Réquiem por un sueño
Los sueños son la ilusión que dan sentido a la vida de los hombres. Son su mayor tesoro y su mayor veneno. Y así vivimos saboreando la dulce droga que un día nos destruirá.
Hace poco más de un mes un sueño coronaba mi felicidad. Venir a vivir a Barcelona. Empezar una nueva vida en esta ciudad. Aquí estaban mis amigos; aquí estaba todo aquello que como gay podía desear: lugares de ambiente, proposiciones indecentes de la marabunta mariquita catalana inmigrada toda ella a la gran urbe, pisos gayfriendly para compartir. Barcelona era un sueño llamado plenitud. Se acabaron –me decía- las semanas de soledad sin quedar con nadie porque donde vivía no tenía con quien salir. Se acabó el no poderme abrir con mis compañeros de piso por el miedo al rechazo, porque los de mi nuevo piso gay también entenderían y me entenderían y así ellos se convertirían en mi nueva familia –ya que con mis padres que he estado muy ligado tengo que tomar distancia porque nuestros absorbentes roles de padre, madre e hijo respectivamente son tan intensos que no dan espacio, para que nos podamos relacionar más allá de sus consejos paternales y mi dependencia filial-.
Cada día quedaría con mis amigos, comería con mis compañeros de piso, me daría un baño de luna con algún buenorro del gaydar y me dormiría con una sonrisa en la boca soñando en despertar para vivir mi vida de ensueño.
Mi único miedo, mi gran miedo era no poderlo aguantar. Hace 6 años vine a estudiar a Barcelona, como ahora, y no lo aguanté. El motivo: ansiedad. Barcelona, entonces, como ahora, era un sueño. Y cuando has tenido una vida vacía, los sueños asustan. Y se mitifican, y se van hinchando y hinchando hasta que te explotan en las manos. Y huyes asustado como si de la peste se tratara.
Ayer fui al Salvation. Solo, porque no tenía con quien ir. No quería ligar. No, hasta que no hablara con un chico que cada semana no para de mirarme. Quería decirle para ser amigos. Me acerqué a él. Pero la ley de Murphy es infalible: cuando no quieres, ocurre. Un joven polonés, rubio, de ojos azules, y belleza nórdica vi como bailaba mirándome. Así que me acerqué y... Después de horas de bailar y tontear sin parar, cuando cerraron la disco nos fuimos a mi casa. Era tierno. Cariñoso. Nos besamos. No quiso que entrara a dentro suyo. Simplemente tras desnudarnos poquito a poco nos masturbamos mutuamente. De nuevo no disfrute, ni me corrí. Para qué salir de marcha y estar todo el día deseando tíos cuando a la hora de la verdad no siento nada? Al menos hemos dormido juntos. Abrazados.
Mañana empiezo un nuevo curso. Tengo miedo. Miedo de no aguantar las clases llenas de gente de Barcelona. Pero si algo he aprendido este mes que llevo en Barcelona, este largo mes de soledad en que me he dado cuenta que ni los amigos están siempre allí y dispuestos a quedar, ni los compañeros de piso son como te gustarían, y que tus fantasías de hacer el amor entre las olas y la oscuridad de las estrellas no son lo que quiere la gente; Y que aún cuando consigues follar con alguien que te gusta y hacerlo como te gusta no sientes apenas placer; Hoy, pues, desengañado, algo triste y un poco más fuerte has aprendido a construir una nueva arma con los despojos de tu sueño. Una arma que controle la imaginación, que sepa no esperar nada de las cosas, y no agrandar lo desconocido. Aún no se mucho como funciona. Pero sé lo suficiente como para afrontarme al nuevo curso con un mínimo de tranquilidad.
Barcelona no es lo que pensaba. No es la Barcelona que tenía en mi cabeza. Pero mi Barcelona de ensueño, con el dolor que esto conlleva, a de dar paso a la Barcelona real, ni tan espantosa ni tan maravillosa como la soñada. Pero seguro que con muchos más matices, muchas más posibilidades y mucho más rica.
