La fiebre de escribir y haciendo equilibrios
A ver hay cosas buenas y cosas malas. ¿Por cuales empiezo? Va, mejor por las malas porque así os las sacáis de encima y luego ya podéis acabar el post con una sonrisa en los labios.
Bueno, pues que dije que había aprendido del error pero no fue del todo así. Volví a las andadas. Y volví a pasar días y noches sin dormir. Aquello era un infierno. Pensaba que me estaba volviendo loco. Mi cabeza parecía que había de estallar. No paraba. Y yo sólo podía escribir, escribir y escribir. Llegaba un momento que ya estaba tan agotada, que ya mi cabeza desconectaba pero aun así mis manos seguían escribiendo y escribiendo, yo ya no sabía lo que ponía estaba muerto de sueño pero no podía dormir, estaba demasiado revolucionado. Era como si estuviera poseído por un demonio. Como si no fuera yo quien escribiera sino un demonio dentro de mí que no podía parar ni un momento. Hasta cuando llamaba por teléfono escribía y escribía. Y estaba alterado, la cabeza me quemaba, no tenía paciencia para hablar con mis padres ni con nadie, ni para ir al baño, ni nada. Cuando hacía algo de esto, pensaba “Ai que te estás quedando dormido que estás agotado, que cuelguen ya” pero luego aunque yo no quisiera volvía a coger el papel y ratatatata. Con decir que un día o dos vacié un pack de 100 folios por delante y por detrás. Y lo pasaba mal y quería parar y no podía y veía como aquello se me iba de las manos, como estaba en un infraestado, en algo desesperante, enloquecedor que no me había encontrado nunca pero que no podía controlar. Pero de mi cabeza no paraban de brotar ideas y sería porque estaba en aquel estado delirante alucinatorio –sí, seguía oyendo la cancioncilla- pero me parecía que todo eran ideas geniales. Y pensaba, madre mía has quedado para el lunes con el de la asociación de seropositivos y el martes con la de transexuales y tienes que estar en condiciones. Si te ven en este estado se asustarán y pensarán que soy un chalao. Pero bueno hoy ya he podido dormir. Y creo que ya se me ha calmado el demonio. Uff. Ojala! lo mal que lo he pasado.
Y bueno ayer me tenía que subir la pastilla y no sabía si hacerlo o no porque hoy tenía de quedar con aquel chico para documentarme y tenía miedo de estar muerto de sueño. Pero al final me la he tomado porque el psiquiatra me dijo que no tenía que pasar necesariamente que al subirla me diera somnolencia, pero cuando hoy me he despertado he visto que ya la había armado. Porque estaba zombye perdido, atontado, muerto de sueño y que en estas condiciones no podía ir a la cita. No obstante hubiera ido, pero he tenido suerte que me ha pedido de aplazarla a mañana. Así que mañana martes, tengo una tarde movidita primero charla con el de la asociación del vih, luego corriendo a la morfoanalista y saliendo corriendo con la transexual. Y yo que pronto me pongo nervioso. Espero que la sordera psicológica no haga de las suyas, sino estaré bien apañado. Al menos ya he probado de tomar medidas por mi parte para no estar dormido mañana, rebajando otra vez la dosis, aunque sea por un día. Y hoy ya tenía de ir a buscar los análisis de sangre. Pero tengo miedo de que salgan mal y me quieran ingresar y yo ahora no tengo tiempo para ingresos. Y además que desde entonces ya como y seguro que salen peor de lo que estoy. Aunque yo cada vez me veo más delgado.
Ah y ya sé porque el otro día mis padres y sobretodo mi madre estaba tan nerviosa y descentrada. Porque por la noche tenían a ver los fuegos artificiales de la fiesta mayor de mi pueblo a mis tíos, al tío que yo hace unos días le dije a mi madre que era él quien había abusado de mí. Aix!
Bueno y lo prometido es deuda. Pasamos a cosas más alegres. Estos días he estado descubriéndome, descubriendo facetas mías que no conocía. Vaya, que cuando conviene me sé espavilar. Que como no hay mucho presupuesto para la serie, pues hay que ingeniárselas como se puede. Con truquillos etc. Si necesitas unas imágenes de algún sitio y no puedes ir a rodarlas pues las pides a la tele. Ah y he empezado a tener las primeras complicaciones pero no me he rendido ni me pienso rendir y algunas ya las he solucionado. Como os dije quería pedir un préstamo para la peli a mis padres porque yo tengo el dinero en un sitio que no lo puedo sacar hasta enero. Y ellos como también lo tienen a este sitio y calcularon mal el dinero que necesitarían para el año y ahora no lo podían sacar pues tuvieran que pedir un crédito y yo entendí que me decían que me podrían dejar algo de lo que habían sacado. Pero ayer mi dijeron que habían sacado lo justo para acabar el año y que no me podían dejar ni un Euro. Y evidentemente me han dicho que me repiense esto de la peli –ellos se piensan que es peli y no serie, porque si saben que es serie ya me toman por loco-, que tengo que tocar de pies al suelo y no tener pajaritos en la cabeza. Luego se me ocurrió de hacérmelo venir bien para que me dejara el dinero mi tía pero se ve que también lo tiene a un sitio que no lo puede sacar hasta el 15 de septiembre. Ha dicho que para entonces me lo dejaría y me regalaría la cámara –que ellos se piensan que sólo compraré una de cámara. Ya les costaba bastante de aceptar que me quisiera comprar una cámara teniendo ya una, eso sí más antigua que yo –bueno no tanto-. Total que me lo he hecho venir bien para engañar a toda mi familia y que mis padres me dejen el dinero ahora, yo se lo devolveré al septiembre con lo que me deje mi tía, y luego a mi tía se lo devolveré en enero. Y bueno con unas cuantas mentirijillas por aquí y otras tantas por allá, parece que podré tener el dinero suficiente. Porque he estado haciendo cuentas. Que nunca lo había hecho. Y bueno, más o menos dando largas a uno y medio engañando al otro me salen. Eso sí, no me quiero ni imaginar si algún día mi familia se entera –que está claro que se enterarán- para que me han dejado el dinero, o sea la temática que trato y como la trato y ellos que no soportan y que se piensan que conseguirán ocultar a todo el mundo durante toda mi vida mi homosexualidad ¡lo tienen claro! Salida del armario por la puerta grande. Jeje, ya me estoy imaginando la cara que pondrán y que dirán ¡maldita la hora que te dejamos el dinero, para avergonzarnos a todos! Pobres… pero yo tengo que hacer la mía, hacer lo que me gusta, no puedo dejar de hacerlo porque ellos no lo acepten.
Y bueno para variar yo ya he hecho mis planes, al margen de la realidad. Ya tengo pensado el día que acabaré de escribirlo, el día de los castings, el día que se empezará a rodar, y todos los días que se rodará, de las tres temporadas y los días que se publicará de las tres temporadas. En fin, que ya sé que pasaría de milagro que se cumpliera todo según lo previsto, pero que le vamos a hacer, al menos me he organizado. Aunque bueno con los estudios, me pasaba el día haciendo horarios que de tal hora a tal otra harás esto y de tal a cual lo otro, y al final lo único que hacía era el horario.
Bueno y ahora unas preguntitas un tanto interesadas a ver si entre todos me podéis ayudar a responderlas:
1) Creéis que se pueden rodar una media de 10 minutos cada día? O es demasiado?
2) Más o menos una página de Word, digamos con letra tamaño 12, con “Times New Roman” de diálogo a cuanto tiempo real más o menos equivale. (Ya sé que no es algo preciso porque pueden haber silencios etc pero es para tener una idea de no calcular que me van a durar 20 minutos cada capítulo y que al final me ocupen 40.
3) ( Sonia, quizás tu novio lo sabrá –un besito guapa-) Para un rodaje más o menos de cierta calidad que profesionales –bueno los míos serán amateurs, pero es para entendernos- se necesitan. Me refiero a aparte de los actores y las actrices y los cámaras y el que dirija, no sé, al menos para algún tipos de escena supongo que harán falta iluminadores, o al menos focos y alguien que los aguante, quizás un maquillador? Que más?
4) Para luego poner música a las escenas y que la música no quite las voces, o sea para el montaje, se puede hacer en plan casero o se necesita llevarlo a un profesional. O se necesita algún aparato en concreto. A ver, lo que antes hacía en plan cutre en mis pelis de adolescente era o bien si estábamos en interiores poner la música en directo, y si estábamos en exteriores pues filmaba a la tele mientras reproducía mi peli y ponía música. Pero quedaba bastante mal.
5) Sabéis de algún blog personal de algún gay que haya pasado una temporada en la cárcel? Y de alguno que haya vivido una experiencia de poliamor, o sea, una pareja, pero en vez de dos que sea de tres. Pareja sentimental se entiende. No tríos sexuales.
6) Como que habrá mucho humor necesitaría músicas o canciones un tanto… como lo diría…cómicas? Vaya de comedia. Y yo como la música sólo la utilizo para llorar. Pues como que no me sé de músicas de este tipo. Si son canciones preferentemente en español.
7) Sabéis de alguien que me pueda orientar sobre que cámara/s comprarme teniendo en cuenta que el presupuesto no está para echar cohetes, o sea que de cámara profesional de 2000 o 4000€ nada. Una de digital pero que sea de máxima cualidad.
8) Sabéis si este año también harán OT ( Operación Triunfo)? Verdad que se hace en Barcelona? Y que lo hacen en septiembre? Y que lo presenta Jesús Vázquez?
9) “Sobreviviré” verdad que es un título demasiado tópico y poco original. Es que por el contenido me vendría muy bien en cuanto a encajar con lo que pasa, pero supongo que el título que es la carta de presentación, ha de estar bien buscado y este quizás es demasiado usado ya. Que creéis?
Gracias a todos/as por ayudarme y buenas vacaciones a los que marchéis ya. Ah y para los que ya os vais de viaje en breve, sólo informaros que a partir del día 17 de Agosto que es la fecha en que hace dos años inauguré mi primer blog –que ahora está desaparecido de la blogosfera- lo volveré a publicar –con algún que otro pequeño recorte que ya sabéis que fue el culpable de que me lo hicieran borrar- intentando ser fiel a las fechas en que publiqué. Así podéis leer dos blogs a la vez, de diferentes momentos, como era mi vida hace 2 años y como es ahora.
Bueno, pues que dije que había aprendido del error pero no fue del todo así. Volví a las andadas. Y volví a pasar días y noches sin dormir. Aquello era un infierno. Pensaba que me estaba volviendo loco. Mi cabeza parecía que había de estallar. No paraba. Y yo sólo podía escribir, escribir y escribir. Llegaba un momento que ya estaba tan agotada, que ya mi cabeza desconectaba pero aun así mis manos seguían escribiendo y escribiendo, yo ya no sabía lo que ponía estaba muerto de sueño pero no podía dormir, estaba demasiado revolucionado. Era como si estuviera poseído por un demonio. Como si no fuera yo quien escribiera sino un demonio dentro de mí que no podía parar ni un momento. Hasta cuando llamaba por teléfono escribía y escribía. Y estaba alterado, la cabeza me quemaba, no tenía paciencia para hablar con mis padres ni con nadie, ni para ir al baño, ni nada. Cuando hacía algo de esto, pensaba “Ai que te estás quedando dormido que estás agotado, que cuelguen ya” pero luego aunque yo no quisiera volvía a coger el papel y ratatatata. Con decir que un día o dos vacié un pack de 100 folios por delante y por detrás. Y lo pasaba mal y quería parar y no podía y veía como aquello se me iba de las manos, como estaba en un infraestado, en algo desesperante, enloquecedor que no me había encontrado nunca pero que no podía controlar. Pero de mi cabeza no paraban de brotar ideas y sería porque estaba en aquel estado delirante alucinatorio –sí, seguía oyendo la cancioncilla- pero me parecía que todo eran ideas geniales. Y pensaba, madre mía has quedado para el lunes con el de la asociación de seropositivos y el martes con la de transexuales y tienes que estar en condiciones. Si te ven en este estado se asustarán y pensarán que soy un chalao. Pero bueno hoy ya he podido dormir. Y creo que ya se me ha calmado el demonio. Uff. Ojala! lo mal que lo he pasado.
Y bueno ayer me tenía que subir la pastilla y no sabía si hacerlo o no porque hoy tenía de quedar con aquel chico para documentarme y tenía miedo de estar muerto de sueño. Pero al final me la he tomado porque el psiquiatra me dijo que no tenía que pasar necesariamente que al subirla me diera somnolencia, pero cuando hoy me he despertado he visto que ya la había armado. Porque estaba zombye perdido, atontado, muerto de sueño y que en estas condiciones no podía ir a la cita. No obstante hubiera ido, pero he tenido suerte que me ha pedido de aplazarla a mañana. Así que mañana martes, tengo una tarde movidita primero charla con el de la asociación del vih, luego corriendo a la morfoanalista y saliendo corriendo con la transexual. Y yo que pronto me pongo nervioso. Espero que la sordera psicológica no haga de las suyas, sino estaré bien apañado. Al menos ya he probado de tomar medidas por mi parte para no estar dormido mañana, rebajando otra vez la dosis, aunque sea por un día. Y hoy ya tenía de ir a buscar los análisis de sangre. Pero tengo miedo de que salgan mal y me quieran ingresar y yo ahora no tengo tiempo para ingresos. Y además que desde entonces ya como y seguro que salen peor de lo que estoy. Aunque yo cada vez me veo más delgado.
Ah y ya sé porque el otro día mis padres y sobretodo mi madre estaba tan nerviosa y descentrada. Porque por la noche tenían a ver los fuegos artificiales de la fiesta mayor de mi pueblo a mis tíos, al tío que yo hace unos días le dije a mi madre que era él quien había abusado de mí. Aix!
Bueno y lo prometido es deuda. Pasamos a cosas más alegres. Estos días he estado descubriéndome, descubriendo facetas mías que no conocía. Vaya, que cuando conviene me sé espavilar. Que como no hay mucho presupuesto para la serie, pues hay que ingeniárselas como se puede. Con truquillos etc. Si necesitas unas imágenes de algún sitio y no puedes ir a rodarlas pues las pides a la tele. Ah y he empezado a tener las primeras complicaciones pero no me he rendido ni me pienso rendir y algunas ya las he solucionado. Como os dije quería pedir un préstamo para la peli a mis padres porque yo tengo el dinero en un sitio que no lo puedo sacar hasta enero. Y ellos como también lo tienen a este sitio y calcularon mal el dinero que necesitarían para el año y ahora no lo podían sacar pues tuvieran que pedir un crédito y yo entendí que me decían que me podrían dejar algo de lo que habían sacado. Pero ayer mi dijeron que habían sacado lo justo para acabar el año y que no me podían dejar ni un Euro. Y evidentemente me han dicho que me repiense esto de la peli –ellos se piensan que es peli y no serie, porque si saben que es serie ya me toman por loco-, que tengo que tocar de pies al suelo y no tener pajaritos en la cabeza. Luego se me ocurrió de hacérmelo venir bien para que me dejara el dinero mi tía pero se ve que también lo tiene a un sitio que no lo puede sacar hasta el 15 de septiembre. Ha dicho que para entonces me lo dejaría y me regalaría la cámara –que ellos se piensan que sólo compraré una de cámara. Ya les costaba bastante de aceptar que me quisiera comprar una cámara teniendo ya una, eso sí más antigua que yo –bueno no tanto-. Total que me lo he hecho venir bien para engañar a toda mi familia y que mis padres me dejen el dinero ahora, yo se lo devolveré al septiembre con lo que me deje mi tía, y luego a mi tía se lo devolveré en enero. Y bueno con unas cuantas mentirijillas por aquí y otras tantas por allá, parece que podré tener el dinero suficiente. Porque he estado haciendo cuentas. Que nunca lo había hecho. Y bueno, más o menos dando largas a uno y medio engañando al otro me salen. Eso sí, no me quiero ni imaginar si algún día mi familia se entera –que está claro que se enterarán- para que me han dejado el dinero, o sea la temática que trato y como la trato y ellos que no soportan y que se piensan que conseguirán ocultar a todo el mundo durante toda mi vida mi homosexualidad ¡lo tienen claro! Salida del armario por la puerta grande. Jeje, ya me estoy imaginando la cara que pondrán y que dirán ¡maldita la hora que te dejamos el dinero, para avergonzarnos a todos! Pobres… pero yo tengo que hacer la mía, hacer lo que me gusta, no puedo dejar de hacerlo porque ellos no lo acepten.
Y bueno para variar yo ya he hecho mis planes, al margen de la realidad. Ya tengo pensado el día que acabaré de escribirlo, el día de los castings, el día que se empezará a rodar, y todos los días que se rodará, de las tres temporadas y los días que se publicará de las tres temporadas. En fin, que ya sé que pasaría de milagro que se cumpliera todo según lo previsto, pero que le vamos a hacer, al menos me he organizado. Aunque bueno con los estudios, me pasaba el día haciendo horarios que de tal hora a tal otra harás esto y de tal a cual lo otro, y al final lo único que hacía era el horario.
Bueno y ahora unas preguntitas un tanto interesadas a ver si entre todos me podéis ayudar a responderlas:
1) Creéis que se pueden rodar una media de 10 minutos cada día? O es demasiado?
2) Más o menos una página de Word, digamos con letra tamaño 12, con “Times New Roman” de diálogo a cuanto tiempo real más o menos equivale. (Ya sé que no es algo preciso porque pueden haber silencios etc pero es para tener una idea de no calcular que me van a durar 20 minutos cada capítulo y que al final me ocupen 40.
3) ( Sonia, quizás tu novio lo sabrá –un besito guapa-) Para un rodaje más o menos de cierta calidad que profesionales –bueno los míos serán amateurs, pero es para entendernos- se necesitan. Me refiero a aparte de los actores y las actrices y los cámaras y el que dirija, no sé, al menos para algún tipos de escena supongo que harán falta iluminadores, o al menos focos y alguien que los aguante, quizás un maquillador? Que más?
4) Para luego poner música a las escenas y que la música no quite las voces, o sea para el montaje, se puede hacer en plan casero o se necesita llevarlo a un profesional. O se necesita algún aparato en concreto. A ver, lo que antes hacía en plan cutre en mis pelis de adolescente era o bien si estábamos en interiores poner la música en directo, y si estábamos en exteriores pues filmaba a la tele mientras reproducía mi peli y ponía música. Pero quedaba bastante mal.
5) Sabéis de algún blog personal de algún gay que haya pasado una temporada en la cárcel? Y de alguno que haya vivido una experiencia de poliamor, o sea, una pareja, pero en vez de dos que sea de tres. Pareja sentimental se entiende. No tríos sexuales.
6) Como que habrá mucho humor necesitaría músicas o canciones un tanto… como lo diría…cómicas? Vaya de comedia. Y yo como la música sólo la utilizo para llorar. Pues como que no me sé de músicas de este tipo. Si son canciones preferentemente en español.
7) Sabéis de alguien que me pueda orientar sobre que cámara/s comprarme teniendo en cuenta que el presupuesto no está para echar cohetes, o sea que de cámara profesional de 2000 o 4000€ nada. Una de digital pero que sea de máxima cualidad.
8) Sabéis si este año también harán OT ( Operación Triunfo)? Verdad que se hace en Barcelona? Y que lo hacen en septiembre? Y que lo presenta Jesús Vázquez?
9) “Sobreviviré” verdad que es un título demasiado tópico y poco original. Es que por el contenido me vendría muy bien en cuanto a encajar con lo que pasa, pero supongo que el título que es la carta de presentación, ha de estar bien buscado y este quizás es demasiado usado ya. Que creéis?
Gracias a todos/as por ayudarme y buenas vacaciones a los que marchéis ya. Ah y para los que ya os vais de viaje en breve, sólo informaros que a partir del día 17 de Agosto que es la fecha en que hace dos años inauguré mi primer blog –que ahora está desaparecido de la blogosfera- lo volveré a publicar –con algún que otro pequeño recorte que ya sabéis que fue el culpable de que me lo hicieran borrar- intentando ser fiel a las fechas en que publiqué. Así podéis leer dos blogs a la vez, de diferentes momentos, como era mi vida hace 2 años y como es ahora.
Exceso de euforia y lluvia de ideas
Aix! Soy extremista! Paso de un lado a otro en un instante. Me he pasado todo el año sin hacer nada, sólo durmiendo y ahora con la ilusión del nuevo proyecto, las ideas no podían dejar de venir una tras otra a mi cabeza hasta organizarlo todo. Y estaba tan eufórico, tan volcado que no podía dejar de pensar, dejar de escribir. Y me he pasado tres días y tres noches enteras escribiendo, escribiendo, escribiendo. Hacia pausas para comer, que conste! Lo que pasa es que no hacía pausas para dormir. Y yo que hasta que me mudé hará menos de un mes a este nuevo piso dormía a deshoras pero siempre de día o de noche cuando habían pasado máximo 15 horas que me había despertado volvía a dormir mis nueve horitas. Y ahora me he pasado, pues que sé yo, más de 50 o 60 horas sin pegar ojo. Aunque lo hubiera probado no hubiera podido. Mi mente no podía parar. Y claro, pasó lo que tenía de pasar. Que al tercer día exploté. Precisamente el día que venían mis padres a Barcelona, que el psiquiatra los quería ver y ellos querían ver el piso y la habitación en que vivo. Y bueno, nos encontramos al psiquiatra, al que habíamos de ir juntos encontrándonos antes a un sitio, pero yo me pasé escribiendo hasta el último momento y para variar y para segundo día de dos que había ido llegué tarde –bueno y hoy he vuelto y también he ido tarde-. Pues bien, como digo al salir, no sé, yo iba mucho a mi bola, y decía cosas ocurrentes y graciosas que se me pasaban por la cabeza pero que a mis padres no les hacía ninguna gracia. Y se miraban y me miraban asustados. El psiqui hoy me ha dicho que esto es normal que cuando se está tiempo sin dormir, por ejemplo cuando los médicos hacen una guardia, que hay el síndrome no se qué, que salen que van como una moto. Pues así iba yo perdido. Y bueno fuimos a comer. Y a mi me parecía que sonaba de fondo una música que había estado escuchando toda la noche para poner de fondo en la serie. Y dudo que sonara esta, porque hace más de 15 años que no la he ido nunca en ningún sitio. Pero a mi me lo parecía. Y luego a un sitio que fuimos a tomar helado también me sonaba esta misma música. Y bueno yo no les quería hablar del proyecto a mis padres porque sabía que lo verían mal y esto teniendo en cuenta que les ahorraría que se trataba de una serie gay. Pero algo les tenía que decir puesto que yo tengo mi dinero ahorrado en un puesto que no lo puedo sacar hasta enero necesitaba que me hicieran un préstamo.
