Desasosiego y desesperación
Se rompieron los sueños. Se rompieron las esperanzas. Se rompió el alma. Se rompió el mundo. Mi mundo. Cada día estoy peor. Y así no puedo seguir. No puedo. Porque me voy a volver loco.
Ayer como que me di cuenta que desde que mis compañeros de piso habían vuelto volvía a estar mal, y que mi único paréntesis de relativa calma fue el mes que estuvieron fuera, y también porque ahora que mi vida no tiene ningún sentido y que estoy todo el día ante mi muerte necesitaba despistarla ni que fuera por un rato, así que decidí propiciarme una nueva ilusión por la que luchar: cambiarme de piso. Ya sé que no servirá de nada, que el problema soy yo y no ellos, y que cuando si encuentro uno, de nuevo me instalo, volveré a estar mal, pero necesitaba hacer tiempo para esquivar la muerte. Buscar estímulos aunque sean absurdos para ir sobreviviendo y alargando la agonía. Así que puse un anuncio. Pero hoy volvía a estar hundido. Tampoco he ido a clase. Ayer me propuse que aun que me costara me pondría a partir de ahora a estudiar. Pero no, estoy demasiado hundido, desasosegado, desesperado. No puedo estudiar, no puedo leer, no puedo pensar, no puedo hacer nada. Lo veo todo negro y veo que no me podré salir de esta, al menos no, si continuo así. Lo he visto claramente. Hasta aquí he aguantado. Pero no más. Ya no dirijo mi vida. Yo sólo sé que no me voy a salir adelante. Sí, ya sé, tengo la morfoanalista, y el psiquiatra y además tomo flores de bach de las que si sigo vivo ya os hablaré otro día, y ahora me quiere hacer ir al astrólogo a que me haga la carta astral, pero yo ya no puedo más. Esta noche que ahora ha acabado sólo he estado maquinando como matarme. He abierto la ventana varias veces, me he clavado las tijeras pero no he tenido valor para hundirlas hasta el fondo, me he dado golpes, he estado borracho de sueño durmiendo día y noche para olvidarme que sigo aquí, pero estás y no tienes alma ni para respirar. No podré, me he dicho. No puedo seguir así. Como si nada con mi vida en Barcelona. Tampoco puedo ir a Lloret. No sé, tal vez un psiquiátrico. No sé, no sé nada. Sólo sé que no puedo seguir como si no me ocurriera nada. Malviviendo. Que algo he de cambiar. Sólo quiero morir o vivir, pero no estar atrapado en ese vacío en que no puedo ni estudiar, ni leer, ni ir a clase ni vivir ni matarme. Sé que no lo podré superar. Al menos si no es con un cambio radical. Que me internen si hace falta en un loquero. Tal vez sólo así pueda salir adelante. O tal vez ya me quede allí de por vida.
Mientras la noche lloraba sus lágrimas de rocío he llamado al teléfono de la esperanza. Era la primera vez que lo hacía. No sé si habrá servido de algo. Me han dicho que no sea tan exigente conmigo mismo, que en mi he de ver un amigo y no maltratarme, y escribir lo que quiero hacer en presente, para a copia de escribirlo creerme que puedo hacerlo, y cada mañana cuando me despierta decirme buenos días y sonreírme al espejo. Y buscar una foto de cuando era un niño en donde me reconozca y vea mi esencia y enmarcarla y otra de adolescente y probar de reconciliarme con el niño que tengo dentro.
No sé que haré. No sé si sobreviviré. Sólo sé que no puedo seguir así. Me resisto a un cambio. No sé, por un lado me digo que resista, que sólo he de ser fuerte y aguantar y que ya se irá arreglando. Pero en el fondo sé que no es así. Que sólo me voy hundiendo en la miseria y que si no hago algo acabará todo muy mal. Que nada se arregla por si sólo y que ahora ya está fuera de mi abasto. Que sea lo que haya de ser. Pero que sea.
