más vale la cualidad a la cantidad. Vivir menos tiempo y bien. Y yo no puedo vivir con horizontes abismales y profundos de una vida que es muerte por delante. Sé que mis problemas vienen de que tengo miedo a que me hagan daño y por eso no vivo y me encierro en mi y no me relaciono. Pero ha llegado a unas proporciones que ya no son sólo de miedo. Es que no sé relacionarme. Y no quiero estar más solo. Y aunque me duela perder la vida que me ha estado dada sé que viviendo la malvivo y la desaprovecho y la enveneno poco a poco. Me falta fuerza y estoy harto de tropezarme siempre con la misma piedra. Así que viendo una serie –ya sé que la vida no es una novela- se me ha ocurrido que más valía vivir poco y sin el peso de un futuro incierto que una vida larga y asfixiante como una serpiente. Que podría coger todo el dinero que tengo, todos los ahorros y hacer mi último viaje. Ir a Cartagena y pasar unos días felices con Salva; ir a Burgos y compartir unos ratos con Tatojimi; venir a la capital y divertirme con los que estáis aquí. Ser feliz, pasarlo bien. Y luego poner fin a todo. Sería una manera de dar sentido a mi vida. De no ahogarme con la perspectiva de un futuro por el que no estoy preparado y que soy incapaz de vivir. Y después paz, tranquilidad. No la muerte como algo lúgubre o espantoso. Mejor vivir poco y bien que mucho y mal. No es ningún drama. El drama para mi es vivir. Es demasiado duro. Ya sé que me perdería la oportunidad de algunas cosas bonitas que podrían acontecer en el futuro. Pero desengañémonos, con mi carácter y mis circunstancias serían las que menos.
Desde que he cambiado las pastillas vuelvo a estar zombye, dormido y además hago más tics. Y no quiero estar otro año drogado completamente sin saber ni donde estoy como a los 18. No lo soportaría. Había pensado, como mi última carta, aunque no me vea capaz y no crea en mis posibilidades, buscar trabajo. Sí, al menos para el verano. Quizás esto me podría motivar, me haría estar ocupado, vivo. Pero con mi anterior medicación iba demasiado zombye como para rendir y con la que me estoy tomando ahora, que hace aun no una semana que he hecho el cambio, de nuevo me vuelvo a sentir mal. Y si no puedo trabajar y no sé relacionarme ¿cómo puedo vivir? Solo? Lo he hecho demasiado tiempo y no es esto lo que quiero. Joder que no me quiero pasar la vida durmiendo y drogado. No sé, quizás antes de decidir poner fin he de descartar cualquier otra posibilidad. Y si es que si que puedo trabajar? Y me llena? No sé, podría ser y tal vez lo habría de intentar en vez de darlo todo por perdido. Pero si yo ya sé que no sirvo para nada, no iré a servir para esto. Y ahora escribiendo esto, se me cierran los ojos y se me duermen las manos y yo lucho y me rebelo, ya sin casi fuerzas, un último instante, para decir, para escribir, contra la voluntad de mi cuerpo que sólo quiere descansar, que no sé lo que voy a hacer con la vida, pero que he estado demasiado tiempo anestesiado por las pastillas y que no quiero más ser un rehén de los médicos. No quiero, no pienso vivir sin apenas poder abrir los ojos y los sueños por los putos medicamentos. No quiero que todo vuelva a empezar, para acabar de la misma manera, como tenía de haber acabado desde el principio, o no sido jamás. Y el sueño se va adueñando de mi, y veo impotente y furioso, que ni mi último viaje, ni mi última carta en el juego de la vida que sería buscar trabajo, ni intentar vivir la vida aunque fuera solo: Nada de eso puedo hacer. Sólo dormir por las putas pastillas. Y no hay derecho. Y no les pienso tolerar que me jodan mi última esperanza, mi última ilusión, mi última voluntad. Las odio y tengo ganas de destruir, de vengarme. Aunque no se muy bien de quien. Supongo que de mi mismo. Por ser tan imbécil y gilipollas y ingenuo. Que asco de vida! Puaj! Voy a vomitar.