Y bueno yo seguía a mi bola como si aun estuviera escribiendo y soltaba excentricidades y gracietas y mis padres no lo entiendo, parece que se hayan vuelto locos o que no rijan bien. Bueno, en realidad soy yo quien en las últimas semanas les he hecho aguantar más de lo que podían soportar. Y veía que no se aclaraban. Y ellos lo decían todo al revés y yo acababa de poner color a este bonito cuadro soltado alguna idea de bombero. Cuando acabamos de comer fuimos a ver mi piso. Pero yo no lo encontraba. Y estábamos como burros dando vueltas y yo diciendo ¡A ver si tenemos suerte y es la siguiente calle! Ah pues no! Deberá ser la próxima! Y cuando finalmente pasamos por mi calle paso de largo. Un desastre. Al final llegamos al piso. Se lo enseñé. Y me tome la pastilla. Que en realidad la había de tomar la noche anterior antes de ir a dormir pero como que aquella noche quería ir a dormir pero no encontraba el momento, pues iba esperando, esperando y se me hizo de día y mediodía y ya pensé que mejor no tomarla que aun me dormiría. Pero el psiqui me dijo que me lo tomara enseguida que llegara a casa. Yo no sabía si hacerlo. Pero mi padre insistió.
Después de ver el piso quisieron salir a conocer el barrio pero cuando llegamos al cruce noté que me mareaba mucho, que perdía el equilibrio. Supongo que fue la manera de dejar de pensar y pensar en lo mío porque era como algo que había empezado hacía tres días y no lo sabía parar. Hasta en la visita al psiquiatra como hablaron mis padres yo estuve erre que erre con lo mío.
Entonces mi padre notó que estaba completamente fuera de sitio, como al margen de la realidad, que andaba como si flotara, dando tumbos sin ir a ninguna parte. Y se acabaron de asustar. Nos sentamos a un sitio para que me rehaciera y tomar algo. Pidieron mis padres y se equivocaron en todo. Lo dijeron todo mal doblemente. Y encima la camarera también se equivoco. Parecía que todo el mundo se había trastocado. Y con tanta confusión cuando la camarera se volvió a equivocar supongo que porque mis padres la tenían desorientada porque decían una cosa y al momento la desdecían porque la habían dicho mal. Total que tanto error y yo que volvía a sentir la música de la noche anterior me puse a reír como un loco. Pensé que aquello era surrealista. Y para completar el segundo cuadro mis padres se pusieron a llorar. Un show. Y eso que yo no lo hacía expresamente. No lo hacía para hacerles daño. Me acompañaron a la farmacia. Me miraron la presión. La tenía más o menos normal. Luego cogido del hombro de mi madre porque no podía andar solo, me acompañaron hasta casa, subieron y me dejaron listo para ponerme a dormir. Y se fueron llorando. Y yo no me aguantaba de sueño pero como soy tozudo, tozudo me emperré en seguir al pie del cañón. Y me senté a la mesa y medio dormido aun seguía escribiendo sin saber ya que ponía. Al final a las dos de la madrugada me fui a dormir. De todos modos, lección aprendida: Comerás y dormirás. Era de esperar que ahora no podía salir todo bien a la primera. Que la vida no es una novela que cuando se arreglan las cosas se arreglan de golpe y para siempre.
Y bueno hoy me he pasado la tarde moviendo hilos, o sea haciendo llamadas para conseguir todo lo que necesitaba. Los contactos del ricitos y su avión, y mil y una otras cosas. Pero de las muchas cosas que he intentado hacer, sólo he conseguido lograr unas pocas. En todos los sitios comunicaban. Joder que aun no somos agosto! Bueno al final he conseguido una cita con una transexual y una con un seropositivo para principios de la próxima semana. Lo que me ha costado hacer las llamadas. Porque yo decía ¿ a ver que les digo? “Hola estamos haciendo un proyecto de una serie que retrate la realidad homosexual, bisexual y transexual del país situada en Barcelona” Y me dirán ¿Y de que tele o productora sois? O ¿y quien sois? Y pensaba y yo que coño les contesto. Si de momento sólo soy uno y pequeño. Pero bueno me he armado de valor o de morro y ala. Y bueno he intentado negociar. Pero no me ha salido muy bien. Pero bueno, todo se andará. Y los actores, he llamado al instituto del teatro y ahora en agosto es chungo encontrarlos. Y luego he hablado con Ruben Gazzpatxo y me ha dicho que a “lo que surja” –que yo todavía no he visto- hicieron salir a la Manuela Trasobares. Y tiene razón. Traer un famoso atrae al personal. Así que para estar a la altura he pensado en convencer a Jesús Vàzquez –sí, ya sé, soy un soñador, que le vamos a hacer- o en su falta al churrero de OT para que nos deleiten con una escena un poquiiiito subidita de tono. Sí, tanto escribir días y noches enteros he perdido el norte, ya lo sé. Pero no se dice, y decía yo antes, hace muuuucho tiempo, o al menos parece que haga una eternidad en el anterior blog que querer es poder? Pues a ver. Que no os dé una sorpresa.
Ah y por último os quería pedir un favor. De hecho ya tengo la serie bastante diseñada pero puesto que yo no tengo mucho contacto con la realidad, pues anda ¡lluvia de ideas! Sugeridme temas que afecten a los gays, o a las lesbianas, o a los bisexuales o a los transexuales. Bueno puesto que creo que no me leen lesbianas, ni transexuales, y no sé si algún bisexual, pues eso, que digáis la vuestra: un tema que creáis que es importante, o que nos afecta y que aun no haya sido demasiado tratado en otras series. Ah si os cojo la idea prometo poneros a los agradecimientos o colaboradores o como se diga.
Buenas vacaciones a los que marcháis por agosto.
Y bueno yo seguía a mi bola como si aun estuviera escribiendo y soltaba excentricidades y gracietas y mis padres no lo entiendo, parece que se hayan vuelto locos o que no rijan bien. Bueno, en realidad soy yo quien en las últimas semanas les he hecho aguantar más de lo que podían soportar. Y veía que no se aclaraban. Y ellos lo decían todo al revés y yo acababa de poner color a este bonito cuadro soltado alguna idea de bombero. Cuando acabamos de comer fuimos a ver mi piso. Pero yo no lo encontraba. Y estábamos como burros dando vueltas y yo diciendo ¡A ver si tenemos suerte y es la siguiente calle! Ah pues no! Deberá ser la próxima! Y cuando finalmente pasamos por mi calle paso de largo. Un desastre. Al final llegamos al piso. Se lo enseñé. Y me tome la pastilla. Que en realidad la había de tomar la noche anterior antes de ir a dormir pero como que aquella noche quería ir a dormir pero no encontraba el momento, pues iba esperando, esperando y se me hizo de día y mediodía y ya pensé que mejor no tomarla que aun me dormiría. Pero el psiqui me dijo que me lo tomara enseguida que llegara a casa. Yo no sabía si hacerlo. Pero mi padre insistió.
Después de ver el piso quisieron salir a conocer el barrio pero cuando llegamos al cruce noté que me mareaba mucho, que perdía el equilibrio. Supongo que fue la manera de dejar de pensar y pensar en lo mío porque era como algo que había empezado hacía tres días y no lo sabía parar. Hasta en la visita al psiquiatra como hablaron mis padres yo estuve erre que erre con lo mío.
Entonces mi padre notó que estaba completamente fuera de sitio, como al margen de la realidad, que andaba como si flotara, dando tumbos sin ir a ninguna parte. Y se acabaron de asustar. Nos sentamos a un sitio para que me rehaciera y tomar algo. Pidieron mis padres y se equivocaron en todo. Lo dijeron todo mal doblemente. Y encima la camarera también se equivoco. Parecía que todo el mundo se había trastocado. Y con tanta confusión cuando la camarera se volvió a equivocar supongo que porque mis padres la tenían desorientada porque decían una cosa y al momento la desdecían porque la habían dicho mal. Total que tanto error y yo que volvía a sentir la música de la noche anterior me puse a reír como un loco. Pensé que aquello era surrealista. Y para completar el segundo cuadro mis padres se pusieron a llorar. Un show. Y eso que yo no lo hacía expresamente. No lo hacía para hacerles daño. Me acompañaron a la farmacia. Me miraron la presión. La tenía más o menos normal. Luego cogido del hombro de mi madre porque no podía andar solo, me acompañaron hasta casa, subieron y me dejaron listo para ponerme a dormir. Y se fueron llorando. Y yo no me aguantaba de sueño pero como soy tozudo, tozudo me emperré en seguir al pie del cañón. Y me senté a la mesa y medio dormido aun seguía escribiendo sin saber ya que ponía. Al final a las dos de la madrugada me fui a dormir. De todos modos, lección aprendida: Comerás y dormirás. Era de esperar que ahora no podía salir todo bien a la primera. Que la vida no es una novela que cuando se arreglan las cosas se arreglan de golpe y para siempre.
Y bueno hoy me he pasado la tarde moviendo hilos, o sea haciendo llamadas para conseguir todo lo que necesitaba. Los contactos del ricitos y su avión, y mil y una otras cosas. Pero de las muchas cosas que he intentado hacer, sólo he conseguido lograr unas pocas. En todos los sitios comunicaban. Joder que aun no somos agosto! Bueno al final he conseguido una cita con una transexual y una con un seropositivo para principios de la próxima semana. Lo que me ha costado hacer las llamadas. Porque yo decía ¿ a ver que les digo? “Hola estamos haciendo un proyecto de una serie que retrate la realidad homosexual, bisexual y transexual del país situada en Barcelona” Y me dirán ¿Y de que tele o productora sois? O ¿y quien sois? Y pensaba y yo que coño les contesto. Si de momento sólo soy uno y pequeño. Pero bueno me he armado de valor o de morro y ala. Y bueno he intentado negociar. Pero no me ha salido muy bien. Pero bueno, todo se andará. Y los actores, he llamado al instituto del teatro y ahora en agosto es chungo encontrarlos. Y luego he hablado con Ruben Gazzpatxo y me ha dicho que a “lo que surja” –que yo todavía no he visto- hicieron salir a la Manuela Trasobares. Y tiene razón. Traer un famoso atrae al personal. Así que para estar a la altura he pensado en convencer a Jesús Vàzquez –sí, ya sé, soy un soñador, que le vamos a hacer- o en su falta al churrero de OT para que nos deleiten con una escena un poquiiiito subidita de tono. Sí, tanto escribir días y noches enteros he perdido el norte, ya lo sé. Pero no se dice, y decía yo antes, hace muuuucho tiempo, o al menos parece que haga una eternidad en el anterior blog que querer es poder? Pues a ver. Que no os dé una sorpresa.
Ah y por último os quería pedir un favor. De hecho ya tengo la serie bastante diseñada pero puesto que yo no tengo mucho contacto con la realidad, pues anda ¡lluvia de ideas! Sugeridme temas que afecten a los gays, o a las lesbianas, o a los bisexuales o a los transexuales. Bueno puesto que creo que no me leen lesbianas, ni transexuales, y no sé si algún bisexual, pues eso, que digáis la vuestra: un tema que creáis que es importante, o que nos afecta y que aun no haya sido demasiado tratado en otras series. Ah si os cojo la idea prometo poneros a los agradecimientos o colaboradores o como se diga.
Buenas vacaciones a los que marcháis por agosto.
Curarse
Me ha costado pero al fin he decidido curarme. Vivir. Ha sido un año muy duro en que todo se me ha girado en contra, pero ahora empiezan a soplar vientos favorables. He decidido curarme, vivir, y ya nada ni nadie ha podido ni podrá conmigo. La pasada noche me he tomado la pastilla que me había de dejar en un sueño profundo pero mi cabeza últimamente tan destructiva, como si súbitamente hubiera visto que ha llegado el buen tiempo, de ella han empezado a florecer ideas, argumentos, personajes. Y no podía parar de imaginar y imaginar. Me he pasado la noche soñando despierto. Con deciros que ya he creado la Biblia de las tres temporadas de la serie. Cuando algo me entusiasma todas mis neuronas se impacientan y conspiran para conseguir su fin. Sí, ha podido más el sueño de la vida que el sueño del dormir y dormir. He podido con las pastillas. Y luego he ido a hacerme los análisis que me habían pedido, y a buscar las recetas de los medicamentos y a comprarme una sartén para hacerme las cosas a la plancha. Se acabó el enclaustramiento. Y he ido a la morfoanalista y también he podido con ella. Toma ya! Le he ganado el pulso, me he salido con la mía, aunque no quería la he convencido para que me siga tratando. Y ha encontrado –que yo no lo tenía tan claro- muy buena idea mi proyecto. Y yo le he dicho que con él le demostraría a ella, a vosotros y sobretodo a mi mismo que querer es poder. Voy a remover cielo y tierra si hace falta con tal de hacerlo realidad.
Ahora he llamado a mis padres que hoy en mi pueblo estaban de fiesta mayor, y mis padres no tenían ni ganas de ir a lo que se hacía. Y eso que nunca se lo perdían. Les he hecho pasar mal día pero ahora tenían que ir a una cena y seguro que irán más felices. Mi padre cuando le he dicho que no sufriera más que iba a luchar, que me iba a curar y a poner bien, se ha emocionado y se ha puesto a llorar. Les he dicho que siento lo que les he hecho sufrir. Pero que ahora ya pueden estar tranquilos.
Y ahora, aunque no tenga hambre, voy a estrenar la sartén que me he comprado y me voy a hacer un entrecot para celebrarlo. Que tengo que estar fuerte para empezar a rodar a principios de agosto.
Espero a partir de ahora no estar tan insoportable. Pido disculpas a toda la blogosfera que he acabado con toda su paciencia. Y sí, si lo buscas bien siempre hay porque vivir y porque luchar. Espero que esta sea la buena. Lo espero de todo corazón.
Ahora he llamado a mis padres que hoy en mi pueblo estaban de fiesta mayor, y mis padres no tenían ni ganas de ir a lo que se hacía. Y eso que nunca se lo perdían. Les he hecho pasar mal día pero ahora tenían que ir a una cena y seguro que irán más felices. Mi padre cuando le he dicho que no sufriera más que iba a luchar, que me iba a curar y a poner bien, se ha emocionado y se ha puesto a llorar. Les he dicho que siento lo que les he hecho sufrir. Pero que ahora ya pueden estar tranquilos.
Y ahora, aunque no tenga hambre, voy a estrenar la sartén que me he comprado y me voy a hacer un entrecot para celebrarlo. Que tengo que estar fuerte para empezar a rodar a principios de agosto.
Espero a partir de ahora no estar tan insoportable. Pido disculpas a toda la blogosfera que he acabado con toda su paciencia. Y sí, si lo buscas bien siempre hay porque vivir y porque luchar. Espero que esta sea la buena. Lo espero de todo corazón.
¡Que grande es el cine!
Mientras morfeo se estaba debatiendo entre dejarme o no huir de sus manos, en esos momentos en que estás adormilado y soñando pero empiezas a despertar ( llevaba durmiendo ya 15 horas pero bueno mejor que ayer que desde que me tome las pastis dormí un día entero) una idea ha aterrizado en mi mente o en mi corazón. Sí, tal vez ahora tenga anorexia pero esto no me preocupa. Sí, ya sé que dicen que es un problema grave pero yo creo que si realmente quisiera vivir, si me quisiera curar pues que comería. Verdad es que últimamente he cogido asco a la comida, pero bueno digo yo que comer tampoco me resultaría un sacrificio tan inhumano. La vida es energía. Y o construyes o destruyes. Yo llevo demasiado tiempo destruyendo: destruyendo a los demás y a mi mismo. Como dijo mi morfoanalista iba directo al abismo –que por cierto mañana voy, y mañana habrá decidido si me quiere seguir tratando o no. Y yo creo que tenía bastante claro que no, y después del escrito con mis últimas barbaridades me parece que está claro, clarísimo que me dirá “Sayonara baby”. Pero es que yo no puedo vivir sin ella. La necesito. Para mi era muy importante. Era la única hora a la semana donde me sentía bien en la realidad donde me daba cariño y afecto y también caña. No sé si la quiero pero sé que la necesito y que no soportaría perderla. Si de hecho estaba dispuesto a dejar el blog que es lo más importante para mí con tal de seguir con ella. Pero es gata vieja y a pesar que diga que con mi inteligencia puedo manipular a muchos, me dijo que con ella no podría. Que ya sabe que se necesitan ocho ojos para que no me escurra. Pero que ella si hace falta tiene 100. He estado pensando varias maniobras para convencerla pero me temo que no la podría engañar. O sea que lo mejor será ser honestos- y ella no quería ser cómplice de mi muerte. Ella es bruja. Ella para mi es como el destino. Y mi destino es mi muerte inmediata. Como puedo huir de él? Queriéndome de verdad curar. Canalizando mi energía, sustituir el destruir por el crear.
Sé que soy un iluso y un soñador y sé también que ahora se me ha ocurrido un posible motor que me diera la fuerza para luchar contra mi fantasma, para tirar adelante -Sí es que últimamente necesito buscarlos a la desesperada porque o los encuentro o me voy al otro barrio. Si hasta ayer le pedí al ricitos si me presentaría con un chico que él decía que yo le encantaría. Pero me dio largas. Como yo le gusto no me querrá en brazos de otro- Pero creo que es algo imposible, una quimera y que mejor sacármelo de la cabeza. Como os digo mientras despertaba de mi largo letargo en que se han vuelto ahora mis días y mis noches, esclavo aun del sueño pero viendo ya el despertar, en mi mente han empezado a pulular unos seres que por unos instantes me han devuelto la ilusión y me han hecho abrir los ojos con una sonrisa. Quiero que me deis vuestra opinión –bueno con un poco de suerte me la va a dar sonia que como lleva pocos días en mi blog es la única que aun no se ha hartado de mí ¡Gracias sonia para animar mis días de encierro!-, no quiero que me deis falsas esperanzas, quiero que me digáis si creéis que es factible o no. Si realmente es algo que se puede cumplir o es un sueño y los sueños, sueños son. Me haríais un triste favor si me mintierais. Os cuento, he soñado en que ahora que con la era digital y cibernética todo es posible y que con el youtube todo el mundo puede colgar videos rodar como han hecho en Valencia, o en no sé que sitio, una versión un poco peculiar del mundo marica. En plan serie. Ya sé que hoy por hoy no es una idea muy original. Aunque se me han ocurrido unos matices un tanto almodovianos – vaya estilo almodóvar con incestos paterno-filiales etc-. No sé, ya conté en un post del año pasado ( del 10 de noviembre, ya veis, pondría el enlace pero ni eso sé ) que los únicos momentos bonitos que recuerdo de mi adolescencia fueron cuando rodaba películas. Yo siempre he querido ser novelista. Pero como de novelas no se vive, había pensado que acabaría trabajando de guionista en alguna serie televisiva. Bueno esto en mi mundo de sueños multicolor, claro. Esta claro que me falta la gente y algo de dinero –porque últimamente con mis donaciones y gastos varios me he quedado sin un duro y mis padres también que han tenido que pedir un crédito que no es que sean pobres, pero tienen el dinero invertido y no lo pueden sacar hasta diciembre y yo también. El dinero no me preocupa. Total sería para comprar un par de cámaras modernas (que la que tengo yo tiene más de 12 años y un par de trípodes) y ya sé que el dinero no cae del cielo pero oye (y no quiero que me juzguéis ni que la opinión sobre si veis factible el proyecto se derive de este método que pienso utilizar para ganar el dinero suficiente, que bueno digo yo, que es una posibilidad entre muchas, igual lo podría sacar de otros sitios) que por el gaydar hay muchos tíos que por hacer una mamada dicen dar 300€uros, y en principio sólo ponían como condición que el chico no estuviera mal y que no fuera mayor de 25 años. Dudo mucho que den 300 €uros, pero bueno cantidades interesantes ¿Por qué no?
Y la gente de donde sacarla? Bueno está claro que yo no tengo amigos en Barcelona y menos dispuestos a hacer según qué. Y está claro que no les podría pagar nada, que se habrían de conformar con la posibilidad de cierta fama. Pero siendo realistas, la gente trabaja, esta ocupada, y no está para hacer pelis. Pero digo yo que si pongo unos cuantos anuncios por el gaydar, etc y se lo propongo a gente con intereses teatrales o interpretativos. No verdad? Es imposible. De hecho ya tuve una idea parecida para cuando el encuentro de bloggers de Madrid pero ya vi que era insostenible y temporalmente imposible. Pero digo yo que pronto estaremos en agosto, mucha gente estará de vacaciones y habrá quienes no viajarán. No sé. Soy demasiado soñador verdad? Y que grande es el cine, pero el cine sólo es cine y los sueños, sueños son.
Sé que soy un iluso y un soñador y sé también que ahora se me ha ocurrido un posible motor que me diera la fuerza para luchar contra mi fantasma, para tirar adelante -Sí es que últimamente necesito buscarlos a la desesperada porque o los encuentro o me voy al otro barrio. Si hasta ayer le pedí al ricitos si me presentaría con un chico que él decía que yo le encantaría. Pero me dio largas. Como yo le gusto no me querrá en brazos de otro- Pero creo que es algo imposible, una quimera y que mejor sacármelo de la cabeza. Como os digo mientras despertaba de mi largo letargo en que se han vuelto ahora mis días y mis noches, esclavo aun del sueño pero viendo ya el despertar, en mi mente han empezado a pulular unos seres que por unos instantes me han devuelto la ilusión y me han hecho abrir los ojos con una sonrisa. Quiero que me deis vuestra opinión –bueno con un poco de suerte me la va a dar sonia que como lleva pocos días en mi blog es la única que aun no se ha hartado de mí ¡Gracias sonia para animar mis días de encierro!-, no quiero que me deis falsas esperanzas, quiero que me digáis si creéis que es factible o no. Si realmente es algo que se puede cumplir o es un sueño y los sueños, sueños son. Me haríais un triste favor si me mintierais. Os cuento, he soñado en que ahora que con la era digital y cibernética todo es posible y que con el youtube todo el mundo puede colgar videos rodar como han hecho en Valencia, o en no sé que sitio, una versión un poco peculiar del mundo marica. En plan serie. Ya sé que hoy por hoy no es una idea muy original. Aunque se me han ocurrido unos matices un tanto almodovianos – vaya estilo almodóvar con incestos paterno-filiales etc-. No sé, ya conté en un post del año pasado ( del 10 de noviembre, ya veis, pondría el enlace pero ni eso sé ) que los únicos momentos bonitos que recuerdo de mi adolescencia fueron cuando rodaba películas. Yo siempre he querido ser novelista. Pero como de novelas no se vive, había pensado que acabaría trabajando de guionista en alguna serie televisiva. Bueno esto en mi mundo de sueños multicolor, claro. Esta claro que me falta la gente y algo de dinero –porque últimamente con mis donaciones y gastos varios me he quedado sin un duro y mis padres también que han tenido que pedir un crédito que no es que sean pobres, pero tienen el dinero invertido y no lo pueden sacar hasta diciembre y yo también. El dinero no me preocupa. Total sería para comprar un par de cámaras modernas (que la que tengo yo tiene más de 12 años y un par de trípodes) y ya sé que el dinero no cae del cielo pero oye (y no quiero que me juzguéis ni que la opinión sobre si veis factible el proyecto se derive de este método que pienso utilizar para ganar el dinero suficiente, que bueno digo yo, que es una posibilidad entre muchas, igual lo podría sacar de otros sitios) que por el gaydar hay muchos tíos que por hacer una mamada dicen dar 300€uros, y en principio sólo ponían como condición que el chico no estuviera mal y que no fuera mayor de 25 años. Dudo mucho que den 300 €uros, pero bueno cantidades interesantes ¿Por qué no?