Ayer como que me di cuenta que desde que mis compañeros de piso habían vuelto volvía a estar mal, y que mi único paréntesis de relativa calma fue el mes que estuvieron fuera, y también porque ahora que mi vida no tiene ningún sentido y que estoy todo el día ante mi muerte necesitaba despistarla ni que fuera por un rato, así que decidí propiciarme una nueva ilusión por la que luchar: cambiarme de piso. Ya sé que no servirá de nada, que el problema soy yo y no ellos, y que cuando si encuentro uno, de nuevo me instalo, volveré a estar mal, pero necesitaba hacer tiempo para esquivar la muerte. Buscar estímulos aunque sean absurdos para ir sobreviviendo y alargando la agonía. Así que puse un anuncio. Pero hoy volvía a estar hundido. Tampoco he ido a clase. Ayer me propuse que aun que me costara me pondría a partir de ahora a estudiar. Pero no, estoy demasiado hundido, desasosegado, desesperado. No puedo estudiar, no puedo leer, no puedo pensar, no puedo hacer nada. Lo veo todo negro y veo que no me podré salir de esta, al menos no, si continuo así. Lo he visto claramente. Hasta aquí he aguantado. Pero no más. Ya no dirijo mi vida. Yo sólo sé que no me voy a salir adelante. Sí, ya sé, tengo la morfoanalista, y el psiquiatra y además tomo flores de bach de las que si sigo vivo ya os hablaré otro día, y ahora me quiere hacer ir al astrólogo a que me haga la carta astral, pero yo ya no puedo más. Esta noche que ahora ha acabado sólo he estado maquinando como matarme. He abierto la ventana varias veces, me he clavado las tijeras pero no he tenido valor para hundirlas hasta el fondo, me he dado golpes, he estado borracho de sueño durmiendo día y noche para olvidarme que sigo aquí, pero estás y no tienes alma ni para respirar. No podré, me he dicho. No puedo seguir así. Como si nada con mi vida en Barcelona. Tampoco puedo ir a Lloret. No sé, tal vez un psiquiátrico. No sé, no sé nada. Sólo sé que no puedo seguir como si no me ocurriera nada. Malviviendo. Que algo he de cambiar. Sólo quiero morir o vivir, pero no estar atrapado en ese vacío en que no puedo ni estudiar, ni leer, ni ir a clase ni vivir ni matarme. Sé que no lo podré superar. Al menos si no es con un cambio radical. Que me internen si hace falta en un loquero. Tal vez sólo así pueda salir adelante. O tal vez ya me quede allí de por vida.
Mientras la noche lloraba sus lágrimas de rocío he llamado al teléfono de la esperanza. Era la primera vez que lo hacía. No sé si habrá servido de algo. Me han dicho que no sea tan exigente conmigo mismo, que en mi he de ver un amigo y no maltratarme, y escribir lo que quiero hacer en presente, para a copia de escribirlo creerme que puedo hacerlo, y cada mañana cuando me despierta decirme buenos días y sonreírme al espejo. Y buscar una foto de cuando era un niño en donde me reconozca y vea mi esencia y enmarcarla y otra de adolescente y probar de reconciliarme con el niño que tengo dentro.
No sé que haré. No sé si sobreviviré. Sólo sé que no puedo seguir así. Me resisto a un cambio. No sé, por un lado me digo que resista, que sólo he de ser fuerte y aguantar y que ya se irá arreglando. Pero en el fondo sé que no es así. Que sólo me voy hundiendo en la miseria y que si no hago algo acabará todo muy mal. Que nada se arregla por si sólo y que ahora ya está fuera de mi abasto. Que sea lo que haya de ser. Pero que sea.
