Luchando con un fantasma
Vida nueva, blog nuevo. Cuando un fantasma te domina la vida, has de luchar y vencerlo
Sindicación
 
Por favor!
Tengo miedo. No es nuevo esto verdad? Es la historia de mi vida. Pero ahora se precipita. Necesitaba que me ingresaran. Y me rechazaron. Y ahora en menos de una semana cambiar de piso, hacer el traslado, empezar de nuevo. Empezar? Esto ahora ya sólo me suena a sarcasmo. No es momento de empezar. No quiero volver a empezar. Hace un año vine a Barcelona a empezar de nuevo y mira como estoy.
Por favor, sólo le pido a la vida, al destino o a quien sea, que por favor no me remate el sábado con golpes duros como el hierro porque mi cuerpo y mi alma han aguantado pero hace tiempo que ya no pueden más. Sí, el sábado tengo la constelación familiar, en ella van a salir todos los secretos de mi familia. Ahora sólo sé uno: el del abuso. Pero hay muchos más: y van a salir todos. Y me pregunto si me aniquilaran, hace tiempo que estoy roto, ya no vivo, sobrevivo, como puedo, pero hay cosas con las que no se puede cargar. Cuando lo que queda de ti yerra sobre los cristales rotos que han sido tu mente y tu corazón. Por favor, no creo en Dios, no creo en nada ni en nadie pero necesito pedir a quien sea, que el sábado por la tarde mientras millones de gays salgan a las calles para gritar a la gente que se sienten orgullosos de ser lo que son, yo que ya no como, que ya no leo, que ya no pienso, que ya no recuerdo el día en que vivimos, que mi mente me está autodestruyendo, reduciéndome a la nada en vida, no sienta sobre mi el peso que acabe conmigo. Ahora estoy muy mal. He perdido el control y he desatado mi ira. He vuelto a Barcelona porque si me hundo no quiero hundir conmigo a mis padres. Estoy completamente destructivo, soy puro fuego, y quien se acerca se quema. El otro día lo que le dije a mi madre. Dios mío. Ella que casi ni concibe el sexo con amor. Y ya no digamos el sexo por sexo. Que la palabra gay la dejaba helada. Que en la cabalgata del orgullo del año pasado me dijo que si me viera allí se moriría, yo que hasta hace meses no me atreví a confirmarle rotundamente que era homosexual –ella lo sabía desde los 18 pero amparándose en lo que le dijo mi psiquiatra que como yo nunca había tenido trato con el sexo femenino tal vez sólo fueran imaginaciones mías que yo fuera homosexual, y yo para que no sufriera deje que conservara esta esperanza a la que ella se agarraba con todas sus fuerzas- y voy el otro día y le digo que venía de ligar con 20 o 30, que un pesado no me dejaba de tocar la polla y que pasé de él dándole un morreo de regalo, diciéndole que si yo alguna vez tenía pareja sería una pareja abierta, hablándole de proposiciones de tríos y orgías que había tenido, de saunas, de poliamor –“pareja” sentimental de más de dos” de que proclamaría a los cuatro vientos que era gay. Pero no me siento orgulloso de ello. De contárselo quiero decir. Es mucho pero mucho muchísimo más de lo que ella podía llegar a aceptar. Si lleva siete años que le dije que me gustaban los hombres y aun no lo acepta. Como se me ocurre soltarle mi lado más zorrón.
Tengo miedo de que el sábado me pierda del todo, de no poder asimilar lo que me digan y que termine mi vida en la sociedad. Pero bueno, al menos el día antes el viernes, podré hacer realidad un sueño, y al menos si la cosa va mal, siempre me quedará el decir que al menos un sueño se me ha hecho realidad: conoceré en persona a Salva.
Este curso que ahora termina y que yo ya no puedo terminar si he de hacer balance, supongo que diría que ha sido un fracaso total. He fracasado en el intento de abrirme camino en mi nueva vida. En todos los sentidos. Se dice que se aprende más de los fracasos que de los triunfos, pero yo soy como un borrico que tropiezo una vez y otra y otra en la misma piedra.
Diréis y si tienes miedo porque lo haces. Alguien me ha dicho algo que yo ya sabía “Si no consigues comprender a tus padres tendrás en la cabeza siempre el patrón que ellos te han marcado, sea para obedecerlo sea para rebelarte contra él” Por eso voy allí, para comprender y rectificar, porque sino, por mucho que me digáis, por mucho que vosotros o mil terapeutas me den consejos yo seguiré erre que erre, repitiendo los malditos patrones. No creo que haya monstruos. Y menos que sean monstruos las personas que quieren, aunque sea a su manera. Así que el sábado mientras Madrid y Barcelona y el mundo entero se revolucione en la fiesta tras la cual se esconde el mensaje de comprender y aceptar a los personas como son, yo intentaré comprender y intentar aceptar a mi familia, porque en el fondo sé que todos hasta mi tío son gente buena, y que si han hecho lo que han hecho y como lo han hecho ha sido porque tú, vida, destino o como quieres que te llame, los has tratado con dureza y los has puesto en situaciones en que se han visto obligados a actuar, a ser y a tratar como me han tratado, víctimas de un patrón que no han podido romper y que ha llevado a nuestra perdición.
Por favor vida, no me remates, que estoy más que muerto y yerro como un fantasma, como una sombra sin un lucero. Por favor que el sábado la fiesta no sea sólo en la calle sino en mi corazón, que consiga comprender, aceptar y sentirme orgulloso de mi familia, como vosotros os lo sentís de ser lo de sois.



Traducción al castellano:

DESCÚBRETE Y SENTIRÁS

Descúbrete y sentirás que el destino será tuyo
Es en tus calles allí donde la vida se mueve
Decídete, camina al ritmo que te marca el corazón
Con tu gente, siempre ganarás.

No puedes rendirte
Tienes que ser luz, tienes que ser ilusión
Para superar todos los peligros y las decepciones.

Dcídete y sentirás que el destino es tuyo
Con tu gente, siempre ganarás.

Descúbrete y sentirás que el destino será tuyo,
Tu corazón está vivo y fuerte para amar.
Atrévete, abre las alas, no tengas miedo
Con tu gente, siempre ganarás.

No dudes más,
Sabes que el camino está lleno de trampas,
Tienes mucho por vivir y al final siempre lo conseguirás.

Decídete, camina al ritmo que te marca el corazón,
Con tu gente, siempre ganarás.




