Luchando con un fantasma
Vida nueva, blog nuevo. Cuando un fantasma te domina la vida, has de luchar y vencerlo
Sindicación
 
La ventana mágica

En las tinieblas de un viernes noche invernal, en mi habitación sólo acompañado por la tenue luz de la pantalla en que escribo estos sollozos desgarrados y por la triste melodía de canciones que serpentean por entre mi piel erizándomela de temblor, lloro de incomprensión porque no entiendo nada. Molido por los latigazos mentales de la soledad, de desengaños que no comprendo –porque la gente que aprecias, a quien te sinceras, a quien llamas y cuidas y compartís complicidades te castigan ignorándote, pasando de ti. Hay tantos en la lista y se van añadiendo sin pausa. Ahora ya ni Jas, ni ricitos tampoco. Parece que la vida te enseñe que has de ser malo. Esa es la lección que me está mostrando últimamente. Que lo mejor es ser egoísta, pensar en uno mismo y no encariñarte con nadie- la noche parece tragárseme. Mi morfoanalista me recordó que mis padres están muy enfermos mentalmente y el próximo miércoles irán al psiquiatra y los pisará con el peso de la verdad de la que no son conscientes porque su vida no ha sido otra cosa que tapar, esconder, ignorar. Y les hará daño y yo no quiero que sufran, ellos no. Tampoco los cambiarán. Ni aspiro ya a mejorar mi relación con ellos. No quiero que padezcan con sufrimiento gratuito. Nuestro trato ya no tiene arreglo. Me dijo mi morfoanalista –y yo sé- que son muy infelices, que sufren mucho. Y yo a mi manera los quiero, mi madre mi inspira mucha ternura y se me parte el corazón sabiendo que desaprovecha su vida, que la malgasta, que lo pasa mal. No vive la vida que quiere. Le falta valor para vivirla. Está resignada. Y yo necesito que sea feliz. Su dolor me oprime el corazón. Si pudiera volver a empezar me hubiera gustado que nuestra relación fuera muy diferente. Pero ahora es demasiado tarde. Ellos prefieren no saber. Ignorar. El psiquiatra les quiere hacer abrir los ojos. Pero no creo que puedan aceptar.

