Carta a un amigo
Salva, niño, sólo era para decirte que siento mucho que te disgustaras ayer cuando hablamos por teléfono. Siento que te entristecieras por mi culpa. Tu sólo me das alegrías y yo sólo te doy disgustos. Por eso te quería decir algo. Primero de todo que me emocionaste, de verdad. Por un lado me dolió verte mal por mi culpa –ya sé que no es culpa mía que esté mal hasta el punto de decidir ir a un psiquiátrico, pero ya me entiendes-, pero por el otro me sentí conmovido de ver hasta que punto te importaba y comprobar como eres un amigo de verdad que realmente me quieres. Nadie había llorado por mí. Y ya sabes que yo soy muy incrédulo y con las malas experiencias en el terreno de la amistad que había tenido desde niño, a veces no te acabas de creer que importas a alguien por mucho que te lo diga. Ayer tú, no sólo me lo dijiste sino que me lo demostraste. Y me sentí muy cerca de ti. Pero a la vez tuve miedo de perderte. Porque hablabas como si ya no hubieras de saber nada más de mí una vez me internaran al psiquiátrico. Como si nuestra amistad ya se hubiera acabado ayer y no hubiéramos de hablar más. Y esto me partió el corazón. Porque no soporté que pensaras esto. Porque yo no te quiero perder. Es más, no te puedo perder. Porque te quiero y porque te necesito. Y porque no me imagino la vida sin ti. Y no soporto la idea de imaginármela. Yo estoy hecho un lío. Y quizás dude en muchas cosas, pero no dudo en que no te dejaré escapar.
Mira, ayer cuando tomé la decisión de internarme en un psiquiátrico, sí que tal vez me dije “yo había de acabar de esta manera” corriendo el riesgo de autocompadecerme y condenarme de por vida. Pero luego y mientras hablaba contigo lo vi de otro modo. No entraré en un psiquiátrico porque me rinda, porque decida tirar la toalla, y dejar de luchar. No, no ha acabado mi lucha. Al contrario. Si he tomado esta decisión es porque hacía un tiempo que sí que parecía que había tirado la toalla. Aquí en Barcelona, en mi piso durmiendo todo el día, siendo incapaz de ir a clase, dejado llevar por la desidia, incapaz de estudiar, de escribir mi novela, incapaz hasta de tomar la medicación, de salir, incapaz de vivir y también de morir estaba atrapado en una nada destructiva peor que cualquier muerte. Y todo cada vez me daba más ansia. Y por lo que hace a las relaciones, sí, ya sé que contigo me llevo bien y me comunico, pero con todos los que quedo, desengaño tras desengaño y no me puedo comunicar y me siento atrapado, en una cárcel interior peor que cualquier manicomio. No avanzo. Y la situación me supera. He tomado conciencia que no puedo vencerla yo sólo y sobretodo he tomado conciencia que esto no puede seguir así. Sí, lo más fácil es decir, aguantaré, tiraré adelante, no puedo dejar la uni, no puedo dejar mi rutina que es lo único que tengo y cambiar de vida radicalmente. Y es que siempre nos decimos que queremos cambiar de vida pero nunca lo acabamos haciendo hasta que una fuerza mayor nos lo hace hacer a la fuerza. Yo me podría dejar llevar por la inercia y intentar seguir como hasta ahora, en mi piso, encerrado probando de hacer progresos poquito a poco. Pero sé que esto sería mi condena. Algo en mí me dice que necesito un cambio urgente, y que tal vez es mi última oportunidad, que aun hay esperanza, pero que no la habrá si no cambio nada. Yo tengo desde hace años mi rutina montada, ordenador, tele, cama. Y por comodidad no la cambiaría nunca. Pero sé que no puedo seguir así. Y sé que es