Y la gente de donde sacarla? Bueno está claro que yo no tengo amigos en Barcelona y menos dispuestos a hacer según qué. Y está claro que no les podría pagar nada, que se habrían de conformar con la posibilidad de cierta fama. Pero siendo realistas, la gente trabaja, esta ocupada, y no está para hacer pelis. Pero digo yo que si pongo unos cuantos anuncios por el gaydar, etc y se lo propongo a gente con intereses teatrales o interpretativos. No verdad? Es imposible. De hecho ya tuve una idea parecida para cuando el encuentro de bloggers de Madrid pero ya vi que era insostenible y temporalmente imposible. Pero digo yo que pronto estaremos en agosto, mucha gente estará de vacaciones y habrá quienes no viajarán. No sé. Soy demasiado soñador verdad? Y que grande es el cine, pero el cine sólo es cine y los sueños, sueños son.
Durmiendo y maquinando
Cuando escribí el anterior post ya había dormido toda la noche, y luego me tomé las pastillas y me volví a quedar dormido y dormí 24 horas más. Hoy me he despertado y no sabía si había pasado un día, cuatro, una semana o un mes desde que me dormí. Como ya habían pasado 24 horas me la tenía que volver a tomar ya. Y no sé si es peor el remedio que la enfermedad porque así seguro que me paso los días y las noches no sólo sin comer sino tampoco sin beber. Y aun suerte que me he despertado pasadas 24 horas porque como que estos días no hay nadie en casa y el móvil se me ha medio roto y se desconecta en seguida, pues no me ha sonado ni la alarma ni las llamadas de mis padres ni nada. Pero he decidido que quiero estar unas horas despierto. Así que aunque hayan pasado 24 horas o ahora hasta 33 ya me tomaré las pastis en otro momento.
Soy malo. O tonto. Pero mi cabecita ha tomado otra decisión. Y cuando toma una decisión –al menos de esto tipo- no hay vuelta atrás. No tuve bastante en destruir mi familia materna que ahora con lo que haré romperé mi familia paterna (o sea la relación entre él y su hermana). No sé si lo hago por hacer daño, o porque no lo puedo evitar. La cuestión este mediodía mi tía paterna –que es el único familiar fuera de mi padre y madre con que tengo cierta relación más o menos frecuente- iba como cada domingo a comer a casa de mis padres. Mis padres como siempre pensaban imponer la ley del silencio. Cuando mi tía preguntara por mi, por como estoy, decirle “Ah, mejor”. Y ya está. La relación de hermanos entre mi padre y mi tía siempre ha sido tensa, los dos son muy dominantes, muy irascibles y quieren tener la razón. Cuando mi abuela paterna estaba viva cuando ellos se enfadaban ella les hacía hacer las paces. Desde que murió, mi padre decidió dejar decir a su hermana, y aunque él no estuviera de acuerdo morderse la lengua, para no discutir, porque si entonces se enfadaban no habría nadie que intercedería para hacer las paces. Pues bien después de que mis padres le dijeran de que estoy tan bien, pienso hacer una llamada y decirle a mi tía que tengo anorexia. Mi tía se dedica a dar consejos a todo el mundo cuando ella es la primera de no cumplirlos. Y mi padre le había dejado claro, que no me diera la lata a mi con lo de comer, que para darme la lata ya estaban ellos. Pero ella se pasaba las órdenes de mi padre por el forro y no sólo me aconsejaba sino que sin saber de la misa la media se hacía la sabionda creyendo saberlo todo y porque me pasaba esto y lo otro. Cuando en realidad no sabe nada. Que yo hace años que paso de los estudios y ella cuando me llama aun me dice “No estudies tanto. Has de salir y dar una vuelta porque tantas horas estudiando no es bueno” o sea que me habla como cuando yo hacía bachillerato que entonces sí era un buen estudiante. Pues con la tensión que hay en mi casa actualmente si yo llamo ahora por sorpresa que están los tres comiendo, o bueno aunque al final me coja un ataque de bondad y no lo haga ahora, pero sé que tarde o temprano necesitaré contárselo ella llamará a su hermano –mi padre- echa una furia, diciendo que como la engañan de esta manera, y mi padre no se podrá callar la boca y le dirá que porque es una bocazas, y se la irán diciendo cada vez más gorda, irán saliendo todos los reproches callados en los últimos 23 años y se armará la Marimorena. No sé porque lo hago. No sé que pretendo. Racionalmente podría decir que por un lado por despecho porque me duele la hipocresía y el silencio de mis padres y por la otra porque necesito decírselo a mi tía. Aunque no sé, el otro día mi morfoanalista me dijo que lo que me enfureció tanto de la constelación y que hizo que lo desacreditará fue la imagen que se vio: que eran mis padres quienes querían separarse de mi y que en realidad era yo el más insano que necesitaba tenerlos enganchados ya fuera a través del sufrimiento, del escándalo, etc. Y me pregunto yo, y si en realidad lo que estoy propiciando es que mis padres rompan con toda su familia, y que sólo me tengan a mi, que sólo se puedan aferrar a mí? Tenemos una relación simbiótica, enfermiza, insana y la estoy agudizando. La estoy perpetuando. La estoy condenando. Les estoy condenando. Y me estoy condenando. Pero no lo puedo evitar. Mis manos queman para coger el teléfono y llamar y una vez lo haya hecho mi cabeza arderá en el infierno de la culpa, y del deseo de castigarme. Supongo que esta es la verdad. Que no quiero curarme, sino no haría esto. No es lo que yo desearía. Yo desearía curarme y ser feliz. Pero esto es sólo un maldito verbo condicional, con condiciones, con las condiciones de que todo fuera más fácil, de que no hubieran silencios que quemaran por dentro, que no hubieran deseos irreprimibles, de que todo fuera más facil. Pero la realidad es otra. Es ella la que pone las condiciones. Y o las aceptas o te jodes.
*
Ah y unas aclaraciones del anterior post de la visita al psiqui, que como me acompañó mi amiga y estaba más atenta y entiende más del tema que yo, tal vez no aclaré bien y aunque son pequeños detalles como que aquí puede haber gente que entiende de esto que no se piense lo que no es: de antipsicótico me recetó uno, no dos. Las dos pastillas eran del mismo. Y que bueno aparte de esta somnolencia durante las dos primeras semanas, en principio no tiene que producir ningún otro efecto secundario aunque lo pongan en el prospecto porque tienen obligación de ponerlo. Y lo que dije que al cabo de una semana me lo suben al doble, pues digamos que para decirlo correctamente habría de decir que empiezo tomando la mitad y que luego me lo suben a la dosis entera –aunque la dosis entera siga siendo el doble de lo que tomaré la primera semana-.
Soy malo. O tonto. Pero mi cabecita ha tomado otra decisión. Y cuando toma una decisión –al menos de esto tipo- no hay vuelta atrás. No tuve bastante en destruir mi familia materna que ahora con lo que haré romperé mi familia paterna (o sea la relación entre él y su hermana). No sé si lo hago por hacer daño, o porque no lo puedo evitar. La cuestión este mediodía mi tía paterna –que es el único familiar fuera de mi padre y madre con que tengo cierta relación más o menos frecuente- iba como cada domingo a comer a casa de mis padres. Mis padres como siempre pensaban imponer la ley del silencio. Cuando mi tía preguntara por mi, por como estoy, decirle “Ah, mejor”. Y ya está. La relación de hermanos entre mi padre y mi tía siempre ha sido tensa, los dos son muy dominantes, muy irascibles y quieren tener la razón. Cuando mi abuela paterna estaba viva cuando ellos se enfadaban ella les hacía hacer las paces. Desde que murió, mi padre decidió dejar decir a su hermana, y aunque él no estuviera de acuerdo morderse la lengua, para no discutir, porque si entonces se enfadaban no habría nadie que intercedería para hacer las paces. Pues bien después de que mis padres le dijeran de que estoy tan bien, pienso hacer una llamada y decirle a mi tía que tengo anorexia. Mi tía se dedica a dar consejos a todo el mundo cuando ella es la primera de no cumplirlos. Y mi padre le había dejado claro, que no me diera la lata a mi con lo de comer, que para darme la lata ya estaban ellos. Pero ella se pasaba las órdenes de mi padre por el forro y no sólo me aconsejaba sino que sin saber de la misa la media se hacía la sabionda creyendo saberlo todo y porque me pasaba esto y lo otro. Cuando en realidad no sabe nada. Que yo hace años que paso de los estudios y ella cuando me llama aun me dice “No estudies tanto. Has de salir y dar una vuelta porque tantas horas estudiando no es bueno” o sea que me habla como cuando yo hacía bachillerato que entonces sí era un buen estudiante. Pues con la tensión que hay en mi casa actualmente si yo llamo ahora por sorpresa que están los tres comiendo, o bueno aunque al final me coja un ataque de bondad y no lo haga ahora, pero sé que tarde o temprano necesitaré contárselo ella llamará a su hermano –mi padre- echa una furia, diciendo que como la engañan de esta manera, y mi padre no se podrá callar la boca y le dirá que porque es una bocazas, y se la irán diciendo cada vez más gorda, irán saliendo todos los reproches callados en los últimos 23 años y se armará la Marimorena. No sé porque lo hago. No sé que pretendo. Racionalmente podría decir que por un lado por despecho porque me duele la hipocresía y el silencio de mis padres y por la otra porque necesito decírselo a mi tía. Aunque no sé, el otro día mi morfoanalista me dijo que lo que me enfureció tanto de la constelación y que hizo que lo desacreditará fue la imagen que se vio: que eran mis padres quienes querían separarse de mi y que en realidad era yo el más insano que necesitaba tenerlos enganchados ya fuera a través del sufrimiento, del escándalo, etc. Y me pregunto yo, y si en realidad lo que estoy propiciando es que mis padres rompan con toda su familia, y que sólo me tengan a mi, que sólo se puedan aferrar a mí? Tenemos una relación simbiótica, enfermiza, insana y la estoy agudizando. La estoy perpetuando. La estoy condenando. Les estoy condenando. Y me estoy condenando. Pero no lo puedo evitar. Mis manos queman para coger el teléfono y llamar y una vez lo haya hecho mi cabeza arderá en el infierno de la culpa, y del deseo de castigarme. Supongo que esta es la verdad. Que no quiero curarme, sino no haría esto. No es lo que yo desearía. Yo desearía curarme y ser feliz. Pero esto es sólo un maldito verbo condicional, con condiciones, con las condiciones de que todo fuera más fácil, de que no hubieran silencios que quemaran por dentro, que no hubieran deseos irreprimibles, de que todo fuera más facil. Pero la realidad es otra. Es ella la que pone las condiciones. Y o las aceptas o te jodes.
*
Ah y unas aclaraciones del anterior post de la visita al psiqui, que como me acompañó mi amiga y estaba más atenta y entiende más del tema que yo, tal vez no aclaré bien y aunque son pequeños detalles como que aquí puede haber gente que entiende de esto que no se piense lo que no es: de antipsicótico me recetó uno, no dos. Las dos pastillas eran del mismo. Y que bueno aparte de esta somnolencia durante las dos primeras semanas, en principio no tiene que producir ningún otro efecto secundario aunque lo pongan en el prospecto porque tienen obligación de ponerlo. Y lo que dije que al cabo de una semana me lo suben al doble, pues digamos que para decirlo correctamente habría de decir que empiezo tomando la mitad y que luego me lo suben a la dosis entera –aunque la dosis entera siga siendo el doble de lo que tomaré la primera semana-.
Ne me quitte pas
Hoy he ido al psiquiatra. Me ha recetado lo que me temía. Antipsicóticos. Al menos se ha abstenido de hacer un diagnóstico y de acabarme de confundir, aunque bueno no soy tonto y se que si me ha recetado antipsicóticos es porque cree que tengo el trastorno de la tourrete. Dije y redije que jamás me volvería a tomar antipsicóticos pero el psiqui me ha dicho que este antipsicótico no tiene todos los efectos secundarios de los otros. Que digo yo que es raro, pero bueno. Sólo que la primera semana –que en realidad serán dos- porque al cabo de una semana me lo tengo que subir al doble provocan somnolencia pronunciada.
No hemos podido hablar de mucho, en parte porque he llegado tarde porque ya me han pasado de las mías. Como voy dejando 100€ al primero que me los pide, y otros tantos a otro –y aun espero que me los devuelvan pero mejor espero sentado porque ya los he visto bastante- pues fui a sacar y ví que me había quedado sin blanca. Porque en realidad aparte de estos cien y pico de Euros últimamente he tenido muchos gastos. Durante un mes pagué dos casas, luego la fianza, luego que he comprado la cama de la anterior inquilina que me costó casi 500€ etc. Total que he ido a sacar para ir al psiqui y me ha dicho que no me quedaba saldo.
Yo la verdad, para mí que el otro médico era un poco cenizo y hizo el diagnóstico a la ligera y que en realidad no tengo anorexia, porque el otro médico también dijo que se jugaba el cuello que si fuera a un hospital me ingresarían y el psiqui de hoy no ha mandado mi ingreso. Claro que fui un día a mi casa y me hicieron cenar y comer, y entre las cosas que comí hubieron aceitunas y embutido y bueno quizás sea eso, que ya engordé lo suficiente como para que no me viera tan flaco. Sí, ya sé que lo normal es negarlo, y que lo que se tiene que hacer es aceptar, pero a ver anorexia ¿Qué es? No sé la definición exacta pero que no comen porque se ven gordos y que no comen ni que les maten. Y yo en realidad no comía porque me viera gordo –que bueno, también- pero principalmente no comía porque quería autodestruirme, o castigarme. Es verdad que tenía un peso en el estómago y que muchas veces y la mayoría de comida densa me daba asco. Pero también había algo que me venía bien pero que me estaba de comerlo. No sé, necesitaba hacerme daño. Pero por ejemplo el día que fui a casa de mis padres comí. O sea que si no como es porque no quiero, no porque este enfermo. Bueno no sé, tengo la impresión de que no ha sonado convincente, de que no he podido desenvolver mis razones y que diréis que lo que digo no tiene sentido.
De todas formas yo al médico ya le he dicho, que necesitaba antes de empezar ningún tratamiento ni para la anorexia ni para lo otro unos días para mí, para encontrar sentido a la vida. Para decidir si realmente me quería curar o no. Y seguir adelante o no. Así que saliendo del médico he querido ir a la playa. Y empezar a hacer cosas. Pero no podía. La cabeza me dolía mogollón. Hace días que me duele mucho y la tengo floja. Y bueno, no es sólo la cabeza podría decir todo lo que me duele pero no acabaría nunca. El médico de cabecera –bueno la verdad es que no me acuerdo de casi nada de lo que me dijo- pero creo que dijo que no me recetaba nada para el dolor de cabeza, de oídos, de garganta etc porque estaba claro que si estaba bajo de defensas lo iría cogiendo todo, todos los males y que era absurdo ir medicando todo esto, que se había de ir directo a lo que pudiera cortar lo demás: o sea a curar la supuesta anorexia. Y como que he visto que no podía ir a la playa y menos a la disco ni hacer nada y como luego he hablado con mis padres y me han pedido que luche, que intente curarme que lo haga por ellos mientras no pueda o no quiera hacerlo por mi mismo, y como que hoy no me he sentido tan solo porque he visto que había gente a la que importaba, aunque no fuera así como lo quería hacer, pero bueno, que le vamos a hacer, si no me queda tiempo para tomarme unos días, si tengo que decidir ahora, no sé si es lo que quiero, si hago bien o me equivoco –y además yo sé que mi morfoanalista es medio bruja y ella me dijo que me moriría, bueno que no quería ser cómplice de mi muerte- y eso quieras o no lo tengo grabado a fuego a mi mente, pero bueno, intentaré luchar. No sé, aunque ahora no haya encontrado un sentido, supongo que pasará el tiempo y vendrán otoños donde yo no caiga como las hojas, inviernos en que yo no muera por dentro como la naturaleza, supongo que vendrán primaveras bonitas y quien sabe, tal vez, dentro de muchos años, algún amor de verano. Bueno la verdad es que todo esto no me lo creo mucho. La verdad es que prefería huir, huir donde nadie me pudiera alcanzar, bajo tierra, o en cenizas disueltas en el mar para no tener que enfrentarme a nuevas Nochebuenas a casa de mi tío –el abusador- para no tenerme que enfrentar a la muerte de mis padres, para no tenerme que enfrentar al sufrimiento donde cada día me iba degradando más. Hay cosas que me daban pánico y quería huir de ellas como fuera. Si yo no he sido capaz en mi vida a decirle cara a cara a ningún hetero que soy gay, como coño voy a ser capaz de enfrentarme a mi tío, de enfrentarme a mi vida, a mi pasado, a mi presente y a mi futuro. No lo sé. Tendría que cambiar tanto!
Y ahora me esperan dos semanas de las que más detesto; pasando el día durmiendo o soñoliento, con este sueño pegajoso que no podré hacer nada. Sin salir de casa, sin ver a nadie. Será duro. Ya estoy lo bastante deprimido como para estarme dos semanas encerrado y sin poder hacer nada. Pero creo que no tengo otro remedio. He llegado demasiado lejos. He hecho demasiado daño. Lo quería pagar con mi muerte. Lo pagaré con dolor. Estoy llorando. Tengo los dos antipsicóticos delante. Me acuerdo la primera vez que me los tomé, cuando tenía 18 años. Me pasé la noche llorando. Sabía que una vez aquella mierda estuviera dentro de mi cuerpo dejaría de ser yo. Y pasaría a ser un conejito de indias de los médicos. He leído las instrucciones. No son tan de color de rosa como me los pintaba mi psiqui. Provocan aumento de peso. Y bastantes otras cosas. Pero no sé, supongo que a la vida hay que luchar para no depender siempre de unas pastillas, para poder ser tu mismo. Pero que a veces no queda más remedio que aceptar la vida como es. Mi antiguo psiqui también me había recomendado un psiqui de su corriente que seguramente no me hubiera dado antipsicóticos. Pero no sé. Ya no sé nada. Ya no se a quien creer. Me costó siete años atreverme a sacármelos y ahora a tomarlos de nuevo. Me dieron muchas esperanzas, y me dijeron que todo cambiaría cuando los dejara de tomar. Y ahora ya estoy aquí con los dos antipsicóticos delante apunto de entrar en mi boca.
Ya que no me he podido tomar unos días para buscar un sentido, esta noche pensaba ver antes de caer en el sueño profundo una peli de las que no he visto –hay tantas pelis que no he visto!- que es “Que bello es vivir” a ver si me animaba. Pero ha podido más el sueño y esto que aun no me he tomado las malditas pastillas. Y como que estaba en la cama con el ordenador me he quedado unas horas medio adormilado. No he podido mirar “Que bello es vivir” pero ahora que ya ha amanecido, con Jacques Brel de fondo, para recordarme lo que me han suplicado mis padres “No te mueras, no te vayas” “Ne me quitte pas” y con lágrimas en los ojos espero tener las fuerzas para tomarme las malditas pastillas con la esperanza – en realidad muy tenue, muy débil pero supongo que con una pizca de esperanza al fin y al cabo- que tal vez un día pueda sentir en mis entrañas o en mi corazón el título de esta película que no he podido ver.
Le dedico este video a sesé, a quien le pido perdón por el veneno que le eché y reconozco que al final he sido yo quien he tenido que tragarme mis palabras.
*
No sé si las próximas dos semanas estaré fino como para escribir. Por si acaso os deseo un buen verano y unas buenas vacaciones. Disfrutadlas. Y bienvenida sonia, gracias por tus coments. En realidad me llamo Joan, rober es mi nick. Gracias a tí, a sesé, a Salva, a Rubén, a Pascual, a tatojimi, a Simón, a Ramón y a Carlos ( perdonad si me dejo alguno pero mi memoria me falla y es la tercera vez que me había puesto a dormir y que me ha venido a la cabeza !Cachis! ya me he dejado a tal y volver encender el ordenador y rectificar el post y no es cuestión de que no pegue ojo) que hoy con su presencia, con sus comentarios, con sus llamadas o sus conversaciones, supongo que han sido los que junto con mis padres me han echo sentir querido y que me decidiera por la vida. Al empezar el año dije adelante por los sueños que aun nos quedan. No sé ya ahora si tener, si creer en sueños. Pero también es verdad que aunque gente haya echo por mí, siempre he pensado que lo hacían por algún interés y no porque me quisieran porque como yo no sé querer, y cree el ladrón que todos son de su condicción. Pero bueno, supongo que me equivocaba. Y que si que importo a alguna gente. Aunque no me lo merezca. Gracias. Espero superarlo. Hasta pronto
No hemos podido hablar de mucho, en parte porque he llegado tarde porque ya me han pasado de las mías. Como voy dejando 100€ al primero que me los pide, y otros tantos a otro –y aun espero que me los devuelvan pero mejor espero sentado porque ya los he visto bastante- pues fui a sacar y ví que me había quedado sin blanca. Porque en realidad aparte de estos cien y pico de Euros últimamente he tenido muchos gastos. Durante un mes pagué dos casas, luego la fianza, luego que he comprado la cama de la anterior inquilina que me costó casi 500€ etc. Total que he ido a sacar para ir al psiqui y me ha dicho que no me quedaba saldo.