*
Ha pasado ya toda la noche. Unas cuantas horas desde que he escrito las anteriores líneas. No he dormido. Me he ido envenenando como siempre. Llenando mi corazón de veneno y de amargura hasta que no he podido más. He cogido unas tijeras y me las he querido clavar en el corazón. No podía hacer mi último viaje. Eternamente bajo los efectos de la medicación. Yo no quiero vivir así. Me había puesto una música que me enterneciera el alma. Sabía que no podría. Porque no tengo huevos para matarme. Sino ya haría tiempo que estaría muerto. Pero estaba envenenado y lleno de rabia y odio contra mi y contra la vida, y tenía la esperanza de que la furia pudiera más que el miedo. He cogido las tijeras mientras mis lágrimas regaban el vientre de mi habitación. Me he buscado el corazón cerciorándome de donde estaba su batir por si el valor me permitía de un golpe de tijeras partirlo en dos como ya hace tiempo que lo está. La ventana vomitaba la luz del amanecer. He notado los latidos. Y he cogido las tijeras y las he puesto delante del sitio donde tenía que clavar. Pero he recordado los gemidos de la agonía de mi corazón que no sabía bien si eran los de un perro herido que pedía que le extirparan la vida y el sufrimiento de una vez o que. Pero entonces me he visto, me he imaginado recién nacido en los brazos de mi madre y he recordado lo que me ha dicho esta tarde la de las constelaciones, que yo era un regalo que me había dado la vida, que me habían dado mis padres. Y aunque mi madre siempre dice, y ayer volvió a repetirme, que ojalá no me hubiera tenido nunca, y aunque yo ahora esté aquí llorado desconsoladamente como un niño, he decidido sintiendo esos latidos de mi corazón, que quiero vivir un poquito, que quiero ser un poquito feliz aunque sólo sea un poquito. Y que quiero intentarlo, aunque no tenga fuerzas, aunque sólo tenga lágrimas. He decidido que aunque tenga miedo, mucho miedo, tanto miedo que no me deja vivir y ser feliz, que voy a conocer gente cercana a mí, y que voy a quedar con ella sin reparos. Sí, para tener sexo que es de la única manera que se me acercar. No sé encontrar las palabras para entablar amistad, para conservar a las personas a mi lado, para que me quieran y las quiera. No importa. He leído en un blog y me ha dado envidia, de un blogger que por el gaydar queda con chicos, se van a la cama y si alguno quiere más, van al cine o al teatro y se cogen de la mano y ven pasar la peli y un pedazito de vida un poco más acompañados aunque los sentimientos que los unan sean débiles y efímeros. Necesito salir, vivir. Aunque sea una vida de papel. Una vida que el viento se lleve y me deje de nuevo desnudo. Aunque sufra en el sexo, aunque tenga miedo y lo pase mal y tenga miedo de recordar y revivir aunque tenga mucho miedo lo he de hacer. Mejor esto que matarme no? No sé si mejor. Pero intentaré vivir, intentaré, no sé como, la verdad, porque estas pastillas me dejan completamente kao, pero intentaré, aunque ya hace tiempo que he dejado de creer en mis palabras, en mis propósitos y mis promesas, intentaré, ni que sea sólo decirlo aquí o porque en este momento llorando y rociado del vómito de la luz que ha potado en mi ventana , lo siento de todo corazón, que probaré de vivir. Aunque sea una vida de papel. Buscaré trabajo. Aunque sea para dos meses. Buscaré amantes aunque sean de una noche. Y más adelante buscaré amigos aunque sean de una semana. No se puede pedir más a la vida. No sé puede pedir más a estos tiempos. No sé me puede pedir más a mi.