demasiado para enfrentarlo sólo. Y sé que me toca ser fuerte y enfrentarme a lo desconocido. Aún no he hablado con mi psiqui y no sé si el cambio este será ir un tiempo a un psiquiátrico, o tal vez no. Quizás me sugiera otro cambio. No sé, el que sea, pero sé que necesito romper con todo. Sí en el último post decía que estaba roto, ahora sé que soy yo el que necesito romper. Y me da mucho miedo. Mucho. Muchísimo. Pero sé que me va la vida en ello. Y que vida sólo hay una. Y que no me la puedo jugar. Y si hasta ahora he estado lamentándome y diciéndome que me quería morir, que sólo quería dormir y que quería acabar, ahora te digo que quiero vivir, que quiero luchar y que quiero ser feliz. Y que esto sólo lo puedo hacer rompiendo con todo lo que me ahoga. Sé que tengo que tirar adelante. Adelante por los sueños que aun nos quedan. Te acuerdas? El primer post que te dediqué. Pues esto voy a hacer, tirar adelante, siempre adelante. Aunque a adelante haya un manicomio, aunque adelante esté lleno de locos que tema que por la noche me claven un chuchillo como antaño tenía miedo que me lo hiciera mi abuela querida, aunque adelante haya un abismo. Ahora sé que no hay más camino. Siempre adelante. Por esto no quiero que estés triste. Porque todo irá bien. Porque como tu bien dices todo se ha de mirar por el lado positivo, pues bien, esto también lo tiene: me he dado cuenta de que no puedo seguir así, hundido y he empezado a moverme, a hacer algo, no sé si acertado o equivocado, pero he comenzado a hacer algo, lo que sea, para mejorar. Y eso está bien no?
Ya verás como tiraremos adelante, ya verás como quedaremos cuando vengas en verano a Barcelona y ya verás como un día nos reiremos de esta pesadilla.
Te quiero
Joan
Mira, ayer cuando tomé la decisión de internarme en un psiquiátrico, sí que tal vez me dije “yo había de acabar de esta manera” corriendo el riesgo de autocompadecerme y condenarme de por vida. Pero luego y mientras hablaba contigo lo vi de otro modo. No entraré en un psiquiátrico porque me rinda, porque decida tirar la toalla, y dejar de luchar. No, no ha acabado mi lucha. Al contrario. Si he tomado esta decisión es porque hacía un tiempo que sí que parecía que había tirado la toalla. Aquí en Barcelona, en mi piso durmiendo todo el día, siendo incapaz de ir a clase, dejado llevar por la desidia, incapaz de estudiar, de escribir mi novela, incapaz hasta de tomar la medicación, de salir, incapaz de vivir y también de morir estaba atrapado en una nada destructiva peor que cualquier muerte. Y todo cada vez me daba más ansia. Y por lo que hace a las relaciones, sí, ya sé que contigo me llevo bien y me comunico, pero con todos los que quedo, desengaño tras desengaño y no me puedo comunicar y me siento atrapado, en una cárcel interior peor que cualquier manicomio. No avanzo. Y la situación me supera. He tomado conciencia que no puedo vencerla yo sólo y sobretodo he tomado conciencia que esto no puede seguir así. Sí, lo más fácil es decir, aguantaré, tiraré adelante, no puedo dejar la uni, no puedo dejar mi rutina que es lo único que tengo y cambiar de vida radicalmente. Y es que siempre nos decimos que queremos cambiar de vida pero nunca lo acabamos haciendo hasta que una fuerza mayor nos lo hace hacer a la fuerza. Yo me podría dejar llevar por la inercia y intentar seguir como hasta ahora, en mi piso, encerrado probando de hacer progresos poquito a poco. Pero sé que esto sería mi condena. Algo en mí me dice que necesito un cambio