A veces hemos de matar un sueño para poder seguir adelante: Mirarle a los ojos. No poder evitar emocionarse y disgustarse por última vez. Dejar que una lágrima se pierda como una estrella fugaz. Y asustando el llanto y aguantando la respiración decir con voz rota pero firme: Descansa en paz.
Así que mañana empezaré mi nueva vida a Barcelona, a la Barcelona de verdad, a mi nueva universidad de la vida. Deseadme suerte. La voy a necesitar.
Hace poco más de un mes un sueño coronaba mi felicidad. Venir a vivir a Barcelona. Empezar una nueva vida en esta ciudad. Aquí estaban mis amigos; aquí estaba todo aquello que como gay podía desear: lugares de ambiente, proposiciones indecentes de la marabunta mariquita catalana inmigrada toda ella a la gran urbe, pisos gayfriendly para compartir. Barcelona era un sueño llamado plenitud. Se acabaron –me decía- las semanas de soledad sin quedar con nadie porque donde vivía no tenía con quien salir. Se acabó el no poderme abrir con mis compañeros de piso por el miedo al rechazo, porque los de mi nuevo piso gay también entenderían y me entenderían y así ellos se convertirían en mi nueva familia –ya que con mis padres que he estado muy ligado tengo que tomar distancia porque nuestros absorbentes roles de padre, madre e hijo respectivamente son tan intensos que no dan espacio, para que nos podamos relacionar más allá de sus consejos paternales y mi dependencia filial-.
Cada día quedaría con mis amigos, comería con mis compañeros de piso, me daría un baño de luna con algún buenorro del gaydar y me dormiría con una sonrisa en la boca soñando en despertar para vivir mi vida de ensueño.
Mi único miedo, mi gran miedo era no poderlo aguantar. Hace 6 años vine a estudiar a Barcelona, como ahora, y no lo aguanté. El motivo: ansiedad. Barcelona, entonces, como ahora, era un sueño. Y cuando has tenido una vida vacía, los sueños asustan. Y se mitifican, y se van hinchando y hinchando hasta que te explotan en las manos. Y huyes asustado como si de la peste se tratara.
Ayer fui al Salvation. Solo, porque no tenía con quien ir. No quería ligar. No, hasta que no hablara con un chico que cada semana no para de mirarme. Quería decirle para ser amigos. Me acerqué a él. Pero la ley de Murphy es infalible: cuando no quieres, ocurre. Un joven polonés, rubio, de ojos azules, y belleza nórdica vi como bailaba mirándome. Así que me acerqué y... Después de horas de bailar y tontear sin parar, cuando cerraron la disco nos fuimos a mi casa. Era tierno. Cariñoso. Nos besamos. No quiso que entrara a dentro suyo. Simplemente tras desnudarnos poquito a poco nos masturbamos mutuamente. De nuevo no disfrute, ni me corrí. Para qué salir de marcha y estar todo el día deseando tíos cuando a la hora de la verdad no siento nada? Al menos hemos dormido juntos. Abrazados.
Mañana empiezo un nuevo curso. Tengo miedo. Miedo de no aguantar las clases llenas de gente de Barcelona. Pero si algo he aprendido este mes que llevo en Barcelona, este largo mes de soledad en que me he dado cuenta que ni los amigos están siempre allí y dispuestos a quedar, ni los compañeros de piso son como te gustarían, y que tus fantasías de hacer el amor entre las olas y la oscuridad de las estrellas no son lo que quiere la gente; Y que aún cuando consigues follar con alguien que te gusta y hacerlo como te gusta no sientes apenas placer; Hoy, pues, desengañado, algo triste y un poco más fuerte has aprendido a construir una nueva arma con los despojos de tu sueño. Una arma que controle la imaginación, que sepa no esperar nada de las cosas, y no agrandar lo desconocido. Aún no se mucho como funciona. Pero sé lo suficiente como para afrontarme al nuevo curso con un mínimo de tranquilidad.
Barcelona no es lo que pensaba. No es la Barcelona que tenía en mi cabeza. Pero mi Barcelona de ensueño, con el dolor que esto conlleva, a de dar paso a la Barcelona real, ni tan espantosa ni tan maravillosa como la soñada. Pero seguro que con muchos más matices, muchas más posibilidades y mucho más rica.
