Vacío
El miedo a veces domina nuestra vida. Nos sube por la espalda y nos susurra al oído. Y nos paraliza.
Mi nueva vida, mi vida tan temida y deseada, es ya una realidad. Y el temor ha desaparecido. Pero también el deseo. Mi nueva vida es insulsa, triste, deprimente.
He empezado a la universidad. Domino perfectamente mi ansiedad. Tendría de estar contento, ya lo sé. Pero es que todos los días son iguales, vacíos y oscuros como él. Ir a clase, sentarme, tomar apuntes, y irme. Sin intercambiar una sola palabra con nadie.
Mis amigos y la gente que conozco en Barcelona no quieren o no pueden quedar. Con mis compañeros de piso no me trato. La única charla que tengo al día es con mis padres, por teléfono. Y la verdad, aun me hacen sentir más solo de lo que estoy. Me lloran, me gritan, me echan en cara, me hablan como si no hubiera luchado, como si no me hubiera esforzado, como si cada día fuera a peor y como si lo hiciera todo mal. Me hacen sentir tan solo!
La vida ha sido un desengaño. Vives y vives de ilusiones pero se caen, siempre se caen. Y te levantas y te vuelves a ilusionar con cosas nuevas hasta que de nuevo se derriban. Hasta que llega un momento que ya no te crees nada, ni a nadie. Un día en que lo único que crees es que todo es un engaño, que la vida es un engaño. Un engaño sin fin. Y ya no quieres sufrir más. No quieres ilusionarte más porque sabes cual es el destino de esta ilusión: la caída.
Y yo desde que me he instalado a Barcelona, desde que he entrado en este eterno círculo de los días y las noches encerrado en la habitación, en el ordenador o en la cama, que noto que él me mira. Sí, me mira y no deja de mirarme con su oscura mirada. Me observa, me espera, me invita. Y yo le ignoro, pero él está allí, inquisitivo. Entonces lo miro, a él, al ojo de la muerte, con su mirada sensual y posesiva. En seguida vuelvo a mi rutina pero yo sé que él está allí mirándome, intimidándome.
A veces me asomo a él – a la ventana de mi habitación, de un sexto piso- y me pierdo en su vacío. No quiero ni pienso suicidarme. Tampoco estoy desesperado. Solamente estoy cansado, triste, vacío. Supongo que es una manera de evadirme. Una mirada mutua de desolación, de vacío, de verlo todo negro. Pero no me gusta esta pequeña obsesión. No me gusta estar cara a cara con la muerte, ni mirarla a los ojos, ni pensar en ella, ni sentirla dormir junto a mí. No obstante allí está aquel ojo acechándome.
Hoy seguramente saldré de marcha. Tal vez le diga algo al chico que hace meses que me mira. Mañana quedaré con otro chico – puse un anuncio a una asociación gay diciendo que buscaba nuevos amigos-. Y sabéis que? Ya no siento miedo.
El miedo a veces domina nuestra vida. Pero el miedo nos hace sentir vivos. Porque junto al miedo están la ilusión y el deseo. Y es que el temor y el anhelo son las dos caras del sueño, de la ilusión. Cuando tienes sueños, en mayor o menor medida, dos titanes batallan el uno contra el otro dentro de ti: el miedo y el deseo. Yo ante mis nuevas citas ya no siento miedo pero tampoco deseo. Porque ya no tengo ilusión, porque sé que al final todo cae, y siempre vuelve el vacío y rastrea tus ojos con su negra mirada y no encuentra más que dolor.
Nunca pensé que no estaría contento de ya no sentir miedo. Pero creedme, es peor sentir indiferencia.
Mi nueva vida, mi vida tan temida y deseada, es ya una realidad. Y el temor ha desaparecido. Pero también el deseo. Mi nueva vida es insulsa, triste, deprimente.
He empezado a la universidad. Domino perfectamente mi ansiedad. Tendría de estar contento, ya lo sé. Pero es que todos los días son iguales, vacíos y oscuros como él. Ir a clase, sentarme, tomar apuntes, y irme. Sin intercambiar una sola palabra con nadie.