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Noche de Sant Joan: una noche mágica
Mirada perdida. Triste. Grisa. Te decían que la vida estaba en ti, en tí mismo, y en tus cosas. En tus estudios, en tu trabajo, en tu novela. Y ahora lo has perdido todo. Durante las últimas semanas has luchado desesperadamente a vida a muerte como una presa en boca de un depredador para huir de sus garras. Ahora la batalla ya ha acabado. He perdido. Mi morfoanalista dice que se alegra de que fuera a urgencias psiquiátricas con la intención de que me ingresaran para que me sacara de la cabeza esta fantasía. Que nunca me ingresarían. Que en este país la sanidad estaba muy mal y no había suficientes plazas. Mirada grisa. Triste. Perdida en el olvido.
La noche sangra petróleo y lo invade todo de negro carbón, no he salido en todo el día y se me ha roto el ordenador. Salgo vacilante con pasos perdidos mirada de hiel, mi madre mi mira asustada y me dice “No te queremos perder”. Yo quiero ir al ciber donde quiero hablar pero también necesito descargarme y caminar. Una idea, un relámpago traviesa mis entrañas y se clava en el corazón el castillo un buen camino para ir andando solo y tranquilo. El castillo que en mi adolescencia me descubrió el sabor más sexual, mis primeras experiencias y algunos sustos en la oscuridad. Un castillo, con un caminito, con una cueva y acantilados, y un bosque y la luna lunera que marca la hora donde cuerpos sin rostro se encuentran, se besan y se escurren de allí como serpientes. Recuerdos aun más tempranos, asociaciones recurrentes de mi infancia de asociar el castillo de mi pueblo con el castillo prisión de una serie que yo veía donde la niña encarcelada temía el carcelero, que era un hombre feo y con mala intención. Y cada domingo de mi breve infancia antes de subir a ver a mis tíos, paseábamos por la badia del pueblo donde en el crepúsculo sombreaba el castillo que yo imaginaba en mi mundo interior, que es donde ahora me llevarían a mi castillo prisión.
No quería morirme pero si ver el rostro a la muerte, quería ir al castillo y encararme de cara al vacío, a los acantilados, para sentir, para reaccionar, para cambiar algo de una vida asfixiante. Anduve paseo arriba vista fijada en aquel peculiar lugar tan importante en mi vida, e iba andando hacía mi destino, hacía mi final. Dos cuerpos. Deseos asesinos. Sangre. Sangra petróleo el cielo y un cuerpo sangra entre rocas y mar. Ha habido una batalla y la presa ha caído y ha muerto sin más. Un asesino ronda el castillo dispuesto a matar, y yo me dispongo a ir a lo alto del acantilado. Las piernas me llevan, las piernas deciden, las piernas son sabias y saben donde van, pero oigo sonar las campanas y temo que al llegar al caber ya no estén ellos: Sísifo, Ruben. Me paro a medio camino. A un lado el castillo al otro la esperanza de hablar con unos amigos. Y las campanas tocan y dejan de sonar pero resuenan en mi mente y me recuerdan que es tarde y he de avanzar. Adelante, o para atrás. Dar media vuelta o seguir hacia el castillo donde me espera el asesino. Finalmente decido, giro, tengo ganas de hablar, de sentir cerca su cariño y doy marcha atrás.
Al día siguiente vuelvo al ciber y antes llamo a un amigo y me dice que ha oído por las noticias que ayer por la noche en el castillo de Lloret hubo un asesinato. No saben bien si asesinato o suicidio. Aunque probablemente asesinato. Mis padres no me han dicho nada. Es extraño. No me he enterado. Pero claro, no se lo habrá inventado. Y yo me pregunto, no hubiera de haber muerto yo en su lugar. Tal vez si hubiera ido no estaría escribiendo este mail. Sísifo y Rubén me salvaron la vida. O me condenaron a vivirla según como se vea. Pero ellos tienen esperanzas puestas en mí. Para transformar la condena en premio.
Y hoy ha sido la noche de San Joan, se dice que es una noche mágica. Y realmente lo ha sido. Durante la tarde pensaba si existe la magia, que el universo se conjure para producir un milagro y hacerme salir de esta. Y bueno han ocurrido unas cuantas cosas, primero un mail que no me esperaba de una persona muy importante de mi pasado que no desvelaré su identidad pero que me ha hecho recobrar una pequeña ilusión que quiera saber algo de mí. En segundo lugar me he dicho a la mierda aunque esté a casa de mis padres yo salgo de marcha. Si ya sé que no estoy para estos trotes. Pero bueno como que la gente va borracha o colocada, y en un día como hoy más, pues no creo que dé la nota.
He ido contra la voluntad de mis padres que pedían que al menos cuando estuviera a Lloret los respestara, a una disco gay de mi pueblo. Y bueno ya hace día que decidí dejar de ser un niño bueno y ser rebelde: les he dicho que me teñiría el día menos pensado el cabello de azul eléctrico. Ya se me han asustado. Al final me han dado por perdido. Me han pedido que no saliera. Ya no sólo porque sabían que iría a una disco gay sino porque no me veían en condiciones de ir a cualquier lugar solo. Pero menudo soy yo para hacer lo que me salga de los huevos. En esa disco nunca había ligado y joder esta vez tal vez he ligado y no exagero con 25 o 30. No me lo creía. Si había momentos que mirara donde mirara veía miradas lascivas que se me comían con los ojos. En cambio hace tres semanas cuando fui que estaba con uno kilos de más nadie me dijo ni mú. Esta visto que delgado se liga mucho más. Y como estaba completamente desinhibido pues he hecho lo que me ha dado la gana. Pero tengo mal ojo. Y los tíos son muy jodíos. Unos cuantos me han tirado los trastos con roces y tocamientos etc y cuando ya iba para el morreo ha venido un maromo que se ve que era su novio –que mira que casualidad todos han venido con novio y me advertía que me andara con ojo. Uno era polaco, rubito, ojos azules, una monada. Le he preguntado de donde era. Y cuando he adivinado que era polaco me le he lanzado encima para abrazarle y darle el conduelo y decirle que en España tienes las puertas abiertos. Luego había uno de muy pegajoso que ya había encontrado otras veces hace años, que no entendía muy bien lo que me decía. Pero vaya que mucho tampoco hacía falta entender. Como que me estaba tocando la polla y dirigiéndome hacia el servicio. Y toda la noche esquivándolo. A este y a unos cuantos más. Pero he tenido suerte porque he gustado a todos los guapos menos al más guapo que ha pasado de mí. Me ha hecho gracia un juego que han hecho que se llama de la alfombra que ponen una sardana y en la pista de baile la gente se pone a bailar la sardana y hay uno en medio con una alfombra –que en realidad es una esterilla vieja de medio euro- y tiene que ponerle la alfombra a quien le guste y darle un morreo o lo que quiera. Yo me he abstenido de participar. La verdad no ha tenido mucho éxito. No veo yo que las sardanas puedan triunfar mucho en una disco. Y cuando ya me iba a entrado un tío bueno y yo he dicho ¡Hijo mío ese ha de ser para ti” Así que le he seguido, me he plantado delante de él y le he lanzado miradas lascivas. Bailaba con una chica. Yo deseaba que fuera mariliendre. Han abierto las luces y ya la gente salía y él en aquel momento estaba solo tomándose una cerveza en la barra. Le he hecho una sonrisa acompañada de una mirada de deseo. Y me la ha devuelto. Al menos la sonrisa. Así que me he acercado a él y le he preguntado “ No será tu novia” “Sí, ha contestado” “Joder con lo bueno que estaba el tío”. He vuelto que ya clareaba y detrás de mí me he fijado que venían la pareja hetero. He desminuido el paso y hemos empezado a hablar. Yo le he metido bronca a la chica diciéndole que no se puede llevar un chico hetero tan guapo a una disco gay porque sí la moza está segura pero los demás tenemos cada desengaño.
Hemos ido juntos hablando hasta casa de mis padres. Allí al llegar para variar la perra se ha puesto a ladrar y los ha despertado. Hemos salido con mi madre a la terraza y he decidido escandalizarla un poco mucho. Le he contado que había ligado con 25 o 30, que decía lo que quería a la gente, que mis compis de piso son gays y son pareja, que si yo quiero pareja la quiero abierta y que me gusta la aventura y el riesgo. Le conté cuando me acosté con el de Irlanda que tenía miedo que me matara, y que el ricitos me propuso hacer un trío con su novio. Ah y ya que ella quiere que me esconda que voy a predicar o a echar a los cuatro vientos que soy gay. Ala, ya estoy cansado de ser buen niño. A darles caña, que espavilen que están muy verdes.
Y bueno ya que hoy es el día de mi santo no he querido hablaros de mis problemas. También últimamente quiero hacer unas reflexiones sobre mi manera de ser y vivir pero tengo tanto que contar que no tengo tiempo. Espero que para vosotros esta noche también haya sido mágica.