Etiquetas:     
 
Sin sentido
Mi vida no tiene sentido. Se la pruebo de dar todos los días, a cada hora, a cada instante. Intentos vanos. Me siento solo. Me siento mal. Hay algo dentro de mi que no me deja vivir, que me impide ser feliz, tirar adelante. Mis ideas son cada día más lúgubres. Estoy cansado. Amargado. Me pesa demasiado la vida. No sé a donde voy porque en realidad no voy a ningún sitio, sólo voy dando tumbos como un barco que va a la deriva. Voy de impulso a impulso, de estímulo a estímulo, rasgando por los rincones los restos de las chispas, arañando desesperado a la vida segundos de evasión, de sueño, ya sin importarme si estas ilusiones, estas pequeñas locuras me hacen bien o me hacen mal. No me importa que me hieran, que me destruyan, mientras me distraigan del ahogo de existir. No me importa hacerme daño, casi prefiero acelerar la agonía, y que cuando antes se acabe todo mejor. Porque ha llegado un punto que todo se me ha hecho una montaña, un monte sombrío que me acecha donde quiera que vaya. Es tan fácil destruir y tan y tan difícil crear, empezar, construir de cero. Demasiado esfuerzo. Y estoy tan cansado. Y ahora he cambiado y disminuido las pastillas. No tengo aguante para ningún otro contratiempo, para ninguna desgracia, para ninguna reacción adversa. Y no obstante una u otra ocurrirá, a la fuerza. Y yo sólo quiero que se acabe todo de una vez. No estoy preparado para luchar más. Y inevitablemente se me vendrá encima. Y yo no puedo cargar con nada más. Sólo quiero reposar, estar en paz, no sufrir, no sentir. Y se que si quiero tirar adelante –porque si no lo hago no hay otra opción que el suicidio- me he de poner las pilas, coger energías y luchar y luchar. Pero no puedo, no puedo más. No me quedan fuerzas. Sólo dolor, y odio, y amargura y fantasmas. No puedo! Necesito que se acabe el dolor de una vez, necesito dejar de sentir este infierno en mi interior. Y desgraciadamente sólo hay una manera para que se acabe. Pero joder! No puedo hacer esto a mis padres! No les puedo destrozar la vida! No sería justo. Y yo en el fondo, en las profundidades del alma aun hay un tierno monstruito que quiere vivir y que me mira con ojos de pena diciendo que le salve. Y yo no sé que decirle, no se como consolarlo, no se que hacer.
Como que no tengo ninguna voluntad y me sentía muy solo, caí en la tentación de volver a conectar a ricitos al msn aun sabiendo que me volvería hacer alguna de las suyas. El otro día lo encontré. Me propuso de hacer un trío con él y su novio. Yo le dije que sí. La verdad es que es una insensatez. Después de saber lo del abuso, no he osado tener sexo con nadie más. Y ahora para romper esta sequía ¡ala! No con uno sino con dos a la vez! A veces no sé donde tengo la cabeza. La morfoanalista, el psiquiatra y todo el mundo dicen que soy inteligente, pero la verdad es que siempre actúo como un idiota. Empujado por la desesperación, de locura en locura. La verdad este monstruito que tengo en mis adentros que quiere vivir, es como un nene pequeño, que tiene miedo de lo que hacen los adultos. Tiene miedo del sexo. Le gusta gustar, sentirse deseado. Necesita sentírselo, gustar a los demás ya que no se gusta a si mismo. Pero el sexo le inquieta, le perturba. Sí, está allí y lo hace porque quiere aprovechar la vida, y porque todo el mundo lo hace y lo goza y lo siente maravilloso. Pero mi pequeño monstruito lo pasa mal follando. Lo ha de hacer. Por inercia. Por aprovechar la vida, porque el sexo es lo que se lleva, porque quiere disfrutar, por sentir calor humano, porque parece haber en él una fuente de júbilo. Pero la realidad, su realidad es otra. Y para acabar de complicar la cosa le he dicho a Pascual que ricitos me había dicho que le hizo tilín mi amigo. Así que Pascual me ha propuesto que en vez de trío que sea un orgía.
Hoy me he decidido a ir al próximo encuentro de la asociación de víctimas de abusos. Necesito amigos, necesito a alguien cerca, que me comprenda, que nos entendamos, y lo necesito ya. Pero no es hasta dentro de dos semanas. Y yo no puedo aguantar dos semanas más. No lo soportaré. Necesito una esperanza, un rayo de luz al que lanzarme. Para darle una sonrisa a mi horrible monstruito. Que sueña aun, inocente, desde las profundidades de la nada.