Mis amigos y la gente que conozco en Barcelona no quieren o no pueden quedar. Con mis compañeros de piso no me trato. La única charla que tengo al día es con mis padres, por teléfono. Y la verdad, aun me hacen sentir más solo de lo que estoy. Me lloran, me gritan, me echan en cara, me hablan como si no hubiera luchado, como si no me hubiera esforzado, como si cada día fuera a peor y como si lo hiciera todo mal. Me hacen sentir tan solo!
La vida ha sido un desengaño. Vives y vives de ilusiones pero se caen, siempre se caen. Y te levantas y te vuelves a ilusionar con cosas nuevas hasta que de nuevo se derriban. Hasta que llega un momento que ya no te crees nada, ni a nadie. Un día en que lo único que crees es que todo es un engaño, que la vida es un engaño. Un engaño sin fin. Y ya no quieres sufrir más. No quieres ilusionarte más porque sabes cual es el destino de esta ilusión: la caída.
Y yo desde que me he instalado a Barcelona, desde que he entrado en este eterno círculo de los días y las noches encerrado en la habitación, en el ordenador o en la cama, que noto que él me mira. Sí, me mira y no deja de mirarme con su oscura mirada. Me observa, me espera, me invita. Y yo le ignoro, pero él está allí, inquisitivo. Entonces lo miro, a él, al ojo de la muerte, con su mirada sensual y posesiva. En seguida vuelvo a mi rutina pero yo sé que él está allí mirándome, intimidándome.
A veces me asomo a él – a la ventana de mi habitación, de un sexto piso- y me pierdo en su vacío. No quiero ni pienso suicidarme. Tampoco estoy desesperado. Solamente estoy cansado, triste, vacío. Supongo que es una manera de evadirme. Una mirada mutua de desolación, de vacío, de verlo todo negro. Pero no me gusta esta pequeña obsesión. No me gusta estar cara a cara con la muerte, ni mirarla a los ojos, ni pensar en ella, ni sentirla dormir junto a mí. No obstante allí está aquel ojo acechándome.
Hoy seguramente saldré de marcha. Tal vez le diga algo al chico que hace meses que me mira. Mañana quedaré con otro chico – puse un anuncio a una asociación gay diciendo que buscaba nuevos amigos-. Y sabéis que? Ya no siento miedo.
El miedo a veces domina nuestra vida. Pero el miedo nos hace sentir vivos. Porque junto al miedo están la ilusión y el deseo. Y es que el temor y el anhelo son las dos caras del sueño, de la ilusión. Cuando tienes sueños, en mayor o menor medida, dos titanes batallan el uno contra el otro dentro de ti: el miedo y el deseo. Yo ante mis nuevas citas ya no siento miedo pero tampoco deseo. Porque ya no tengo ilusión, porque sé que al final todo cae, y siempre vuelve el vacío y rastrea tus ojos con su negra mirada y no encuentra más que dolor.
Nunca pensé que no estaría contento de ya no sentir miedo. Pero creedme, es peor sentir indiferencia.
Comentario:
Te he encontrado, buscando como sentir indiferencia en google... creo que seguimos con la misma duda
Comentario:
Yo pienso que eres muy valiente.
Comentario:
Hola Roberto.. vengo d tu otro blog.. del q cerraste.. Mala cosa.. no debiste hacerlo.. ¿Acaso nacimos solos..? ¿no somos una suma de tolo lo q conocemos? yo no soy sin mis amigos sin sus vidas.. todos hacen parte d mi intimidad..
bueno t seguire visitanto..
bueno t seguire visitanto..
Comentario:
Querido rober:
Ya estoy de vuelta. ¿Me has echado de menos? Yo sí que he echado de menos leerte. Y hablar contigo. Tenemos que preparar otro juego de relatos. Me ha gustado. El próximo, seguro que alguien se anima a escribir también. Hay que pensar un tema, una historia, para desarrollar las distintas visiones que tenemos todos sobre todas las cosas.
A lo mejor podríamos hablar de miedos, o de ilusiones, o de muerte. Pero a lo mejor podemos hablar de Vida. De vivir.
La vida, es quizás lo más bonito que tenemos. Es además una de las cosas que no podemos controlar. Aparece sin nosotros decidirlo. Y desaparece cuando nosotros menos lo esperamos. Debemos aprender a disfrutarla, mientras quiera estar con nosotros. Generalmente, la mayor parte de los días, la mayor parte de nuestros días, son insulsos, anodinos, pero sabes... esos días quizás hacen que los días extraordinarios tengan mayor relumbrón.