urgente, y que tal vez es mi última oportunidad, que aun hay esperanza, pero que no la habrá si no cambio nada. Yo tengo desde hace años mi rutina montada, ordenador, tele, cama. Y por comodidad no la cambiaría nunca. Pero sé que no puedo seguir así. Y sé que es demasiado para enfrentarlo sólo. Y sé que me toca ser fuerte y enfrentarme a lo desconocido. Aún no he hablado con mi psiqui y no sé si el cambio este será ir un tiempo a un psiquiátrico, o tal vez no. Quizás me sugiera otro cambio. No sé, el que sea, pero sé que necesito romper con todo. Sí en el último post decía que estaba roto, ahora sé que soy yo el que necesito romper. Y me da mucho miedo. Mucho. Muchísimo. Pero sé que me va la vida en ello. Y que vida sólo hay una. Y que no me la puedo jugar. Y si hasta ahora he estado lamentándome y diciéndome que me quería morir, que sólo quería dormir y que quería acabar, ahora te digo que quiero vivir, que quiero luchar y que quiero ser feliz. Y que esto sólo lo puedo hacer rompiendo con todo lo que me ahoga. Sé que tengo que tirar adelante. Adelante por los sueños que aun nos quedan. Te acuerdas? El primer post que te dediqué. Pues esto voy a hacer, tirar adelante, siempre adelante. Aunque a adelante haya un manicomio, aunque adelante esté lleno de locos que tema que por la noche me claven un chuchillo como antaño tenía miedo que me lo hiciera mi abuela querida, aunque adelante haya un abismo. Ahora sé que no hay más camino. Siempre adelante. Por esto no quiero que estés triste. Porque todo irá bien. Porque como tu bien dices todo se ha de mirar por el lado positivo, pues bien, esto también lo tiene: me he dado cuenta de que no puedo seguir así, hundido y he empezado a moverme, a hacer algo, no sé si acertado o equivocado, pero he comenzado a hacer algo, lo que sea, para mejorar. Y eso está bien no?
Ya verás como tiraremos adelante, ya verás como quedaremos cuando vengas en verano a Barcelona y ya verás como un día nos reiremos de esta pesadilla.
Te quiero
Joan
Comentario:
Hola Joan. alguna vez te escribí, pero como he estado un tiempo con el pc k.o, te había perdido la pista. Que sepas que como te dice absollut, te apoyamos como mejor sabemos; tu declaración de amistad a Salva me ha emocionado, así como la contestación de éste. Sabes que con lo único que no estamos de acuerdo es con que intentes autodestruirte, porque si tú no estás, una parte de nosotros se perderá. Espero que sigas escribiendo, que te desahogues con nosotros, que grites, te enfades, todo para que salgas de un pozo en el cual iremos poniendo nuestro hombro para que te apoyes y entre todos veamos de nuevo la luz, y nos ríamos juntos hasta que nos duela la tripa, un fuerte abrazo
Comentario:
Niño ya te contesté el e-mail y como absolut y por teléfono te dije que respetaré lo que hagas, lo que decidas hacer con tu vida, sólo quiero que estés bien y que consigas conciliar las dos partes de tí, la que duda, la que se hunde, con la que aparece cuando hablamos jutnos, cuando nos reímos, cuando nos queremos.
No puedo decirte mucho más me emocionas por teléfono y me emocionas con tu post, saber que formas parte de mi vida, que aunque estés lejos puedo contar contigo para mi es suficiente y me siento satisfecho porque el destino, y un post leído nos uniera, y hayamos llegado hasta aquí, sin insultos, sin menosprecio, comprendiéndonos, contándonos nuestras debilidades y haciéndonos fuertes a través del otro, apoyándonos el uno al otro y teniéndonos siempre.