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La que se avecina
Hacía años que hacía el burro con la comida, primero comiendo lo que quería y comiendo compulsivamente. Hace algo más de un año quise adelgazar y pasé a hacer una sola comida diaria. Desde el cambio de pastillas hace un mes tenía un peso en el estómago y no sentía necesidad de comer. Así que dejé de hacerlo. O al menos pasé a comer aun menos. Desde los disgustos de las últimas semanas se me cerró completamente el estómago y dejé de comer. Bueno sólo sandía. Luego ya ni sandía. Cuando el domingo salimos del segundo hospital mi madre me obligó a tomar algo. Mi cuerpo lo rechazó, lo sacó. El lunes mi cuerpo ya no toleraba ni agua. Entonces un poco asustado me dije “A ver, joan, tu eres un chico inteligente y sabes que aunque no tengas hambre se necesita comer para vivir. Y tú a pesar de los pesares quieres vivir. Todos dicen que tienes una imagen distorsionada de ti mismo, pero creo que no la tengo tanta como para saber que gordo no estoy, esto sí tengo un poco de tripa. Tienes un malestar en el estómago, en la garganta y te asquea tomar comida, pero aunque lo pases mal, aunque te de asco, debes, necesitas comer. Y si no has llegado tarde, si tu cuerpo vuelve a tolerar alimento y agua –porque si no lo tolera ya me explicarás- aunque te cueste, aunque te asquee has de hacer el esfuerzo y comer. Al final ha resultado ser –creo- una diarrea aguda y ahora que ya sé que mi cuerpo puede tolerar alimento he vuelto otra vez a las andadas. Mis padres quisieron que cuando hubiera ido al psiquiatra que me recomendaron a la Valle d’hebrón volviera para casa porque me vieron fatal y estoy fatal. La verdad no es que dude de mi psiquiatra pero lo que me esta pasando parece que es lo que les pasa a los que caen a las sectas autoanulación total. Lo estoy desaprendiendo todo. Ando dando tumbos de una manera que no es andar ni nada. Estoy ausente. Ya no puedo leer, no me concentro. Ni pensar. Ayer mi padre me pregunto “¿tienes calor?” Algo tan sencillo y yo no se le sabía responder. Pensaba, lo dice porque voy con pijama y bata de invierno y ahora estamos en verano y en verano hace… hace… frío? Calor? Ai no sé no puedo pensar. Y si hace frío es porque voy abrigado, pero él dice que hace calor. Ai no, no lo dice. Me lo pregunta. Y yo no lo sé.” Ni estoy atento para ver películas, ni evidentemente para estudiar y yo que ahora os reiréis pero una asignatura ya me la tenía preparada, otras dos tenía la esperanza de así con un poco de prisas sacármelas y la cuarta no sabía si la aprobaría, pero como se da permiso para en toda la carrera suspender una o no se que rollo tenía la esperanza de acabar lo de Girona y al año que viene poder empezar a Barcelona. Y tenía la ilusión –me daba miedo en serio pero pensaba que podría y que me iría muy bien, me haría estar activo, relacionarme, poner un orden en mi vida, subirme el autoestima y que sería gran parte de la solución a mis problemas- de encontrar trabajo para verano. De verdad que tenía muchas esperanzas puestas ahí. Pero ahora que ni puedo andar, ni pensar, ni leer, ni estudiar, que estoy desaprendiendolo todo, olvidándolo todo, que anteayer me desperté con un dolor en toda una parte de la espalda y el brazo de arriba a bajo –porque soy de cristal y con la barbaridad de cosas que metí en la mochila para la semana que tenía de estar aislado en la Valle d’hebrón pues ya me ha dejado una lesión en la espalda y el brazo y la muñeca- y me levanté y ya ni me acordé de hacer lo primero que hago cada día que es ponerme las gafas –si es que esto ya parece de guasa- y me di un golpe con una puerta al otra brazo y ahora los dos me duelen. Y me sigue doliendo el estómago como hace un mes que me duele, y me duele la cabeza y la tengo floja, y las cervicales, y los oídos y tengo un nudo en la garganta, en la barriga, en el corazón y en la cabeza que no puedo soportar. Pues lo que decía, que hago una tras otra, me voy a comprar y me dejo lo que compro, no me acuerdo de tomarme las pastillas, no lo entiendo se me está yendo toda la información de la cabeza, y el cuerpo lo tengo hecho una mierda. Y ahora en casa de mis padres… bueno…la que se avecina…llevo un día y ya estamos todos desquiciados, mi padre vuelve a tener problemas de corazón y esta cogiendo una depresión, mi madre está todo el día llorando y sollozando, mis padres todo el día gritándose y enfureciéndose entre ellos por como me deben tratar, y yo acabando de liar la Marimorena. Cayendo de risa histérica por el suelo cada vez que empiezan a discutir, negándome a comer y a hacer lo que me dicen –pero bueno, lo de comer ya lo tengo solucionado entre mi perro que se lo comé todo y que puedo irlo escondiendo bajo la servilleta. Y bueno aunque de vez en cuando me de un ataque de risa histérica porque mis padres que ya son mayores y se despistan bastante de por sí, ahora con los nervios ya no se aclaran y no paran de decir la a por la b. Y yo que estoy igual. Pero en los dos últimos días he caído en una depresión. Bueno algunos diríais que ya la tenía, pero ahora ya lo he probado todo, ya he hecho todo lo que he podido y todo me ha fallado y mis ilusiones veraniegas y para el curso que viene ya se han ido a la mierda. Ahora ya no me queda nada. Nada. Y estoy cargado de odio y resentimiento contra la vida, y lo pagan mis padres y no lo digo en broma, si no huyo pronto de su casa me veo venir una tragedia. Bueno ahora ya estamos los tres desquiciados, pero o mi padre morirá de un ataque de corazón, o ya nos vamos en pack de tres especial familias en un manicomio o lo que yo pensaba en la adolescencia “Mi idea de matarnos los tres, de subirlos a un coche, dormirlos y estrellarnos contra un acantilado pero ya no hará falta coche ni acantilado” con que me quede unos días más en mi casa acabo con mi familia. Me siento malo, porque por lo que hablamos con mi morfoanalista que yo tengo con ellos una relación muy destructiva y sadomasoquista, yo estoy mal pero en vez de poner las cosas fáciles o disimular aun lo pongo más difícil y tengo miedo que sea una venganza inconsciente para hacerles pagar el daño que me hicieron. Pero no podrán aguantar mucho más. Si ya no se aclaran. Si están al límite.
Si parece que me hayan echado el mal de ojo. Todo me sale mal. Ahora se me ha roto el ordenador. Ahora que estoy en Lloret. Y que no me lo pueden arreglar en días. Y hablar con mis amigos por el msn es lo único que me hace un poco de bien.
Y bueno a la psiquiatra que me envió la de la Valle d’hebrón dijo también que tenía el trastorno de la tourette. Y yo ya le dije que se creía muy lista pero que desde que me habían cambiado la medicación no sólo no hacía más tics sino que en situaciones de nervios que hago de forma casi compulsiva, esto ya no me pasaba. Pero esta me dijo que aparte del tic tengo el toc (el trastorno obsesivo compulsivo) que vienen en el mismo pack. Y para asegurarse que lo tenía me hizo preguntas. Haces rituales? Pos no. Te aseguras cuatro o cinco veces que hayas cerrado bien la puerta o cosas de esas? Pues no. Tienes manías como ordenar la habitación o la limpieza? Hija mía ves mi pocilga y te caes de culo de la mierda que hay. “Pues nada como que yo soy aquí la psiqui y yo soy la que mando y la que sé aunque no tengas ningún síntoma yo te bautizo con el nombre del toc y te envió a otro psiquiatra especialista en esto ¡ en el toc! ¡Ya me dirás! Voy por el tic y salgo con el toc! En el hospital de Bellvitge, te pongo como preferente pero te tendrás que esperar al menos dos semanas. Ya os podéis ir todos a la mierda desgraciados. Y yo dos semanas no aguanto. Si ayer como no me funcionaba el puto ordenador me fui a un ciber. Y no me aclaraba. Ya no me acordaba de mis contraseñas, ponían las direcciones equivocadas. Y estoy en un estado inaguantable. Así que llamé a mi psiqui y se lo comenté y me dije que me volviera a tomar los antipsicóticos así todos de golpe los que tomaba antes, y que ya haremos el cambio más adelante. Joder yo no me pienso volver a tomar esto. Pero con lo que tomo ahora, o con los disgustos o no se con que, la cuestión es que ahora ya no me valgo por mi mismo, que estoy depre pero en estado casi vegetal, me siento fatal, no me aguanto en pie, me duele todo, me ahogo, me desespero, me iro, me impaciento, se me va la cabeza. Lo bueno desde que he dejado los antipsicóticos mi madre dice que estoy más hablador, más comunicativo. Bueno a veces, sólo a veces. Es que en los últimos días he pasado de probar de aferrarme a lo que sea a la desesperada a quedarme sin esperanzas y deprimirme.
Estudiar y trabajar ya esta perdido pero el traslado de piso lo tengo que hacer por cojones porque me echan y sinceramente no me veo con fuerzas. Sobretodo no me veo con fuerzas para hacer el traslado y tampoco para empezar de nuevo e intentar entablar relaciones mínimas con mis compis de piso. De hecho no me veo con fuerzas para vivir a Barcelona pero con mis padres aun es peor. Me he planteado la posibilidad como dijo alguno de irme un tiempo al África o al Tibet, pero si aquí que hablan mi lengua, que puedo entender la tele, que me puedo distraer al ordenador mi vida naufraga allí incomunicado, sin entender su lengua, aun sería peor.
Que me está pasando? Estoy desaprendiéndolo todo. Estoy anulándome? De momento sólo mantengo cierta coherencia en algunas charlas con amigos o terapeutas y escribiendo ( aunque me haya habido de hacer una lista de las cosas que quería decir). Pero tengo miedo. El proceso de degeneración es imparable. Y si mañana ya no puedo escribir? Si ya no me puedo comunicar con vosotros?
Hace un rato ha empezado el verano. En los anuncios dicen “Vive el mejor verano de tu vida” yo intuyo que este será el peor verano de mi vida. Que me está pasando? Que le pasa a mi mente? Y a mi cuerpo? Que me pasa?
Y encima la verbena de mi santo, yo me largaré que sino aun vería a mi tío. Y ahora tampoco quiero ver a mi otra tía ( no la esposa de mi tío) porque mi padre le ha contado lo que me pasa y yo que digo a todo el mundo lo que quiere oír y que la he tenido siempre engañada como una china y mi padre le soltó que cree que me está cogiendo anorexia y no quiero rollos, no quiero discursos, no quiero enfados.
Ahora me veo perdido. No sé como tirar adelante. Sí, adelante por los sueños que aun nos quedan. Pero que sueños? Donde está adelante? No veo por donde avanzar. Nunca me había encontrado tan mal? Pero que tengo que hacer, renunciar a mi última ilusión, la de poder dejar los antipsicóticos. No veo salida. Los psiquiatras son todos una panda de pirados. Y yo algunos decís que me he de centrar en mi mismo, otros que no tengo voluntad para curarme pero resumiendo el caso de mi familia es por lo que a roles se refiere “Mi abuela era la madre de dos hermanos pequeños (mis padres) que jugaban con un muñeco que era yo” Puede parecer una tontería pero no lo es. Y los muñecos no tienen voluntad, no piensan, deciden, ni actúan por si mismo. Lo hacen los niños por ellos. Y mis padres como dos niños pensaron, decidieron y actuaron como lo hacen los niños conmigo. Yo me aferro a los demás y a lo otro porque no tengo voluntad, personalidad propia.
Ya no puedo más. El verano ha llegado, hoy es el solsticio, el día con más luz del año. Para mí es el día más oscuro. Y mañana lo será aun más que hoy. Y no sé que puedo hacer.