Comentario:
dire pokas cosas, peor als dire clara
carta astraL?te consideras gilipollas?q coño d ecarta astarl y q ni muerto coño. doices "ya se q tengo al morfologo, etc", como si alguno fuese a decirte "tio joder, no te preocupes q tienes al morfologo". no coño, la gente diria "me tienes a mi, tienes a salva, tienes a jaime" peor nunka al puto morfologo q no se si existe es aprofesion ni quiero saberlo
si te amtas, si lo haces, te juro por mi puta vida q te odiare, te lo juro
q coño dices rober??q ha cambaido tu vida, ahce vun es empezabas a encontarr respuestas y ahor ala muerte te persigue. No, sabes loq ha pasado?? e ahs rendido sabes, te ahs rendido cabron y si te rindes tu nos jodes a todos los q te keremos
voya decirte algo q tu ya sabes
el mundo no e stodo alegria y color
es un lugar terrible y por muy duro que seas es caapz de arrodilalrte a golpes y tenerte sometido permanentemente si no s elo impides
ni tu, ni yo, ni nadie golpa mas fuerte q la vida
pero no importa lo fuerte q golpeas sino lo fuerte que pueden golpearte
y lo aguantas mientars avanzas, hay q soportar sin dejar de avnzar
asi es como se gana
no ers un cobarde rob
tu eres capaz de todo
asumelo o exate a un aldo porq la vida no va aesperar a q te enga bien para ahcer pasar el tren d etu felicidad
si kieres exate en el camino y pudrete mientars tu tren pasa
o si kieres levantate y sigue empujando, y te seguiran dando sotias y anda sera bonito y anda saldra bien, pero solo asi ganaras
ya estas alturas d ela aprtida querido rob, solo te keda ganar o haber desperdiciado tu tiempo
molaaaaaaaaaaaa
carta astraL?te consideras gilipollas?q coño d ecarta astarl y q ni muerto coño. doices "ya se q tengo al morfologo, etc", como si alguno fuese a decirte "tio joder, no te preocupes q tienes al morfologo". no coño, la gente diria "me tienes a mi, tienes a salva, tienes a jaime" peor nunka al puto morfologo q no se si existe es aprofesion ni quiero saberlo
si te amtas, si lo haces, te juro por mi puta vida q te odiare, te lo juro
q coño dices rober??q ha cambaido tu vida, ahce vun es empezabas a encontarr respuestas y ahor ala muerte te persigue. No, sabes loq ha pasado?? e ahs rendido sabes, te ahs rendido cabron y si te rindes tu nos jodes a todos los q te keremos
voya decirte algo q tu ya sabes
el mundo no e stodo alegria y color
es un lugar terrible y por muy duro que seas es caapz de arrodilalrte a golpes y tenerte sometido permanentemente si no s elo impides
ni tu, ni yo, ni nadie golpa mas fuerte q la vida
pero no importa lo fuerte q golpeas sino lo fuerte que pueden golpearte
y lo aguantas mientars avanzas, hay q soportar sin dejar de avnzar
asi es como se gana
no ers un cobarde rob
tu eres capaz de todo
asumelo o exate a un aldo porq la vida no va aesperar a q te enga bien para ahcer pasar el tren d etu felicidad
si kieres exate en el camino y pudrete mientars tu tren pasa
o si kieres levantate y sigue empujando, y te seguiran dando sotias y anda sera bonito y anda saldra bien, pero solo asi ganaras
ya estas alturas d ela aprtida querido rob, solo te keda ganar o haber desperdiciado tu tiempo
molaaaaaaaaaaaa
Comentario:
Y al final de la conversación me diste las gracias porque te había HECHO SENTIRTE MEJOR, y me sentí muy alegre de que compartieras tu felicidad conmigo, de que te hubiera ayudado a mi manera, no como me hubiera gustado estando cerca, abrazándote, me gustaría consolar tu soledad con mi presencia y rellenar mis días con los tuyos juntos en Barcelona, y aunque ahora no puede ser sabes que el día del orgullo nos veremso y podré cumplir un sueño tenerte cerca de mí y decirte que te quiero frente a frente, darte de la mano y no dejar que te escapes de mí seducido por el fantasma, y he decidido que no pasaré solo un fin de semana, sino cinco o seis días, y a tí te va a tocar aguantarme porque quiero que me enseñes la ciudad a través de tus ojos, que me enseñes el hospital donde naciste, los rincones mágicos de esa ciudad, Salvation, quiere que me enseñes tu habitación, la ventana por la que tiene que entrar el sol y estar abierta pero para respirar aire y para sentirte vivo, quiero compartir un pedazo de mi vida contigo, y te toca ser mi guia, y no te dejaré solo, organizame la semana, buscame espectáculos y hazme partícipe de tu cotidianiedad, porque yo TE NECESITO, te quiero, me gusta formar parte de tu vida, aunque esté lejos, aunque solo tengamos un teléfono, una voz yo cada vez que hablamos viajo contigo, estoy contigo.
Nos vemos en Barcelona, varios días, necesito formar parte de tu vida, y mirarla a través de tus ojos, a través de tus experiencias, a través de tí, y complementar esa Barcelona descarnada con mi visión, y unirlas por una sencilla razón porque TE QUIERO, porque hay gente que te quiere.
