Corazón muy frágil
Ahora viendo un video de Brokebach Montain del blog de Enis me he emocionado. Y no puedo dejar de llorar. Porque me he dado cuenta que yo nunca viviría una historia de amor. No sé si realmente estoy seco por dentro y no sé lo que es querer. O si es que realmente este es el mayor de mis miedos. En este mundo y en estos tiempos no me podría arriesgar a amar. Mi corazón es demasiado frágil. En el fondo soy un niño asustado, muerto de miedo, que sólo sabe correr y huir. Y que correrá y correrá no dejando que nadie le atrape, ni siga su paso, hasta que llegará alguien que inevitablemente le alcanzará y le tenderá la mano. Y yo se la habré de dar, a este ser que me habrá venido a anunciar que ya se ha acabado mi huida, basta ya de correr aterrado. –Tranquilo- me dirá y me acariciará mis ojos asustados- Yo te cuidaré a partir de ahora. Para siempre. Tarde o temprano, a todos nos llega nuestro príncipe azul. Y cogeré la mano a la muerte y se habrá acabado todo. Porque aunque ahora me esté comiendo mis entrañas en cada amanecer porque es lo que hace de más bien mojar con las decepciones y soledades, supongo que en el fondo no soy tan malo. Egoísta sí, y egocéntrico. Pero en un lugar fugaz echar raíces, y sembrar el corazón, sólo es para los que no les importa que se lo arranquen una y otra vez allí donde lo plante o para los que la fe los ciega. Porque es de locos creer que algo pervivirá para siempre en esta tierra. Ya lo sé. Siempre es demasiado. Y ahora estamos hechos de una substancia en que nos acostumbramos en vivir relaciones y rupturas y reemprender de nuevas con la misma facilidad. Y así me gustaría estar hecho a mí. Porque tampoco me gustaría que nada durara toda la vida. Antes los matrimonios permanecían pero los sentimientos estaban muertos. Ahora somos libres, pueden morir a la vez parejas y sentimientos. Pero sí quisiera saber o atreverme a amar porque aunque el amor no sea más que una ilusión, es una ilusión que nos puede hacer felices. No me excusaré diciendo que las personas más importantes de mi vida, directa o indirectamente sólo me han hecho daño. Mi padre, mi madre, mi abuela. Los miedos han dominado mi vida. En este año y medio que llevo escribiendo he superado muchos, pero me queda suficiente lucidez como para saber que nunca escribiré un post titulado “El hombre sin miedo”. Las personas de cristal nos hemos de proteger para que no nos rompan. Nos hemos de crear un escudo infranqueable, que nos protege y nos amarga. Que le vamos a hacer, así es la vida. Y yo sé muy bien que no me dejaré engañar. Tal vez algún día me enamore, al fin y al cabo todos necesitamos ilusionarnos con algo. Pero será sólo eso: algo con lo que ilusionarse y probar de distraer la monotonía de la vida. Pero nunca entregarse de verdad a las manos del destino. De un destino que te va a romper en mil pedazos, que yo y sólo yo tendría que reconstruir añico a añico.
Me gustaría disfrutar de la vida en vez de temerla. Me gustaría algún día que alguien me abrazará bien fuerte hasta que sus brazos me hicieran olvidar el dolor. Me gustaría tener alguien a quien añorar, a quien esperar, a quien conocer su cuerpo y alegrarme con su sonrisa. Pero sé que no me lo permitiré. Que seguiré como hasta ahora no acostándome más de una vez con una misma persona, no sé realmente si por miedo a que le pudiera coger cariño y me pudiera despertar algún tipo de afecto o simplemente porque una vez ya he tenido un cuerpo deja de interesarme; que seguiré asustado y tembloroso ante una presencia ajena y que el miedo no me dejará ver su luz, que tal vez me dejaré abrazar por él pero mientras lo haga no me abrazará a mi sino a un aparato bloqueado que sólo podrá volver a funcionar cuando se aleje de mi.