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Espejos rotos, pozos sin fondo
La vida, un pozo sin fondo. Nunca has caído a lo más bajo. Siempre se puede caer más y más. Ayer en cuestión de cinco minutos mientras hablaba con mi amigo decidí hacerle caso y hacer lo que me dijo. Ir al hospital de la Valle d’Hebrón y a urgencias, contarles todo lo que me pasaba y que me internarían y aislarían durante al menos una semana, rodeado de médicos e enfermeras, que me quitarían la medicación, y me darían una de nueva para quitarme el mono, que lo pasaría mal pero dentro de una semana saldría recuperado. Yo tenía miedo. A nadie le gusta pasar por esto. Y pasar una semana aislado. Bueno yo lo paso muchos días en mi casa, pero con mi tele, mi ordenata etc. Le expuse mis miedos básicos: tenía miedo que como cada médico es un mundo el que me atendiera dijera que tengo otra vez el trastorno de la tourrette, que los tics no son psicosomáticos, sino algo genético y que los debo tratar con antipsicóticos. Me dijo que no pasaría eso. Le dije que yo en el fondo quería vivir y que estaba desesperado y que por mucho que lo temiera ahora me aferraría a esta posibilidad como a la única que tiene. Y que tenía miedo que me pasara como con la asociación de abusos que me rechazaran o no me aceptaran y no me ingresaran porque esto me acabaría de desesperar. Mi amigo me dijo que no pasaría.
No sabía si decirles a mis padres que estaría una semana interno o que se lo comunicaran los mismos médicos. Tenía miedo que me lo prohibiesen. Pero como entonces me llamaron se lo conté. Al principio opusieron resistencia pero como yo dije que lo haría con o sin su consentimiento, se tuvieron que conformar. Me dijeron que los esperara que se venían. Yo mientras hice la mochila. Cogí mi archivador con más de 40 blocs llenos de apuntes de mi novela –que oye no sé quien el otro día me dijo que algunos autores habían escrito sus mejores obras estando drogados-, cogí diez libros de alrededor de 1000 páginas cada uno, como “La montaña mágica” o “El rojo y el negro” de Sthendal, cogí todos mis apuntes de mis asignaturas por si estaba lo bastante fino para estudiar y aun me podía sacar algo. Ah y calzoncillos. No fuera que hubiera de ir por allí desnudo. Mis padres llegaron, con una hora de retraso porque había habido un accidente en la carretera, fuimos a las tantas de la noche en taxi para la Vall d’hebrón, yo completamente desinhibido –tan reprimido que he estado siempre!- diciendo en voz alta “A ver donde nos llevara este ( el taxista)”, mi madre haciéndome shtt y mirada asesina y yo con un ataque de risa histérico. Llegamos allí, yo ya no me aguantaba en pie, caminaba como borracho pero aun más exagerado, y con lo que pesaba la mochila, ya parecía que estaba bailando una danza. Mi madre viendo que no podía me lo cogió y yo chillé “No!!!” que aquí llevo mi tesoro –mis blocs con los apuntes de la novela es lo primero que salvaría en un incendio- pero la cogió “Coño, como pesa eso. Pero hijo que te has traido!” JAJAJA. El padre “Seguro que se ha traído el ordenador, se cree que se lo dejaran entrar, va listo” Yo dejé que se creyeran esta versión volviendo a mi risa loca. Allí fuimos a recepción una me hablo pero yo ya no tenía capacidad para escuchar nada. Y no me enteré. Suerte que estaba mi padre, que lo oyó. Me hicieron enseñar la tarjeta del seguro, me cayeron todas por el suelo, no la encontraba. Vino una y dijo que entráramos a una sala, yo como si fuera el amo y señor, lo empecé a dirigir todo, se ve que entonces no estaba tan desmayado, y yo le dije “Mis padres aquí no entran y ellos que ya estaban a dentro, los eché” Luego volví a salir dejando a la enfermera allí esperando para decir a mis padres que vigilaran bien mi mochila que no se la robaran, luego entré, me senté, la enfermera salió un momento, volvió a entrar y empezó a preguntarme cosas. Yo me levanté, cerré la puerta bien cerrada y le pregunté si no se oía nada desde fuera. Luego me hicieron poner una cosa a la muñeca y un médico nos dijo que lo siguiéramos yo, mis padres, y la mochila que pesaba como un muerto, y además yo llevaba otra bolsa llena de todos los medicamentos que llevaba. La gente nos miraba extrañada. Un anciano con una mochilla escolar colgada a la espalda, la madre acabándola de aguantar por detrás y yo por allí siguiendo el médico a mi bola, a ratos parándome, a ratos corriendo y andando como si me hubiera cagado encima –que ya me cague encima pero esto viene más adelante-. Yo veía que me había vuelto loco, pero aparte de la locura real había una de fingida. No sé, como estaba tan desinhibido, pues hacía lo que me salía del coño, igual me ponía a dar saltos, como a correr, como a entrar a las habitaciones.
Bueno pasé por alguna enfermera más, ya encerrado con paño y llave y haciendo quedar a fuera de nuevo a mis padres y saludándolos por la ventanita de la puerta medio burlándome de todo.
Total que voy al grano, a mi padre que está mal del corazón le cogió algo, a mi la psiquiatra que finalmente me atendió me dijo que no existía esto de ingresarte, aislándote y todo esto y después de decirme lo que más me temía que según ella tengo el trastorno de la tourrete y que por tanto debo de nuevo tomar antipsicóticos – la madre que los parió a todos. Mi primer psiqui me digo que tenía el trastorno de la tourrete (enfermedad genética y crónica consistente en movimientos y ruidos involuntarios) y me quería quitar las pastillas al cabo de un año, yo como no quería que me las sacara porque estaba muerto de miedo de encontrarme de nuevo mal, paso de él y me automedico durante años, finalmente voy a otro psiqui decidido a que me las quite y el jodío me dice también que tengo el trastorno de la tourette y que me tengo que medicar con antipsicóticos y antidepresivos de por vida. Ala a asumir otra desgracia de por vida. Cambio de psiquiatra otra vez cuando finalmente ya tras mucho sufrir me había hecho la idea de medicarme de por vida con unas pastillas tan duras y me suelta que de trastorno de la tourette nada, que los tics son psicosomáticos y que son el reflejo de una fuerte personalidad reprimida y decide sacarme los antipsicóticos y darme algo mucho más suave. Yo muerto de miedo, reacio al cambio, temiendo empeorar, lo rehuyo un tiempo y sigo automedicándome, hasta que finalmente supero el miedo y digo que tengo que vivir y ser feliz y que los antipsicóticos me coartan mucho mi libertad y mi felicidad y mis capacidades y que a ser fuerte y adelante por los sueños que aun nos quedan. Y ahora me viene esta y me dice que los tics que vienen juntamente con los tocs en el pack ( TOC Trastorno obsesivo-compulsivo) son el puto trastorno de la tourrete y que he de volver a los antipsicóticos.- y yo desesperado porque no me quieren internar y sé que sólo no me voy a salir y furioso porque esta me quiere volver a meter aquella mierda en el cuerpo. Y aun más desquiciado cuando leo el informe en que se lo ha inventado todo, dice lo que yo no he dicho, y además pone que tengo antecedentes familiares del trastorno de la tourette –y digo yo de donde lo habrá sacado ella? Ah claro que vio a mi madre y como ella también hace tics se ve que también tiene el trastorno de la tourette así que ya sabe lo que le toca jajaja-. Y vamos a mi piso donde no hay más remedio que mis padres se queden a dormir y me compadecí de ellos y como ya habían tenido bastantes disgustos y además tuvieron el de ver la habitación hecha una pocilga, me ahorré de decirles una que les quería soltar. Que mis compañeros de piso que estaban allí, con otros chicos y chicas todos gays y lesbianas, pues eso que todos eran maricones y que ellos eran pareja. No hubiera tenido precio ver la cara que se los hubiera quedado. Jajaja. No sé, tengo la impresión que a pesar de que mis padres siempre dicen que les he dado disgustos, siempre fui un buen niño que hacia lo que sus padres le decían, poco problemático en este sentido. Me habrá salido tarde la rebeldía pero al fin me ha salido. Pero ellos pobres ya están viejetes y no están para disgustos. Y yo les tengo informados de todos uno por uno al detalle, en radio disgusto, para que se enteren bien. Total que se ponen a dormir en mi cama, mi padre se queda frito pero mi madre y yo no dormimos en toda la noche. Y a mi cada vez me dolía más la tripa. No podía dormir de dolor. Así que al amanecer ala vuelta a urgencias. Más radiografias, más análisis. Bueno al menos parece que no tengo ningún cáncer. Mientras esperábamos en el box a mi no me paraban de dar ataques de risa histéricos que mi madre estaba medio asustada. Y diréis si tan desesperado estás de que te ríes. Pues mira, ya ni lo sé, me río, por no llorar pero de todas formas mientras estuvieron mis padres me sentí más arropado y más bien. Me hicieron aquello de ponerme un plástico para poder poner cosas de forma intravenosa. Al salir del hospital mi madre se ha puesto muy tonta en que tenía que tomar algo y como no me entraba nada de comer, me he tomado un vaso de leche. Luego ella se ha ido para Lloret y yo para casa. He probado de no salir mucho de la habitación porque iba tan de tuerto que me lo habrían notado mis compis que estaba ya no sé como. Mi madre quería que me fuera a Lloret pero que también quería que el lunes fuera al centro psiquiátrico para que me atendiera el psiquiatra al que me había enviado la psiqui de la Valle d’hebrón, pues no tuvo más narices que resignarse a que me quedara. De todas formas ahora ya no veo con fuerzas para salir a la calle, hoy quería ir a comprar, agua, porque la leche que me ha hecho tomar mi madre sólo llegar a casa la he sacado, sin llegar a tiempo al water y dejando mi habitación aun más asquerosa.
Y joder ahora ya no puedo comer, ya no es que no me entre nada, porque me cueste, porque esta noche he probado de hacer un esfuerzo y comer un poco de sandía y mientras me la estaba comiendo ya la he sacado sin tiempo de volver ir al water.
Y coño esto de hacer el burro con la comida que empezó como un juego para adelgazar se me ha ido completamente de las manos. Primero fue para adelgazar, hace un mes el dolor de estomago hizo que se me hiciera más pesaroso y no tan necesario comer y dije con mi habitual inconsciencia “Anda, que bien, con lo disgustado que estaba porque había engordado algún kilito y ahora pues como no tengo hambre apenas necesito comer y así adelgazo y se me va la tripa. Y ahora mi cuerpo ya no tolera alimento, ni tan solo leche. Y digo yo –ai rober! Rober! A buenas horas! que sin alimento no se puede vivir-. Y digo yo, que trastorno es este? Anorexia no porque estoy gordo, bueno vale no estoy gordo, pero hago un poco de tripa, bulimia tampoco porque lo sacan por la boca y yo lo saco por el culo. Ai en fin hay tantas cosas, y yo que me conozco y sé que cuando me aferro a algo y me falla tengo un disgusto y me hundo. Y diréis pues no parece muy disgustado. Pues no, la verdad es que ya empiezo a conocerme y después del disgusto estoy dos días haciéndome el fuerte y aguantando pero al tercer día me vengo a bajo me desespero, me hundo y me cago en la madre que los parió a todos. Y además mis padres me han dicho que están desesperados y que por favor vaya el lunes al psiquiatra, pero yo no estoy para volver a tomar antipsicóticos. Y me han dicho al hospital que vaya a un diguestólogo. Pero yo ya estoy harto de tantos médicos. Si es que la psiqui de ayer de la Valle d’ebrón se permitió dudar de que el psiquiatra último que me ha llevado hasta ahora sea psiquiatra. Y todo y que mi morfoanalista me puso como condición para poder seguir yendo a ella que dejara a dicho psiquiatra en parte porque yo le había dicho que no me gustaba, y en parte porque como que a veces aquí en el blog me habéis comido el tarro con que es sectaria y así, y de vez en cuando se lo insinuo, dice que para que no la manipule más y pueda decir que son una secta que quiere mi perdición, que tengo que dejar a este psiqui y buscarme yo uno sin su influencia. Y yo confío plenamente en ella pero hay un par de cosas que me han dejado con la mosca detrás de la oreja. El último día hablando le dije lo que mi amiga quería llamar a mis padres y también le dije que hace un tiempo la quería llamar a ella, y ella me dijo “pero a mi no me podrá llamar porque mi número no sale en el listín. Y hoy por la mañana cuando la he llamado para decirle lo que había pasado ayer, le he comentado de paso que les pensaba dar el teléfono para que la llamaran, y me ha preguntado quizás inocentemente pero a mi me ha parecido intuir cierta inquietud ¿ A quien, a tus padres o al hospital? No sé, parece que tenga algo que ocultar. En la próxima visita se lo preguntaré. Sí, ya sé, no soy tan ingenuo que crea me vaya a decir que sí, pero por a ver como se las monta para contestarme y si su respuesta me parece sensata o no. Ai pero sólo me faltaría esto. No lo quiero ni pensar. Que ella también me fallara. Si es que ayer estaba tan destructivo que para castigarme, para no tener ningún motivo para vivir, pensaba hacer algo para perder lo único que me queda de verdad: mis amigos de internet. Ahora no voy a hacer esta locura, voy a probar de dormir un rato aunque el dolor de estómago es tan fuerte que no creo que pueda. Y además me duele la cabeza y los oídos. Y ya tiemblo esperando mañana, el tercer día el que me hundo, y me vuelvo destructivo, y me acabo de trastocar. Más no, por favor, piedad! No sé como va a acabar todo. Pero tiene gracia, mi morfoanalista me dijo el último día que me veía en este momento existencial más del 90% de las posibilidades de seguir adelante, cuando hacia un tiempo que estaba mucho mejor, me decía que lo veía chungo. Yo sinceramente, así no puedo vivir, no sé si resistiré, y tal vez la psiqui que me atendió en urgencias fuera una necia que no tuviera ni idea de lo del internamiento. Ruben me ha asegurado que eso sí lo hacen, en la Valle d’hebrón y en muchos sitios. Pero yo no podría volver a ir, volver aferrarme desesperadamente a algo y volver a caer al vacío del pozo sin fondo. No sé que será de mi, no sé si resistiré, yo me creía muy listo y creía que lo controlaba todo y se me ha ido todo de las manos.
No sé si resistiré. No sé si dejarme ayudar por médicos y psiquiatras. Alguien confiaría en ellos después de lo que me han hecho a mi, diagnostico a la carta, cada uno diferente?
A ver cual va a ser la próxima...
*
La noche oscura. Desalmada. Abatida. Consumida. Primavera. Segundo milenio. 2000. Algo quema en el alma. En el alma desalmada. Se consume poco a poco, poco a poco se apaga. Un adolescente. Un espejo. Un reflejo. Mira y llora. Y corta. En silencio. Muriéndose.
Un trueno retumba y rompe el espejo. Siete años de mala suerte. No hay más silencio. El cuerpo habla, con movimientos y expresa retorciéndose su sufrimiento. Una nueva etapa o morir o curarse. Psiquiatras, psicólogos. Pastillas. Antipsicóticos. Siete años malditos. Siete pedazitos de espejo rotos. Siete años de mala suerte.
Es 2007, han pasado los años malditos, y en una primavera lluviosa, floreada y hermosa una nueva esperanza resurge melodiosa. El sol se nos despide y vuelve la oscura noche. Mala. Fría. Una nube esconde la luna. La luna, media sandía. Un joven lejos de casa. Un espejo. Una mirada. Más sana. Ya no hay en sus ojos, el muerto, el alma desolada, que yerra por los caminos, que gime por las entrañas. Aunque sea un solo un día. En que una flor ha nacido. Pero la noche tapa al día. Y la nube, a la luna. Y el trueno, al relámpago. Y el espejo explota en mis pedazos. La historia se repite. Siete años malditos. O siete segundos dubitativos. Y después arder en la noche. O helarte en el olvido.
Siete años de mala suerte. Y una vez cumplidos. La historia se repite. Alguien medio loco, medio cuerdo, lo sabía. Sabía su destino. Sabía su reflejo. Sabía que decían sus ojos. Y sabía que estallaría el espejo. Nadie lo creía. Y él no lo quería. Pero en el fondo del fondo, de su corazón marchito, lo sabía.