Etiquetas:      
 
Caída de mi último puntal
El sábado poco después de escribir el último post comprendí porque había tenido aquel impulso violento de querer acabar con todo. Algo que había visto aquella tarde en una constelación familiar, me había llevado a deducir algo que hasta entonces no lo había intuido. Y cayó mi último puntal. Hace tan sólo unos posts, contaba que a través de mis sueños luchaban por imponerse mi parte enferma representada por mi amigo de infancia y mi parte sana representada por mi abuela. Sí, creía que mi abuela había sido la única persona sana –a pesar de acabar loca- de mi familia. Y que desde algún lado me seguía enviando fuerza, o sino que yo había aprendido algo de ella, y que por eso dentro de mi gracias a mi abuela había una semilla capaz de sanarme, de tirar para adelante. Pero entonces, el sábado a la madrugada, comprendí que no era así. Que en mi familia, y en mi interior no había ninguna parte sana. Ninguna. Y que la parte que yo consideraba que me podía salvar, era la parte más carcomida y enfermiza. Sí, mi abuela que a pesar de estar muerta era a lo único que me podía coger, que me daba un poco de paz y esperanza, que la consideraba como una madre que había intentado salvarme de la locura de mis padres ni que fuera a través de su propia locura, vi que en gran medida era la culpable de que mi familia estuviera enferma, incapaz de traer a sus miembros más que desgracias. Eso me desesperó y no pude más. Por eso intenté, por eso desee hundirme con mi última esperanza, caer con la última estructura de mi edificio que se aguantaba en pie. Pero se hundió la casa y yo sigo aquí. Sabiendo que si algo bueno hay en que todo tu mundo se derrumbe, es que ahora ya nada más puede caer, que todo esta al suelo. Y que sin referencias, sin guías tendré que construir mi casa si quiero hacer más que sobrevivir a la intemperie. No será fácil. Pero será mi casa, y no un castillo encantado lleno de fantasmas y de pasadizos oscuros que no sé donde llevan. Será mi casa que no me la habrán enseñado a construir mis padres, mis maestros de la vida, sino las lágrimas y la fuerza hecha a golpes. O esto o estaré siempre hecho una ruina. O esto o dejarme llevar a una casa llena de rejas y sobriedad. O esto o una eterna casa bajo tierra. Había de ser de esta manera. Siempre necesitando de los demás. Siempre confiando en los otros y en que me quitaran las castañas del fuego. La vida me había de enseñar y me ha enseñado –y tanto si me lo ha enseñado!- que no te tienes que fiar de nadie para que te hagan las cosas, de nadie más que tu mismo. Sólo me preocupa saber si es posible no habiendo mamado nada sano en mi vida y mis orígenes, si será posible que consiga sacar de mis adentros, crear de la nada, de lo que no he visto en ningún lugar, aquella fuerza positiva y creativa, capaz de ayudarme, y animarme, capaz de salvarme y volver a empezar. No sé si es posible. Si lo es, espero conseguirlo. Aunque ahora estoy muy bajo y cuando saquemos este jueves las pastillas saldrá mi parte oscura, se manifestarán todos mis fantasmas y mis miedos y no sé si lo podré soportar. Lo único que sé es que no puedo silenciar más mi voz interior que me habla a través de la enfermedad para que la escuche y me sane. Quizás mi enfermedad, sea al fin y al cabo, lo único sano que tengo, que me habla, para que la escuché y le ponga remedio, en vez de hacer oídos sordos –nunca mejor dicho- y silenciarla y seguir por el mal camino. Así que sí, que sea lo que tenga de ser, daré voz a mis demonios, dejaré hablar a mi enfermedad en vez de taparle la boca, para que hable, para que saqué fuera, se vacíe de los monstruos oscuros que habitan en sus adentros.
Gracias a todos por animarme y estar aquí.
Etiquetas:    
 
Constelación familiar
Hoy a pesar de volver a estar enfermo he ido a lo de las constelaciones familiares –hoy sólo como espectador-. Me ha dejado muy flipado. Y no encuentro ninguna explicación racional que le dé sentido. Hasta me ha hecho pensar en aquello que se ve en pueblos de la España profunda donde se cree que la virgen por la noche se va a dar un paseo campestre y se agrupan un rebaño de inocentes y una estafadora se mete un mantón luminoso y se pasea por entre los árboles. Pero no tiene sentido. Éramos 15 o 20 y a todos les ha salido. Todos han participado menos yo. Yo no he querido. Tenía miedo de no saberlo hacer. Simplemente consiste en que la persona de la que se hace la constelación familiar escoge entre los espectadores a sus familiares y a él o ella mismo, los coloca como quiere, como siente que han de estar ( frente a frente y muy juntos, o dos de espaldas y uno mirándolos desde lejos etc) y se les pregunta que sienten, como se sienten, respecto el otro, que ahora ya es pariente o familiar. Y todos empiezan a sentir cosas. A sentirse enfadados, a quererse girar de espaldas, o mirar al suelo, o quererse abrazar y han de hacer lo que sienten. Normalmente hay un conflicto. Uno rechaza a