Y la oscuridad me devora. Siento el dolor de cómo me come los miembros. Sólo veo mis manos. Mis dedos evanescentes bajo la pantalla, que me hace de espejo del alma que no veo, pues también las tinieblas la han hecho suya. Y giro la cabeza y miro hacía la ventana y envenenado por mis penas, tengo ganas de avanzar al ritmo de los latidos de la canción que suena y que me estremece el alma, hacía ella y abrirla y cerrar los ojos y entregarme a la noche. Dar un salto y que la oscuridad me desvirgara las penas. Y con las alas de la noche volar hacia las estrellas. Y así lo hago. Salto. Y vuelo. Y desde las estrellas veo el mundo como a mi me gusta. Me imagino con dos años más. Brindando como contó tatojimi con mis nuevos amigos por haber encontrado mi camino y alguien con quien recorrerlo. No. Demasiado bonito. Un novio con quien compartir la oscuridad de una noche de viernes invernal? No creo. Los compromisos me dan miedo. Porque aunque me lo proponga no me gusta crecer. Y aunque mis ojos de niño ya agonizan rotos ante una vida que les quiere mostrar el nuevo mundo adulto ¿qué puede competir con la mirada de felicidad de una madre ante su pequeño? Cuando siempre más a partir de entonces esta mirada maternal estará rota como el espejo en el que escribo ahora. Como estaré dentro de dos años? Va, hemos dicho que soñaría que para algo he huido de mi alcoba y he subido volando a las estrellas para ver entero el mundo en el que he de ser feliz. Tendré amigos en mi ciudad, amigos de verdad, que me quieran, que no me abandonen. Y saldremos de marcha y nos divertiremos. Y conoceré gente y podré hablar con ellos siendo yo mismo y expresando y comunicándome y pudiendo mostrar mi afecto y mi cariño. Y no estaré tan drogado por la medicación y estaré más despierto, más vivo. No aspiro a grandes metas, grandes trabajos, grandes notas, grandes éxitos. Siempre es bonito pensar que triunfarás en lo que te gusta y poder vivir de ello. Pero me conformaría con unos amigos, noches por delante a compartir con ellos y posibilidad de poder ser yo. Una vida donde el miedo no me paralizara, donde la nostalgia no me dominara. Ai que bonito es el mundo desde aquí arriba. Ya se han secado las lágrimas. Es hora de volver.
Abro los ojos. Desde mi habitación. Desde mi ventana. Desde la ventana que es el ordenador, que me ha permitido, asomarme a ella y saltar y volar e ir a las estrellas y soñar y imaginar y secar mis lágrimas. He de reconocer que cegado por la desolación he pensado en abrir la otra de ventana. Y entregarme a la oscuridad en cuerpo y alma. Pero con la ventana del ordenador, con la ventana de la escritura, del soñar, del desahogo, tras descargar el dolor puedo secarme las lágrimas y continuar adelante con la mirada más triste pero más curtida. En cambio cuando se seca la sangre...Por eso, por los sueños que aun me quedan, por la vida que necesita ser vivida, por la esperanza de un mañana donde las noches no sean descarnadas y frías, cuando desee morir me lanzaré por la ventana del ordenador. Me lanzaré con mi torbellino de palabras marchitas que desean salir de donde duelen, con mis ilusiones que me animan a seguir e intentarlo de nuevo. Ilusiones que esta ventana permitirá que vuelen y me roben una sonrisa. En vez de que desfallezcan y se caigan para siempre con la sangre que se esparce, que se pierde. Sí, y es que escribir también es importante para mí. Por eso entre los sueños que he osado soñar desde las estrellas también he deseado secretamente el de poder seguir siempre escribiendo. En mi novela, en mi blog. Porque cuando uno desea no vivir más, huir de la realidad, evadirse de la vida, lanzarse por la ventana no ha de dejar de hacerlo. No puede dejar de hacerlo. Sólo ha de buscar ventanas luminosas, aunque sea con la tenue luz del ordenador. Ventanas creativas, que salven, que resuciten. Ventanas mágicas, que te lleven a tus sueños. Aunque sólo sea a mirarlos desde lejos. Sin tocarlos. Pero allí están. Delante de ti. Y sonríes porque quizás un día bailarás con ellos el baile de la victoria.
*
Salva, podría comentar muchas cosas de tu comentario. Decirte que me ha encantado, que es sincero, sentido, afectuoso, que me transmites cariño, que tienes más razón que un santo etc. Pero sólo te diré que contigo todo es diferente. No sé, eres especial. Yo de hecho no acabo de creer que existas porque eres distinto a todos los que he conocido. Decía en el post que todo son relaciones de poder. Pero contigo es distinto. Tu no me impones nada. Ni directamente, ni con tu tono. No es una relación de dominio. No tengo miedo de decir algo que no debo. Digo lo que quiero porque sé que tu lo recibirás con una sonrisa. Y esto es poco común. Puedo ser yo mismo. Supongo que debe ser eso lo que es una relación de amistad. Por eso sólo te puedo dar las gracias por darme esta relación tan bonita. Ojalá te pudiera tener más cerca. Te añoro. Llevo demasiado sin oír tu voz. Así que mañana te llamo.

Chebequo bienvenido al blog. Estás en tu casa. Espero verte a menudo. Un beso.

Sí LuisM a eso aspiro, a ser yo mismo. Pero no es tan fácil. Sobretodo cuando estás lleno de miedos.

Jesús, jeje creo que tienes razón y no serviría para el cuero. Al primer latigazo que le diera si gritara/ gimiera iría corriendo a acariciarlo y a darle ternura. Y me parece que entonces sería el esclavo el que me zurraría por ser un amo tan poco digno. :D
 
Comentario:
me cago en dios, ya no me ha dejado poner 2 comentarios, que era super largos y que m cago enla madr que me pario

molaaaaaaaa
 
Comentario:
Hola, yo paso por aquí a darte un beso :)
MUAAK!
 
Comentario:
COMENTARIO 3 DE 3

Y al igual que tú también recurro a ventanas, ventanas que me ayudan a evadirme de la realidad en mi firme creencia de que a lo mejor esta realidad que nos rodea puede llegar a ser mágica, que la felicidad me espera con los brazos abiertos después de tanto tiempo de amargura, eso me ayuda a tirar para adelante y no tengo porque no creer en ellas, de la misma manera que creí sin dudar en lo malo, en mis miedos, en mis inseguridades, de la misma manera creo y tengo que creer, necesito creer en mi felicidad, en que puedo y tengo el derecho a ser feliz, y para ello abriré las ventans que me hagan falta, porque el mundo me espera, y soy una parte de él, un protagonista en esta gran obra de teatro que es la vida, es necesario que abramos esas ventanas, que huyamos de nuestro cuerpo y miremos como podría ser nuestra vida sin miedos, sin medicación, sin enemigos internos ni externos, y que recurras a ellas es un síntoma de tu rebeldía interna, de que mi amigo, al que quiero y al que hablo al oído sigue vivo, rebelándose, y aunque te despiertes y sigas viendo todo tan oscuro como antes no te tienes que dejar vencer, solo tienes que encender la luz y abrir otras ventanas, las que sean necesarias para escaparnos de nosotros mismos, de nuestros miedos, para echarle un pulso al fantasma y para ganarle, y sonreír a continaución porque la vida va más allá de la pantalla de un ordenador.