Y no voy a revisar lo que he escrito, lo he hecho del tirón, desde el sentimiento, desde el corazón, solo quiero que no estés solo guapo, por favor te pido que sigas formando parte de mi vida, y de la de los demás que como TATO te quieran, no quiero que pienses en desaparecer, en perderte en tí mismo, no quiero que te olvides de tí, quiero que rescates tu corazón, tu personalidad que existe, que cautiva, que fascina, niño por favor no te pierdas.
Te quiero,
Comentario:
COMENTARIO 1 DE 2
Niño siento no haberte contestado antes pero lo leí muy tarde, la verdad es que me entristecí bastante, y ese día cuando me acordaba de tí me entraban ganas de llorar, llamando a mi niña Bea le hablé de tí y se me quebró la voz, se me saltaron las lágrimas porque no entendía como alguien con 24 años se podía querer tan poco a sí mismo y tan poco a la vida, no entendía porque alguien culto, sensible, guapo,con una vida por delante, con sueños, con talento, que me hace la vida fácil con sus llamadas y con su apoyo constante porqué quería acabar con todo, dormir y no despertarse, no lo entendía y me dolía.
Intenté imaginarme la vida sin tí, sin tus comentarios, sin tus llamadas y ya sin hablar con mi amiga me puse triste, porque TE NECESITABA, te quería cerca y no podía prescindir de tí.
Luego me llamaste al teléfono, ayer por la noche como muchas noches, y la conversación fue increíble, porque en la hora y pico que hablemos pasé por muchas emociones, tristeza, llanto contenido, rabia, indignación, alegría, complicidad, y me di cuenta después de hablar contigo que eras un AMIGO en mayúsculas, y que no quería que lo dejaras de ser, no quería ni por un momento pensar en que dejaras de serlo, y te dije que me daba miedo perderte, que al olvidarte de tí mismo y volcarte en tus miedos te olvidarás de los demás, de los que te queremos y no soportaba esa idea, no soportaba pensar que alguien como tú que para mí es tan válido y significa tanto desapareciera, me dijiste que eso nunca sería así, que estarías a mi lado, y se dio la paradoja porque en vez de apoyarte me hundí, me imaginé la vida sin tí y me hundí, me sentí sin fuerzas, y eras TU EL QUE ME ANIMABA, el que me decías que no te perdería, y luego nos reímos, y me contaste tu vida, los "amigos" que has tenido, y te dije algo que pienso, que afirmo TU PROBLEMA es que eras el único CUERDO entre locos, entre egoístas, entre maniáticos, tu problema es que lo que te rodea es negativo y tienes facilidad para encontrar a gente que no te conviene PERO ESO no es el mundo, es mucho más, hay muchas más personas que estarían encantadas de conocerte, que te QUIEREN en su vida, que SON TUS AMIGOS y no necesitan hacerte daño, que se ríen y lloran contigo, que se alegran por tus pequeños pasos y que NO SE CANSAN NUNCA DE ANIMARTE, de apoyarte, de cogerte del brazo para que no te lanzes por la ventana.
Niño siento no haberte contestado antes pero lo leí muy tarde, la verdad es que me entristecí bastante, y ese día cuando me acordaba de tí me entraban ganas de llorar, llamando a mi niña Bea le hablé de tí y se me quebró la voz, se me saltaron las lágrimas porque no entendía como alguien con 24 años se podía querer tan poco a sí mismo y tan poco a la vida, no entendía porque alguien culto, sensible, guapo,con una vida por delante, con sueños, con talento, que me hace la vida fácil con sus llamadas y con su apoyo constante porqué quería acabar con todo, dormir y no despertarse, no lo entendía y me dolía.
Intenté imaginarme la vida sin tí, sin tus comentarios, sin tus llamadas y ya sin hablar con mi amiga me puse triste, porque TE NECESITABA, te quería cerca y no podía prescindir de tí.