 
Tocando fondo
Finalmente he ido a mi morfoanalista y entre las condiciones del contrato no estaba el que dejara el blog, sólo era una recomendación y como yo me creo muy listo y me paso las recomendaciones por el forro ¡y así me va! Pues ala a seguir con el blog. No obstante las palabras de sesé y de mi morfoanalista me hicieron reflexionar y durante unos días le quería dar un enfoque diferente al blog, sincerararme, intentar centrarme y reflexionar sobre mi vida. Pero me temo que no lo podré hacer ahora. Porque he tocado fondo. No puedo más. Y un amigo me ha hecho ver lo que tengo de hacer. Para que me comprendáis mejor mi decisión os voy a contar mis últimas andanzas.
He perdido la cabeza completamente. Voy completamente colocado. Si es que en la casa de reposo me recetaron cuatro cosas( que en total son más de 100 gotas al día), mi morfoanalista dos más ( que me puedo tomar una dosis cada cuarto de hora durante las 24 horas), mi psiquiatra dos más, el médico de cabecera otra ( que no son una sino cuatro o cinco) . Pero Salva tiene razón. No puede ser tanta pastilla y tanta gota. Así que me tomo las que me apetecen. Un día unas un día otras. Pero yo ya no sé si es mejor tomarlas todas de golpe o ir combinando a mi manera. Si es que hasta en las tiendas me llaman la atención. He ido a comprar sandía y las chicas que son muy saladas me han dicho “Ya está aquí el chico de la sandía otra vez, si ayer te llevaste casi una” y yo “Sí, es que me alimento sólo con sandía y esto que tengo gastrointeritis” risa por parte de ellas, risa histérica por mi parte. “Si un día te nos vas a deshidratar”. Me preguntan algo y yo no me entero, oigo que hablan pero sigo en mis mundos de iupi, al final me hacen “eo” con la mano para que me entere. Luego voy a comprar a los paquistaníes, porque yo me alimento a base de comer sandía y beber aquarius, cojo los aquarius, voy, pago, espero el cambio contemplando su hermosura exótica con una sonrisa desquiciada y él también me sonríe a mi. Pienso a ver si he ligado. Finalmente no se si pedirle el cambio o darle un morreo, pero mira se ve que a todo loco le queda un punto de sensatez y le digo “Y el cambio?” “Si ya te lo he dado”. Ah jajaja. Y me voy para casa que a veces voy medio desmayado y a veces como una moto pasando de semáforos en rojo, de coches y de la madre que los parió a todos!
Y si antes no veía la luz natural ahora ya no veo ni la luz artificial. Que se me fundió la bombilla y los primeros días por vagancia no la fui a comprar y después cuando me decidí probé de desenroscar la vieja y no supe. Así que ya me diréis viviendo de noche y a oscuras. Y teniendo que estudiar, pero bueno como tengo la cabeza ya doy los exámenes por perdidos. Y si ya perdía el equilibrio por mi habitación –el equilibrio físico me refiero que el otro ya está perdido también de hace tiempo- y además la tengo llena de montañas de libros, ropa y papeles, ahora a oscuras pues ya ni te cuento. Si es que hago una barbaridad tras otra. Hoy me he duchado y he inundado el cuarto de baño y medio piso y si no se cambiar una bombilla ya me diréis como me desenvuelvo deshaciendo este aprieto. He cogido el mocho y cuando más lo pasaba más desastroso quedaba, ya no sólo había agua sino también barro, que tienen el piso hecho un asco, hombre ya! Y mientras estaba acabando de ensuciarlo todo y llenarlo más de agua y mierda me he acordado de una cosa que me dijo ayer mi compi de piso, que un día de esos, hacen 18 años con su novio –ya ves tú cuando se decide este a intimar, al cabo de un año cuando yo ya me voy- y que si le recomendaba algún libro. Y yo como que tenía la intención de vengarme por todo lo que me han robado, y les comenté a mis padres mi intención de envenenarlos –bueno envenenarlos tampoco pero ponerles somníferos, o antipsicóticos a la leche, a mi leche, por si como siempre cogían lo que no habían de coger tuvieran su escarmiento- y mis padres me dijeron que ya les daba bastantes disgustos cada día que sólo faltaría que me encerraran en el cárcel –que digo yo que ya no viene de aquí pero bueno- así que para no darles este disgusto a mis padres, mientras fregaba tuve la genial idea de que podría darle a mi compi de piso un libro ya embalado con papel de regalo diciéndole que era el libro gay que le había recomendado y que se lo había comprado yo como una forma de agradecerles lo bien que se habían llevado conmigo este año. Y que cuando el otro abriera el paquete en vez de encontrarse “La fuerza del destino” se encontrara “Réquiem por un sueño” ( que ya sé yo que tienen problemas si se pasan los días cambiando los muebles y las camas y los sofás y todo de sitio, y esta claro que cuando una pareja esta mal y se ha dejado arrastrar por la comodidad y es incapaz de cambiar su relación o cortarla se dedican a cambiar lo de su alrededor, su casa etc). Y con esta idea macabra me ha dado un ataque de risa histérica y he dado un paso y he resbalado y caído al suelo y he continuado riendo como un loco –sí, como un loco perdido, si yo ya avisé, ya hice en su momento todo lo que pude para que me internaran a un manicomio porque veía venir como acabaría. Pero nadie mi hizo caso y ha pasado lo que tenía de pasar- Y al final me he dicho por lo que me queda en el convento me cago dentro. Verdad que dentro de nada ya me voy y ya no me pueden echar pues que lo frieguen ellos. Y si cuando llegan se resbalan y se parten el cuello pues mira ya tengo la venganza resuelta.
Necesitaba hablar y he llamado a mi madre. Le he dicho lo que antes me había dicho a mi mismo, que desde que estoy en Barcelona he tenido un desengaño tras otro, y muchos golpes, pero lo que realmente me ha hundido ha sido, primero perder mis amigos, segundo saber lo del abuso ( yo le había contado a ella lo del abuso pero no le había dicho que había sido mi tío), y tercero que nadie, incluido la asociación de víctimas de abusos me creyera. Eso ya fue el toque de gracia. Mi madre, me ha dicho que lo de mis amigos lo comprendía pero que por las otras dos cosas no valía la pena preocuparse, que no me lo había de creer, y que si eran verdad ya las recordaría. Y entonces para acabar de armar la Marimorena le he confesado que fue mi tío quien abusó de mí, bueno no sé lo he dicho por activa pero sí por pasiva. A ver si me explico, le he dicho que a mi lo que me hacía daño no era que hubieran abusado de mí, sino saber quien era el abusador, saber que era alguien cercano, alguien de la familia. Y me ha dicho “pues no lo entiendo si en nuestra familia somos pocos, mientras no fuera tu padre”. Y yo “tranquila, no es papá”. “Pues quien no lo entiendo, tus primos?” “No, los abusadores son adultos y no niños y cuando me lo hicieron yo tenía dos años y mis primos eran niños” “Pues entonces es imposible porque tu no tuviste ningún abuelo, ni tío abuelo, ni tío” ¡¡¡Que no tengo ningún tío!!! ( eso ya no se lo he dicho) por Dios es que mi madre también se ha vuelto loca, y su hermano qué? Que es? Una seta? Esto es una resistencia clarísima. Yo sabía y sé que ella lo sabe todo y que se lo ha negado. Me ha acabado de desesperar. Y me ha dicho “que me ve muy mal, y que lo mejor va ser que me corten el grifo y que vuelva para casa una temporada” “Ni loco –o ni cuerdo jeje- antes me hago vagabundo y vivo en la calle antes de volver a casa” le he soltado. Que oye hay casas donde dan de dormir a los indigentes y les dan comida y de todo así que tan mal no estaría. Yo ahora no estoy para trabajar, es una pena porque es lo que me hubiera ido mejor, pero no estoy centrado, hablando claro se me ha ido la bola, y al fin y al cabo siempre pensé que mi destino era la calle o la locura. Y contra el destino no se puede luchar.
Y en los próximos días me esperan tantas cosas para hacer y no podré: si soy incapaz de comer, si no tengo la paciencia ni para que el semáforo se ponga verde, si hablo y gesticulo solo por la calle, si estoy desquiciado, desesperado. Y en una semana cambio de piso, exámenes, constelación familiar, la venida de Salva, el empezar a trabajar. Pero yo me rió. Como un loco. Los exámenes nada que hacer. Trabajar, de encontrar puesto me echarían al minuto en el estado en que estoy. La constelación familiar será el golpe de gracia? Pero cuantos golpes de gracia hay, yo creía que sólo uno? Debe ser que soy muy gracioso. En el cambio de piso prefiero no pensar. Y la venida de Salva, cuando llegué ya ni le reconoceré. Dios mío, si es que entre las muchas pastillas hay dos que me tomo siempre en diferentes dosis, y hoy ya ni me acordaba de las dosis y las pastillas.