TE QUIERO, TE NECESITO, TE ADMIRO, ME CONSUELAs PORQUE ERES UN ÁNGEL, muchas gracias mi niño, por estar ahí!!!!1.
 
Comentario:
COMENTARIO 2 DE 3

Solo me quedaba la pantalla, encendía el ordenador y escribiendo encontraba un falso consuelo a mis penas, porque si bien escribir me ayudaba a concretarlas, a saber cuáles eran también las hacía más palpables, más tangibles y eso me daba miedo, porque escribir la verdad sobre lo que me pasaba aunque fuera a través de una pantalla me hacía verme como un ser patético, gris, cobarde es por eso por lo que siempre borraba la pantalla tras escribir lo que me pasaba, para olvidarlas, para intentar ignorarlas pero no tenía a nadie, porque yo mismo no podía pensar en otra cosa que en ellas, en mis miedos que me paralizaban y la pantalla no contribuía a ahuyentarlos, acaso a hacerlos más tangibles.
Y también recurría confesiones en libretas, en los que confesaba a través del papel que era gay, y que aunque nunca podría ser feliz eso no me impdería seguir tirando para adelante, intentar vivir conforme a lo que sentía. Escribía esos pensamientos en apariencia contradictorios y algunas veces las lágrimas me traicionaban y acababan empañando las hojas de esos pequeños diarios, porque por lo menos, y aunque fuera a través de las hojas de un diarío había conseguido ser valiente. Pero al mismo tiempo y casi de forma simultánea con rabia rompía la hoja o la tachaba con boli y casi la destrozaba era un cobarde, un puto cobarde que tenía que recurrir a la confesión silenciosa, la confesión que nadie conoce más que uno mismo y eso me hacía daño.

La foto del post con la luz de la pantalla, la habitación a oscuras, me recuerda a esa etapa, a ese aliado ficticio que me creé para consolar mis penas, y al mismo tiempo para hacerme daño a mí mismo porque era incapaz de asumirlas, ni tan siquiera a través de una pantalla.

Es triste mi niño, pero estuve así un par de años, en los que no quise saber nada del mundo, en los que apenas salía, en los que mis amigos me preguntaban si me pasaba algo y yo les decía que nada con una media sonrisa poco convincente, no tenía fuerzas para remontar, no podía continuar engañándome a mí mismo pero tampoco podía decirles la verdad porque no estaba preparado, y esa mentira continua, permanente en la que vivía me dominaba, y aunque el dolor fue mitigándose con el tiempo la mentira seguía hechizándome como una cobra al sonido de la flauta, mi felicidad nunca era completa porque nadie me conocía, ni yo mismo porque la cobardía impedía ver lo que había en mí.

Pero cumplí 30 años, de eso hace medio año y decidí no engañarme más a mí mismo, decdií no desperdiciar más el tiempo y comenzar a vivir, y no recurrí a patanllas, no recurría confesiones silenciosas borradas a posteriori, comenzé dando pequeños tum´bos y conocía a gnete incluso como sabes tuve una relación, no muy importante pero que me ayudó a creer, a confiar más en mí mismo, a pensar que podía resultar atractivo para alguien y al mismo tiempo a disfrutar de la felicidad de forma plena sin secretos sin miedos que me agobiaran y que me impidieran que pudiera ser yo mismo, y sigo en ese proceso a veces me derrumbo porque creo que mi soledad no va a tener remedio pero son momentos, son situaciones pero yo sigo para adelante porque por lo menos asumo mis pequeños fracasos con valentía, la valentía que da ser libre, sentir como uno realmente quiere, y eso me da fuerzas.
He conocido a gente maravillosa como tú, que me sirves de gran ayuda, que necesito porque encuentro en tu compañía remedio para mis heridas, una voz y un consuelo y no una pantalla en blanco, me transmites tu afecto, tu cercanía, tu cariño y sé que cuando me encuentre mal siempre estarás ahí, muchas gracias, yo siempre estaré ahí para tí, no se te olvide.