A veces hemos de matar un sueño para poder seguir adelante: Mirarle a los ojos. No poder evitar emocionarse y disgustarse por última vez. Dejar que una lágrima se pierda como una estrella fugaz. Y asustando el llanto y aguantando la respiración decir con voz rota pero firme: Descansa en paz.
Así que mañana empezaré mi nueva vida a Barcelona, a la Barcelona de verdad, a mi nueva universidad de la vida. Deseadme suerte. La voy a necesitar.
Comentario:
te amo :$
Comentario:
es que tú no ibas a vivir a Barcelona, ibas a Disneylandia
Comentario:
Por lo que he podido leer de los comentaristas, creo que has tomado la decisión acertada. Estoy de acuerdo con Culpable, sólo que yo lo cerraría lo antes posible, para no hacer más daño. A mí me pasó algo similar: arruiné la vida de una persona y de paso, la mía. A partir de entonces decidí formar un grupo para gente que quiere vivir de verdad y no escondida tras una pantalla. Estamos en Madrid pero me consta que gente se está moviendo para hacer algo similar en Sevilla y Barcelona. Mucha suerte en tu nueva vida, cuídate.
Fuck the bloggers world.
Fuck the bloggers world.
Comentario:
Me ha gustado mucho leer tu bloc, espero que sigas escrbiendo en él, las grandes ciudades nos desborda en casiones pero todo se acaba venciendo. La solidadidad, pese a que parezca mentira existe. Tranquilizate y no tengas prisa solo vive y disfruta con calma la vida no se acaba y quizas a la vuelta de la esquina encuentres lo que realmente quieres. Un abrazo Matiu
Comentario:
suerte,si has empezado una nueva vida ,es siempre una ilusion,una esperanza a que mejore la que antes no te gustaba, suerte de nuevo... Gayetano F.
Comentario:
esto ya no sera lo mismo tio, creo q nada sera igual
triste?si, lo estoy, nuse
molaaaaa
triste?si, lo estoy, nuse
molaaaaa
Comentario:
He leido por lo que te has cambiado y me parece fatal, tendrias que haberte pasado a todos por el forro pero en fin... Las ciudades grandes son lo mejor porque nos descontextualizamos y podemos volver a crear una narrativa diferente sobre nosotros mismos, aprovecha el humo de los coches, no te asfixies con el gas.
Tendria que hacer como diegodelmar y no leerte aquí pero lo terminaré haciendo...
Tendria que hacer como diegodelmar y no leerte aquí pero lo terminaré haciendo...
Comentario:
querido rober:
la verdad q estoy muy enfadado cntigo x varios motivos:
1 yo creia q eras mas valiente, o sea, q un gilipollas del q x cierto, yo q m he leido tu blog, no recuerdo q hayas hablado,t dice q le parece mal q escribas y tu coges y t cagas..asi no rober, asi no!.(dile q le folle un pez-polla)
2un blog es algo personal y cm es personal tu cuentas lo q t da la gana.
3si el idiota ese es infiel q se joda, quien juega cn fuego...ya se sabe
4yo x mi parte, si t piras no t visitare xq tu blog es este y tu estilo d escribir tb es este y no se puede tirar la toalla a la primera d cambio, q es eso d "el blog o la vida?".(tonterias!!)
5.....muchas más cosas
m gustaria q m visitaras en mi blog y m precisaras cnd has hablado tu d ese tio y kien es?
bastante enfadado...xo bueno un abrazo y espero tu respuesta
la verdad q estoy muy enfadado cntigo x varios motivos:
1 yo creia q eras mas valiente, o sea, q un gilipollas del q x cierto, yo q m he leido tu blog, no recuerdo q hayas hablado,t dice q le parece mal q escribas y tu coges y t cagas..asi no rober, asi no!.(dile q le folle un pez-polla)
2un blog es algo personal y cm es personal tu cuentas lo q t da la gana.
3si el idiota ese es infiel q se joda, quien juega cn fuego...ya se sabe
4yo x mi parte, si t piras no t visitare xq tu blog es este y tu estilo d escribir tb es este y no se puede tirar la toalla a la primera d cambio, q es eso d "el blog o la vida?".(tonterias!!)