Así que como no puedo más, y estoy desesperado perdío, voy a hacer lo que hace media hora me ha dicho mi amigo Rubén. Voy a ir a urgencias, les voy a contar todo lo que me pasa y todo lo que hago y me van a aislar una semana, o más, no sé, de todo el mundo, rodeado de médicos y enfermeras. No tengo muy claro algunas de las cosas que me ha dicho. Como que me van a sacar toda mi medicación. Dios mío, la que se puede armar. Pero me van a dar otra. Tengo miedo, mucho miedo, pero nunca había estado tan desesperado como ahora y era esto o morir. Y yo en el fondo del fondo no quiero morir. Así que con lágrimas en los ojos y el corazón partío, me voy a que me ingresen y espero que cuando salga sea un hombre nuevo. Capaz de enfrentarme a la vida. Adiós os añoraré. Sed felices.

Va por vosotros


 
Exiliado
Martes
Hará tres semanas y media me dijeron que dentro de un mes sacarían la clínica donde yo nací. Hoy he ido. Quería... no sé, verla para última vez, encontrarme con mis orígenes. No mentira. Quería, deseaba, fantaseaba –últimamente estos estados se me confunden- acabar con todo. He subido al ascensor, ha subido conmigo dentro un hombre que llevaba un inmenso ramo de flores. Parecía una corona funebre. Me ha preguntado a donde iba. No he sabido que contestarle. Le he dicho vengo a ver el sitio donde nací hace 25 años. Él ha bajado al tercero. Yo he tocado el último piso. Desde allí he probado de subir al terrado pero no he podido. He ido al hueco de las escaleras. Estaba en el sexto piso. He pensado aquí empezó todo y aquí acabará. Como debe ser.

Antes que destruyan la morada donde nací. Antes que me quede sin mi primera casa.
Y entonces no se muy bien porque, me he dicho que antes necesitaba ver mi primera cama, el primer sitio donde estuve. Y he bajado a la planta de maternidad. Y me he puesto a la sala donde estaban todos los niños recien nacidos. A mi no me gustan los niños. Les tengo odio. BUeno no, miento. Les tengo envidia. Y detrás del cristal había uno a escasos centímetros recien nacido que me miraba, y movía las manos y me ha sonreido. Y con la manita hacía como si me quisiera tocar.

y bufff se me han pasado por la cabeza tantas cosas. Infinitas. Que este pobre niño no sabía nada de la vida y que inocente sonreía. Que este niño era yo, que no había crecido y que me sonreía como diciendome "Adelante, hay esperanza". He visto un bebe al regazo de una madre. He visto una familia feliz tirando fotos a su recien nacido. Y me he estremecido. Y he pensado en mi familia. Y discretamente me he ido. Antes de cruzar la calle he acariciado con la mirada por última vez mi primera casa que irá al suelo. Y quedaré sin mi primera patria. Exiliado.
*
Por la noche recibí unos comentarios en mi blog de mi ex amiga sesé diciendo entre otras cosas que al día siguiente llamaría a mis padres contándoles que estoy enfermo, y que necesito ayuda y malhablando y criticando mis terapias para que me las hicieran dejar, e ir a un médico de “verdad” que me curara. Me asusté mucho. Y me disgusté mucho. No sabía que les diría. Sólo sabía que les haría daño a ellos, que me haría daño a mí, que no solucionaría nada y que empeoraría las cosas. Y las cosas, sinceramente, sólo de imaginármelas peor que ahora ya se me rompe el corazón, el alma, las entrañas y todo lo que se pueda romper.
No pude dormir en toda la noche pensando en la que se avecinaba. A la tarde siguiente llamé a mi morfoanalista porque necesitaba que me consolara, y me acabó de hundir. Me preguntó “Y como sabe ella que has hecho todas estas locuras. Porque se las cuentas si sabes lo que podía hacer?” y yo “No sé lo he contado a ella, lo leyó en el blog” Y se cabreó y me dijo que como se me ocurría contar estas cosas en el blog, que me estaba agrediendo a mí mismo, que la estaba agrediendo a ella ( a la morfoanalista), que estaba agrediendo a mi amiga, y que yo tendría la culpa de que mi amiga agrediera a mis padres. Porque es que también le conté que la pensaba desacreditar a ella. Me dejó muy claro que yo en mi estado de salud no estoy capacitado para tener un blog. Que yo necesito confiar, y que si lo que hacemos por un lado lo deshacemos por el otro no ganamos nada. Y que cuando fuera el próximo día haríamos un contrato que yo habría de cumplir y que de incumplirlo me dejaría de hacer terapia. En este contrato y por sus palabras creo que la condición principal será que deje de escribir el blog o al menos hablar de mis intimidades, y mi blog es un blog íntimo y lo que no haré será ponerme a hablar de política.
Hace un año mi mejor amigo me puso en un dilema: Me dijo que escogiera entre el blog o su amistad. Yo escogí su amistad. Aunque acabé perdiendo el blog y la amistad. Pero bueno al menos pude abrir otro porque su condición era que no contara sus intimidades ni hablara de él que yo lo hacía, con buena fe y la mejor intención en casi cada post. Pero ahora no podré cerrar uno y abrir otro. Tendré que escoger o el blog o la morfoanalista. O el blog o la salud. O el blog o la vida. Yo necesito escribir al blog. Lo necesito con toda mi alma. Necesito desahogarme es una droga. Y más de una vez he dicho que me si de mi voluntad dependiera escribiría hasta el final, aunque el final fuera dentro de 50 años. Necesitaba plasmar mis vivencias. Necesitaba que mi voz no se perdiera en el olvido. Era mi forma de vivir. Sinceramente no sé como voy a vivir sin blog, exiliado de los blogs, que es de las pocas cosas que me quedan. Pero me queda otra: mi vida. Y alguien ayer me dijo que mi vida era más importante que los blogs.
Así que si en el contrato está dejar de escribir mi blog a cambio de seguir yendo a mi morfoanalista es lo que haré. Por mucho que me pese y me acabe de destrozar. Y tenga doble mono entonces, y ya no pueda trabajar. Pero bueno volveré un tiempo a la casa de salud, a buscar un poco de paz.
Tal. vez este sea mi último post. Tal vez no se me permita escribir más.
Así que por si acaso me despido.
Un blog es como una historia. Es la historia de nuestras vidas. Para muchos mi historia será la de una vida tirada por la borda, la de alguien que se ha dejado engañar, anular y que finalmente acabara como un autómata en una secta.

Para otros, o al menos para mi, es la historia de un chico con problemas que ha intentado empezar una nueva vida, y que ha caído una vez tras otra, pero como ha podido y con secuelas se ha podido levantar. La historia de alguien que ha luchado con su fantasma, su lado enfermo con su lado sano y que finalmente ha optado, por lo, certera o equivocadamente, considera la vida, la salud. Y que aunque ahora le perdáis la pista él se ha ido detrás ya no del fantasma sino del ángel, de lo que ve como esperanza.

Os quiero dar las gracias a todos, por haber estado aquí y finalmente si me dejáis os voy a dar un consejo, ya sé que no me creeréis porque pensáis que estoy medio loco, o loco del todo ¿verdad sesé? Pero es sabido que los niños y los locos son los únicos que dicen la verdad. Y yo tengo mucho de niño. Lo sabéis bien. Y mucho de loco.

Así que mis últimas palabras, mi último consejo es:
Id siempre donde el corazón os lleve aunque sea al mismo infierno.
Hasta siempre ( o hasta el próximo post si el contrato que me exija no es el que me pienso)