otro. Está enfadado porque se sintió abandonado por su madre porque su murió. Había un caso de una hija que no veía a su padre como su padre y su madre se giraba de espaldas porque no quería ver nada, y resulto que esta madre, estaba enfadada con la suya porque sus tías le hicieron más de madre que su propia madre. Y como su madre no hizo el papel de madre, ella, la hija, se quedó en el estado de niña, y cuando por su parte con el tiempo fue madre, no se sentía en el papel de madre sino de niña y por eso la hija usurpó el lugar de adulta y se sentía esposa de su padre. O había una que han hecho poner a todas las mujeres en fila ( 8 o 9) y todas eran diferentes generaciones de mujeres de la misma familia ( una la hija [la protagonista], después la madre, la abuela, la bisabuela, la tatarabuela etc ) y en otro sitio han situado un hombre y les han preguntado como se sentían respecto el hombre, el concepto universal de hombre, mirando a aquel. Y todas se tenían que poner como se sentían y una se estiró, dos se arrodillaron, muchas se encogieron, les dolía la cabeza, las piernas, se sentían mal, todas menos una de las generaciones más remotas. Y se ha llegado a la conclusión que debía ser que hace muchas generaciones hubo algún conflicto con un hombre, seguramente de maltrato o de sometimiento, y todas las mujeres trasmitieron inconscientemente a sus hijas el miedo, el malestar, la incomodidad hacía los hombres. Y entonces la parte curativa era que la mujer de la generación remota que se sentía a gusto con los hombres, seguramente de antes que viniera el conflicto, les iba diciendo a todas “El hombre es nuestro compañero, vamos a su lado y nos complementamos” y lo iba diciendo y las otras se iban sintiendo mejor y se iban levantando y poniendo erguidas. Entonces le dijo esto a la madre de la protagonista –de la chica que había venido a la sesión- y la madre lo asimilaba, lo aceptaba y se lo trasmitía a la hija – a la protagonista-. Y así la hija rompía con cadenas y cadenas de generaciones atormentadas y ella reconducía el nuevo rumbo que tomaría su familia. No sé y lo más curioso es que no eran actores, que de haber salido yo, se supone que también hubiera sentido estas cosas y me hubiera sentido la otra persona y hubiera sentido sus sentimientos. Tengo ganas que ya me hagan mi constelación.
Ahora hace un rato me sentía muy mal, acabado. Me sentía muy solo y muy triste. Estoy seguro que hoy se me ha removido algo por dentro allí donde he ido. Y después he hablado con mis padres, con los que no hay nada que hacer... Y mañana es el día de la madre y tengo ganas de abrazarla pero no iré, y no he ido a la disco, y tengo fiebre y me siento mal. Y veo como hay algo que me impide tirar adelante y me hace caer una vez tras otra. Y me he puesto “Color esperanza” y me ha acordado que justo cuando llegué a Barcelona la sentí mi primer fin de semana en la ciudad, en que ya no estaba muy bien, y su letra y su música me arroparon y me hicieron allí en la discoteca olvidarme de todo, se me humedecieron los ojos y me sentí poderoso y entonces se me empezaron a acercar chicos, los chicos que a mi me gustaban, misteriosamente. Y mi dije que quizá sí que si se sabe que se puede, si se quiere que se pueda, se puede de verdad. Pero hoy ha sonado y sus palabras eran como un burdo sarcasmo “Sé que las ventanas se pueden abrir”, la he abierto. No para cambiar el aire infectado por los microbios. Sino para que la muerte me infectara el alma. He mirado el cielo y luego el vacío. Una lágrima se ha escurrido en el abismo y se ha perdido en la oscuridad. He tenido ganas de hacerme daño, mucho daño. He decidido colgar mi post de despedida, sólo la canción “Amigos para siempre” dedicada a todos vosotros. Y acabar. La he buscado. La he puesto. He cerrado la luz. He cogido unas tijeras y me he ido haciendo pequeño y escurriendo hacia el suelo en un rincón de la habitación. La música me iba haciendo pequeño, ahogando en mis lágrimas. Me sentía sucio. Sentía asco. Me quería cortar las venas. He recordado cuantas veces desde Girona me imaginé en mi nuevo hogar a Barna. Nunca lo había imaginado tan amargo. Está siendo uno de los años más difíciles de mi vida. Junto con el 2000. Me pesa demasiado la vida. Y por eso en el suelo, no pudiéndome aguantar en pie, no pudiendo sostener el peso de la vida, arrastrándome y con un nudo en el alma me he clavado las tijeras. No con suficiente fuerza. No como el que mata. Sino como el que castiga. Sombras negras se me acercaban hacía mi desde el otro lado de la habitación. Desde todos los lados. Y yo ahogado en mis propias lágrimas y en mi propia impotencia con la boca abierta quería lanzar un grito de frustración y de arcadas y en este momento un relámpago ha tronado en mis entrañas y me disponía a abrir la luz para ver el rostro de estas sombras, pero antes por mi boca abierta han entrado estos espíritus de la noche, de nuevo a su guarida, de la que no se muy bien como han salido.