5.....muchas más cosas
m gustaria q m visitaras en mi blog y m precisaras cnd has hablado tu d ese tio y kien es?
bastante enfadado...xo bueno un abrazo y espero tu respuesta
Comentario:
No te voy a desear suerte, porque no la necesitas.
La suerte se la construye uno, así que la vas a tener (o no) según actúes.
¿Te acuerdas cuando en algún comment te dije que cuidado con mitificar Bcn porque no había para tanto?
Ok. Ahora conoces la Barcelona de verdad. Ahora dedícate a vivirla con todo lo bueno y malo que venga. La suerte te llegará sola.
La suerte se la construye uno, así que la vas a tener (o no) según actúes.
¿Te acuerdas cuando en algún comment te dije que cuidado con mitificar Bcn porque no había para tanto?
Ok. Ahora conoces la Barcelona de verdad. Ahora dedícate a vivirla con todo lo bueno y malo que venga. La suerte te llegará sola.
Comentario:
Hola nen, que tal en tu nuevo blog? Yo creo que a veces tampoco viene mal un cambio, por que no empezar de nuevo en otra pagina?, pero yo lo haría aun hasta mas interesante, daría de plazo un tiempo para poner el enlace a este nuevo blog, pasado ese tiempo que tu consideres oportuno, borraría el enlace para que realmente se desvinculen ambos blogs. como lo ves?
Comentario:
Hay este rober, que se nos muda!!!
Yo mas o menos ando como tú.
Estoy como que me arranco como que no. Estando en eeuu tuve tiempo de imaginar como sería mi "nueva vida" en madrid. Muchas cosas idealizadas, deseos de cambio, emociones.
LLevo 3 semanas, y no es que me haya pegado el leñazo del siglo, pero veo que hay cosas que necesitan tiempo.
Así que seguiremos poco a poco y esforzandonos por conseguir esas metas que soñamos. Seguro que algún día disfrutas simplemente con el día a día!.
Un besote
Yo mas o menos ando como tú.
Estoy como que me arranco como que no. Estando en eeuu tuve tiempo de imaginar como sería mi "nueva vida" en madrid. Muchas cosas idealizadas, deseos de cambio, emociones.
LLevo 3 semanas, y no es que me haya pegado el leñazo del siglo, pero veo que hay cosas que necesitan tiempo.
Así que seguiremos poco a poco y esforzandonos por conseguir esas metas que soñamos. Seguro que algún día disfrutas simplemente con el día a día!.
Un besote
Comentario:
Hay este rober, que se nos muda!!!
Yo mas o menos ando como tú.
Estoy como que me arranco como que no. Estando en eeuu tuve tiempo de imaginar como sería mi "nueva vida" en madrid. Muchas cosas idealizadas, deseos de cambio, emociones.
LLevo 3 semanas, y no es que me haya pegado el leñazo del siglo, pero veo que hay cosas que necesitan tiempo.
Así que seguiremos poco a poco y esforzandonos por conseguir esas metas que soñamos. Seguro que algún día disfrutas simplemente con el día a día!.
Un besote
Yo mas o menos ando como tú.
Estoy como que me arranco como que no. Estando en eeuu tuve tiempo de imaginar como sería mi "nueva vida" en madrid. Muchas cosas idealizadas, deseos de cambio, emociones.
LLevo 3 semanas, y no es que me haya pegado el leñazo del siglo, pero veo que hay cosas que necesitan tiempo.
Así que seguiremos poco a poco y esforzandonos por conseguir esas metas que soñamos. Seguro que algún día disfrutas simplemente con el día a día!.
Un besote
Comentario:
Te deseo mucha suerte, porque por lo que he leído te sobra capacidad de reflexión: tú mismo te has dado cuenta de que los sueños no deben reemplazar a la realidad, mucho más prosaica y gris. Pero no dudes de que vivirás momentos muy buenos e intensos; sólo que no con la rapidez con que los imaginabas. También piensa que un cambio de ciudad, por muy deseado que fuera, siempre conlleva estrés. Date un tiempo, respira y disfruta de lo que llegue.