Pero ahora tú, has empezado una etapa nueva. Has ido a Barcelona, estas estudiando algo que te gusta, todos los días aprendes algo nuevo... y simplemente eso es ilusionante. Escribes, y no lo haces nada mal, te lo he dicho muchas veces, y es algo que te gusta también. No está mal ¿No?
Los amigos... si que es verdad que siempre no pueden estar. Y sobre todo amigos como los que tienes que estudian tantas cosas y que tienen tantas actividades. Pero eso la solución quizás es ir poco a poco ampliando tu plantel de amigos. Pero estos no se consiguen de golpe. Se consiguen poco a poco. Has cambiado mucho en el último año, te has abierto mucho... yo creo que a poco que te lo propongas, en la Uni, seguro que irás haciendo amigos. Un día será solo un hola, al día siguiente un comentario sobre el profesor de turno, y otro día te encontrarás tomando café.
Hoy no tienes ilusiones, pero mañana rebosarás. Estas aparecen y desaparecen constantemente. Lo malo del miedo, no es tenerlo, es no vencerlo. Tú has vencido muchos miedos. No les debes temer. Cuantos aparezcan, serán vencidos, estoy seguro.
Eso sí, a lo mejor, para relacionarte más y mejor, yo creo que deberías intentar cambiar un poco tu ciclo vital. Yo durante muchos años, viví casi de noche. Pero eso te quita muchas posibilidades, porque la mayor parte de nuestras vidas, de nuestras actividades, se desarrollan de día. Yo de ti, intentaría hacer un pequeño esfuerzo y cambiar un poco la noche por el día. El sol, la luz... da vida. Mucha de la gente con la que debes relacionarte, vive de día. Y las dos cosas, son incompatibles. Si no duermes por la noche, por el día no puedes estar receptivo ni a la gente que se te acerca, ni a una enorme cantidad de actividades que posiblemente te interesen, y te llenen.
Ya nos contarás que tal con esos chicos, el de la disco y el del anuncio. Pero intenta poco a poco acercarte también a tus compañeros de Uni. Prueba simplemente a ir fijándote en ellos y decirles ¡Hola!
Vivir... no siempre es fácil, pero es lo mejor. La vida la podemos cambiar. Podemos maniobrar a lo largo de ella. Hay momentos mejores, y momentos peores. Con la muerte no podemos hacer nada. Y es una cosa que llegará. Pero cuanto más tarde, mucho mejor.
Sonríe un poco. Recuerda dónde estabas... y dónde has llegado. Simplemente eso, debería ilusionarte. Eso debería darte alas. Para seguir adelante, para mejorar aquellos aspectos que sena mejorables...
No sé. Estas son cosillas que me apetecía decirte.
Ya simplemente, darte un montón de besos y abrazos.
Ya estoy de vuelta. ¿Me has echado de menos? Yo sí que he echado de menos leerte. Y hablar contigo. Tenemos que preparar otro juego de relatos. Me ha gustado. El próximo, seguro que alguien se anima a escribir también. Hay que pensar un tema, una historia, para desarrollar las distintas visiones que tenemos todos sobre todas las cosas.
A lo mejor podríamos hablar de miedos, o de ilusiones, o de muerte. Pero a lo mejor podemos hablar de Vida. De vivir.
La vida, es quizás lo más bonito que tenemos. Es además una de las cosas que no podemos controlar. Aparece sin nosotros decidirlo. Y desaparece cuando nosotros menos lo esperamos. Debemos aprender a disfrutarla, mientras quiera estar con nosotros. Generalmente, la mayor parte de los días, la mayor parte de nuestros días, son insulsos, anodinos, pero sabes... esos días quizás hacen que los días extraordinarios tengan mayor relumbrón.
Pero ahora tú, has empezado una etapa nueva. Has ido a Barcelona, estas estudiando algo que te gusta, todos los días aprendes algo nuevo... y simplemente eso es ilusionante. Escribes, y no lo haces nada mal, te lo he dicho muchas veces, y es algo que te gusta también. No está mal ¿No?