Me emociona que no quieras perderme, yo tampoco te quiero perder porque te necesito, porque necesito saber que estás bien, que cuidan de tí, que te hacen la vida más fácil, porque eso hará que sigas luchando, sin descanso, contra tus fantasmas y en tu lucha puedes contar conmigo, cuando quieras, para lo que quieras, lo siento si te eché la bronca, si me derrumbé y me tuviste que animar a mí, si pasé del llanto a la risa en un plis plas pero como le comenté a Enis ayer por teléfono en esa conversación que mantuvimos se resume una amistad, pasemos de las risas, a los cabreos, al llanto, a la emoción en un mismo acto, y sólo pensar que podía perderte, que no podía llegar a saber de tí, que desaparecieras de mi vida de la misma manera que apareciste me provocaba escalofríos y una tremenda tristeza, porque no quiero perder la parte de mí que se relaciona contigo,que te anima, que se anima contigo, no quiero perderla, necesito no perderla para no andar ciegos, necesito apoyos para no perderme, y cuando los tengo, cuando me aferro a ellos quiero que echen raíces, que cimienten, que echen raíces, como nuestra amistad que lo tiene todo en contra porque estamos lejos y solo tenemos un teléfono, y no podemos quedar, compartir la cotidianiedad pero ello no impide que haya florecido, que haya echado raíces, porque su alimento es auténtico, es real, es un sentimiento, una necesidad un egoísmo dual, porque se alimenta del amor, del cariño, de la afinidad, de la dependencia y crece, fuerte y vigorosa, con el tiempo lo hará, y espero poder estar allí para decirte un día, con lágrimas pero de felicidad que estás recuperado y que sigues creciendo sigues echando raíces en mí y a través de mí.
Te quiero guapo, me emocionas, me conmueves, me convulsionas no me olvido de tí.
Gracias!!!!!! es mucho más de lo que merezco.
No puedo decirte mucho más me emocionas por teléfono y me emocionas con tu post, saber que formas parte de mi vida, que aunque estés lejos puedo contar contigo para mi es suficiente y me siento satisfecho porque el destino, y un post leído nos uniera, y hayamos llegado hasta aquí, sin insultos, sin menosprecio, comprendiéndonos, contándonos nuestras debilidades y haciéndonos fuertes a través del otro, apoyándonos el uno al otro y teniéndonos siempre.
Me emociona que no quieras perderme, yo tampoco te quiero perder porque te necesito, porque necesito saber que estás bien, que cuidan de tí, que te hacen la vida más fácil, porque eso hará que sigas luchando, sin descanso, contra tus fantasmas y en tu lucha puedes contar conmigo, cuando quieras, para lo que quieras, lo siento si te eché la bronca, si me derrumbé y me tuviste que animar a mí, si pasé del llanto a la risa en un plis plas pero como le comenté a Enis ayer por teléfono en esa conversación que mantuvimos se resume una amistad, pasemos de las risas, a los cabreos, al llanto, a la emoción en un mismo acto, y sólo pensar que podía perderte, que no podía llegar a saber de tí, que desaparecieras de mi vida de la misma manera que apareciste me provocaba escalofríos y una tremenda tristeza, porque no quiero perder la parte de mí que se relaciona contigo,que te anima, que se anima contigo, no quiero perderla, necesito no perderla para no andar ciegos, necesito apoyos para no perderme, y cuando los tengo, cuando me aferro a ellos quiero que echen raíces, que cimienten, que echen raíces, como nuestra amistad que lo tiene todo en contra porque estamos lejos y solo tenemos un teléfono, y no podemos quedar, compartir la cotidianiedad pero ello no impide que haya florecido, que haya echado raíces, porque su alimento es auténtico, es real, es un sentimiento, una necesidad un egoísmo dual, porque se alimenta del amor, del cariño, de la afinidad, de la dependencia y crece, fuerte y vigorosa, con el tiempo lo hará, y espero poder estar allí para decirte un día, con lágrimas pero de felicidad que estás recuperado y que sigues creciendo sigues echando raíces en mí y a través de mí.
Te quiero guapo, me emocionas, me conmueves, me convulsionas no me olvido de tí.
Gracias!!!!!! es mucho más de lo que merezco.
Comentario:
aixxx me has dejao elao maxo, sabes q desde este pekeño rinkoncito del ciberespacio te apoya un colega y como yo seguro q muxos. Muxa suerte aya donde vayas espero q pronto volvamos a saber de ti, y nos regales una sonrisa de las tuyas como la q nos regalaste en madrid. BESOS Y ANIMO!!!