Yo la verdad, para mí que el otro médico era un poco cenizo y hizo el diagnóstico a la ligera y que en realidad no tengo anorexia, porque el otro médico también dijo que se jugaba el cuello que si fuera a un hospital me ingresarían y el psiqui de hoy no ha mandado mi ingreso. Claro que fui un día a mi casa y me hicieron cenar y comer, y entre las cosas que comí hubieron aceitunas y embutido y bueno quizás sea eso, que ya engordé lo suficiente como para que no me viera tan flaco. Sí, ya sé que lo normal es negarlo, y que lo que se tiene que hacer es aceptar, pero a ver anorexia ¿Qué es? No sé la definición exacta pero que no comen porque se ven gordos y que no comen ni que les maten. Y yo en realidad no comía porque me viera gordo –que bueno, también- pero principalmente no comía porque quería autodestruirme, o castigarme. Es verdad que tenía un peso en el estómago y que muchas veces y la mayoría de comida densa me daba asco. Pero también había algo que me venía bien pero que me estaba de comerlo. No sé, necesitaba hacerme daño. Pero por ejemplo el día que fui a casa de mis padres comí. O sea que si no como es porque no quiero, no porque este enfermo. Bueno no sé, tengo la impresión de que no ha sonado convincente, de que no he podido desenvolver mis razones y que diréis que lo que digo no tiene sentido.
De todas formas yo al médico ya le he dicho, que necesitaba antes de empezar ningún tratamiento ni para la anorexia ni para lo otro unos días para mí, para encontrar sentido a la vida. Para decidir si realmente me quería curar o no. Y seguir adelante o no. Así que saliendo del médico he querido ir a la playa. Y empezar a hacer cosas. Pero no podía. La cabeza me dolía mogollón. Hace días que me duele mucho y la tengo floja. Y bueno, no es sólo la cabeza podría decir todo lo que me duele pero no acabaría nunca. El médico de cabecera –bueno la verdad es que no me acuerdo de casi nada de lo que me dijo- pero creo que dijo que no me recetaba nada para el dolor de cabeza, de oídos, de garganta etc porque estaba claro que si estaba bajo de defensas lo iría cogiendo todo, todos los males y que era absurdo ir medicando todo esto, que se había de ir directo a lo que pudiera cortar lo demás: o sea a curar la supuesta anorexia. Y como que he visto que no podía ir a la playa y menos a la disco ni hacer nada y como luego he hablado con mis padres y me han pedido que luche, que intente curarme que lo haga por ellos mientras no pueda o no quiera hacerlo por mi mismo, y como que hoy no me he sentido tan solo porque he visto que había gente a la que importaba, aunque no fuera así como lo quería hacer, pero bueno, que le vamos a hacer, si no me queda tiempo para tomarme unos días, si tengo que decidir ahora, no sé si es lo que quiero, si hago bien o me equivoco –y además yo sé que mi morfoanalista es medio bruja y ella me dijo que me moriría, bueno que no quería ser cómplice de mi muerte- y eso quieras o no lo tengo grabado a fuego a mi mente, pero bueno, intentaré luchar. No sé, aunque ahora no haya encontrado un sentido, supongo que pasará el tiempo y vendrán otoños donde yo no caiga como las hojas, inviernos en que yo no muera por dentro como la naturaleza, supongo que vendrán primaveras bonitas y quien sabe, tal vez, dentro de muchos años, algún amor de verano. Bueno la verdad es que todo esto no me lo creo mucho. La verdad es que prefería huir, huir donde nadie me pudiera alcanzar, bajo tierra, o en cenizas disueltas en el mar para no tener que enfrentarme a nuevas Nochebuenas a casa de mi tío –el abusador- para no tenerme que enfrentar a la muerte de mis padres, para no tenerme que enfrentar al sufrimiento donde cada día me iba degradando más. Hay cosas que me daban pánico y quería huir de ellas como fuera. Si yo no he sido capaz en mi vida a decirle cara a cara a ningún hetero que soy gay, como coño voy a ser capaz de enfrentarme a mi tío, de enfrentarme a mi vida, a mi pasado, a mi presente y a mi futuro. No lo sé. Tendría que cambiar tanto!
Y ahora me esperan dos semanas de las que más detesto; pasando el día durmiendo o soñoliento, con este sueño pegajoso que no podré hacer nada. Sin salir de casa, sin ver a nadie. Será duro. Ya estoy lo bastante deprimido como para estarme dos semanas encerrado y sin poder hacer nada. Pero creo que no tengo otro remedio. He llegado demasiado lejos. He hecho demasiado daño. Lo quería pagar con mi muerte. Lo pagaré con dolor. Estoy llorando. Tengo los dos antipsicóticos delante. Me acuerdo la primera vez que me los tomé, cuando tenía 18 años. Me pasé la noche llorando. Sabía que una vez aquella mierda estuviera dentro de mi cuerpo dejaría de ser yo. Y pasaría a ser un conejito de indias de los médicos. He leído las instrucciones. No son tan de color de rosa como me los pintaba mi psiqui. Provocan aumento de peso. Y bastantes otras cosas. Pero no sé, supongo que a la vida hay que luchar para no depender siempre de unas pastillas, para poder ser tu mismo. Pero que a veces no queda más remedio que aceptar la vida como es. Mi antiguo psiqui también me había recomendado un psiqui de su corriente que seguramente no me hubiera dado antipsicóticos. Pero no sé. Ya no sé nada. Ya no se a quien creer. Me costó siete años atreverme a sacármelos y ahora a tomarlos de nuevo. Me dieron muchas esperanzas, y me dijeron que todo cambiaría cuando los dejara de tomar. Y ahora ya estoy aquí con los dos antipsicóticos delante apunto de entrar en mi boca.
Ya que no me he podido tomar unos días para buscar un sentido, esta noche pensaba ver antes de caer en el sueño profundo una peli de las que no he visto –hay tantas pelis que no he visto!- que es “Que bello es vivir” a ver si me animaba. Pero ha podido más el sueño y esto que aun no me he tomado las malditas pastillas. Y como que estaba en la cama con el ordenador me he quedado unas horas medio adormilado. No he podido mirar “Que bello es vivir” pero ahora que ya ha amanecido, con Jacques Brel de fondo, para recordarme lo que me han suplicado mis padres “No te mueras, no te vayas” “Ne me quitte pas” y con lágrimas en los ojos espero tener las fuerzas para tomarme las malditas pastillas con la esperanza – en realidad muy tenue, muy débil pero supongo que con una pizca de esperanza al fin y al cabo- que tal vez un día pueda sentir en mis entrañas o en mi corazón el título de esta película que no he podido ver.
Le dedico este video a sesé, a quien le pido perdón por el veneno que le eché y reconozco que al final he sido yo quien he tenido que tragarme mis palabras.
*
No sé si las próximas dos semanas estaré fino como para escribir. Por si acaso os deseo un buen verano y unas buenas vacaciones. Disfrutadlas. Y bienvenida sonia, gracias por tus coments. En realidad me llamo Joan, rober es mi nick. Gracias a tí, a sesé, a Salva, a Rubén, a Pascual, a tatojimi, a Simón, a Ramón y a Carlos ( perdonad si me dejo alguno pero mi memoria me falla y es la tercera vez que me había puesto a dormir y que me ha venido a la cabeza !Cachis! ya me he dejado a tal y volver encender el ordenador y rectificar el post y no es cuestión de que no pegue ojo) que hoy con su presencia, con sus comentarios, con sus llamadas o sus conversaciones, supongo que han sido los que junto con mis padres me han echo sentir querido y que me decidiera por la vida. Al empezar el año dije adelante por los sueños que aun nos quedan. No sé ya ahora si tener, si creer en sueños. Pero también es verdad que aunque gente haya echo por mí, siempre he pensado que lo hacían por algún interés y no porque me quisieran porque como yo no sé querer, y cree el ladrón que todos son de su condicción. Pero bueno, supongo que me equivocaba. Y que si que importo a alguna gente. Aunque no me lo merezca. Gracias. Espero superarlo. Hasta pronto
Ultimátum o en busca de sentido
A los 17 años mi cuerpo me intentó salvar de mi depresión llevada a solas y en silencio exteriorizando a través de los tics mi malestar. Desde entonces me ha ayudado mucho. Ahora me ha dado un ultimátum: o luchas, o te esfuerzas, o haces un esfuerzo para comer y para tomar lo que has de tomar o morirás.
Hoy tengo hora a un psiquiatra especialista en alimentación que me ha proporcionado una buena amiga (quizás la mejor, que a pesar de que no me he llevado bien con ella, que le he dicho de gordas, que le he defraudado ha seguido allí a mi lado). Él decidirá si se me ha de ingresar o no. A pesar de que estuve un día en casa de mis padres y que me hicieron hacer dos comidas, con lo cual ya habré engordado mucho, tengo miedo de que me ingresen. Hasta hace un rato pensaba que yo le hablaría clarito y franco y le diría que no quería que me ingresaran, ni quería comer. Que para ser sinceros ni yo mismo tenía claro si me quería curar y tirar adelante o dejar que la vida acabara conmigo –porque me dijeron que en pocos días podía acabar fatal-. Que prefería ser honesto y no jugar más con los médicos y conmigo mismo, dejándome llevar por la vida pero viviendo a contracorazón. Que le diría que necesitaba unos días. No muchos. Hasta el martes que mi morfoanalista me había de decir su decisión final: si querer seguir tratándome o no, aunque yo la vi muy convencida de que no, y después de leer lo que le llevé escrito está clarísimo que “Sayonara Baby”. Que necesitaba unos días para intentar encontrar un motivo de peso que me ayude a tirar adelante, que me de fuerzas para esforzarme y vencer mis miedos y mis perezas. Que pensaba, no sé, intentar levantarme pronto estos días, ir a la playa, relacionarme ahora que me es más fácil. No sé, ir en esta ciudad de acero en busca de un sentido que me enterneciera el corazón. Y que si lo encontraba entonces no hacía falta que me ingresaran, que yo mismo me comprometería a comer, a luchar. Y si no lo encontraba tampoco quisiera que me ingresarán porque habría decidido poner fin al sufrimiento y dejar que la enfermedad hiciera su rápido y letal proceso. Pero la verdad me encuentro muy mal. Son tantas cosas: mucho dolor de cabeza y la tengo floja, me duele la boca, me duelen mucho los oídos, me duele la garganta, tengo mucha tos, arcadas, estoy débil, estoy perdiendo muchas facultades mentales, no me acuerdo de nada y no puedo con mi alma. Y no sé si en este estado podría hacer muchas cosas. No sé que debo hacer. No sé que tengo que hacer. Sólo sé que no quiero seguir viviendo como hasta ahora. Y que no tengo, aun no tengo fuerzas para tirar adelante.
Esta noche que pasé en casa de mis padres soplaron palabras duras como la ciudad en la que habito. Mi madre me preguntó –y no de broma- si los quería matar –y no como una metáfora- sino literalmente. Me lo dijo porque yo le dije que sabía que explotaría pero me pensaba que de otra forma.
Y mis padres me dijeron con lágrimas en los ojos: harás todo lo que te digan, lucharás, verdad? Y yo no les quise mentir. “Es que no sé si quiero seguir adelante”.
No sé que haré, si esta noche o mañana no escribo por aquí para decir como ha ido con el psiquiatra es que me han ingresado. Aunque no sé si es lo que quiero, no sé si es lo que necesito. Primero necesito encontrar un sentido a mi vida. Pero no me queda tiempo, ni fuerzas. La única fuerza que me queda es la fuerza del destino: desconozco su rostro, si es el de un ángel o el de la muerte, pero pienso des-cubrir (lo), sacarle el mantón que le tapa la cara y ver el rostro de la muerte o el rostro de la vida. El que haya de ser. El que el destino decida. Sí, el destino y no yo. Porque en mi no encuentro motivos para vivir. Y los que tenía se han ido a la mierda.
Un beso. Cuidaos. Y hacedme un favor: sed felices.
Hoy tengo hora a un psiquiatra especialista en alimentación que me ha proporcionado una buena amiga (quizás la mejor, que a pesar de que no me he llevado bien con ella, que le he dicho de gordas, que le he defraudado ha seguido allí a mi lado). Él decidirá si se me ha de ingresar o no. A pesar de que estuve un día en casa de mis padres y que me hicieron hacer dos comidas, con lo cual ya habré engordado mucho, tengo miedo de que me ingresen. Hasta hace un rato pensaba que yo le hablaría clarito y franco y le diría que no quería que me ingresaran, ni quería comer. Que para ser sinceros ni yo mismo tenía claro si me quería curar y tirar adelante o dejar que la vida acabara conmigo –porque me dijeron que en pocos días podía acabar fatal-. Que prefería ser honesto y no jugar más con los médicos y conmigo mismo, dejándome llevar por la vida pero viviendo a contracorazón. Que le diría que necesitaba unos días. No muchos. Hasta el martes que mi morfoanalista me había de decir su decisión final: si querer seguir tratándome o no, aunque yo la vi muy convencida de que no, y después de leer lo que le llevé escrito está clarísimo que “Sayonara Baby”. Que necesitaba unos días para intentar encontrar un motivo de peso que me ayude a tirar adelante, que me de fuerzas para esforzarme y vencer mis miedos y mis perezas. Que pensaba, no sé, intentar levantarme pronto estos días, ir a la playa, relacionarme ahora que me es más fácil. No sé, ir en esta ciudad de acero en busca de un sentido que me enterneciera el corazón. Y que si lo encontraba entonces no hacía falta que me ingresaran, que yo mismo me comprometería a comer, a luchar. Y si no lo encontraba tampoco quisiera que me ingresarán porque habría decidido poner fin al sufrimiento y dejar que la enfermedad hiciera su rápido y letal proceso. Pero la verdad me encuentro muy mal. Son tantas cosas: mucho dolor de cabeza y la tengo floja, me duele la boca, me duelen mucho los oídos, me duele la garganta, tengo mucha tos, arcadas, estoy débil, estoy perdiendo muchas facultades mentales, no me acuerdo de nada y no puedo con mi alma. Y no sé si en este estado podría hacer muchas cosas. No sé que debo hacer. No sé que tengo que hacer. Sólo sé que no quiero seguir viviendo como hasta ahora. Y que no tengo, aun no tengo fuerzas para tirar adelante.
Esta noche que pasé en casa de mis padres soplaron palabras duras como la ciudad en la que habito. Mi madre me preguntó –y no de broma- si los quería matar –y no como una metáfora- sino literalmente. Me lo dijo porque yo le dije que sabía que explotaría pero me pensaba que de otra forma.
Y mis padres me dijeron con lágrimas en los ojos: harás todo lo que te digan, lucharás, verdad? Y yo no les quise mentir. “Es que no sé si quiero seguir adelante”.
No sé que haré, si esta noche o mañana no escribo por aquí para decir como ha ido con el psiquiatra es que me han ingresado. Aunque no sé si es lo que quiero, no sé si es lo que necesito. Primero necesito encontrar un sentido a mi vida. Pero no me queda tiempo, ni fuerzas. La única fuerza que me queda es la fuerza del destino: desconozco su rostro, si es el de un ángel o el de la muerte, pero pienso des-cubrir (lo), sacarle el mantón que le tapa la cara y ver el rostro de la muerte o el rostro de la vida. El que haya de ser. El que el destino decida. Sí, el destino y no yo. Porque en mi no encuentro motivos para vivir. Y los que tenía se han ido a la mierda.
Un beso. Cuidaos. Y hacedme un favor: sed felices.
Diagnóstico: anoréxia nerviosa
Hoy he ido a un médico de cabecera. Lo que me costó encontrar uno, que estaban todos de vacaciones. Yo pensaba que tal vez exageraba o que eran imaginaciones mías, pero no, me ha diagnosticado anorexia nerviosa. Me ha dicho que de haber ido a un hospital estaba segurísimo que con mi estado me hubieran ingresado. Y que si no cambiaba de actitud de inmediato podía acabar fatal en muy poco tiempo. La verdad yo pensaba que esto me haría reaccionar y plantearme un cambio radical. Pero la verdad digamos que me ha dejado bastante indiferente. La verdad, digamos que hoy por hoy todo me importa un comino. Siempre había pensado que a la hora de la verdad si alguien atentara contra mi vida, me defendería como fuera, matándolo si hiciera falta, con tal de seguir vivo, porque creía que en el fondo del fondo, me aferraba a la vida. Pero digamos que ahora que sé, que o lucho de verdad o la palmo, ahora que la situación ha llegado al límite, y no la puedo alargar más, me doy cuenta que no sé si realmente quiero vivir. Sí, tal vez esté deprimido, pero digamos que ya no me importa nada. Que ya no tengo ganas de vivir. Que no encuentro ningún motivo de suficiente peso como para querer tirar adelante. Y que estoy muy cansado. No sé, cuando me oigo decir esto, es como si otra voz me quisiera dar una ostia y decirme ¡reacciona coño! Sólo se vive una vez! No la desaproveches! Pero estás palabras no me llegan ya al corazón. Es como si mi corazón ya estuviera frío, inerte, impermeable a los sentimientos, a la vida.
Luego por supuesto en casa drama familiar. Mi padre me ha dicho que soy un hijo de puta que sólo les quiero amargar la vida. Y mi madre que la he decepcionado. Yo también me he decepcionado a mi mismo. No soy lo que quería ser. Ni tampoco la vida es como yo pensaba. Creo que ha llegado el momento de pensar y decidir si realmente quiero tirar adelante o no. Porque si me vuelvo a poner con más psiquiatras y más psicólogos no les quiero hacer perder el tiempo. Quiero ir para curarme. Y no sé si es esto lo que quiero. Primero me he de aclarar yo mismo. Decidir, actuar en consecuencias y asumir lo que haya decidido.
Luego por supuesto en casa drama familiar. Mi padre me ha dicho que soy un hijo de puta que sólo les quiero amargar la vida. Y mi madre que la he decepcionado. Yo también me he decepcionado a mi mismo. No soy lo que quería ser. Ni tampoco la vida es como yo pensaba. Creo que ha llegado el momento de pensar y decidir si realmente quiero tirar adelante o no. Porque si me vuelvo a poner con más psiquiatras y más psicólogos no les quiero hacer perder el tiempo. Quiero ir para curarme. Y no sé si es esto lo que quiero. Primero me he de aclarar yo mismo. Decidir, actuar en consecuencias y asumir lo que haya decidido.
El juego de vivir
Mi morfoanalista no me quiere hacer más terapia. Dice que ve que voy camino de autodestruirme y que no quiere ser cómplice de mi muerte.
Ricitos me ha dicho, que si lo logro superar y tirar adelante me van a quedar secuelas irreversibles de por vida: azúcar en la sangre, hepatitis, disfunciones biológicas graves y medicarme de eso de por vida. Y que aun tendré mucha suerte si no me han de cortar una pierna o un brazo o me quedo ciego.
Mierda! Mierda! Mierda! Esto es una pesadilla.
Podía haber sido feliz. O podía al menos haberlo intentado. Pero no. Me empeñé con mi testarudez, con mi abulia, con mis miedos a dejarme llevar por la vida. A lamentarme, a obsesionarme por mi pasado, a hacer caso omiso de vuestros consejos y de los consejos de todo el mundo. A recrearme en mis odios, en mis penas. En creerme incapaz. Lo he hecho todo lo peor que he sabido. He hecho todo lo que no debía hacer. Yo en el fondo siempre he sido un niño y para mi la vida no ha sido más que un juego. Quería ser libre, olvidándome de normas y responsabilidades. Siempre he sido un juguetón. Ya de pequeño jugaba a que era el profesor de la clase o un presentador de televisión. Luego jugué a imaginar que era un gran novelista. Y acabé pensando que la vida no era más que eso, un juego. Un entretenimiento, una diversión. Y que se podía jugar y hacer lo que se quisiera, sin ninguna norma de por medio, y que al fin y al cabo nada podía ir mal, porque no era más que un juego. Y he estado jugando en ese juego que es mi historia creyendo que podía hacer todas las locuras que quisiera –al fin y al cabo los juegos son para pasárselo bien y hacer el loco- y todo lo que te dicen te importa un comino porque simplemente es un juego, tu juego y haces lo que quieres, sin normas, ni obligaciones.
Hasta que un día te dicen que te estás muriendo, que te estás matando y no sabes, no puedes dejar de hacerlo, porque aunque te lo pensabas no eres tu el dueño del juego sino que es la vida que juega contigo. O te tiran como losas sentencias de penosa esperanza “cortarte una pierna” “quedarte ciego” y entonces no comprendes nada y te echas a llorar y lloras y lloras sacando la poca agua que te queda dentro y te das cuenta que la vida no es un juego. Y que no hay vidas, ni piernas, ni ojos de repuesto. Y que podías –mierda con un poco de esfuerzo, con un poco de voluntad, con un poco de valentía!- haber sido feliz, que eras un tío joven y mono y que aunque tuvieras problemas con dos cojones podrías haber tirado adelante. Pero lo has tirado todo por la borda. Has tenido muchas oportunidades. Y las has ido perdiendo, una tras otra. Que tu mismo te has puesto la soga al cuello, y te has condenado. Que solo hay una vida, una puta vida. Y la has echado a perder. Absurdamente. Te has ido metiendo en un callejón sin salida en el que no hay vuelta atrás. Game over. He llegado tarde.
Aun lo tenía todo para hacer. Tener buen sexo, enamorarme, tener pareja, compartir, viajar, divertirme. O cosas más simples que me hubiera gustado hacer estos días: ir a la playa, leer una novela, pasear, abrazar a un amigo (sí, en las últimas he empezado a conocer gente y había un par de chicos muy majos y uno muy guapo de internet que querían que fuéramos hacer un cafè i que fuéramos juntos a la playa y que estoy seguro que con alguno de ellos hubiera podido llegar a tener una buena amistad y a volver a sonreir). Y sí, no puedo dejar de llorar, por ser tan idiota y perderme todo esto. Porque no puedo ya hacer nada de todo esto. Y porque me quiero morir y porque quiero vivir. Me quiero morir de rabia, de impotencia porque no aguanto este calvario que si lo continuase sólo sería el principio de un tormento sin fin, pero quisiera vivir porque a pesar de que la vida no me haya sonreído y sólo le haya visto su lado oscuro y sombrío sé, creo, o me gustaría creer que vivir también puede ser algo bonito.
Y lo peor es que sé que me merezco todo lo que me está pasando. Quizás yo mismo no pueda evitar autoimponérmelo como un castigo. Por todo el daño que he hecho.
Ricitos me ha dicho, que si lo logro superar y tirar adelante me van a quedar secuelas irreversibles de por vida: azúcar en la sangre, hepatitis, disfunciones biológicas graves y medicarme de eso de por vida. Y que aun tendré mucha suerte si no me han de cortar una pierna o un brazo o me quedo ciego.
Mierda! Mierda! Mierda! Esto es una pesadilla.