Así que haré como si nunca hubiera dicho todo esto: Que soy humano y necesito a los demás, su cariño y su afecto y también darlo. Que me gustaría que ni que fuera durante una noche brillara en mis ojos y en mi vida este sentimiento que ha extasiado durantes instantes, horas o años a hombres y mujeres. Que me gustaría compartir, sentir a otro, tan cercano que la vida se me hiciera menos pesada, más dulce de saborear. Que me gustaría no estar tan solo, ni morir solo. Tantas cosas nos gustarían en esta vida! Y la noche da tanto que soñar! Pero llega el día y hay que despertar y afrontarte a tu vida, olvidarte a veces de tus deseos y contentarte con endurecerte, y someterte a la naturaleza salvaje. Poner tu mejor sonrisa y penetrar en la selva de la noche, a buscar comida de líbido, bebida de orgasmo y calor de carencia. Y mientras lenguas se retuercen en la profundidad de dos abismos, una voz muda baja de la gargantas hasta el corazón y le pregunta: ¿A que saben los besos? Y los ojos cerrados miran lo que no pasó ni pasará.
*
Hoy he quedado con ricitos. Sé que aun que por el msn nos entendamos al natural no lo haremos. Pero ya hace demasiado que le doy largas. Así que a afrontarse a un nuevo desengaño
Comentario:
Sabes nene....pronto encontraras a tu principe azul...que seguro que existen....no quiero renunciar a su existencia....me niego....aunque no he visto el mio....quiero pensar...necsito pensar que esta por ahi. Tu principe azul....tendra mucha suerte...tengo ganas de conocerte....darte un abrazo...y un par de ost...para que te des cuenta de lo que vales. Kisss desde el Duero
Comentario:
Uff, no estoy yo para de muchos consejos en el tema del amor. Pero sí puedo comentarte una cosa. No vayas a una cita pensando en el fracaso. Tomatelo como una experiencia de la que nunca sabes que te llevarás. Igual te llevas una sorpresa...
Y si sigues tan fantasma (sin sábana) y te pasas por mi blog... dilo, guapo, dame un susto, que ni me entero.
Besos.
Y si sigues tan fantasma (sin sábana) y te pasas por mi blog... dilo, guapo, dame un susto, que ni me entero.
Besos.
Comentario:
claro q vivirás una historia de amor!
Comentario:
y el pesimismo se hizo hombre y habitó entre nosotros...
Comentario:
Estoy de acuerdo con betulo cuando dice que no se trata de ir con el corazón en la mano como si fuera un saldo, pero no con que dejes que te rompan el corazón, pues cuesta mucho recomponerlo, y nunca vuelve a ser el mismo. Unas cuantas veces he ido yo con el corazón en la mano y otras tantas ha acabado hecho añicos, por eso la realidad termina imponiéndose, y dejas de pensar en cuentos de hadas. Lo bueno, es que a la vuelta de cualquier esquina, cuando menos te lo esperas, vuelves a sentir ese pellizco maravilloso, que nos hace sentir vivos, y piensas que es lo que hace que vivir merezca la pena, pueden ser minutos, días o años, pero jamás te arrepientes de enamorarte, y no te preocupes, esa capacidad es innata al ser humano, pero no es la panacea, pues la pasión cuanto más intensa es, antes se extingue. Como decía una actriz en una peli a su pareja: "te quiero, pero eso no es suficiente, verdad? "
Comentario:
¡Deja que te rompan el corazón! Se dice: “corazones partidos yo no los quiero, que cuando yo doy el mío lo doy entero”, pero creo que no es el caso; pues el amor no es calculador, es desinteresado, si sólo buscas una relación eso encontrarás, si buscas amor da amor, si sólo das amor propio sólo encontrarás amor propio: EGOISMO; como tu dices, ilusiones. Que realidad más maravillosa es el amor. No es cuestión de ir con el corazón en la mano para ver quien lo quiere, como si estuviera de saldo; pero suelta ese alambre de espino con el que tienes rodeado tu corazón que impide acercarse y sobre todo le impide expandirse. Parecía que Claudio, con su educación cristiana de desinterés egoísta, conseguía deshilvanar esa madeja espinosa; pero cuanto más tiempo tardes, más se va enmarañando.
Por otra parte, para tu proyecto de libro, lee más literatura o prensa en castellano, se te siguen colando “catalanadas”, el corrector de word también ayuda con sus subrayados (Así que a afrontarse a un nuevo desengaño. Así que a ENFRENTARSE a un nuevo desengaño).
Por otra parte, para tu proyecto de libro, lee más literatura o prensa en castellano, se te siguen colando “catalanadas”, el corrector de word también ayuda con sus subrayados (Así que a afrontarse a un nuevo desengaño. Así que a ENFRENTARSE a un nuevo desengaño).