 
Comentario:
COMENTARIO 1 DE 3

Hola mi niño!!!!!!! no sabes lo identificado que me he sentido con este post. Me ha transportado a una época de mi vida, por desgracia demasiado larga, que solo recordarla aún me sigue doliendo, me sigue removiendo muchas cosas y cuyos reductos permanecerán siempre ahí como cimientos.
Hubo un tiempo en mi vida de profunda soledad, de continuo engaño, de miedos tan arraigados que vivía paralizado. Me quise negar tantas cosas que me sentía tan falso, tan hipócrita que lo único que quería era estar solo, no quería estar con mis amigos intentando fingir una felicidad que en realidad no existía porque me costaba cada vez más esfuerzo.

MI única vía de desahogo era el ordenador, era la pantalla en la que fluían las palabras, una tras otra encadenándose y dando forma a mis pensamientos. Esa pantalla era mi única confidente, la única que sabía lo que me pasaba, no me interumpía, no hacía comentarios inoportunos, no me juzgaba, y cuando acababa de escribir, cuando acababa de decir las verdades que a mí mismo me negaba y que no quería reconocer lo borraba, y ello me provocaba una sensación amarga, porque me revelaba mi incapacidad para comunicarme con los demás, incluso con la propia computadora, a la que hacía cómplice de mis secretos inconfesables pero a la que luego hacía olvidarse de ellos apretando una tecla, a continuación cuando sólo quedaba ante mis ojos una pantalla vacía todo volvía al principio, porque mis miedos seguían en mí y no podía escapar de ellos recurrriendo a subterfugios como una pantalla fría y un teclado, y contárselo a la pantalla me hacía daño porque me hacía ser consciente de mi propia soledad, de que en realidad no confiaba en nadie, y eso me amargaba, me roía por dentro, pero no podía evitar recurrir a la pantalla, intentar desahogar mi dolor aunque fuera de una forma tan fría, pero el resultado era el mismo, inútil, después de vomitar mis sensaciones en palabras, las borraba, las hacía desaparecer y ese desgarro, ese dolor interno volvía a mí, traspasaba la pantalla para volver a poseerme, siguiendo peor incluso que antes de escribir porque sabía que tenía perdida la batalla.

A veceds después de escribir miraba mi propia habitación que se había tornado en mi cárcel porque no me apetecía salir, no me apetecía ver el mundo, no me apetecía seguir siendo víctima de mi propia cobardía, me sentía un prisionero de mis propios miedos y eso hacía que no tuvera ganas de nada, que el tiempo pasara y sintiera su peso precisamente por lo absurda que parecía mi vida, no le encontraba sentido, tenía amigos pero no me apetecía verlos, porque eso podría significar sincerarme con ellos y afrontar mis miedos, y no era capaz, tenía una vida que me esperaba allá afuera de mi cuarto con los brazos abiertos pero no podía encararme a ella, no podía formar parte de ella porque carecía del valor y de la ilusión para seguir tirando para adelante, tenía muchos motivos para ser feliz pero no lo era, sentía mucho frío por dentro, ponía una canción tras otra de un CD que me sabía de memoría y no dejaba de llorar por dentro, me derrumbaba y pensaba que nada tenía sentido, intentaba que los demás no notaran nada, pero mi cara me delataba, me preguntaban si me pasaba algo y no contestaba, solo les decía que no se preocuparan que era un mal momento.
 
Comentario:
Gracias por saltar sólo por la ventana de la luz...pero recuerda, siempre debes saltar por la venta de luz, esa ventana al ciberespacio, esa ventana que es la pantalla donde reflejas tus sentimientos, como digo, debes saltar por esta ventana solamente, y por la otra, por la ventana real debes gritar, gritar con fuerza y decirle al mundo lo que piensas, y que tus palabras, únicamente tus palabras salten al vacío.

Estoy con tatojimi en que los amigos van y vienen, al final todo se convierte en pura necesidad por algo, y terminas por acostumbrarte, pero no por ello a perder la oportunidad de descubrir nuevos amigos, amigos de carne y hueso, muy importantes para la relación de una persona, esas nuevas amistades, sean como sean, pueden hacerte mucho más fuerte para seguir avanzando en estos momentos tan difíciles, porque seguro que aportan a tu vida, momentos y experiencias nuevas y especiales, momentos que nunca debes dejar escapar, por ninguna de las ventanas, porque primero es el tiempo real y luego el ciber. Lucha por tus actuales amigos, y no les tengas en cuenta ciertas cosas, y piensa, que son amigos.

Un abrazo muy fuerte.
 
Comentario:
Retomemos el tema...

Veo luz. Una luz cegadora. La irradias tú. Y lo que te escribía allá por el mes de agosto que te lo recordé el otro día, se producirá. Estoy convencido de ello. Pero no te olvides de respirar aire puro, de ver la luz del sol… de vivir. Si tu vives, los que te queremos, viviremos también. Y sonreiremos.