Podía haber sido feliz. O podía al menos haberlo intentado. Pero no. Me empeñé con mi testarudez, con mi abulia, con mis miedos a dejarme llevar por la vida. A lamentarme, a obsesionarme por mi pasado, a hacer caso omiso de vuestros consejos y de los consejos de todo el mundo. A recrearme en mis odios, en mis penas. En creerme incapaz. Lo he hecho todo lo peor que he sabido. He hecho todo lo que no debía hacer. Yo en el fondo siempre he sido un niño y para mi la vida no ha sido más que un juego. Quería ser libre, olvidándome de normas y responsabilidades. Siempre he sido un juguetón. Ya de pequeño jugaba a que era el profesor de la clase o un presentador de televisión. Luego jugué a imaginar que era un gran novelista. Y acabé pensando que la vida no era más que eso, un juego. Un entretenimiento, una diversión. Y que se podía jugar y hacer lo que se quisiera, sin ninguna norma de por medio, y que al fin y al cabo nada podía ir mal, porque no era más que un juego. Y he estado jugando en ese juego que es mi historia creyendo que podía hacer todas las locuras que quisiera –al fin y al cabo los juegos son para pasárselo bien y hacer el loco- y todo lo que te dicen te importa un comino porque simplemente es un juego, tu juego y haces lo que quieres, sin normas, ni obligaciones.
Hasta que un día te dicen que te estás muriendo, que te estás matando y no sabes, no puedes dejar de hacerlo, porque aunque te lo pensabas no eres tu el dueño del juego sino que es la vida que juega contigo. O te tiran como losas sentencias de penosa esperanza “cortarte una pierna” “quedarte ciego” y entonces no comprendes nada y te echas a llorar y lloras y lloras sacando la poca agua que te queda dentro y te das cuenta que la vida no es un juego. Y que no hay vidas, ni piernas, ni ojos de repuesto. Y que podías –mierda con un poco de esfuerzo, con un poco de voluntad, con un poco de valentía!- haber sido feliz, que eras un tío joven y mono y que aunque tuvieras problemas con dos cojones podrías haber tirado adelante. Pero lo has tirado todo por la borda. Has tenido muchas oportunidades. Y las has ido perdiendo, una tras otra. Que tu mismo te has puesto la soga al cuello, y te has condenado. Que solo hay una vida, una puta vida. Y la has echado a perder. Absurdamente. Te has ido metiendo en un callejón sin salida en el que no hay vuelta atrás. Game over. He llegado tarde.
Aun lo tenía todo para hacer. Tener buen sexo, enamorarme, tener pareja, compartir, viajar, divertirme. O cosas más simples que me hubiera gustado hacer estos días: ir a la playa, leer una novela, pasear, abrazar a un amigo (sí, en las últimas he empezado a conocer gente y había un par de chicos muy majos y uno muy guapo de internet que querían que fuéramos hacer un cafè i que fuéramos juntos a la playa y que estoy seguro que con alguno de ellos hubiera podido llegar a tener una buena amistad y a volver a sonreir). Y sí, no puedo dejar de llorar, por ser tan idiota y perderme todo esto. Porque no puedo ya hacer nada de todo esto. Y porque me quiero morir y porque quiero vivir. Me quiero morir de rabia, de impotencia porque no aguanto este calvario que si lo continuase sólo sería el principio de un tormento sin fin, pero quisiera vivir porque a pesar de que la vida no me haya sonreído y sólo le haya visto su lado oscuro y sombrío sé, creo, o me gustaría creer que vivir también puede ser algo bonito.
Y lo peor es que sé que me merezco todo lo que me está pasando. Quizás yo mismo no pueda evitar autoimponérmelo como un castigo. Por todo el daño que he hecho.
Mi cuerpo se ha cansado de vivir
Domingo madrugada:
He perdido la cuenta de los días y las noches que llevo sin dormir. No puedo. No puedo de dolor. De dolor de estómago, de ascos, arcadas, vómitos, diarrea cada dos minutos. Tener que ir cada dos minutos al baño. Y otra vez. Y otra. Y otra vez. Al final ya pasas. Pero la barriga duele y está removida. Duele mucho. Y no se puede pegar ojo. Y pasan los segundos, y los minutos y las horas y los días interminables y mi cuello, mi garganta gime, es como si mi cuerpo se estuviera muriendo. Y me salen unos moratones muy raros entre la mano y la muñeca. Y estoy cansado. Voy zombye. Es un calvario. Y pasa el tiempo y no puedo dormir y olvidarme del puto dolor y estas arcadas que parece que me tuviera que salir el alma por la boca. Y no hay manera de olvidarme, de borrarlo. Sólo quiero que desaparezca. Ayer, bueno no sé, si era anteayer, ayer o hoy porque como no duermo es como si todo fuera un largo día interminable, pues comí. No mucho claro pero un poco. Pero mi cuerpo no lo tolera. Y el maldito suero, la madre que la parió, me tomé un tetrabreak de estos minis y es la última vez que lo hago. No lo entiendo. Si he sacado mil veces más de lo que he bebido. Ahora ya no me atrevo a beber ni suero ni agua. Que luego es un infierno. Que no lo paras de sacar. Y ayer –bueno no sé el sábado- por la noche aunque ya estaba muy mal me emperré en salir. No sé tenía la intuición que sería la última vez. O al menos la última vez en mucho tiempo. Pero entre la diarrea y todo pues no salí hasta las 4:30. Y bueno no sé, me veo barriga, pero me puse una camiseta de aquellas ajustadísimas que me compré con 17 años y al cabo de un año ya no me iba bien porque había engordado y ahora me va gigante. No lo entiendo, esto debe ser que estoy más delgado que cuando era joven, adolescente vaya, antes de empezar a tomar las pastis y engordar. Pero no sé, cuando estoy sentado me veo tripa. Si un cinturón que me compré por el orgullo ( hace creo dos semanas) me lo puedo ajustar cuatro agujeros más que hace dos semanas. Pero no sé, las manos se me han vuelto como de viejo, arrugadas o esqueléticas no se muy bien qué. Y cuando fui a casa la semana pasada mis padres me decían que se me veían los huesos marcados por todas partes. Aix que me está pasando? Pues eso, que me encaparré en salir porque como ya había al fin a las cuatro y medía sacado toda el agua que me había bebido – que total hice un trago- pues me fui para Salvation. Pero pensé que por tan poco rato, no sé si valía la pena. Como la camiseta de los 17 años me iba grande me puse una que me compre también hará un par de semanas de estas que lo marcan todo pero no sé sólo les quedaban tallas muy pequeñas de aquellas más pequeñas que la S que es la pequeña y me iba muy justa. Pues ahora ya me iba grande. Aix se me ha ido de las manos. Pero bueno como iba diciendo como no quería pagar 14 €uros de entrada y dos de guardarropía –porque había de ir con mi bolsita con calzoncillos de recambio por si las moscas- por media hora, me dije pues me voy al after directamente, a Souvenir, uno que está en Viladecans y que me dijeron que pasaba un autobús por Salvation para llevar la gente para allí a las cinco. Pero no vino hasta las cinco medía. Y encima no cabí. Y esto que era el que hacía más rato que esperaba. Y yo allí pelándome de frío que me acabaría de poner malo. Pero bueno últimamente ya digo, milagrosamente me es más fácil hablar con la gente. Y un francés que también esperaba el bus allí fuera y que se sentó al borde de un establecimiento y el segurata le hacía que se levantara, que es lo que les decía a todos los que se sentaban allí, pues yo como vi que no sé enteraba, le señalé que mirara el segurata, pero él se quedó mirándome a mi y sonriendo. Y bueno ya empezamos a hablar. Me explico que llevaba unos meses viviendo aquí y bueno hablaba español perfectamente. Y me presentó a su amigo, que era africano –ya no llego a saber el país- y me junté con ellos. Y bueno luego ellos entablaron conversación con un negro americano, y un inglés de Manchester muy mono. Total que yo me probé de ligar el inglés que hablaba un poco de español porque llevaba viviendo aquí desde agosto –como yo!- con su novio que era el americano que estaba como un armario. Todos era la primera vez que íbamos al after este. Pero como el gay rubito de la semana pasada amigo de la mariliendres me habló tan bien del souvenir y me decía que allí nada que ver con Salvation, que allí era la selva, la ley del deseo. Y yo pensaba joder pues si a Salvation ya me pillo más de 30 pues aquí no veas. Pero tal como estaba yo, mira suerte que no me ligué con ninguno porque le morreo y seguro que le vomito y me la mete y seguro que lo otro. Bueno ya no sé por donde iba. Ah sí total, que como que no cupimos ninguno de la banda multicultural al autobús cogimos dos taxis. Y nos subimos cuatro a cada taxi y para Viladecans. Pero no sé si es porque hacía más cara de muerto que vivo, si por la tos, las arcadas, el que no estaba a gusto pero nada que no triunfe. Había más hetero que otra cosa. Venga medía hora de refregarme primero discretamente y luego a saco el paquete contra un tío bueno y yo como se dejaba hacer, pues pensaba que estábamos jugando, y como yo iba medio zombye me doy cuenta que mientras yo sigo refregándome con él, él ya está morreándose con una tía. Un desastre. Y luego para volver una hora más esperando el bus. Y como no venía y ya estaba harto al final vi a una pareja de guiris heteros que cogían un taxi, y les pregunté si iban para Barcelona. Me dijeron que sí. Y me subí con ellos. Y ala para Barcelona y hoy o ayer porque ya no sé si somos domingo o lunes a sufrir. Antes mi infierno era mi mente ahora lo es mi cuerpo. Quien me mandaría meterme en nuevos problemas, de dejar de comer, como si no tuviera bastantes. No puedo más. Y cuantas noches más voy a aguantar sin dormir, y sin comer y sin beber. Porque yo no soporto vomitar, lo pasó fatal. Se me ha ido de las manos.
Lunes noche:
No me aguanto. Mi cuerpo ya no quiere vivir más. No quiere dormir, no quiere beber, no quiere comer. Me han salido llagas, tengo un dolor de cabeza espantoso y floja, me duelen los oídos, me cuesta andar. Ahora mierda, ahora que había empezado a hacer amigos, a conocer gente, a abrirme a la vida, ahora mi cuerpo ya se ha cansado de vivir. Mi cuerpo ha hecho mucho por mi, me salvo de morir a los 17 años haciendo contra mi voluntad exteriorizar mi dolor, a través de los tics. Y más cosas que no recuerdo ni puedo recordar. Pero ahora ha dicho basta. Ha dejado de querer hacer sus funciones vitales. No puedo escribir más. Se me cierran los ojos y me cuesta decir frases conexas.
Es verano y Barcelona está llena de vida y yo que he tenido de salir para ir a la farmacia, no veía nada. Pasaba gente a mi alrededor. Seguramente guiris guapos y jóvenes. Pero yo tenía los ojos cansados, la mente rendido, el cuerpo agónico y andaba como podía, a ratos con los ojos cerrados, a ratos medio abiertos pero sin ver nada. Y cuando ya estaba de vuelta al portal de casa una chica que me habrá visto con cara de infeliz o de atontado me ha pedido que le dejara 100€uros, no sé que historia que yo no tenía fuerzas para seguir. Le deberían haber robado y había de volver a los Pirineos. Me ha jurado y perjurado que me los devolvería pero ya los he visto bastante. Pero que le iba a decir. Si no sé ser asertivo, si no quiero sentirme rechazado. Este fragmento escrito hoy me ha costado mogollón escribirlo. No sé si podrá haber más posts. No puedo más. Estoy derrotado encima del teclado. Mi alma hace tiempo que vomita entre estas teclas. Ahora es mi cuerpo quien cae desplomado sobre ellas y vomita las visceras, las entrañas y el corazón. Ahora que empezaba a conocer gente, que podría ser todo tan bonito que podría ser feliz, o intentarlo, o empezar a hacerlo, ahora es mi cuerpo quien no me aguanta en pie, quien no me deja levantarme, y dar un paso adelante. Y otro, y otro y avanzar en el camino de la vida.
Amistades peligrosas o labrando el futuro colgándolo de un hilo
Tras casi un año sin saber nada del que había sido mi mejor amigo, últimamente nos intercambiamos un par de mails. Yo le dije que necesitaba saber si había esperanzas de que volviéramos a ser amigos o si creía que no. Lo necesitaba porque pensaba que quizás, sólo quizás, no me había abierto a nuevas posibles amistades porque en el fondo tenía la secreta esperanza de recuperarlo y de volver a ser amigos: su respuesta fue que no creía que lo pudiéramos volver a ser.
Desde la misma noche que leí esto no sé, si por puro azar o no, empecé a hacer amigos. Como ya conté el sábado pasado con la mariliendres y su amigo gay también podidos llamar el club de los yonquis.
Y como dije en mi último post le di otra oportunidad al ricitos que tantos desengaños me había propiciado y le conté mis problemas y me quiso ayudar. Entre las cosas que me dijo fue que me tomara el suero –que aún no lo he hecho pero del lunes no pasa que lo compre porque hoy he comido sólo un yogurt y un sorbo de agua con las pastillas y ya lo he sacado más de cinco veces y así no puedo comer y tengo la cabeza floja y me duele la tripa y aunque Ruben Gazzpatxo me ha metido el miedo en el cuerpo diciendo que sólo de suero no se puede vivir, y que si tenía pensado dejarme morir de hambre ( que lo había descartado pero en el fondo sabía que como no hacía otra cosa que dejarme llevar por la desidia pues que muy bien podría ser que acabara así) que es una muerte lenta y dolorosa en que te quedas calvo, después casi ciego y mil y una cosas más que preferí no escuchar- y ponerme en contacto con su novio con el que compartíamos algunos experiencias traumáticas y que creía que me podría ayudar. Sí, su novio Marcos, el que yo hace tiempo pensaba por una serie de coincidencias que era un antiguo compañero de mi uni de Girona que me encantaba, y le dije a ricitos medio en serio medio en broma que se lo sacaría. Su novio con el que habíamos de hacer un trío antes de que dieran por cerrada su relación –me refiero a que dejara de ser una relación abierta, que mientras lo era, ricitos se acostó conmigo- porque era la fantasía del ricitos estar con los dos chicos que le gustan. Y antesdeayer me lo volvió a repetir “Me gustas pero ahora estoy con Marcos”. Pues bien, nos puso en contacto, esto sí, diciéndome que si Marcos me preguntaba si me había acostado con ricitos yo le dijera que sí, pero que hacía más de un año –cuando ellos aun no eran pareja- porque sino podría resultar algo violento. Nos puso en contacto vía informática y Marcos me propuso si al día siguiente lo quería acompañar a él que hacía de canguro de un chico algo retrasado y con esquizofrenia de 19 años, al parque de atracciones del Tibidabo. Yo la noche que me lo había dicho me había despertado a las 00:00 y el me proponía pasarme a buscar en su coche a la mañana siguiente bien prontito. Con lo cual no podría dormir, pero no venía de aquí. Y sí, al día siguiente me paso a buscar a la hora convenida con el otro chico. A mi este chico me cayó especialmente bien porque aun que apenas hablara, no sé, recordé mi amigo esquizofrénico que precisamente se suicidó cuando tenía 19 años y al que yo no pude ayudar. Y esto que se suicidó en gran parte porque no aguantaba los efectos tan aplacantes de los antipsicóticos que precisamente son los que yo he tomado durante estos 7 años y que si no hago alguna cosa me harán volver a tomar dentro de nada. Y bueno ya sé que os parecerá una tontería pero me sentí bien, y me imaginé que yo y Marcos éramos pareja y que íbamos con nuestro hijo pequeño a un parque de atracciones. No sé, tampoco os diré que me he enamorado de Marcos ni nada parecido, pero como era guapo, y dulce y vital y hubo comunicación y hablamos y hablamos durante horas como hacía tiempo que no había hablado con nadie -¡Mira si hablamos que me quedé y aun estoy afónico porque estoy bien poco acostumbrado a hablar y menos en vivo y en directo- y mientras que la otra vez que quedé con él –también venía ricitos y Pascual- estuve más callado que un muerto, esta vez estuve comunicativo y hablador. Y eso me hizo sentir bien. Y creo que en parte es gracias a las nuevas pastillas. Las pastillas que me quieren sacar y volver a dar aquella mierda. Sí, es verdad que desde que las tomo he ido de mal en peor y me han pasado muchas cosas pero también es verdad que ha coincidido con mi explosión interna con el espiral destructivo y autodestructivo. Quiero poder comunicarme. Necesito poder comunicarme. Y con aquella mierda no podía. Y no puedo quedar impasible dejándome que las vuelvan a dar. Empiezo a pensar que el mejor médico es uno mismo y que me deje de psiquiatras y de ostias y que haga y tome lo que yo crea y deba que debo tomar.
Con Marcos compartimos nuestras experiencias y me dio caña. Me dijo que él me veía capaz de trabajar y que estaba en mis manos seguir como hasta ahora lamentándome y siendo infeliz o probar de luchar y ser feliz. Que él lo había pasado muy mal, había vivido muchas experiencias similares a las mías pero que mira, ahora estaba la mar de bien y con novio! Y que yo si quería y me lo proponía también podría superar mis problemas, tener sexo normal, y algún día llegar a tener pareja.
Jeje la verdad es que pequé de pensamiento porque le quería sacar el tema de lo de pareja abierta y cerrada y hacérmelo venir bien para convencerle –no yo, pero que con mis palabras se convenciera él solo- que mejor que volvieran a ser una pareja abierta. Y así yo me podría volver acostar con el ricitos, y también me podría acostar con Marcos. Llevando un doble juego con los dos. Menuda arpía estoy hecha! Pero bueno al final no vino al caso y tampoco creo que me deba meter en sus vidas ni que sea en forma sinuosa de sutiles consejos. Y bueno espero que volvamos a quedar y que esto sea el principio de una bonita amistad. Lo que pasa es que como dice tatojimi soy muy jodío y parece que yo mismo me busque amistades complicadas que puedan derrumbarse de un momento al otro. Sea con los yonquis sea con la pareja del tío con el que me he acostado. Aunque bueno, en este segundo caso y por lo que a mi hace no habría de ser ningún problema que me hubiera acostado con su novio cuando ellos estuvieran juntos, ya que eran pareja abierta, pero como que una amistad es cosa de dos, quien sabe como puede reaccionar el otro.
Y mi compañero de piso y su novia también parecen buenos tíos –muy diferentes que yo pero buenos tíos- y a lo mejor me abro y me hago amigo con ellos. Pero no me saco de la cabeza la pintada que hay en el escritorio de mi habitación en que dice que él es un cabrón y su novia aun más. Y aunque a simple vista parecen buenos tíos no sé porque, algún pequeño detalle que aun no sé decir cual es, y que puede que yerre, me hace pensar que lo que dice en la pintada no sea ninguna tontería.
Esta visto que lo mío son las amistades peligrosas, o mejor dicho que peligren, que cuelguen de un hilo, y esto que las amistades son el futuro y yo ya tengo una vida lo bastante chunga y frágil como para colgarme de un futuro incierto. Pero la vida siempre es frágil. Y si no nos arriesgáramos no viviríamos.
Ah jeje y una última putadita que les he hecho a mis padres. Esta se la tenía pendiente. En mi adolescencia nunca me quisieron comprar una moto, me sobreprotegían y mientras que todos mis compañeros de clase tenían yo nada. Pues ala no me dejabais tener moto porque tenías miedo que me matara. Pues toma ya, la semana que viene el ricitos empieza el periodo de prácticas en avión y me ha prometido que me llevaría a volar, y ya lo convenceré yo, para que aun que sea sentado entre sus piernas –mmm es débil y una cosa se le pondrá dura y ya veremos, ya sí la relación será tan cerrada- me lo deje pilotar a mí. Y teniendo en cuenta mi historial en transportes. Una vez que un amigo me dejó probar su moto me hice lío con el adelante y a detrás y como que veía que aquello iba muy rápido quería disminuir y aceleré y cada vez aceleraba más hasta que me acabé estampando contra un poste. Mi padre me quiso dar clases de conducir y un poco más y le despeño el coche por un precipicio. Hice un curso de vela, y cuando me tocaba conducir a mí (controlado por el monitor que por cierto era un bombocito) uno de la otra punta de la barca se hizo daño y el monitor me dejo solo al pie del timón y me puse nervioso hice un movimiento brusco y la barca tumbo y ala todos al agua. Si es que ni en bicicleta sabía ir. Que me acuerdo que íbamos con mi padre y un amigo mío. Y a las subidas yo no podía y mi padre gritando cada vez más furioso “Va, sube, coño. Prueba, otra vez. La madre que te parió” Delante del amigo mío diciéndome de todo y acabándome hostiándome y yo humillado porque me tratara de aquella manera delante del amigo. Aunque bueno, el amigo por su parte, también me hostiaba.
Pero bueno que ya se lo dije a mis padres “Dentro de pocos días pilotaré un avión” se opusieron evidentemente. Pero ya pueden decir misa que yo ya soy mayorcito –aunque no lo parezca- y voy a pilotar un avión y si todo va bien tendré un polvo aéreo, aunque ahora que he conocido y me he hecho amigo de su novio, no sé, tampoco los quiero joder. Y supongo que no vale la pena joderlo todo por un polvo. Aunque sea un polvo romántico volando y conduciendo un avión.
Lo ideal sería que a su novio yo también le hubiera gustado. Y así pues ya podríamos iniciar una relación sentimental de tres –poliamor, o como se llame- eso si, una relación abierta :P
Desde la misma noche que leí esto no sé, si por puro azar o no, empecé a hacer amigos. Como ya conté el sábado pasado con la mariliendres y su amigo gay también podidos llamar el club de los yonquis.