Los amigos... si que es verdad que siempre no pueden estar. Y sobre todo amigos como los que tienes que estudian tantas cosas y que tienen tantas actividades. Pero eso la solución quizás es ir poco a poco ampliando tu plantel de amigos. Pero estos no se consiguen de golpe. Se consiguen poco a poco. Has cambiado mucho en el último año, te has abierto mucho... yo creo que a poco que te lo propongas, en la Uni, seguro que irás haciendo amigos. Un día será solo un hola, al día siguiente un comentario sobre el profesor de turno, y otro día te encontrarás tomando café.
Hoy no tienes ilusiones, pero mañana rebosarás. Estas aparecen y desaparecen constantemente. Lo malo del miedo, no es tenerlo, es no vencerlo. Tú has vencido muchos miedos. No les debes temer. Cuantos aparezcan, serán vencidos, estoy seguro.
Eso sí, a lo mejor, para relacionarte más y mejor, yo creo que deberías intentar cambiar un poco tu ciclo vital. Yo durante muchos años, viví casi de noche. Pero eso te quita muchas posibilidades, porque la mayor parte de nuestras vidas, de nuestras actividades, se desarrollan de día. Yo de ti, intentaría hacer un pequeño esfuerzo y cambiar un poco la noche por el día. El sol, la luz... da vida. Mucha de la gente con la que debes relacionarte, vive de día. Y las dos cosas, son incompatibles. Si no duermes por la noche, por el día no puedes estar receptivo ni a la gente que se te acerca, ni a una enorme cantidad de actividades que posiblemente te interesen, y te llenen.
Ya nos contarás que tal con esos chicos, el de la disco y el del anuncio. Pero intenta poco a poco acercarte también a tus compañeros de Uni. Prueba simplemente a ir fijándote en ellos y decirles ¡Hola!
Vivir... no siempre es fácil, pero es lo mejor. La vida la podemos cambiar. Podemos maniobrar a lo largo de ella. Hay momentos mejores, y momentos peores. Con la muerte no podemos hacer nada. Y es una cosa que llegará. Pero cuanto más tarde, mucho mejor.
Sonríe un poco. Recuerda dónde estabas... y dónde has llegado. Simplemente eso, debería ilusionarte. Eso debería darte alas. Para seguir adelante, para mejorar aquellos aspectos que sena mejorables...
No sé. Estas son cosillas que me apetecía decirte.
Ya simplemente, darte un montón de besos y abrazos.
Comentario:
uo también he ddejado d etener miedo,de hehco, lo que más miedo eda es sentir la ausencia d emiedo y todo lo que acarrea.
Pero si algo he aprendido es que nos solemso toamr lavida demasiado en serio, yo solo vivo, camino mientras mis piernas puedan mantenerse en pie, solo observo, siento y me estremezco sin esperar nada ni a nadie.
Volverás a tu nid en mi recuerdo perdido, y dormido ala lamada d emsi sueños vendrás
nuse q coño digo, pero solo e dejo llevar, ya sabes
molaaaa
Pero si algo he aprendido es que nos solemso toamr lavida demasiado en serio, yo solo vivo, camino mientras mis piernas puedan mantenerse en pie, solo observo, siento y me estremezco sin esperar nada ni a nadie.
Volverás a tu nid en mi recuerdo perdido, y dormido ala lamada d emsi sueños vendrás
nuse q coño digo, pero solo e dejo llevar, ya sabes
molaaaa
Comentario:
siento no ahvber leido antes el post anterior, taba d eviaje. joooo, muxisimas gracias tio, ya ni me lo esperaba. ya tengo escrita una cosa pra darte, no lo escribi para ti, es algo real que escribi auan persona que amaba realmente, hace poco, muy poco. Pero creo q no voapoder superarlo, ni hacerlo ás auténtico, ya sabes, la realidad a eces supera a la ficción.
asias
molaaaaaaaa
asias
molaaaaaaaa
Comentario:
Hola nen, que tal? me ha gustado mas el final del post ya que empiezas mas gris para pasar a ser mas valiente y fuerte al final, y eso me gusta, animo, mucha suerte en tus clases y espero que conozcas a gente maja de verdad. Un saludo.
Comentario:
Tengo miedo a todo, a las mujeres más grandes que yo, las personas de ojos pequeños... Tienes razón en el final del post, en cierto modo es positivo.
Comentario:
yo creo q es peor sentir miedo