Ahora estoy mejor, más tranquilo y me he dicho que no tenía de esperar a morirme para deciros, para decirte Salva, y tato, y canalla y a los que no siempre escriben pero sé que están ahí como Sesé, Melengrand, Koeps, Ipssen, mofly, betulo o hairblue, siouxie, jag38, LuisM, absolut y espero que Jesús y algunos otros, y a los que hace pocos que os habéis subido al barco pero que espero que tardéis en abandonarlo o si me queréis hacer feliz, que de corazón no lo abandonéis nunca, como Rubén, Sísifo ( bienvenidos tíos), Luckitas, como viejos compañeros de viaje a tiempos más presentes y otros más ausentes pero que siempre vuelven y esto es lo importante como Enis, Donutzz , Quijote o j’a, y también a los que me abandonaron pero no por eso dejo de llevar en mi corazón como Jas. Para todos vosotros, para todos los que habéis hecho este blog un poco vuestro con un comentario, haciendo así un poco mío vuestro cariño, a todos los que me han leído y no he dejado del todo indiferente, y aunque no sea el momento de decir adiós, no uno siempre ha de esperar a irse para decir aquello de...al menos en mi corazón...seréis... AMIGOS PARA SIEMPRE.

 
25 años de soledad
El paso del tiempo me cubre de tristezas, como enterrador que va tapando bajo el suelo aquello que agoniza. Me falta el aire. Me ahogo. Y no puedo respirar...Van pasando los días como gotas de sangre derramadas al olvido. No es fácil vivir. Me siento solo. Muy solo. Sin ricitos. Sin poder llamar cada día a mis padres por exigencia de la morfoanalista que quiere cortar nuestra dependencia. Ya no tengo la alegría de vivir ni el poder entusiasmarme y alegrarme por pequeñas cosas. Me voy encerrando en mi mismo, envenenándome poco a poco con mi propio silencio, con mi desolación. Ya no lloro, ya no río, ya no me ilusiono. Me voy enfriando como un muerto. Y la muerte, esta cavando mi agujero del que yo ni apenas me esfuerzo a huir. Un sinsentido. Las noches pasan dolorosas sin que llueva impotencia de mis ojos hacia fuera. Se queda adentro, todo adentro, ahogando. Me ahogo. Y no puedo respirar...
El viernes estaba solo en mi casa y en el mundo. No podía, no debía hablar con mis padres. Tenía ganas de hablar. Tenía y no tenía ganas. Algo en mi se removía como una serpiente para escurrirse de mis entrañas y salirme por la boca. Pero ya ha anidado en mi interior. Decidí salir de marcha, quería sentirme acompañado, rodeado de gente, hablar. Sí, salí aunque el viernes no lo acostumbrara a hacer. Aunque fuera esclavo de mis rutinas y este día no tocaba. Sí, salí a la calle a buscar afecto. Pero no pude. No pude. Cuando alguien probaba de ligar conmigo lo rehuía. Me da miedo el contacto físico, el sexo. Quería y no podía. Deseaba y temía. Y volví a casa solo. Como solo volví a volver para casa el sábado al salir otra vez. Y las paredes y la cama y la soledad no eran más que vómito echado por la vida. Y me revolqué entre la bilis no sabiendo muy bien como ocupar los días que vendrían. Sabiendo de antemano, que nada nuevo ocurriría, que sucederían sin pena ni gloria, sin lágrimas y con ganas de llorar y reventar. Yendo por la vida dando tumbos sin ton ni son, sólo probando de vencer la soledad, de engañar a la pena con alguna falsa esperanza con la que poder salvar unos días de serenidad. Hasta ahora era la ilusión de encontrar piso lo que hacía que aguantara aun faltándome el aire. Ahora ya es mal momento para encontrar uno. Al menos hasta julio. Así que he decidido volcarme, o mejor dicho refugiarme, en los médicos. Lo tenía de hacer, de todas maneras. No había motivo para tregua. Haré lo que tenga de hacer. Mañana mismo llamaré al hombre que hace hipnosis para decirle que cuando venga por Catalunya me la haga. Y es que ahora cada noche sueño que me reencuentro con mi tío, y que él con aquella mirada que yo antes no