Y como dije en mi último post le di otra oportunidad al ricitos que tantos desengaños me había propiciado y le conté mis problemas y me quiso ayudar. Entre las cosas que me dijo fue que me tomara el suero –que aún no lo he hecho pero del lunes no pasa que lo compre porque hoy he comido sólo un yogurt y un sorbo de agua con las pastillas y ya lo he sacado más de cinco veces y así no puedo comer y tengo la cabeza floja y me duele la tripa y aunque Ruben Gazzpatxo me ha metido el miedo en el cuerpo diciendo que sólo de suero no se puede vivir, y que si tenía pensado dejarme morir de hambre ( que lo había descartado pero en el fondo sabía que como no hacía otra cosa que dejarme llevar por la desidia pues que muy bien podría ser que acabara así) que es una muerte lenta y dolorosa en que te quedas calvo, después casi ciego y mil y una cosas más que preferí no escuchar- y ponerme en contacto con su novio con el que compartíamos algunos experiencias traumáticas y que creía que me podría ayudar. Sí, su novio Marcos, el que yo hace tiempo pensaba por una serie de coincidencias que era un antiguo compañero de mi uni de Girona que me encantaba, y le dije a ricitos medio en serio medio en broma que se lo sacaría. Su novio con el que habíamos de hacer un trío antes de que dieran por cerrada su relación –me refiero a que dejara de ser una relación abierta, que mientras lo era, ricitos se acostó conmigo- porque era la fantasía del ricitos estar con los dos chicos que le gustan. Y antesdeayer me lo volvió a repetir “Me gustas pero ahora estoy con Marcos”. Pues bien, nos puso en contacto, esto sí, diciéndome que si Marcos me preguntaba si me había acostado con ricitos yo le dijera que sí, pero que hacía más de un año –cuando ellos aun no eran pareja- porque sino podría resultar algo violento. Nos puso en contacto vía informática y Marcos me propuso si al día siguiente lo quería acompañar a él que hacía de canguro de un chico algo retrasado y con esquizofrenia de 19 años, al parque de atracciones del Tibidabo. Yo la noche que me lo había dicho me había despertado a las 00:00 y el me proponía pasarme a buscar en su coche a la mañana siguiente bien prontito. Con lo cual no podría dormir, pero no venía de aquí. Y sí, al día siguiente me paso a buscar a la hora convenida con el otro chico. A mi este chico me cayó especialmente bien porque aun que apenas hablara, no sé, recordé mi amigo esquizofrénico que precisamente se suicidó cuando tenía 19 años y al que yo no pude ayudar. Y esto que se suicidó en gran parte porque no aguantaba los efectos tan aplacantes de los antipsicóticos que precisamente son los que yo he tomado durante estos 7 años y que si no hago alguna cosa me harán volver a tomar dentro de nada. Y bueno ya sé que os parecerá una tontería pero me sentí bien, y me imaginé que yo y Marcos éramos pareja y que íbamos con nuestro hijo pequeño a un parque de atracciones. No sé, tampoco os diré que me he enamorado de Marcos ni nada parecido, pero como era guapo, y dulce y vital y hubo comunicación y hablamos y hablamos durante horas como hacía tiempo que no había hablado con nadie -¡Mira si hablamos que me quedé y aun estoy afónico porque estoy bien poco acostumbrado a hablar y menos en vivo y en directo- y mientras que la otra vez que quedé con él –también venía ricitos y Pascual- estuve más callado que un muerto, esta vez estuve comunicativo y hablador. Y eso me hizo sentir bien. Y creo que en parte es gracias a las nuevas pastillas. Las pastillas que me quieren sacar y volver a dar aquella mierda. Sí, es verdad que desde que las tomo he ido de mal en peor y me han pasado muchas cosas pero también es verdad que ha coincidido con mi explosión interna con el espiral destructivo y autodestructivo. Quiero poder comunicarme. Necesito poder comunicarme. Y con aquella mierda no podía. Y no puedo quedar impasible dejándome que las vuelvan a dar. Empiezo a pensar que el mejor médico es uno mismo y que me deje de psiquiatras y de ostias y que haga y tome lo que yo crea y deba que debo tomar.
Con Marcos compartimos nuestras experiencias y me dio caña. Me dijo que él me veía capaz de trabajar y que estaba en mis manos seguir como hasta ahora lamentándome y siendo infeliz o probar de luchar y ser feliz. Que él lo había pasado muy mal, había vivido muchas experiencias similares a las mías pero que mira, ahora estaba la mar de bien y con novio! Y que yo si quería y me lo proponía también podría superar mis problemas, tener sexo normal, y algún día llegar a tener pareja.
Jeje la verdad es que pequé de pensamiento porque le quería sacar el tema de lo de pareja abierta y cerrada y hacérmelo venir bien para convencerle –no yo, pero que con mis palabras se convenciera él solo- que mejor que volvieran a ser una pareja abierta. Y así yo me podría volver acostar con el ricitos, y también me podría acostar con Marcos. Llevando un doble juego con los dos. Menuda arpía estoy hecha! Pero bueno al final no vino al caso y tampoco creo que me deba meter en sus vidas ni que sea en forma sinuosa de sutiles consejos. Y bueno espero que volvamos a quedar y que esto sea el principio de una bonita amistad. Lo que pasa es que como dice tatojimi soy muy jodío y parece que yo mismo me busque amistades complicadas que puedan derrumbarse de un momento al otro. Sea con los yonquis sea con la pareja del tío con el que me he acostado. Aunque bueno, en este segundo caso y por lo que a mi hace no habría de ser ningún problema que me hubiera acostado con su novio cuando ellos estuvieran juntos, ya que eran pareja abierta, pero como que una amistad es cosa de dos, quien sabe como puede reaccionar el otro.
Y mi compañero de piso y su novia también parecen buenos tíos –muy diferentes que yo pero buenos tíos- y a lo mejor me abro y me hago amigo con ellos. Pero no me saco de la cabeza la pintada que hay en el escritorio de mi habitación en que dice que él es un cabrón y su novia aun más. Y aunque a simple vista parecen buenos tíos no sé porque, algún pequeño detalle que aun no sé decir cual es, y que puede que yerre, me hace pensar que lo que dice en la pintada no sea ninguna tontería.
Esta visto que lo mío son las amistades peligrosas, o mejor dicho que peligren, que cuelguen de un hilo, y esto que las amistades son el futuro y yo ya tengo una vida lo bastante chunga y frágil como para colgarme de un futuro incierto. Pero la vida siempre es frágil. Y si no nos arriesgáramos no viviríamos.
Ah jeje y una última putadita que les he hecho a mis padres. Esta se la tenía pendiente. En mi adolescencia nunca me quisieron comprar una moto, me sobreprotegían y mientras que todos mis compañeros de clase tenían yo nada. Pues ala no me dejabais tener moto porque tenías miedo que me matara. Pues toma ya, la semana que viene el ricitos empieza el periodo de prácticas en avión y me ha prometido que me llevaría a volar, y ya lo convenceré yo, para que aun que sea sentado entre sus piernas –mmm es débil y una cosa se le pondrá dura y ya veremos, ya sí la relación será tan cerrada- me lo deje pilotar a mí. Y teniendo en cuenta mi historial en transportes. Una vez que un amigo me dejó probar su moto me hice lío con el adelante y a detrás y como que veía que aquello iba muy rápido quería disminuir y aceleré y cada vez aceleraba más hasta que me acabé estampando contra un poste. Mi padre me quiso dar clases de conducir y un poco más y le despeño el coche por un precipicio. Hice un curso de vela, y cuando me tocaba conducir a mí (controlado por el monitor que por cierto era un bombocito) uno de la otra punta de la barca se hizo daño y el monitor me dejo solo al pie del timón y me puse nervioso hice un movimiento brusco y la barca tumbo y ala todos al agua. Si es que ni en bicicleta sabía ir. Que me acuerdo que íbamos con mi padre y un amigo mío. Y a las subidas yo no podía y mi padre gritando cada vez más furioso “Va, sube, coño. Prueba, otra vez. La madre que te parió” Delante del amigo mío diciéndome de todo y acabándome hostiándome y yo humillado porque me tratara de aquella manera delante del amigo. Aunque bueno, el amigo por su parte, también me hostiaba.
Pero bueno que ya se lo dije a mis padres “Dentro de pocos días pilotaré un avión” se opusieron evidentemente. Pero ya pueden decir misa que yo ya soy mayorcito –aunque no lo parezca- y voy a pilotar un avión y si todo va bien tendré un polvo aéreo, aunque ahora que he conocido y me he hecho amigo de su novio, no sé, tampoco los quiero joder. Y supongo que no vale la pena joderlo todo por un polvo. Aunque sea un polvo romántico volando y conduciendo un avión.
Lo ideal sería que a su novio yo también le hubiera gustado. Y así pues ya podríamos iniciar una relación sentimental de tres –poliamor, o como se llame- eso si, una relación abierta :P
Destruir
Lunes madrugada
Dios mío, no puedo evitarlo, mi madre es quien más quiero, más necesito y dejémoslo, en quien más me importa del mundo y día a día le destrozo la vida. Lo de hoy ya ha sido demasiado: ha salido todo, todito, todo y más. Le he dicho desde que nos lo pensábamos montar con el ricitos en el avión, a que mis amigos habían venido a Barcelona al orgullo y que pensaba ir a la mani pero cuando salí de la constelación familiar ya era demasiado tarde; que si quería saber como eran los gays de verdad que se dejara de culebrones conservadores de media tarde y que tuviera ovarios para ver “Queer as folk”; que de pequeño tenía pánico a mi padre, a su marido; que desde los tres años se la meneo a quien quiero, incluido a mis primos; que ellos me lo hicieron todo, fueron mis manos, mi mente y me convirtieron en un inútil que acabaría o en psiquiátrico, o en la calle, o como mi morfoanalista creía de chapero! Que alguna vez había pensado que me la mamaran para ganar dinero. O en dejarme morir de hambre ya que no tenía huevos para matarme. Le he dicho que yo siempre había pensado que mi abuela se había vuelto loca por culpa de mis padres; le he dicho que para mí, mi auténtica madre siempre había sido mi abuela; le he dicho –sí finalmente se lo he dicho con todas las palabras- que mi tío abusó de mí –al menos que eso es lo que creía/n-, lo mal que lo pasaba cuando me dejaban sólo con mi abuela loca y violenta que yo aun todavía era un niño y cuando no me dejaban sólo era acompañado de mi tío –el del abuso-. Le he dicho que en una cena de Nochebuena tenía tanto pánico de ir a casa de mis tíos – que es donde vamos cada Nochebuena- que había pensado seriamente en suicidarme o hacer un intento para no haber de ir. Y me pregunto yo, después de esto ¿Cómo será mañana?¿Como será la próxima cena de Nochebuena? No me lo quiero ni imaginar…
Siempre supe que algún día explotaría y sacaría todo mi odio, yo pensaba que sería en otra forma, de matanza. Os puede parecer exagerado pero callar como un muerto y dejarte hacer y putear por todos durante toda una vida y guardártelo dentro, tarde o temprano debe salir. No ha sido matanza a sangre caliente y impulsiva. Ha sido más cruel: vengarme de mis padres, de todo el mal que yo creía que me habían hecho porque en el fondo soy un irresponsable que antes de asumir sus propias culpas prefiere encolomarlas a los demás. Sea como sea no creo que lo haya hecho con premeditación, pero en el fondo sabía que había de ocurrir de forma inevitable. Mis padres y yo tenemos una relación simbiótica, no somos tres, somos uno, yo me meto a la cama con mi madre –bueno me lo prohibieron hace un tiempo y ahora mientras ella está en la cama yo estoy a su lado de cuclillas como un perro- no hay intimidad, no hay espacios íntimos y personales y privados y de cada uno. No conozco lo que es la intimidad quizás por eso no me hace nada exhibirme desnudo en el blog ni he creído que hacia nada malo hablando de la intimidad de otros. Para mi la intimidad no es un valor, no existe. Mi terapeuta me lo probaba de hacer entender, pero a mi me costaba mucho entender este pudor por la intimidad. Supongo que es normal después de toda una vida siendo tres en uno. Y yo sabía que lo me quemaba por dentro, necesitaba contárselo a mi madre, que es como si fuera mi otro yo, no lo podía evitar. Y me resistía porque no le quería hacer daño, pero lo necesitaba y me reprimía y lo deseaba y al final ocurrió lo inevitable. Quizás tengáis razón y no me quiero curar si curar es dejar de tener esta relación enfermiza con mis padres. Yo quisiera tenerla diferente. Pero no sé como. No me lo imagino. No me lo puedo ni imaginar. Y esta es nuestra manera de querernos, de necesitarnos, de ser una familia. Una manera destructiva, nefasta, pero la única que sabemos, la única que sé, la única que puedo. Y yo no los quiero perder. Los necesito. Y sin embargo he acabado con ellos. Me doy miedo a mi mismo, con mi odio, con mi resentimiento he destrozado una familia. La mía! Tenía razón mi padre: soy un monstruo. Que estoy haciendo?
*
Miércoles madrugada
He cogido nuevos vicios desde que estoy en la nueva casa. Antes dormía a deshora pero siempre dormía mis 8 o 9 horas. Eran sagradas. Pero desde que he visto que puedo estar días sin dormir, pues lo hago. He probado de comer –muy poquito pero algo- pero lo saco todo. Si ya tenía bastantes círculos viciosos enfermizos que ahora hay que agregarle uno nuevo: Haciendo daño a los demás –que no lo puedo evitar- cada vez me detesto más y me gusto menos. Por eso necesito gustar a los demás, ya que yo no me gusto. Cuando más delgado estoy más les gusto. Así que para adelgazar pues a no comer. No es todo tan simple. En realidad no como, porque no tengo hambre, porque me da asco la comida y porque lo saco todo.
Hace más de un mes que no puedo leer ningún libro –y esto que leer era mi vida- y teniendo en cuenta que tampoco puedo estudiar, ni trabajar, ni escribir la novela – porque escribir una novela no es como escribir un blog: una vomitada- y un amigo mío, muy optimista él, me dijo y me recomendó un libro –la campana de cristal de Sylvia Plath- autobiogràfica, de una chica con problemas psiquiátricos que lo que más le gusta en la vida es leer y llega un momento que ya no puede hacerlo y se suicida.
Así que he decidido que ya más fondo no puedo caer, que esto ya es una infravida y un inframundo y que ya que no puedo trabajar y aunque sea vago y cómodo y no tenga voluntad, trabajar era mi gran esperanza que creía que solucionaría gran parte de mis problemas –y no precisamente económicos- así que he decidido hacerme voluntario. Tiene cinismo la cosa, destruyo a mi familia – a los que me quieren- y ahora me quiero dedicar –seguramente para lavar mi consciencia- a ayudar a desconocidos. Pero claro yo digo que con mis despistes continuos me echarían del trabajo pero como voluntario supongo que tampoco se pueden tener fallos y aun menos, que es un “trabajo” más delicado. Yo en según que cosas no me veo. Con niños no, que no me gustan y me ponen nervioso, dando charlas tampoco que lo pasaría demasiado mal, en hospitales y con heridos y sangres ni pensarlo, y papeleo no creo que esté fino para hacerlo. A mi me gustaría trabajar en el teléfono de la esperanza. Pero supongo que no es tan fácil. En primer lugar se debe tener una voz bonita y clara. En segundo lugar oír lo que te dicen. Y en tercer lugar probar de animar y dar consejos sensatos. Además tengo miedo de acabarlos de hundir y que se me suiciden por teléfono. Yo no podría cargar con más culpa a mis espaldas. Y bueno supongo que no será fácil. Que yo digo lo que me gustaría pero el mundo funciona de otra manera y quien sabe con lo que me encontraré y si me encontrarán capacitado para ayudar a los demás. Sobretodo teniendo en cuenta que últimamente sólo los he destruido.
Ahora he hablado con ricitos. Ha pasado bastante de mí desde que tuvieron una falsa alarma de contagio sexual y han decidido pasar a ser una pareja cerrada. Y como ahora no podía tener más sexo conmigo pues ya no le interesaba. Pero mira hoy me ha abierto privado. Soy burro? Debo confiar en él. Es una persona que me ha fallado una vez, tras otra y otra y otra. Y que sólo me ha acabado haciendo daño. Siempre tropezando con la misma piedra. Pero yo también he fallado a los que me quieren una vez, y otra y otra y no obstante espero no hacerlo más. Si parto de la base que las personas no cambian me estoy condenando a mi mismo. Así que hemos hablado y todo y que he sido muy reticente a contarle mis problemas porque siempre me promete el oro y el moro, que me ayudará, que haremos cosas y luego pasa, no sé, le conté que la gota que colmó el vaso y me hizo explotar la furia fue que me rechazaran y ni me creyeran en la asociación de víctimas de abusos. Él cree que su novio me puede ayudar. Él ha pasado por lo mismo. Dice que hace un año estaba como yo. Que le dará mi teléfono y que puedo quedar con su novio. Y además me ha dado la solución para que ya no tenga de comer nunca más. Bueno nunca más o el tiempo que quiera. Me ha dicho que me compre un suero a la farmacia que lleva todo lo que se necesita ( vitaminas o proteínas o hierro o que sé yo) y que no engorda. Aunque esto de que no engorda no me lo acabo de creer. No existen fórmulas mágicas. Me informaré bien y si es verdad pues ala a alimentarme con suero.
Pronto amanecerá. Ojalá no amaneciera sólo en el firmamento.
Dios mío, no puedo evitarlo, mi madre es quien más quiero, más necesito y dejémoslo, en quien más me importa del mundo y día a día le destrozo la vida. Lo de hoy ya ha sido demasiado: ha salido todo, todito, todo y más. Le he dicho desde que nos lo pensábamos montar con el ricitos en el avión, a que mis amigos habían venido a Barcelona al orgullo y que pensaba ir a la mani pero cuando salí de la constelación familiar ya era demasiado tarde; que si quería saber como eran los gays de verdad que se dejara de culebrones conservadores de media tarde y que tuviera ovarios para ver “Queer as folk”; que de pequeño tenía pánico a mi padre, a su marido; que desde los tres años se la meneo a quien quiero, incluido a mis primos; que ellos me lo hicieron todo, fueron mis manos, mi mente y me convirtieron en un inútil que acabaría o en psiquiátrico, o en la calle, o como mi morfoanalista creía de chapero! Que alguna vez había pensado que me la mamaran para ganar dinero. O en dejarme morir de hambre ya que no tenía huevos para matarme. Le he dicho que yo siempre había pensado que mi abuela se había vuelto loca por culpa de mis padres; le he dicho que para mí, mi auténtica madre siempre había sido mi abuela; le he dicho –sí finalmente se lo he dicho con todas las palabras- que mi tío abusó de mí –al menos que eso es lo que creía/n-, lo mal que lo pasaba cuando me dejaban sólo con mi abuela loca y violenta que yo aun todavía era un niño y cuando no me dejaban sólo era acompañado de mi tío –el del abuso-. Le he dicho que en una cena de Nochebuena tenía tanto pánico de ir a casa de mis tíos – que es donde vamos cada Nochebuena- que había pensado seriamente en suicidarme o hacer un intento para no haber de ir. Y me pregunto yo, después de esto ¿Cómo será mañana?¿Como será la próxima cena de Nochebuena? No me lo quiero ni imaginar…
Siempre supe que algún día explotaría y sacaría todo mi odio, yo pensaba que sería en otra forma, de matanza. Os puede parecer exagerado pero callar como un muerto y dejarte hacer y putear por todos durante toda una vida y guardártelo dentro, tarde o temprano debe salir. No ha sido matanza a sangre caliente y impulsiva. Ha sido más cruel: vengarme de mis padres, de todo el mal que yo creía que me habían hecho porque en el fondo soy un irresponsable que antes de asumir sus propias culpas prefiere encolomarlas a los demás. Sea como sea no creo que lo haya hecho con premeditación, pero en el fondo sabía que había de ocurrir de forma inevitable. Mis padres y yo tenemos una relación simbiótica, no somos tres, somos uno, yo me meto a la cama con mi madre –bueno me lo prohibieron hace un tiempo y ahora mientras ella está en la cama yo estoy a su lado de cuclillas como un perro- no hay intimidad, no hay espacios íntimos y personales y privados y de cada uno. No conozco lo que es la intimidad quizás por eso no me hace nada exhibirme desnudo en el blog ni he creído que hacia nada malo hablando de la intimidad de otros. Para mi la intimidad no es un valor, no existe. Mi terapeuta me lo probaba de hacer entender, pero a mi me costaba mucho entender este pudor por la intimidad. Supongo que es normal después de toda una vida siendo tres en uno. Y yo sabía que lo me quemaba por dentro, necesitaba contárselo a mi madre, que es como si fuera mi otro yo, no lo podía evitar. Y me resistía porque no le quería hacer daño, pero lo necesitaba y me reprimía y lo deseaba y al final ocurrió lo inevitable. Quizás tengáis razón y no me quiero curar si curar es dejar de tener esta relación enfermiza con mis padres. Yo quisiera tenerla diferente. Pero no sé como. No me lo imagino. No me lo puedo ni imaginar. Y esta es nuestra manera de querernos, de necesitarnos, de ser una familia. Una manera destructiva, nefasta, pero la única que sabemos, la única que sé, la única que puedo. Y yo no los quiero perder. Los necesito. Y sin embargo he acabado con ellos. Me doy miedo a mi mismo, con mi odio, con mi resentimiento he destrozado una familia. La mía! Tenía razón mi padre: soy un monstruo. Que estoy haciendo?
*
Miércoles madrugada
He cogido nuevos vicios desde que estoy en la nueva casa. Antes dormía a deshora pero siempre dormía mis 8 o 9 horas. Eran sagradas. Pero desde que he visto que puedo estar días sin dormir, pues lo hago. He probado de comer –muy poquito pero algo- pero lo saco todo. Si ya tenía bastantes círculos viciosos enfermizos que ahora hay que agregarle uno nuevo: Haciendo daño a los demás –que no lo puedo evitar- cada vez me detesto más y me gusto menos. Por eso necesito gustar a los demás, ya que yo no me gusto. Cuando más delgado estoy más les gusto. Así que para adelgazar pues a no comer. No es todo tan simple. En realidad no como, porque no tengo hambre, porque me da asco la comida y porque lo saco todo.
Hace más de un mes que no puedo leer ningún libro –y esto que leer era mi vida- y teniendo en cuenta que tampoco puedo estudiar, ni trabajar, ni escribir la novela – porque escribir una novela no es como escribir un blog: una vomitada- y un amigo mío, muy optimista él, me dijo y me recomendó un libro –la campana de cristal de Sylvia Plath- autobiogràfica, de una chica con problemas psiquiátricos que lo que más le gusta en la vida es leer y llega un momento que ya no puede hacerlo y se suicida.
Así que he decidido que ya más fondo no puedo caer, que esto ya es una infravida y un inframundo y que ya que no puedo trabajar y aunque sea vago y cómodo y no tenga voluntad, trabajar era mi gran esperanza que creía que solucionaría gran parte de mis problemas –y no precisamente económicos- así que he decidido hacerme voluntario. Tiene cinismo la cosa, destruyo a mi familia – a los que me quieren- y ahora me quiero dedicar –seguramente para lavar mi consciencia- a ayudar a desconocidos. Pero claro yo digo que con mis despistes continuos me echarían del trabajo pero como voluntario supongo que tampoco se pueden tener fallos y aun menos, que es un “trabajo” más delicado. Yo en según que cosas no me veo. Con niños no, que no me gustan y me ponen nervioso, dando charlas tampoco que lo pasaría demasiado mal, en hospitales y con heridos y sangres ni pensarlo, y papeleo no creo que esté fino para hacerlo. A mi me gustaría trabajar en el teléfono de la esperanza. Pero supongo que no es tan fácil. En primer lugar se debe tener una voz bonita y clara. En segundo lugar oír lo que te dicen. Y en tercer lugar probar de animar y dar consejos sensatos. Además tengo miedo de acabarlos de hundir y que se me suiciden por teléfono. Yo no podría cargar con más culpa a mis espaldas. Y bueno supongo que no será fácil. Que yo digo lo que me gustaría pero el mundo funciona de otra manera y quien sabe con lo que me encontraré y si me encontrarán capacitado para ayudar a los demás. Sobretodo teniendo en cuenta que últimamente sólo los he destruido.