Luego me llamaste al teléfono, ayer por la noche como muchas noches, y la conversación fue increíble, porque en la hora y pico que hablemos pasé por muchas emociones, tristeza, llanto contenido, rabia, indignación, alegría, complicidad, y me di cuenta después de hablar contigo que eras un AMIGO en mayúsculas, y que no quería que lo dejaras de ser, no quería ni por un momento pensar en que dejaras de serlo, y te dije que me daba miedo perderte, que al olvidarte de tí mismo y volcarte en tus miedos te olvidarás de los demás, de los que te queremos y no soportaba esa idea, no soportaba pensar que alguien como tú que para mí es tan válido y significa tanto desapareciera, me dijiste que eso nunca sería así, que estarías a mi lado, y se dio la paradoja porque en vez de apoyarte me hundí, me imaginé la vida sin tí y me hundí, me sentí sin fuerzas, y eras TU EL QUE ME ANIMABA, el que me decías que no te perdería, y luego nos reímos, y me contaste tu vida, los "amigos" que has tenido, y te dije algo que pienso, que afirmo TU PROBLEMA es que eras el único CUERDO entre locos, entre egoístas, entre maniáticos, tu problema es que lo que te rodea es negativo y tienes facilidad para encontrar a gente que no te conviene PERO ESO no es el mundo, es mucho más, hay muchas más personas que estarían encantadas de conocerte, que te QUIEREN en su vida, que SON TUS AMIGOS y no necesitan hacerte daño, que se ríen y lloran contigo, que se alegran por tus pequeños pasos y que NO SE CANSAN NUNCA DE ANIMARTE, de apoyarte, de cogerte del brazo para que no te lanzes por la ventana.
Comentario:
Estoy cansado. Muy cansado. Y no es que haga nada especial, pero últimamente no puedo dejar de estarlo.
Y estoy irascible. Noto como la rabia que no saco normalmente, pugna por salir como la erupción de un volcán.
Y estoy triste. Apagado. Me cuesta llamar a mis amigos, me cuesta salir de viaje, me cuesta ir a disfrutar de la compañía de gente que sé que me van a animar, a acompañar, a abrazar... pero no pudo evitarlo, me cuesta.
Y lloro. Mucho. Hacia dentro y hacia fuera. Duele. Mucho.
Y no estoy contento con nada. Ni con mi trabajo, ni con lo que escribo, ni con lo que no escribo, ni con lo que hablo, ni con lo que callo. No estoy contento conmigo, ni con nada de lo que tenga que ver conmigo.
Me cuesta hablar. Creo que nadie de los que hablan conmigo últimamente salen contentos de nuestras conversaciones. Creo que aburro, o doy pena. Creo que incluso alguno, se mofa de mi. Cualquier día, creo que dejarán de llamar, o de contestar al teléfono, o de contestarme en el messenger.
Siento que he perdido muchos trenes. Siento que he perdido mi vida. Que nadie de los que dicen que me quieren, lo hacen realmente. Que lo que pasa es que les doy lástima. Que los que me halagan lo hacen en realidad pensando en todo lo contrario. Creo que produzco rechazo.
Y cuanto más pienso estas cosas, más me las creo. Es como una pescadilla, como si esas sensaciones se retroalimentaran.
Y a veces tengo tentaciones.
Ayer le dije a un amigo que, creía que debía ser ya un loco gilipollas. Tocaba.
Pero él me dijo que no. Que no tocaba eso.
Me dijo que tocaba vivir. Que tocaba mirar hacia delante con esperanza.
Me dijo que tocaba relajarme y pensar que estros malas sensaciones era producto de que estaba cansado. Que todo se debía a que le daba vueltas a las cosas, y que de tanta vuelta acababa mareado y con vértigo.
Me dijo que... no era cierto que aburriera, que no era cierto que la gente se cansara de hablar conmigo. Que era al revés... que había muchos que estaban encantados de hablar conmigo, de compartir sus cosas conmigo, de que comparta con ellos las mías....
Me dijo que... no doy pena. Que eran cosas que me daba por pensar... porque estaba desanimado y cansado, y porque había tenido unos días malos... y que eso hace que vea todo con un velo negro delante. Y esto hace que no vea la luz.
Me dijo que... lo pasado está ahí... en el pasado... que no se puede hacer nada para cambiarlo, y que siendo así, es tontería darle vueltas, y vueltas, y vueltas...
Me dijo que... debo descansar, que debo salir a la calle, que debo tomar el sol... que debo comer en condiciones y a mis horas... que debo mirar la sonrisa de un niño, que debo leer cosas alegres... que debo... vivir...