Tengo el cava enfriando.

Como siempre, desde lo más profundo de mi corazón… mira estos miles de besos y abrazos… siénteles.

PD. La pantalla de la vida... esa es la mejor pantalla. La otra a veces seduce, esclaviza... en su justa medida es guay. Como única razón de vida... no te conviertas en un slave-dog del gran Master de la pantalla del ordenador.

 
Comentario:
En la luz que desprenden tus ojos, escribo estas líneas.
En la luz que sale de tus palabras, sigo viendo que, avanzamos. Que hay esperanza. Que hay momentos tristes, duros, momentos de soledad, pero que se están construyendo los cimientos de un futuro más prometedor, más alegre, más feliz.
Pero no debes centrarte en esos momentos que, las cosas no son tan felices, ni tan prometedoras. Ni centrarte quizás en sueños de futuro.
El futuro es hoy, es mañana… y el pasado es hace un instante… y mañana será pasado, cuando amanezca pasado mañana. Las ilusiones los sueños, bien están. Pero todos parecen estar pensados para un futuro que parece que no va a llegar nunca. Y mientras tanto, hoy, mañana, pasado, ayer… pasan sin pena ni gloria, pasan sin vivir, sin reír, sin charlar, sin conocer.
Y sobre todas las cosas, creo que debemos empezar a preocuparnos del presente.
Así construimos un futuro. No a base de sueños solo, sino de sueños y realidades. Las ilusiones… son ilusiones… no son vida.
Pero sabes, la vida… cada uno tenemos nuestra vida. Yo no puedo vivir la tuya. Yo no puedo decidir tu vida. Ni la de Salva, ni la de Jesús,… No puedo vivir más que mi vida. No puedes vivir la vida de tus padres. Ellos han tomado sus decisiones. Equivocadas o no. Pueden ser equivocadas para ti, y para ellos no. Cada uno toma unas decisiones en un momento de su vida. Y está condicionado por las circunstancias de esos momentos, por su educación, por su forma de ser… No serán todo lo felices que tú quisieras… pero puede que a su manera, y dadas sus circunstancias, no sean tan desgraciados. O puede que sí. Pero tú no puedes vivir por ellos. Sólo puedes hacer una cosa… que seguro les alegrará, y es el seguir luchando, el que cada día te vean mejor, más animado, que vean como empiezas y sigues cuidando tu cuerpo, y como sigues estudiando, aprobando, escribiendo, que vean como tú puedes ser feliz… eso seguro que les reconforta, eso seguro que les anima. Es lo único que puedes hacer por ellos.
Pero no te equivoques tampoco… eso en realidad lo debes hacer por ti. Esa es la primera razón, y más importante: Tú.
Los amigos… hemos hablado tanto de ellos… pero, sabes… eso nos pasa a todos en todos los ámbitos. La mayor parte de los amigos del Instituto, desaparecen de nuestras vidas. Los de la Uni, alguno más suele quedar, por razones profesionales, muchas veces. Si cambiamos de ciudad, al final muchos de ellos perderemos el contacto. En Internet, bueno, tenemos un plus de dificultad, que suele ser la distancia, y una cierta sensación de virtualidad que acompañan a todas estas relaciones. Pero igual que unos desaparecen, otros van apareciendo. Hace apenas un mes no podías pensar que apareciera un Salva en tu vida. Y ahí está. Jesús te acompaña desde hace tiempo. Canalla, sabes que está ahí. LuisM, Paper, chequebo, betulo… y otros muchos que ahora no me vienen a la mente, son gentes que se van acercando a ti…
Lo único que creo que cuando consigues un buen amigo, tengo la impresión que te centras demasiado en él. Y no sigues tan abierto a otras amistades que puedan surgir. Yo cometo muchas veces ese error también… pero debemos seguir abiertos a conocer más gente, y de todos tipos… En la Uni, en ese curso de novela… recuerda que alguna vez hubo un par de chicos con los que empezaste un día a hablar… yo si estuviera en tu lugar, intentaría poco a poco ir charlando con ellos. No será gays, pero seguro que estando en un curso de novela, tendréis muchas cosas en común.
Y con esos que han desaparecido de tu vida, ricitos, Jas… no sé, puede que algún día los recuperes… de vez en cuando sigue intentando mandarles un mail, un sms, para no perder el contacto. Sin esperar nada.
Veo luz. Una luz cegadora. La irradias tú. Y lo que te escribía allá por el mes de agosto que te lo recordé el otro día, se producirá. Estoy convencido de ello. Pero no te olvides de respirar aire puro, de ver la luz del sol… de vivir. Si tu vives, los que
No