Ahora he hablado con ricitos. Ha pasado bastante de mí desde que tuvieron una falsa alarma de contagio sexual y han decidido pasar a ser una pareja cerrada. Y como ahora no podía tener más sexo conmigo pues ya no le interesaba. Pero mira hoy me ha abierto privado. Soy burro? Debo confiar en él. Es una persona que me ha fallado una vez, tras otra y otra y otra. Y que sólo me ha acabado haciendo daño. Siempre tropezando con la misma piedra. Pero yo también he fallado a los que me quieren una vez, y otra y otra y no obstante espero no hacerlo más. Si parto de la base que las personas no cambian me estoy condenando a mi mismo. Así que hemos hablado y todo y que he sido muy reticente a contarle mis problemas porque siempre me promete el oro y el moro, que me ayudará, que haremos cosas y luego pasa, no sé, le conté que la gota que colmó el vaso y me hizo explotar la furia fue que me rechazaran y ni me creyeran en la asociación de víctimas de abusos. Él cree que su novio me puede ayudar. Él ha pasado por lo mismo. Dice que hace un año estaba como yo. Que le dará mi teléfono y que puedo quedar con su novio. Y además me ha dado la solución para que ya no tenga de comer nunca más. Bueno nunca más o el tiempo que quiera. Me ha dicho que me compre un suero a la farmacia que lleva todo lo que se necesita ( vitaminas o proteínas o hierro o que sé yo) y que no engorda. Aunque esto de que no engorda no me lo acabo de creer. No existen fórmulas mágicas. Me informaré bien y si es verdad pues ala a alimentarme con suero.
Pronto amanecerá. Ojalá no amaneciera sólo en el firmamento.
Siguen las noches locas
La semana pasada tuve cada noche! que ¡Madre mía! Me pasó de todo y más. Una no la he contado, pero consistió en que yo necesitaba poner un mensaje en un blog lo antes posible y cuando ya lo tenía escrito pero no publicado se me jodió el Internet. Y allí empezó la odisea. Media noche discutiéndome con los de Ono y con su vocecita robotizada para acabar aclarándome después de 5 horas que la avería tardaría en arreglarse al menos 48 horas. Eso sí, muy amables “Disculpe las molestias”. Y luego empecé una peregrinación por bcn en busca de cibers, de cd grabables, que duró hasta las once de la mañana en que abrieron el ciber. Pero entonces no les funcionaban los ordenadores, total un cacao.
La segunda noche de miedo la conté en el post anterior. Y la tercera fue la del sábado. Yo estaba agotadísimo por lo del traslado. Y como que no estaba por salir. Pero me dije “Va, tonto que tienes que estrenar el piso y aprovecha ahora que aun no has vuelto a engordar demasiado –en realidad al día siguiente vi que aun había adelgazado más- aunque estés agotado anímate, que al menos allí, bailando, rodeado de gente te olvidas de tus problemas porque está tan alta la música que no se puede pensar y los chicos guapos te desconcentran y no te pasarás la noche llorando”. Así que me vestí como la semana pasada –oye como que yo no entiendo por qué coño gusto pues si algo funciona para que tocarlo, a lo mejor les molaba mi ropa pijilla y fashion, pues por seguridad no cambiarla aunque esté sudorosa y maloliente que un poco de colonia hace milagros- y bueno entre que me retrasé porque no me aclaraba, no me funcionaba la cadena, no se me encendía la luz, no se me apagaba el ordenador y finalmente no había manera de encontrar taxi, pues debí llegar a Salvation que ya eran las cuatro. Que decir! Tampoco me quiero repetir! Algunos pensaréis que me vanaglorio y me egolatro contando mis grandes ligues pero la verdad es que aunque hace un año que aunque con menor cantidad pues algo ligo de vez en cuando aun no me acabo de creer que pueda resultar atractivo para nadie, y me resultaba tan increíble, y tan sorprendente que no puedo dejarlo de relatar aquí como algo curioso para mí. Porque durante muuuchos años, durante media vida el ligar no ha sido mi pan de cada día, sino todo lo contrario. Pues bueno, esto que cayeron unos cuantos –tampoco había tiempo material para que cayeran tantos como el otro día- pero unos 20 si que creo que de yo querer se habrían venido conmigo. Encontré al señor Jones –el amigo de Salva con el que salimos la semana pasada, que por cierto me hizo mucha ilusión encontrarle- y a otro viejo amigo/conocido y bueno algunos antiguos ligues. Y pude comprobar las tácticas que usa la gente. Una de muy habitual. Es que si son dos amigos se te presenta el guapo te da dos besos luego te presenta a su amigo el menos guapo –digámoslo así- y luego el guapo se escabulle y te encoloma el feo. Luego hay de desconcertantes, que te vienen te preguntan como te llamas, te dan dos besos y se van y te dicen “Ya nos veremos”. Y no porque creo que les hayas caído mal porque en tan poco tiempo no hay forma de caer de ninguna manera. Yo he de decir que a veces soy un poco descarado, había una parejita bailando, me metí en medio, le di un caderazo o golpe de culo al que no me gustaba apartándolo, y luego me arrime al otro. Jeje y medio funcionó. Sólo medio. Luego había uno árabe o indio, bueno de piel morena que me recordaba un poco al indio de “Heroes” que me miraba mucho. Y digo yo ¿es ser racista si te da apuro acostarte con uno que no sea blanco? Mira a mi los moros siempre me han encantado, al menos visualmente –los negros ya no tanto, demasiado oscuros- pero no sé, me daba un poco de apuro. Y bueno mucha caricia, mucho rozamiento, mucha mirada, mucho tocamientos a escondidas –que cuando te girabas ya no veías quien te lo había hecho-, mucho bailar pegados pero poca cosa más.
Y bueno salí de Salvation a las seis de la mañana pero la “noche” acababa de empezar. Como aun no sabía volver en metro a mi nueva casa, pues ala a esperar taxi. Pero los taxistas que no tienen un ojo de tontos y cuando pasan por el lado de la disco quitan la luz verde porque no quieren borrachos que les vomiten en el coche –yo que no bebí ni agua en todo el día, y la consumición se la regalé a un mulato al que yo le hacía tilín para no echarla a perder-. Así que estuve esperando más de una hora y nada no había manera. Así que decidí irme andando para la plaza Catalunya que quizás allí uno me cogería y cuando voy camino de allí me encuentro una chica que me dice “Ei yo a ti te conozco” Y yo me quedé un momento parado pero luego me acordé que fue una que la noche de San Joan cuando salí de marcha por Lloret cuando nos cerraron la disco y estábamos todos amontonados a la puerta de salida me dijo sin más, que yo ni la había visto “Me gusta el manga” y yo “Ah pues muy bien”. Y entonces este sábado cuando el sol ya asomaba entre los gigantes de acero de la ciudad yo le dije a esta chica “Ah eres la del manga, la de Lloret” Y me lo confirmó. Le dije si era de Lloret o Barcelona. Me aclaró que de barna que había ido a Lloret porque unos amigos suyos tenían un apartamento. Me dijo a donde iba. Y yo le dije que iba buscando taxis. Y me dijo “Anda va, vente conmigo a la plaza y nos sentamos y nos fumamos un porrete y me haces compañía mientras espero a mis amigos”. Y yo que normalmente soy tan esquivo, y me escabullo de todos los sitios, y de todo y que por eso no hago amigos, quizás escarmentado por esto, pues recordé algo que me dijo un día Pascual de “Déjate fluir” y me dije “Anda ya, para lo que tengo que hacer ahora que es ir a casa a dormir o coger los trastos y irme para Lloret, nada urgente, no seas tan retraído, déjate llevar una vez a la vida, olvídate de tus miedos, de que la gente te quiere o te puede hacer daño y anda ve allí y siéntate con ella que parece buena chica”. Todo sea dicho, si hubiera sido una chica espectacular me hubiera asustado y hubiera pensado que a ver que quería esta, pero esta entre que era muy dulce y campechana y que estaba obesa y para decirlo finamente no era nada agraciada, pues allí me fui con ella. La pobre estaba fatal. Colocadísima. Si no llega a ser por mi se queda sin llaves, sin monedero, sin móvil, sin mechero y casi sin pelo. Porque no le paraba de caer todo. Y oye se metía con todos los que pasaban. Había un árabe mayor con barba blanca sentado en el banco de delante y le empezó “Jodío Bin Laden, anda tíranos una bomba si tienes huevos anda vente pacá desgraciado” Pasaron unos moros jóvenes que nos miraron extrañados –y no había para menos- y ya les hizo con el dedo que se fueran a tomar por el culo y empezó “Moros de mierda, que miráis” y ellos le devolvieron el señal y se marcharon bien ofendidos. Y a todos los que pasaba les lanzaba piropos de esta clase que yo pensaba “Si salimos vivos de aquí será un milagro porque está llamando a gritos que nos metan de ostias”. Cuando ya se lió el porro, todo y que llevaba mechero se le dio por pedir fuego. Todos pasaban de ella y ella les soltaba alguno de sus piropos. Al final a uno le dijo “Tu, el del culo respingón que vas vestido que das pena, vente pacà, Que te vengas coño, que no te voy a comer. Tienes fuego” El otro pobre le da fuego y ella le suelta “ Y ahora echando leches que los tíos sois todos unos payasos, a ver si te vas a creer que te pido fuego para ligar contigo. Anda que no habría de estar desesperada yo. Anda a la mierda. Y cámbiate de ropa que das asco” Y mientras me iba hablando a mi mientras yo le iba recogiendo todo lo que le caía y me decía “El otro día en Lloret me caíste bien. Yo le dije a mi amigo que ligase contigo y él dijo que no le apetecía y yo le aclaré que de allí eras el único que valías la pena, que las otras eran unas mariconas malas. Y tu con estas gafitas y esta carita de niño bueno” “Jeje, engaño bien, tengo cara de niño bueno pero cuando quiero puedo ser muy hijo puta” pensé. “Me dijo que no fuera al Salvation que allí todas eran mariconas malas”. Sé ve que ella era una mariliendres de esas. Yo pensaba que era lesbiana pero no. Y me repitió no se cuantas veces que los porteros del Salvation eran unos cerdos y que uno le tocaba el culo –y cada vez para demostrármelo me lo tocaba a mí- y que ella le soltaba toda la caballería encima.
Pasaron dos jovenzuelos bebiendo cerveza, y ella “Vosotros pacà ahora mismo” y les cogió la cerveza y empezó a beber. Y se ve que estos dos pobres serían de buena fe –vaya como un tercero que yo me sé- y ya se quedaron allí de palica con nosotros. Ella venga a ofrecer porros y chocolate. Y uno, el más hablador y menos guapo decía “Que yo no me drogo” y ella “Que te lo fumes coño” y al final le dijo “Bueno lo hago por ti”. Y de la manera que hablaba la tía el más hablador digo que se empezaba a empalmar y ella “Pues a ver, sácala que seguro que entre las piernas tienes una miseria”. Y el tío “La quieres ver?” Y ella “Oye tu amigo es muy mono” y yo “Sí que lo es”. Total que ella quiso llamar por el móvil a sus amigos a los que esperaba para ir de after, y no encontraba el móvil, se le volví a coger del suelo, pero no le quedaba saldo, le dejé llamar con el mío y no se entendían porque ella iba a su bola. Y los demás chicos “Vendrán amigas tuyas. Así nos esperamos no?” y me hicieron a mi como un guiño de complicidad. Y la mariliendre aclaró que yo era maricón. Y yo aclaré que a mi me gustaba el mono y menos hablador. Me ofrecieron chocolate a mí, pero como que aquello parecía una trufa de chocolate del otro, yo estaba por preguntar “¿engorda?” Pero preferí callarme porque pensé que sería de mal gusto hablar de engordar delante de ella, que estaba obesa, tenía los dientes amarillos y mal puestos pero oye iba ajustada con unas mayas y con un escote que se le veía todo. Y bueno luego el hablador se vino conmigo y me dijo que yo también le caía bien, que parecía buen chico, y que él, que ellos también quisieran ser gays, que eso que se dice que todos los chicos no quieren ser maricones, pues ellos lo contrario, que con los chicos era más fácil, había más feeling, pero que oye no le acababan de atraer. Y que la semana pasada había ido a la mani del orgullo en Londres porque él ahora vivía en Londres que sólo estaba aquí de vacaciones, y que fue con su hermano, que era gay. Y total la cosa ya había llegado a un punto que la mariliendres y el más lanzado dijeron “Oye porque no hacemos una orgía, nos liamos todos con todos” Aquello era un show. Después llego un amigo de la mariliendres, gay por supuesto, muy guapo, delgadito, rubito, ojos azules, y nos acabaron convenciendo a todos para que fuéramos a un after. Yo que ya no quería salir a Salvation de lo agotado que estaba. El chico gay quería ir a Souvenir, uno que hay en Viladecans, pero no teníamos coche y al final decidimos ir a uno que la chica dijo que estaba al lado. Joder al lado, colocada perdida iba, nos pateamos andando Barcelona casi de punta a punta, desorientándonos en cada calle y yo medio perdido en las conversaciones que giraban entorno a mil y una drogas que tomaban y que yo no había oído en mi vida. Yo entiendo de pastillas pero de otras. Bueno yo iba de criado recogiendo constantemente todo lo que le caía a la señora: el móvil, las llaves, que ya me dirás, si no llega a encontrar a un pobre cándido como yo como se lo hace esta pobre, sin llaves, ni móvil, ni monedero, ni dni, y colocada perdida.
Los dos heteros –yo nunca había salido con heteros y gays juntos, bueno sí, la semana pasada con la amiga de Salva pero las chicas siempre son más dulces, más tiernas y más comprensivas- todo el rato preguntaban pero habrá chicas aquí donde vamos. Y la mariliendre “Vosotros tranquilos que de aquí no os vais sin comeros unos cuantos chochos” Y el gay que me les dijo pobrecitos, que entraran al cuarto oscuro que allí, seguro que catarían. “Sí, pensaba yo, lo que van a catar va a ser una butifarra de payés y no dos tetas” Total que yo encantadísimo, siempre he tenido predilección por la gente un poco alocada y con esta trouppe la diversión estaba garantizada aunque yo ya no podía con mi alma. Bueno cuando al fin llegamos, que el fuego del cielo ya estaba más pa arriba que la picha de los dos inocentones heteros que se pensaban que se iban a poner las botas.
Madre del amor hermoso, yo nada había visto nada parecido a esta mariliendre. Esta bien visto que puede mucho más el descaro y la desfachatez que la belleza y los músculos. Aun no habíamos entrado ya se estaba morreando con dos. Como al pito pito gorgorito “ Un beso pa ti, y un beso pal otro y ahora os meto a los dos contra mi pechuga” Y también se enrolló con los dos heteros que venían con nosotros. Bueno y magreó a tooooodo el after, a heteros y maricas, venga a toquetearles, el culo, los pezones, a darles besos en la boca. Si hasta un chico que a mi me mola mucho que esta casi cada semana en Salvation y que hemos hablado alguna vez por gaydar pero que en vivo y directo no he osado nunca decirle nada veía como esta loca me lo hacía ir de un lado para otro. Que pensé “Tente la boca calladita que si le dices que este chico te gusta, le obliga a que me viole” No lo entiendo, hablaba con todo el mundo, se toqueteaba con los más guapos, tenía como una extraña atracción que atraía hacia ella todo lo que quería. Y bueno su amigo gay, que era muy guapito, rubito y con ojos azules pues todo el rato probaba de ligar conmigo, no sé si porque le había pagado la entrada, bueno a él y la mitad porque estaban todos sin Money, o porque ya quería que todo quedara en familia, y que mientras la mariliendres se estaba morreando con nuestros dos heteros, pues nosotros los dos gays deberíamos hacer lo mismo. Pero ya sabéis que yo soy muy especialito, y que sólo puedo hacer sexo con desconocidos, porque una vez lo he hecho huyo y ya no me vuelven a ver el pelo –y sí tal vez soy un poco ingenuo y ya no los vuelva a ver más y simplemente fuimos cuatro borrachos y un loco que como íbamos contentos pues ala nos juntamos por un rato y después ya “Si te he visto no me acuerdo”, pero no sé la mariliendres aunque con los demás fuera tan basta conmigo era muy dulce, y yo le conté que estaba solo en Barcelona y dijo que ya no lo estaría más, y nos dimos los teléfonos y ya me quería invitar a dormir a su casa- y me sabía mal por el pobre porque era muy guapo –y por mi también coño, que no soy de piedra, pero las normas son las normas y yo me conozco y si quiero conservar su amistad nada de sexo con conocidos o futuros amigos-. Y bueno tonteamos un poco. Acompañé de visita a los dos heteros al cuarto oscuro que para ellos era como ir de expedición. Como me cayeron bien, y yo iba arriba y abajo y ví unas chicas que me sonreían, los llevé para allí y les dije que allí tenían posibilidades. Porque la mariliendres les dio algún achuchón pero como estaba hecha toda una publy relacion y hablaba y se magreaba con todos, pronto los dejo de lado. Pero me parece que los pobres no tuvieron mucho éxito con aquellas chicas. Como me asfixiaba un poco en aquel antro salí con los dos heteros que fueron a sacar dinero –para ir al after no tenían pero luego para ir a buscar un hotel porque sus papis no los vieran llegar a casa en mal estado sí-. Yo les estuve apunto de invitar a dormir a mi casa que como no había ninguno de mis compañeros estaban las tres camas de matrimonio libres aunque esta información de que lo estaban las tres tal vez me la hubiera guardado para mí y todos en el mismo colchón que iban muy calientes y entre tonteo y tonteo algo caería. Pero bueno, hablo por hablar porque en realidad no quería sexo. Ellos se fueron ya para el hotel. Pasé de decirles nada. Y yo volví a entrar para dentro para despedirme de los demás. Su amigo gay probo de nuevo de tontear conmigo, pero es que a mi me es imposible centrarme en una sola persona si esta lleno de tíos guapos, y estaba más para mirar a los demás que a él. Así que al final cuando vio que no había nada que hacer se lió con un tío. Y yo como soy muy malo para que no se pensara que era un infeliz que no me comía una rosca me acerqué al tío más bueno que había cerca de él –musculoso, guapo, ojos azules, machote y a la vez tierno- y en menos de dos minutos lo tuve comiéndome la boca. Cuando me aseguré que el otro ya lo había visto empotré a mi amante contra la pared para dejarle con un buen sabor de beso de despedida y aunque luego me gimió ya te vas, le acaricié la mejilla y le puse una de mis sonrisas de niño bueno. Dije adiós a los demás, quedando que ya nos llamaríamos, y me fui para casa, encontrando al fin un taxi. Contento de no haberme cerrado como una ostra, decir “No gracias” a cualquier proposición, a cualquier novedad y dejarme fluir.
Llegué a mi piso, como estaba despejado, llame a mis padres para decirles que hacía la maleta y que cogía el coche de la doce y que a la una me tenían a Lloret y aproveché para contarle a mi madre mis progresos, que me había atrevido a vivir, todo ilusionado, diciendo que había hecho nuevos amigos. Pero mi madre…ejem…digamos que no lo hizo la menor gracia. Y que tuvo el gran disgusto.
Cogí el bus y estaba tan cansado que me quedé dormido y al cabo de un tiempo indeterminado me despierta un móvil. Yo antes de cogerlo miro donde estoy. Veo que estoy a un lugar solitario, apartado, sin gente, al lado de un cementerio, que el coche –el bus- está vacío, no hay nadie, ni el conductor, y que las puertas están cerradas y que yo no puedo salir de allí. Bueno cojo el móvil es mi madre, le digo más o menos esto, con tono medio dormido y medio asustado y ella después de lo que había contado antes, ya pensaba quien sabe qué. O que me habían secuestrado. Y me querían enterrar vivo. O que sé yo. Y para más cojones se me acaba la batería del móvil. Si es que la ley de Murphy me acompaña. Total que después de media hora de picar al cristal me oye uno, y al cabo de una hora me abren y me dicen que estoy a Tossa. Y ala a coger bus de nuevo y para Lloret.
Y luego bronca familiar, mi madre estaba disgustadísima pero no por lo del coche, sino para como dijo ella “juntarme con aquella gentuza”. Me dijo varias veces y con mucha énfasis “Me avergüenzo de ti”, claro que yo le contesté “y yo de ti, no te jode”. Y luego ya continuó con su forma exagerada y dramática que digo yo que habré heredado “Antes de verte con estos pendones, preferiría morirme, MORIRME, me oyes bien” Yo me ha callado pero le habría dicho “Pues mira hijita ya sabes donde está el cementerio y sino ya te enseño yo el de Tossa” que por cualquier cosa ya se me quiere morir.
Y luego mi padre antes de irse a la cama cuando yo justo me acababa de levantar me señaló decepcionado una foto que tenemos en el comedor de cuando yo tenía dos años y me dijo “Quien nos había de decir que este niño se convertiría en este monstruo”. Aunque yo haga coña con estas cosas, en el fondo duelen de verdad.
Y bueno este post lo acabo aquí porque últimamente me enrollo demasiado pero aquí no acabó la cosa. Porque esta madrugada…La que se ha armado. Después de esta noche nuestra familia ya ha quedado completamente rota. Pero no os doy más la vara, os lo cuento en el próximo post que prometo ser breve, conciso y contundente.