Me dijo que... podría haber personas que se rieran de mí... siempre las hay. Pero esas personas no importan... esas no nos valen como compañía de vida. Que con esas gentes... no hay que perder ni un instante de nuestros pensamientos.
Me dijo que... los demás no importan, que las ilusiones, esas por las que creemos que seguimos viviendo... tampoco tienen importancia... que la verdadera ilusión, que lo verdaderamente importante... soy yo... y nada más que yo.
Y me dijo que... me quería. Y que si él me quería... ¿Cómo no iba a quererme yo?
Y le creí. Y me sentí bien. Y le abracé. Y le di un beso. Y mi corazón empezó a latir de nuevo.
Te quiero... rober.
Y un millón de besos, y al menos otros de abrazos... salen de mi corazón... para ti.
Y estoy irascible. Noto como la rabia que no saco normalmente, pugna por salir como la erupción de un volcán.
Y estoy triste. Apagado. Me cuesta llamar a mis amigos, me cuesta salir de viaje, me cuesta ir a disfrutar de la compañía de gente que sé que me van a animar, a acompañar, a abrazar... pero no pudo evitarlo, me cuesta.
Y lloro. Mucho. Hacia dentro y hacia fuera. Duele. Mucho.
Y no estoy contento con nada. Ni con mi trabajo, ni con lo que escribo, ni con lo que no escribo, ni con lo que hablo, ni con lo que callo. No estoy contento conmigo, ni con nada de lo que tenga que ver conmigo.
Me cuesta hablar. Creo que nadie de los que hablan conmigo últimamente salen contentos de nuestras conversaciones. Creo que aburro, o doy pena. Creo que incluso alguno, se mofa de mi. Cualquier día, creo que dejarán de llamar, o de contestar al teléfono, o de contestarme en el messenger.
Siento que he perdido muchos trenes. Siento que he perdido mi vida. Que nadie de los que dicen que me quieren, lo hacen realmente. Que lo que pasa es que les doy lástima. Que los que me halagan lo hacen en realidad pensando en todo lo contrario. Creo que produzco rechazo.
Y cuanto más pienso estas cosas, más me las creo. Es como una pescadilla, como si esas sensaciones se retroalimentaran.
Y a veces tengo tentaciones.
Ayer le dije a un amigo que, creía que debía ser ya un loco gilipollas. Tocaba.
Pero él me dijo que no. Que no tocaba eso.
Me dijo que tocaba vivir. Que tocaba mirar hacia delante con esperanza.
Me dijo que tocaba relajarme y pensar que estros malas sensaciones era producto de que estaba cansado. Que todo se debía a que le daba vueltas a las cosas, y que de tanta vuelta acababa mareado y con vértigo.
Me dijo que... no era cierto que aburriera, que no era cierto que la gente se cansara de hablar conmigo. Que era al revés... que había muchos que estaban encantados de hablar conmigo, de compartir sus cosas conmigo, de que comparta con ellos las mías....
Me dijo que... no doy pena. Que eran cosas que me daba por pensar... porque estaba desanimado y cansado, y porque había tenido unos días malos... y que eso hace que vea todo con un velo negro delante. Y esto hace que no vea la luz.
Me dijo que... lo pasado está ahí... en el pasado... que no se puede hacer nada para cambiarlo, y que siendo así, es tontería darle vueltas, y vueltas, y vueltas...
Me dijo que... debo descansar, que debo salir a la calle, que debo tomar el sol... que debo comer en condiciones y a mis horas... que debo mirar la sonrisa de un niño, que debo leer cosas alegres... que debo... vivir...
Me dijo que... podría haber personas que se rieran de mí... siempre las hay. Pero esas personas no importan... esas no nos valen como compañía de vida. Que con esas gentes... no hay que perder ni un instante de nuestros pensamientos.
Me dijo que... los demás no importan, que las ilusiones, esas por las que creemos que seguimos viviendo... tampoco tienen importancia... que la verdadera ilusión, que lo verdaderamente importante... soy yo... y nada más que yo.
Y me dijo que... me quería. Y que si él me quería... ¿Cómo no iba a quererme yo?
Y le creí. Y me sentí bien. Y le abracé. Y le di un beso. Y mi corazón empezó a latir de nuevo.
Te quiero... rober.
Y un millón de besos, y al menos otros de abrazos... salen de mi corazón... para ti.