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Me estoy trastocando
No sé que me pasa. Me estoy trastocando. Os cuento como han transcurrido mis últimos tres días.
Sábado noche. Tristeza, furia, hundimiento. No tenía fuerzas para ir a Salvation a ligar. Y ligar? Total para que? Para no disfrutar. Los ojos ya se me iban hacia la ventana. No, no tenía huevos para lanzarme. Y quemado de ira, de pena. Cogí unas tijeras y empecé a descuartizar mi primera piel: la ropa. Cuando tenía que ir por la de verdad, viendo que no podía, que no era capaz de acabar con mi mismo decidí que lo hicieran otros por mi. Me vestí de luto y me fui a una disco sado de bcn, la única que conocía. Para que me pegarán, me violaran, me mataran, me hicieran añicos. Para explotar, entrañas, visceras teñidas de dolor. Llegué, pero allí no estaba la disco. Se ve que hacía cosa de un mes habían cerrado. Entonces me fui errando a casa y me deje caer en la cama.
Cuando me levanté a la tarde siguiente tras haber dormido vete a saber tu cuantas horas había quedado con mis padres que iría a mi pueblo de visita. Pero no podía. No podía con mi alma. La barriga me dolía cantidad. No podía pensar. No tenía fuerzas para moverme. Y perdía el equilibrio constantemente –bueno esto de perder el equilibrio desde hace un tiempo me pasa muy a menudo-. Me dispuse a hacer la maleta, pero no sabía ni por donde empezar. No podía empezar. Y tener que coger un taxi, y luego un bus, y luego ir hasta mi casa. Dios mío pero si no podía con mi alma! Intenté centrarme. Pastillas! Sí me tenía que tomar las pastillas. Luego tirar la comida que mi madre me prepara. Como que ahora ya no como, ya no siento necesidad de comer, pues la tenía intacta en un armario. La abrí. Estaba todo florido. Empecé a vomitar. Me levanté del suelo, del lado del water y dando tumbos y con mi cabeza como si todo lo de alrededor estuviera distante, en otra galaxia me fui a mi cuarto a buscar una bolsa para tirar la comida. En poco más de un año he pasado de una XL a una S pero aun estoy gordo, o bueno al menos hago tripa y he de adelgazar más y como que ahora tengo la suerte de tener dolor de barriga, que el otro día fui al hospital y me dijeron que era ansiedad, pues no tengo hambre, así que no me hace falta comer. Fui a mi cuarto, di una patada al bulto de ropa que me privaba el paso, y cogí una bolsa del cajón. Al lado vi los frascos de rescue y de las flores de bach que me preparaba la morfoanalista y me tome unas cuantas gotas de cada para estar mejor. Fui a la cocina entre arcadas y mareos sólo pensando lo que me esperaba. Cogí el taper con el arroz y volví a vomitar. Finalmente cuando logré tirarlo todo a la basura y lavar los trastos me deje caer en la cama incapaz de hacer todo lo que esperaba. Tenía la cabeza tan floja que apenas me aguantaba en pie y el estómago me rugía así que decidí tomarme las cuatro pastillas para la ansiedad estomacal que me recetaron. Antes de cerrar el tapón dudé si tomarme dos o tres más por haber si así finalmente me hacían afecto pero preferí seguir un día más las instrucciones del médico. Me arrodillé para coger los calzoncillos y la ropa sucia y empecé a husmear entre la montaña de ropa. Que necesitaba? Que me había de llevar? Me dejé caer al suelo, pensativo. No podía. Llamaría a mis padres y les diría que no podía ir. Pensar la lista de cosas que me tenía que llevar. No podía pensar. Sólo dolor, y ansiedad y mareo y arcadas y entrañas y fatiga. Faltaban cuarenta minutos para coger el autobús. No me podía entretener. Pero me era un suplicio. Estaba hundido, abatido, acabado. No podía pensar en ropa, libros, agendas, ordenadores, tapers. Abrí el cajón y me tomé unas gotas más de las flores de bach. Cogí el pilón de ropa, lo puse a la maleta, la cerré. Me armé de valor y salí de casa.
Llegué a Lloret lleno de energía y veneno. Mi madre me notó raro y se preocupó. Le solté tres respuestas sonadas y sin sentido y se puso a llorar. Mientras se secaba las lágrimas me decía “Si no fuiste a la discoteca ya podías haber venido a comer que si te descuidas ya no vienes” “Sí, he venido de milagro. He cogido el bus por los pelos”. Les conté toda la odisea casera y se acabaron de disgustar. Conté a mi madre unas cuantas verdades, lo de la disco sado, lo de la asociación del abuso, lo que el jueves me acosté con uno, lo que había dejado hacia tiempo de ir al curso de novela teniéndolos engañados con mentiras detalladas cada semana, lo que no iba a clase a la uni, lo que un solo exámen que me había presentado en febrero y que había sido el que había sacado más buena nota de la clase no me había servido de nada, porque como no me había presentado al primer examen final quedaba anulada la nota y mil barbaridades más. Llorosa me dijo “Hijo a ver cuando vas a crecer” “No creo que pase del metro setenta y cinco a estas alturas”. Me preparó una cena con una tortilla, embutidos, fiambre. Empecé a comer como una bestia. Compulsivamente. “Hijo come despacio”. Aceleraba el ritmo. “No tiembles” Temblaba el doble. “Que seguro que lo primero que has hecho cuando has llegado ha sido irte a pesar, cuando te vas a dejar de estas tonterías” “Esta báscula es una mierda, sólo dice que he adelgazado dos kilos y medio y al menos habría de haber adelgazado cinco” “Hijo, no digas barbaridades. Tu nos quieres matar a disgustos. Con todos los problemas que tienes y sólo piensas en estas tonterías. No tendrás anorexia?” “Mamá los anoréxicos están delgados y yo estoy como una vaca” “Quieres dejar de decir tonterías. Ya me has llevado la ropa sucia.” “Que sí.” “Dios mío, cuantos veces te he de decir que saques el cinturón de los vaqueros. Y esto que es? El móvil? Querías que los pusiera a la lavadora con el móvil dentro” Entra el padre. “Claro, como papa ya paga” “Esto mismo” “Ya te has traído las pastillas?” “Ai no, no me he acordado” Papa enfurecido “Pero donde tienes la cabeza! Como se te ocurre! Sabes que las necesitas”. Yo: ataque de risa “Va, no vendrá de un día” “No digas tonterías. Con la salud no se juega. Y las pastillas son sagradas. Dime como se llaman que te las voy a buscar a una farmacia de guardia” “Ah no me acuerdo” Ataque de risa.
Más tarde mi madre en la cama me pide que saque las salchichas y las albóndigas del congelador y las meta a la nevera” Yo voy al congelador, cojo todos los paquetes envueltos en papel de plata y se los llevo a la habitación porque yo no veo en cual hay cada cosa” Me caen por el pasillo. Lo recojo. Se lo enseño. “Que no! Que te he dicho que era todo lo que estaba dentro de una bolsa blanca” Mi padre desde la cocina “Que coño hace el congelador abierto” Mi madre cabreada que ya estaba a la cama medio llorosa llorando su pena por verme tan chiflado va a la cocina y empieza a discutir con mi padre. Cada vez discuten más fuerte. Y a mi me entra la risa. Y empiezo a reír como un loco. Histérico. JAJAJAJAJA Mis risas resuenan por todo el vecindario.
Hoy por la mañana. No paraba quieto. Estaba en la cocina viendo como mi madre cocinaba y en el escaso metro de espacio libre que quedaba yo venga a dar vueltas arriba y abajo. Y luego por el pasillo y en mi habitación. Como una bestia enjaulada. Inquieto. Arrancándome cabellos. Rascándome. Y arriba y abajo. Arriba y abajo.
No lo entiendo me estoy trastocando. No sé de que será. No sé si mis compañeros de piso habrán oído alguna conversación telefónica en que conspiraba contra ellos, para que aprendan a no coger lo que no es suyo. Poniéndoles por ejemplo en la leche substancias peligrosas. Y que se hayan adelantado y me estén drogando ellos. Y ayer disfrutaba haciendo daño a mis padres. A veces me parece que los martirizo. Que soy un sádico y quiero vengarme de todo el mal que me han hecho. Vengarme de mis padres, de mis compañeros de piso. Es que me estoy volviendo loco? No sí ya me he dicho que una de dos: O hago un cambio radical y me voy unos años al Tibet. Pero entre que los chinos no me gustan y los rapados tampoco no se yo si pasaría mucho hambre por allí. O ya que hoy llega el famoso Woddy Allen a Barcelona para rodar su película, y como no, se va a hospedar al hotel Ars, el edificio más alto de Barcelona, pues darle la bienvenida con un lanzamiento –mío, claro- desde lo alto del edificio.
En fin, no me hagáis caso, me estoy trastocando. Hoy he hablado con un blogger y me ha sugerido que lo que me está pasando tal vez sea que tengo el mono. Por haber dejado las otras pastillas. Y por esto estoy tan desesperado y hago una barbaridad tras otra. Sea como sea esta noche he llamado a mi morfoanalista y le he dicho que estoy desesperado, que no puedo más y que me adelante la visita. Y mañana al mediodía tengo hora. Que sea lo que haya de ser. Pero que se acabe pronto, por favor
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Sobreviviré
El miedo y el ansia ganaron su batalla otra vez. Y no tuve huevos aquella noche para quedar con el chico del msn. Tenía una gran esperanza puesta en el día después, en que la asociación de abusos conocería gente que me comprendiera y me diera afecto. Era mi última carta en la partida de mi vivir y había de salir bien a la fuerza, seguro que sí. Fui a la tarde temprano cuando el sol bronceaba la ciudad con toda la ilusión del mundo y la esperanza del fin del buscar. Y al fin encontrar. También me dieron la espalda, dijeron que allí no era para hacer amistad y que no podía asistir hasta que del abuso tuviera total seguridad.
Salí hecho una furia, con ganas de fulminar, todo yo era un nido de desesperación y soledad. Nadie en este mundo de mierda, creía en mí, ni me iba a ayudar, todo era una farsa y sólo en mí podía confiar. Así que decidí, que esta noche sí, sin más excusas, más miedos, sin más ansias y inseguridad, quedaría con el chico del msn para follar. Yo pensaba recordar ni que fuera a base de hiel, esta pasada experiencia que nadie me cree. Bajaría al infierno, haría lo que más asco me da, las felaciones me dan arcadas y se la chuparía sin parar. Cielo y infierno bailando, infierno y cielo en un mismo rincón, bailando al son del asco, el placer y el dolor.
Ira y ternura, como dos titanes luchando en mi interior, este chico por el msn tan dulce, tan tierno y tan cariñoso y lleno de amor. Remota esperanza que algo surgiera, ni que fuera una amistad y mi firme objetivo, mis ojos de lobo, y mi piel de metal.
Me tragué las arcadas y fui el mejor felador, dejé que me diera por el culo mientras me retorcía de dolor. Le comí todo el cuerpo y él el mío se comió. Nos follamos el uno al otro, hambrientos él de placer y yo de recordo. De nuevo no sentí placer, mi mente lo anestesió, no goce, lo pase mal y de nada sirvió. Nos corremos? Me dijo. Y yo que nunca lo puedo lograr, estaba dispuesto a intentarlo, ya que nada había alcanzado en el recuerdo, al menos conseguir el placer, conseguir relajarme, dejarme ir, atreverme y permitirme perder el control, que es esto lo que es correrse, descontrolarse, no tener la necesidad de tenerlo todo bajo dominio y dejarme explotar. Cinco minutos, diez, un cuarto y nada que hacer, yo le decía córrete tu, pero a él le molaba los dos a la vez. Finalmente viendo que era imposible y no lo podía lograr, la dulzura que mostraba por el msn se volvió un glaciar. Se corrió, se vistió y se fue al balcón, no me dijo ni una sola palabra, y yo con el alma doblemente partida, tumbado en la cama desnudo y hundido, vi que sobraba me vestí y me fui.
Erré por las calles perdido, como un fantasma, y sin pudor, iba cabizbajo y llorando sin importarme los de alrededor. Subí por el paseo en que vivo, que lleva mi nombre, y mi historia grabada en su dura piel. Recordé aquel principio de primavera de hace siete años en que lo bajé.

Fue talmente como si bajara a los infiernos, salía por vez primera de una especialista de la salud mental, me había diagnosticado algo grave, y que yo no entendía, y con el nombre me parecía fatal. Incapaz de aguantarlo, salí de aquel psiquiatra, que con otros nombres y otras corrientes me seguirían como mi sombra año tras mes, durante los próximos siete años siguientes. Recuerdo aquella tarde en que el sol se despedía de la ciudad y que yo pálido, superado y vencido, bajaba perdido en mi mente el Paseo de Sant Joan. Ahora pasados siete años, y hacia al final de una primavera de hiel, lo subía con el mismo espíritu, perdido también en mi dolor, pero no subía precisamente del infierno.