La segunda noche de miedo la conté en el post anterior. Y la tercera fue la del sábado. Yo estaba agotadísimo por lo del traslado. Y como que no estaba por salir. Pero me dije “Va, tonto que tienes que estrenar el piso y aprovecha ahora que aun no has vuelto a engordar demasiado –en realidad al día siguiente vi que aun había adelgazado más- aunque estés agotado anímate, que al menos allí, bailando, rodeado de gente te olvidas de tus problemas porque está tan alta la música que no se puede pensar y los chicos guapos te desconcentran y no te pasarás la noche llorando”. Así que me vestí como la semana pasada –oye como que yo no entiendo por qué coño gusto pues si algo funciona para que tocarlo, a lo mejor les molaba mi ropa pijilla y fashion, pues por seguridad no cambiarla aunque esté sudorosa y maloliente que un poco de colonia hace milagros- y bueno entre que me retrasé porque no me aclaraba, no me funcionaba la cadena, no se me encendía la luz, no se me apagaba el ordenador y finalmente no había manera de encontrar taxi, pues debí llegar a Salvation que ya eran las cuatro. Que decir! Tampoco me quiero repetir! Algunos pensaréis que me vanaglorio y me egolatro contando mis grandes ligues pero la verdad es que aunque hace un año que aunque con menor cantidad pues algo ligo de vez en cuando aun no me acabo de creer que pueda resultar atractivo para nadie, y me resultaba tan increíble, y tan sorprendente que no puedo dejarlo de relatar aquí como algo curioso para mí. Porque durante muuuchos años, durante media vida el ligar no ha sido mi pan de cada día, sino todo lo contrario. Pues bueno, esto que cayeron unos cuantos –tampoco había tiempo material para que cayeran tantos como el otro día- pero unos 20 si que creo que de yo querer se habrían venido conmigo. Encontré al señor Jones –el amigo de Salva con el que salimos la semana pasada, que por cierto me hizo mucha ilusión encontrarle- y a otro viejo amigo/conocido y bueno algunos antiguos ligues. Y pude comprobar las tácticas que usa la gente. Una de muy habitual. Es que si son dos amigos se te presenta el guapo te da dos besos luego te presenta a su amigo el menos guapo –digámoslo así- y luego el guapo se escabulle y te encoloma el feo. Luego hay de desconcertantes, que te vienen te preguntan como te llamas, te dan dos besos y se van y te dicen “Ya nos veremos”. Y no porque creo que les hayas caído mal porque en tan poco tiempo no hay forma de caer de ninguna manera. Yo he de decir que a veces soy un poco descarado, había una parejita bailando, me metí en medio, le di un caderazo o golpe de culo al que no me gustaba apartándolo, y luego me arrime al otro. Jeje y medio funcionó. Sólo medio. Luego había uno árabe o indio, bueno de piel morena que me recordaba un poco al indio de “Heroes” que me miraba mucho. Y digo yo ¿es ser racista si te da apuro acostarte con uno que no sea blanco? Mira a mi los moros siempre me han encantado, al menos visualmente –los negros ya no tanto, demasiado oscuros- pero no sé, me daba un poco de apuro. Y bueno mucha caricia, mucho rozamiento, mucha mirada, mucho tocamientos a escondidas –que cuando te girabas ya no veías quien te lo había hecho-, mucho bailar pegados pero poca cosa más.
Y bueno salí de Salvation a las seis de la mañana pero la “noche” acababa de empezar. Como aun no sabía volver en metro a mi nueva casa, pues ala a esperar taxi. Pero los taxistas que no tienen un ojo de tontos y cuando pasan por el lado de la disco quitan la luz verde porque no quieren borrachos que les vomiten en el coche –yo que no bebí ni agua en todo el día, y la consumición se la regalé a un mulato al que yo le hacía tilín para no echarla a perder-. Así que estuve esperando más de una hora y nada no había manera. Así que decidí irme andando para la plaza Catalunya que quizás allí uno me cogería y cuando voy camino de allí me encuentro una chica que me dice “Ei yo a ti te conozco” Y yo me quedé un momento parado pero luego me acordé que fue una que la noche de San Joan cuando salí de marcha por Lloret cuando nos cerraron la disco y estábamos todos amontonados a la puerta de salida me dijo sin más, que yo ni la había visto “Me gusta el manga” y yo “Ah pues muy bien”. Y entonces este sábado cuando el sol ya asomaba entre los gigantes de acero de la ciudad yo le dije a esta chica “Ah eres la del manga, la de Lloret” Y me lo confirmó. Le dije si era de Lloret o Barcelona. Me aclaró que de barna que había ido a Lloret porque unos amigos suyos tenían un apartamento. Me dijo a donde iba. Y yo le dije que iba buscando taxis. Y me dijo “Anda va, vente conmigo a la plaza y nos sentamos y nos fumamos un porrete y me haces compañía mientras espero a mis amigos”. Y yo que normalmente soy tan esquivo, y me escabullo de todos los sitios, y de todo y que por eso no hago amigos, quizás escarmentado por esto, pues recordé algo que me dijo un día Pascual de “Déjate fluir” y me dije “Anda ya, para lo que tengo que hacer ahora que es ir a casa a dormir o coger los trastos y irme para Lloret, nada urgente, no seas tan retraído, déjate llevar una vez a la vida, olvídate de tus miedos, de que la gente te quiere o te puede hacer daño y anda ve allí y siéntate con ella que parece buena chica”. Todo sea dicho, si hubiera sido una chica espectacular me hubiera asustado y hubiera pensado que a ver que quería esta, pero esta entre que era muy dulce y campechana y que estaba obesa y para decirlo finamente no era nada agraciada, pues allí me fui con ella. La pobre estaba fatal. Colocadísima. Si no llega a ser por mi se queda sin llaves, sin monedero, sin móvil, sin mechero y casi sin pelo. Porque no le paraba de caer todo. Y oye se metía con todos los que pasaban. Había un árabe mayor con barba blanca sentado en el banco de delante y le empezó “Jodío Bin Laden, anda tíranos una bomba si tienes huevos anda vente pacá desgraciado” Pasaron unos moros jóvenes que nos miraron extrañados –y no había para menos- y ya les hizo con el dedo que se fueran a tomar por el culo y empezó “Moros de mierda, que miráis” y ellos le devolvieron el señal y se marcharon bien ofendidos. Y a todos los que pasaba les lanzaba piropos de esta clase que yo pensaba “Si salimos vivos de aquí será un milagro porque está llamando a gritos que nos metan de ostias”. Cuando ya se lió el porro, todo y que llevaba mechero se le dio por pedir fuego. Todos pasaban de ella y ella les soltaba alguno de sus piropos. Al final a uno le dijo “Tu, el del culo respingón que vas vestido que das pena, vente pacà, Que te vengas coño, que no te voy a comer. Tienes fuego” El otro pobre le da fuego y ella le suelta “ Y ahora echando leches que los tíos sois todos unos payasos, a ver si te vas a creer que te pido fuego para ligar contigo. Anda que no habría de estar desesperada yo. Anda a la mierda. Y cámbiate de ropa que das asco” Y mientras me iba hablando a mi mientras yo le iba recogiendo todo lo que le caía y me decía “El otro día en Lloret me caíste bien. Yo le dije a mi amigo que ligase contigo y él dijo que no le apetecía y yo le aclaré que de allí eras el único que valías la pena, que las otras eran unas mariconas malas. Y tu con estas gafitas y esta carita de niño bueno” “Jeje, engaño bien, tengo cara de niño bueno pero cuando quiero puedo ser muy hijo puta” pensé. “Me dijo que no fuera al Salvation que allí todas eran mariconas malas”. Sé ve que ella era una mariliendres de esas. Yo pensaba que era lesbiana pero no. Y me repitió no se cuantas veces que los porteros del Salvation eran unos cerdos y que uno le tocaba el culo –y cada vez para demostrármelo me lo tocaba a mí- y que ella le soltaba toda la caballería encima.
Pasaron dos jovenzuelos bebiendo cerveza, y ella “Vosotros pacà ahora mismo” y les cogió la cerveza y empezó a beber. Y se ve que estos dos pobres serían de buena fe –vaya como un tercero que yo me sé- y ya se quedaron allí de palica con nosotros. Ella venga a ofrecer porros y chocolate. Y uno, el más hablador y menos guapo decía “Que yo no me drogo” y ella “Que te lo fumes coño” y al final le dijo “Bueno lo hago por ti”. Y de la manera que hablaba la tía el más hablador digo que se empezaba a empalmar y ella “Pues a ver, sácala que seguro que entre las piernas tienes una miseria”. Y el tío “La quieres ver?” Y ella “Oye tu amigo es muy mono” y yo “Sí que lo es”. Total que ella quiso llamar por el móvil a sus amigos a los que esperaba para ir de after, y no encontraba el móvil, se le volví a coger del suelo, pero no le quedaba saldo, le dejé llamar con el mío y no se entendían porque ella iba a su bola. Y los demás chicos “Vendrán amigas tuyas. Así nos esperamos no?” y me hicieron a mi como un guiño de complicidad. Y la mariliendre aclaró que yo era maricón. Y yo aclaré que a mi me gustaba el mono y menos hablador. Me ofrecieron chocolate a mí, pero como que aquello parecía una trufa de chocolate del otro, yo estaba por preguntar “¿engorda?” Pero preferí callarme porque pensé que sería de mal gusto hablar de engordar delante de ella, que estaba obesa, tenía los dientes amarillos y mal puestos pero oye iba ajustada con unas mayas y con un escote que se le veía todo. Y bueno luego el hablador se vino conmigo y me dijo que yo también le caía bien, que parecía buen chico, y que él, que ellos también quisieran ser gays, que eso que se dice que todos los chicos no quieren ser maricones, pues ellos lo contrario, que con los chicos era más fácil, había más feeling, pero que oye no le acababan de atraer. Y que la semana pasada había ido a la mani del orgullo en Londres porque él ahora vivía en Londres que sólo estaba aquí de vacaciones, y que fue con su hermano, que era gay. Y total la cosa ya había llegado a un punto que la mariliendres y el más lanzado dijeron “Oye porque no hacemos una orgía, nos liamos todos con todos” Aquello era un show. Después llego un amigo de la mariliendres, gay por supuesto, muy guapo, delgadito, rubito, ojos azules, y nos acabaron convenciendo a todos para que fuéramos a un after. Yo que ya no quería salir a Salvation de lo agotado que estaba. El chico gay quería ir a Souvenir, uno que hay en Viladecans, pero no teníamos coche y al final decidimos ir a uno que la chica dijo que estaba al lado. Joder al lado, colocada perdida iba, nos pateamos andando Barcelona casi de punta a punta, desorientándonos en cada calle y yo medio perdido en las conversaciones que giraban entorno a mil y una drogas que tomaban y que yo no había oído en mi vida. Yo entiendo de pastillas pero de otras. Bueno yo iba de criado recogiendo constantemente todo lo que le caía a la señora: el móvil, las llaves, que ya me dirás, si no llega a encontrar a un pobre cándido como yo como se lo hace esta pobre, sin llaves, ni móvil, ni monedero, ni dni, y colocada perdida.
Los dos heteros –yo nunca había salido con heteros y gays juntos, bueno sí, la semana pasada con la amiga de Salva pero las chicas siempre son más dulces, más tiernas y más comprensivas- todo el rato preguntaban pero habrá chicas aquí donde vamos. Y la mariliendre “Vosotros tranquilos que de aquí no os vais sin comeros unos cuantos chochos” Y el gay que me les dijo pobrecitos, que entraran al cuarto oscuro que allí, seguro que catarían. “Sí, pensaba yo, lo que van a catar va a ser una butifarra de payés y no dos tetas” Total que yo encantadísimo, siempre he tenido predilección por la gente un poco alocada y con esta trouppe la diversión estaba garantizada aunque yo ya no podía con mi alma. Bueno cuando al fin llegamos, que el fuego del cielo ya estaba más pa arriba que la picha de los dos inocentones heteros que se pensaban que se iban a poner las botas.
Madre del amor hermoso, yo nada había visto nada parecido a esta mariliendre. Esta bien visto que puede mucho más el descaro y la desfachatez que la belleza y los músculos. Aun no habíamos entrado ya se estaba morreando con dos. Como al pito pito gorgorito “ Un beso pa ti, y un beso pal otro y ahora os meto a los dos contra mi pechuga” Y también se enrolló con los dos heteros que venían con nosotros. Bueno y magreó a tooooodo el after, a heteros y maricas, venga a toquetearles, el culo, los pezones, a darles besos en la boca. Si hasta un chico que a mi me mola mucho que esta casi cada semana en Salvation y que hemos hablado alguna vez por gaydar pero que en vivo y directo no he osado nunca decirle nada veía como esta loca me lo hacía ir de un lado para otro. Que pensé “Tente la boca calladita que si le dices que este chico te gusta, le obliga a que me viole” No lo entiendo, hablaba con todo el mundo, se toqueteaba con los más guapos, tenía como una extraña atracción que atraía hacia ella todo lo que quería. Y bueno su amigo gay, que era muy guapito, rubito y con ojos azules pues todo el rato probaba de ligar conmigo, no sé si porque le había pagado la entrada, bueno a él y la mitad porque estaban todos sin Money, o porque ya quería que todo quedara en familia, y que mientras la mariliendres se estaba morreando con nuestros dos heteros, pues nosotros los dos gays deberíamos hacer lo mismo. Pero ya sabéis que yo soy muy especialito, y que sólo puedo hacer sexo con desconocidos, porque una vez lo he hecho huyo y ya no me vuelven a ver el pelo –y sí tal vez soy un poco ingenuo y ya no los vuelva a ver más y simplemente fuimos cuatro borrachos y un loco que como íbamos contentos pues ala nos juntamos por un rato y después ya “Si te he visto no me acuerdo”, pero no sé la mariliendres aunque con los demás fuera tan basta conmigo era muy dulce, y yo le conté que estaba solo en Barcelona y dijo que ya no lo estaría más, y nos dimos los teléfonos y ya me quería invitar a dormir a su casa- y me sabía mal por el pobre porque era muy guapo –y por mi también coño, que no soy de piedra, pero las normas son las normas y yo me conozco y si quiero conservar su amistad nada de sexo con conocidos o futuros amigos-. Y bueno tonteamos un poco. Acompañé de visita a los dos heteros al cuarto oscuro que para ellos era como ir de expedición. Como me cayeron bien, y yo iba arriba y abajo y ví unas chicas que me sonreían, los llevé para allí y les dije que allí tenían posibilidades. Porque la mariliendres les dio algún achuchón pero como estaba hecha toda una publy relacion y hablaba y se magreaba con todos, pronto los dejo de lado. Pero me parece que los pobres no tuvieron mucho éxito con aquellas chicas. Como me asfixiaba un poco en aquel antro salí con los dos heteros que fueron a sacar dinero –para ir al after no tenían pero luego para ir a buscar un hotel porque sus papis no los vieran llegar a casa en mal estado sí-. Yo les estuve apunto de invitar a dormir a mi casa que como no había ninguno de mis compañeros estaban las tres camas de matrimonio libres aunque esta información de que lo estaban las tres tal vez me la hubiera guardado para mí y todos en el mismo colchón que iban muy calientes y entre tonteo y tonteo algo caería. Pero bueno, hablo por hablar porque en realidad no quería sexo. Ellos se fueron ya para el hotel. Pasé de decirles nada. Y yo volví a entrar para dentro para despedirme de los demás. Su amigo gay probo de nuevo de tontear conmigo, pero es que a mi me es imposible centrarme en una sola persona si esta lleno de tíos guapos, y estaba más para mirar a los demás que a él. Así que al final cuando vio que no había nada que hacer se lió con un tío. Y yo como soy muy malo para que no se pensara que era un infeliz que no me comía una rosca me acerqué al tío más bueno que había cerca de él –musculoso, guapo, ojos azules, machote y a la vez tierno- y en menos de dos minutos lo tuve comiéndome la boca. Cuando me aseguré que el otro ya lo había visto empotré a mi amante contra la pared para dejarle con un buen sabor de beso de despedida y aunque luego me gimió ya te vas, le acaricié la mejilla y le puse una de mis sonrisas de niño bueno. Dije adiós a los demás, quedando que ya nos llamaríamos, y me fui para casa, encontrando al fin un taxi. Contento de no haberme cerrado como una ostra, decir “No gracias” a cualquier proposición, a cualquier novedad y dejarme fluir.
Llegué a mi piso, como estaba despejado, llame a mis padres para decirles que hacía la maleta y que cogía el coche de la doce y que a la una me tenían a Lloret y aproveché para contarle a mi madre mis progresos, que me había atrevido a vivir, todo ilusionado, diciendo que había hecho nuevos amigos. Pero mi madre…ejem…digamos que no lo hizo la menor gracia. Y que tuvo el gran disgusto.
Cogí el bus y estaba tan cansado que me quedé dormido y al cabo de un tiempo indeterminado me despierta un móvil. Yo antes de cogerlo miro donde estoy. Veo que estoy a un lugar solitario, apartado, sin gente, al lado de un cementerio, que el coche –el bus- está vacío, no hay nadie, ni el conductor, y que las puertas están cerradas y que yo no puedo salir de allí. Bueno cojo el móvil es mi madre, le digo más o menos esto, con tono medio dormido y medio asustado y ella después de lo que había contado antes, ya pensaba quien sabe qué. O que me habían secuestrado. Y me querían enterrar vivo. O que sé yo. Y para más cojones se me acaba la batería del móvil. Si es que la ley de Murphy me acompaña. Total que después de media hora de picar al cristal me oye uno, y al cabo de una hora me abren y me dicen que estoy a Tossa. Y ala a coger bus de nuevo y para Lloret.
Y luego bronca familiar, mi madre estaba disgustadísima pero no por lo del coche, sino para como dijo ella “juntarme con aquella gentuza”. Me dijo varias veces y con mucha énfasis “Me avergüenzo de ti”, claro que yo le contesté “y yo de ti, no te jode”. Y luego ya continuó con su forma exagerada y dramática que digo yo que habré heredado “Antes de verte con estos pendones, preferiría morirme, MORIRME, me oyes bien” Yo me ha callado pero le habría dicho “Pues mira hijita ya sabes donde está el cementerio y sino ya te enseño yo el de Tossa” que por cualquier cosa ya se me quiere morir.
Y luego mi padre antes de irse a la cama cuando yo justo me acababa de levantar me señaló decepcionado una foto que tenemos en el comedor de cuando yo tenía dos años y me dijo “Quien nos había de decir que este niño se convertiría en este monstruo”. Aunque yo haga coña con estas cosas, en el fondo duelen de verdad.
Y bueno este post lo acabo aquí porque últimamente me enrollo demasiado pero aquí no acabó la cosa. Porque esta madrugada…La que se ha armado. Después de esta noche nuestra familia ya ha quedado completamente rota. Pero no os doy más la vara, os lo cuento en el próximo post que prometo ser breve, conciso y contundente.
Caldo no quieres, tres tazas ( o "traslada como puedas")
Como es la vida! Eternamente ciego! No juzgarás – nunca deberías hacerlo y sin embargo siempre lo haces-. En tu piso anterior en Girona no te acercaste a tu compañera de piso porque creías que no teníais nada en común: ella toda alegría, marcha, salir de noche. Tu un muermo triste y melancólico. Por esto no hiciste ningún paso hacia ella. La que juzgaste tan distinta a ti. Poco tiempo después acabó suicidándose en la habitación de nuestro piso porque su vida era una mierda y no podía más con ella.
Antes de venir a Barcelona al piso que acabo de dejar me leí “La fuerza del destino” una novela donde dos gays jovencitos recién llegados a Madrid para estudiar una carrera sin conocerse de nada acaban compartiendo piso, convirtiéndose en amigos, en cómplices en confidentes y descubriendo juntos chueca, discos, saunas y animándose el uno al otro para que se lanzarán con tal o cual chico. Y claro yo ya me monté la película. Y la realidad fue otra, para empezar eran una pareja de gays, mayores y feos. Aparte de que ya no me apetecía demasiado relacionarme con ellos y cuando poco a poco me fueron robando comida, jabón, vaciándome el licor del polo, él y sus amigotes y hasta usándome el cepillo de dientes y la esponja –ecsss- desde el primer día me aislé en mi habitación suponiendo que si eran una pareja querrían intimidad, estar tranquilos y hacer la suya, y que si alquilaban la habitación era por necesidades económicas pero que cuando menos trato tuvieran con el inquilino mejor.
Yo ya tenía mi venganza preparada. Primero había pensado en tirarles antipsicóticos o somníferos a la leche –oye, no a su leche, a la MÍA, si no tocaban lo que no deberían tocar no les pasaría nada, yo sólo marcaba territorio- pero luego pensé que como no les pensaba poner ni uno ni dos sino unos cuantos a ver si calculaba mal la dosis y ya sólo me faltaba cargar con tres muertes a mi consciencia como mínimo. La de la parejita y la de la mamaíta de uno de ellos que venía de visita. Jeje. Así que al final opté por algo más suave: les tiraría una buena dosis de laxantes a la leche. Ya verían. Se iban a cagar!
Pero el destino hizo que mis últimos días en aquel piso oyera primero a uno después al otro manteniendo conversaciones telefónicas que enternecieron mi corazoncito. Primero a uno diciendo “Es que apenas sale de su habitación, no habla, no nos dice nada, es m
Antes de venir a Barcelona al piso que acabo de dejar me leí “La fuerza del destino” una novela donde dos gays jovencitos recién llegados a Madrid para estudiar una carrera sin conocerse de nada acaban compartiendo piso, convirtiéndose en amigos, en cómplices en confidentes y descubriendo juntos chueca, discos, saunas y animándose el uno al otro para que se lanzarán con tal o cual chico. Y claro yo ya me monté la película. Y la realidad fue otra, para empezar eran una pareja de gays, mayores y feos. Aparte de que ya no me apetecía demasiado relacionarme con ellos y cuando poco a poco me fueron robando comida, jabón, vaciándome el licor del polo, él y sus amigotes y hasta usándome el cepillo de dientes y la esponja –ecsss- desde el primer día me aislé en mi habitación suponiendo que si eran una pareja querrían intimidad, estar tranquilos y hacer la suya, y que si alquilaban la habitación era por necesidades económicas pero que cuando menos trato tuvieran con el inquilino mejor.
Yo ya tenía mi venganza preparada. Primero había pensado en tirarles antipsicóticos o somníferos a la leche –oye, no a su leche, a la MÍA, si no tocaban lo que no deberían tocar no les pasaría nada, yo sólo marcaba territorio- pero luego pensé que como no les pensaba poner ni uno ni dos sino unos cuantos a ver si calculaba mal la dosis y ya sólo me faltaba cargar con tres muertes a mi consciencia como mínimo. La de la parejita y la de la mamaíta de uno de ellos que venía de visita. Jeje. Así que al final opté por algo más suave: les tiraría una buena dosis de laxantes a la leche. Ya verían. Se iban a cagar!
Pero el destino hizo que mis últimos días en aquel piso oyera primero a uno después al otro manteniendo conversaciones telefónicas que enternecieron mi corazoncito. Primero a uno diciendo “Es que apenas sale de su habitación, no habla, no nos dice nada, es m