comprendía pero ahora ya sí, una mirada de secreto, de ocultar, de misterio y quizás de deseo me mirara y yo aunque quiera disimular, no podré evitar que mi mirada hablé por mi. Que diga “Lo sé”. Por eso tengo miedo de encontrarme con él, de esta mirada que me helará la sangre. Y este miedo no es un temor improbable como los otros. Sé que un día, dentro de unas semanas, como mucho dentro de algunos meses, tendré que encontrarme con él. Y tengo miedo. De hecho el día de mi cumpleaños ya llamó para felicitarme. No cogí el teléfono. Mis padres me exigieron que hiciera el favor de cogérselo. Pero no volvió a llamar. Pero llegará el día que nos encontremos. Hoy he encontrado mi primera novela adulta, que escribí por allí los 17, 18 años y la protagonista sufre un abuso que la marca de por vida. Y en casi todas mis novelas curiosamente salía. Pero no sé si es él. Si es mi tío. Y necesito saberlo. No lo puedo culpar si no estoy seguro. Por eso aun que me duela, aunque lo vuelva a revivir todo, aunque me muera por dentro, necesito que me hipnoticen, necesito saber la verdad.
También mañana mismo llamaré para asistir a las constelaciones familiares. Y aunque me muera de miedo, también iré al psiquiatra –ya he pedido hora, la tengo el jueves que viene- y finalmente me dejaré en sus manos. En diciembre me sacaron media pastilla, solamente, de las cinco que tomo al día. Me sacaron medio antidepresivo. Y desde entonces empezó el infierno. Hasta diciembre había estado regularmente. Pero fue bajar la media pastilla y volver a descender al infierno. El anterior psiqui me había dicho que tendría que tomar la dosis que tomaba toda la vida. Pero al hacer caso al nuevo, volví a estar mal. No obstante no fue del todo negativo. Porque tomando la dosis bien alta de medicamento me aliviaba el malestar. Pero el malestar en realidad es el cuerpo y el alma que se quejan porque no son felices, porque no llevan la vida que quieren y que necesitan. Y aliviando el malestar o haciéndolo más soportable, o acallándolo lo único que se conseguía era garantizar la infelicidad, garantizar aquel estado insano pero cómodo. En cambio bajando la medicación –ni que fuera media pastilla- el malestar volvió a gritar, y volví a sentir mi voz interior, a mi corazón que me gritaba que estaba mal, que esta no era su vida, ni su sitio, que se desesperaba, saliendo todo el dolor que tenía por dentro, todo el desasosiego y sintiéndome tan fatal que obligaba, que necesitaba que actuara, intentando arreglar la situación porque me era humanamente imposible aguantar más. Sí sufriría más, mucho más pero también me abría la esperanza a intentar luchar por mi vida, a no dejarlo todo por perdido, por imposible. Me da mucho miedo a que me vuelvan los tics, a que no pueda salir de casa, a que se equivoque este psiqui y me equivoque yo y en realidad si necesite estas pastillas para toda la vida y lo que me pasa sí sea el trastorno de la tourette, que es genético e incurable. Pero supongo que la vida es riesgo, y me he de arriesgar, he de sufrir, he de temer y de morir por dentro para volver a nacer. Sólo sé que he vivido 25 años de soledad. Y que no puedo más. No lo soporto más. Me ahogo. No puedo respirar. Y que juego mi última carta, en el juego de la vida. Y me la juego sin ilusión. Porque gane o pierda no se yo ya si las cosas pueden cambiar mucho, porque por mucho que me proponga cambios, siempre no tardo en volver a caer allí mismo, en volver a tener pesadillas y en volver a perder la esperanza, en volver atrás. Creo que me juego esta carta para alargar algo la agonía y seguir dando tumbos, perdido en el sin sentido de la vida, esta dama negra que va cavando mi tumba.
*
Gracias a todos por las felicitaciones. La verdad, conseguisteis que el día de mi cumpleaños no me sintiera solo. Y eso es mucho. Gracias de corazón.