Aun en él metido hasta el fondo estoy, pero aunque estaba vencido, sin fuerza y aliento y sin apenas color me prometí que un día lo subiría triunfante, como quien vuelve del hades y va hacia el cielo. Aunque el miedo y la abulia y el ansia sean frenos para avanzar espero que el despecho y la furia ante la injusticia puedan más. La voz que me encamina de nuevo me dice lo que hay que hacer, miraré a mi tío a los ojos y en su mirada yo lo veré. Y de mientras, no sé como ni cuanto, pero sobreviviré.

*
Y ahora os pido un favor práctico. Un chino me ha escrito en el gaydar. A mi los chinos no me gustan pero este tenía 34 nominaciones al tío más bueno. Lo que pasa es que me ha mandado el mensaje en inglés porque no habla español. Yo apenas lo he entendido y no sé si lo que quería era que le enseñara la ciudad, que le buscara un sitio donde dormir o hacer cruissing en la sagrada familia. Porque vaya yo inglés no entiendo, pero me parece que en ningún lugar decía nada de sexo. Me hablaba de la sagrada familia, y Gaudí. Así que le he respondido como buenamente he podido diciéndolo que yo no hablo apenas inglés y le he dado alguna dire del loquo por si buscaba un sitio donde dormir. Pero hoy me ha respondido con otro mensaje acompañado de cinco fotos privadas enseñándome su cuerpo serrano y su polla. Y digo yo que entonces si que querrá algo. Pero me ha parecido que decía que buscaba un trabajillo. Y digo yo si lo que no querrá en acostarse conmigo cobrando. Total que como no me entero os copio los mensajes y a ver si alguien bondadoso y que hable ingles me los traduce:
Primer mensaje:
hi there. i am visiting Barcelona for the first time.. in fact, I will visit shortly after i join Madrid for gay pride.. i know there's a lot to see in bcn and i love to see Templo de la Sagrado Familia and Joan Milo's House and Darlie's museum. And a lot a lot more…

i love the beaches at Sitges hahahah..

i am looking for company and fun and accomodation since i am still a student and will plan to travel in southern Europe for about one month..saving up for my trips u know



Tim let's chat on msn ???????@hotmail.com

Segundo mensaje:
thanks thats useful. but i prefer to stay in a mate's place..

saving money u know ater all i travel many days iinJuly.whole month

Tim is it yur hostel and ur mobile phone n umber?

Acompañado de las fotos de su polla

Que coño me está diciendo este chino?



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La voz que me encamina
Algún sabio de la vida dijo, dice y dirá siempre: Ve a donde el corazón te lleve. Y eso es lo que haré yo. Mañana tengo hora a la asociación FADA para personas que en la infancia han sido víctimas de abusos. Sé lo que pensáis muchos, que esto es el colmo, que estoy haciendo mi vida esperpéntica y que me estoy equivocando creyendo que mi tío abusó de mí. No sólo vosotros lo pensáis: también lo piensa mi razón. Sí, desde mi razón esto me parece inconcebible. Pero desde la intuición, desde mi ser más profundo, desde el sentimiento, desde el corazón siento que es verdad. Hay otros de vosotros que decís que deje atrás el pasado y los malos recuerdos y que viva el presente y el futuro que tengo por delante. Pero hay cosas a las que no se puede cerrar los ojos, olvidar y hacer como si no existieran. Yo desde que lo descubrí que estoy desesperado porque tengo miedo por mi familia, por mi vida, por mi futuro. Yo llevo desde los 17 años yendo a psicólogos y psiquiatras y nunca han acabado de solucionarme las cosas. Sí, tenía miedo, tenía ansiedad, tenía fobia social, estaba triste, me aislaba pero no sabían como enfocar el tratamiento, o si lo enfocaban de una u otra manera no daba frutos. Ahora tengo una cuerda a la que cojerme para salir del pozo. Tal vez me equivoque. Pero siento que he de coger este camino, siento que mañana he de ir a la asociación FADA, siento que mi corazón late a esperanza. Siento que aunque nadie me crea, aunque la gente se burle, aunque haya perdido amigos porque creen que no hago lo correcto, aunque tenga todo el mundo en contra, este es el camino.
Titulaba mi primer post en mi primer blog –que dentro de poco espero volver a publicar en versión recortada- “Ser o no ser?”. Ahora la voz que me encamina me dice que para Ser debo coger este sendero tan controvertido.
*
Finalmente no quedé con el del msn. Supongo que tenía miedo y mi cuerpo decidió por mi y me quedé dormido y no asistí a la cita. Y a los dos siguientes días desgraciadamente me han vuelto los tics, me ha vuelto la ansiedad y no me veo capaz de quedar con nadie. Pero ayer hablé con Salva y me hizo ver que aunque los tics que tanto temo hayan vuelto y me martiricen de nuevo he de vivir. No me puedo escudar en los tics. Ni en el miedo. Ni en la ansiedad. Ni en el dolor de barriga y arcadas que desde hace tres semanas me martirizan. Ni en el dolor de garganta que creo que he vuelto pillar. Mientras tenga fuerza he de vivir. Sin excusas, sin miedos. Así que ahora mismo cuando acabe de escribir este post me conecto al msn y le digo “chaval me vengo pa tu casa, mejor pasar la noche abrazado a un hombre que temiendo una ventana”. Y ya tengo piso nuevo en el Gayeixample con un hetero que esta muy bueno y otra chica que aun no conozco. Hoy ya he pagado la fianza y el mes y me han dado las llaves y en cuando pueda me trasladaré. Y luego para celebrarlo me he ido de tiendas a hacer un cambio de vestuario, que digo yo que si vivo en el gayeixample tendré que ir a conjunto con el barrio. Y a parte de este chico del msn que me da a mi que no va a dar para más de un polvo, porque aunque en ningún momento hayamos hablado de sexo, me figuro que va a lo que va; he conocido otro chico muy guapo y muy simpático con el que parece que hay buen feeling y con este sí hemos hablado de sexo, pero lo veo más como un posible amigo, o follamigo o lo que sea, pero una relación con más continuidad. Últimamente ligo más por el msn que a la disco. Me ha salido un italiano madurito que vive en Barcelona que es un lobo con piel de cordero. Y un valenciano que ya me ha invitado a su casa. En cambio a la disco no sé si es que como ahora ya no tomo aquellas pastis tan fuertes se me habrá ido la cara de drogado, y a la gente les mola los que están más pallá que paquí, pero últimamente mis ligues discotequeros han menguado bastante. Aunque la gente mientras bebe y baila para distraerse se frotan contra tu paquete. Y uno que se me frotó esta semana es el rubiazo jovencito más deseado –al menos para mí- de televisión española. Y hasta aquí puedo leer que no es cuestión de violar intimidades. Sólo os diré que la palabra que me diríais para sonsacármelo es el título del espacio en que sale.

 
Cuando sonries a la vida todo fluye mejor
Las calles derrochan primavera. La ciudad dorada ve mecer el andar de las gentes que la habitan, que circulan por los sueños y el arcén. Un muchacho con los ojos desterrados se sepulta bajo tierra sin pudor, y mientras traviesa un largo túnel le seduce la canción de un trovador. Mientras el gentío deambula con las prisas de una vida completa que llenar, ese joven muchachito solitario se entretiene escuchando aquel cantar. A él no hay nadie que le espere y tampoco tiene donde ir, simplemente donde el corazón le lleve, simplemente en el camino del vivir. El indio americano que con flauta iba despuntado la canción le preguntaba al jovencito solitario si le gusta el sonido del amor. Tras charlar breves instantes, tras mostrar cierto interés, tras una amabilidad loable, me voy con una sonrisa y un cd.
Cojo el metro, este ave subterránea y luego a tierra firme otra vez, este viento me desmonta la melena que otra ave con su pico cortará. Mientras me van cortando el pelo, esta chica que lo hizo la otra vez, me pregunta como me ha ido todo, y me sonrojo de vergüenza y de placer.
Voy a comprar el diario al quiosco, ya que hoy hay el suplemento semanal que hablan de las cosas de los libros, de los sueños, las familias y el amar. El quiosquero me anuncia que se ha agotado el diario que buscaba, y cuando ya daba media vuelta me recuerda y sabe lo que quería yo. Me dice que ha tirado la mar de suplementos pero que la próxima semana ya me lo guardará, esbozo una sonrisa transparente y subo por el paseo de Sant Joan.
Entro a la frutería y las dos chicas repiten a la vez “Aquí está el muchacho de la sandía, búscale una de bien rica para él”.
Me retiro ya para casita, ya ha pasado un día más, pero aunque no ocurran grandes cosas, si sonríes a la vida, y la miras con cariño y con ternura y aprendes a apreciar. A apreciar todo aquello que te rodea, este sol que calienta tu tez, estas palabras amables de un extraño, este pequeño detalle, esta gota de interés. Todo se hace más bonito, todo se endulce más y entonces ya pasada media noche, cuando ya has acabado de cenar, te encuentras al msn a un chico cariñoso, guapo que te invita a su casa para ¿hablar?. Tu has tenido un día duro, por la mañana no has parada de hacer, una ruta de librería en librería dejando tu currículum, para ver si la suerte te acompaña y en verano te sale algo que hacer. Luego hacia el mediodía has ido a ver un piso para compartir, el compañero estaba muy muy bueno, pero era hetero y no sé si podrá ser.
Así que nada acostumbrado a madrugar ni moverme de mi hogar, cuando el chico por el msn me ha dicho que me vaya a su casa para hablar. La verdad es que estaba muy cansado y como es de imaginar, aunque no hayamos hablado de sexo, dos maricas jovenzuelos a media noche no se citan a una casa pa resar. Así que le dije con ternura que mañana seria la ocasión y este mañana ha llegado, tan cierto como que es el día de hoy. A mi el sexo me hace mucho respeto, y no gozo mientras lo estoy consumando, y aun me da más miedo, desde que sé lo del abuso que sufrí. Al saberlo entendí porque no gozo, entendí porque huyo para siempre del hombre que me ha poseído, entendí porque mueren las promesas, entendí porque sólo sentía miedo. Y ahora sé, por suerte o por desgracia, el motivo de mi gran temor, y si es verdad que el saber es un grado, y que el saber permite ser mejor. Intentaré luchar contra mi historia, luchar contra mi cruz, ojalá esta noche que ahora viene, ojalá que esta noche salga el sol.
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