Despedirse
No esperé nada de mis dos citas. Con el chico de la discoteca ni tan solo me atreví a decirle nada. Y el chico con el que había de quedar le surgieron contratiempos y no hubo cita. No obstante decidí no quedarme llorando en casa, así que fui a llorar al cine. Fui a ver “Salvador”.
Hubo una cosa en la película que me hizo rabia. Y es que nunca, ni cuando se llevaban al personaje a ejecutar, no se despedían de él, ni él de sus hermanas ni de su abogado. Simplemente a irse le dijeron “Estamos en la cafetería. Hasta ahora”.
Yo tal vez porque en mi vida y en la relación que tengo con los míos hay mucho más que se calla que no que se dice; tal vez porque se silencia todo para no hacer sufrir, porque no te pueden comprender, por miedo, por vergüenza, por orgullo; tal vez por eso sé que necesitaré despedirme de ellos cuando llegue el momento. Sé que necesitaré descargar lo que llevo callando durante toda una vida. Y sé que tal vez no lo podré hacer. Que no siempre hay ocasión para despedirse. Y sé que si no puedo se me va a partir el alma y que me arrepentiré el resto de mis días de no haber podido compartir aquello con mis padres. Y sé que habría de ser sensato y contárselo ahora, antes de que sea demasiado tarde, ahora que puedo, ahora que están y me pueden escuchar. Pero no puedo. Tal vez porque no me veo capaz de seguir mi relación con ellos después de haberles contado ciertas cosas. Cosas que ni yo mismo sé claramente cuales son, pero que sé que tengo en lo más escondido de mí, y que necesitan ser contadas para quedarme en paz con ellos y conmigo mismo.
Algunas de estas cosas como he dicho ni yo mismo sé cuales son. Otras que seguro que les diría es: Os quiero. Gracias por amarme. Perdonadme por todo lo que os he hecho sufrir y por los disgustos que os he dado, y por ser injusto con vosotros, y llevaros siempre la contraria, y no daros satisfacciones. Por no ser el hijo que queríais, por no poder compartir mi vida con vosotros. Por haberos dado todo lo malo de tener un hijo y haberos privado de todo lo bueno. Por no ser agradecido. Pero quiero que sepáis os quiero mucho. Y que gracias por amarme, por importaros de verdad, por querer ante todo mi felicidad. Gracias por darme la vida, lo más importante que me han dado y que me darán jamás. Gracias papás.
Hace un mes, un amigo de nuestra familia que sufrió una enfermedad que también tuvo mi padre y que yo en ningún momento había tomado conciencia de lo grave que era, entró al hospital pensando que sería una cosa de nada y lo sedaron y quedó dormido durante semanas. La cosa fue de mal en peor. Vieron que moriría. En un par de ocasiones llamaron a sus familiares de noche porque veían que ya estaba en las últimas. Un día le quitaron los sedantes y se despertó. Estuvo unos días despierto. Lo volvieron a dormir. Y murió a las pocas horas. Hablando con mi padre de esto, él me dijo que vaya mala suerte que le hubieran despertado y que hubiera sabido que se moría. Que él en su lugar hubiera preferido no enterarse de nada. No ser consciente. Quedarse dormido al entrar al hospital creyendo que tenía algún resfriado y ya no despertar. Y no saber que se había de morir.
Yo pensé que en caso de que fuera yo el enfermo, sí quería haber despertado. Haber sabido que me moriría. Haberme podido despedir de los míos. Y poder saber como sentiría la vida, como cambiaría toda mi visión de ella –o no- ante la muerte. Es una fase de la vida que aunque sea dura creo que merece ser vivida en propia piel. Todos tenemos una sola vida y una sola muerte. Y merece la pena vivir hasta el final. Despierto. Lúcido. Vivo.
*
Bienvenido mafer. Y buenas de nuevo tatojimi. Gracias por los consejos
Hubo una cosa en la película que me hizo rabia. Y es que nunca, ni cuando se llevaban al personaje a ejecutar, no se despedían de él, ni él de sus hermanas ni de su abogado. Simplemente a irse le dijeron “Estamos en la cafetería. Hasta ahora”.
Yo tal vez porque en mi vida y en la relación que tengo con los míos hay mucho más que se calla que no que se dice; tal vez porque se silencia todo para no hacer sufrir, porque no te pueden comprender, por miedo, por vergüenza, por orgullo; tal vez por eso sé que necesitaré despedirme de ellos cuando llegue el momento. Sé que necesitaré descargar lo que llevo callando durante toda una vida. Y sé que tal vez no lo podré hacer. Que no siempre hay ocasión para despedirse. Y sé que si no puedo se me va a partir el alma y que me arrepentiré el resto de mis días de no haber podido compartir aquello con mis padres. Y sé que habría de ser sensato y contárselo ahora, antes de que sea demasiado tarde, ahora que puedo, ahora que están y me pueden escuchar. Pero no puedo. Tal vez porque no me veo capaz de seguir mi relación con ellos después de haberles contado ciertas cosas. Cosas que ni yo mismo sé claramente cuales son, pero que sé que tengo en lo más escondido de mí, y que necesitan ser contadas para quedarme en paz con ellos y conmigo mismo.
Algunas de estas cosas como he dicho ni yo mismo sé cuales son. Otras que seguro que les diría es: Os quiero. Gracias por amarme. Perdonadme por todo lo que os he hecho sufrir y por los disgustos que os he dado, y por ser injusto con vosotros, y llevaros siempre la contraria, y no daros satisfacciones. Por no ser el hijo que queríais, por no poder compartir mi vida con vosotros. Por haberos dado todo lo malo de tener un hijo y haberos privado de todo lo bueno. Por no ser agradecido. Pero quiero que sepáis os quiero mucho. Y que gracias por amarme, por importaros de verdad, por querer ante todo mi felicidad. Gracias por darme la vida, lo más importante que me han dado y que me darán jamás. Gracias papás.
Hace un mes, un amigo de nuestra familia que sufrió una enfermedad que también tuvo mi padre y que yo en ningún momento había tomado conciencia de lo grave que era, entró al hospital pensando que sería una cosa de nada y lo sedaron y quedó dormido durante semanas. La cosa fue de mal en peor. Vieron que moriría. En un par de ocasiones llamaron a sus familiares de noche porque veían que ya estaba en las últimas. Un día le quitaron los sedantes y se despertó. Estuvo unos días despierto. Lo volvieron a dormir. Y murió a las pocas horas. Hablando con mi padre de esto, él me dijo que vaya mala suerte que le hubieran despertado y que hubiera sabido que se moría. Que él en su lugar hubiera preferido no enterarse de nada. No ser consciente. Quedarse dormido al entrar al hospital creyendo que tenía algún resfriado y ya no despertar. Y no saber que se había de morir.
Yo pensé que en caso de que fuera yo el enfermo, sí quería haber despertado. Haber sabido que me moriría. Haberme podido despedir de los míos. Y poder saber como sentiría la vida, como cambiaría toda mi visión de ella –o no- ante la muerte. Es una fase de la vida que aunque sea dura creo que merece ser vivida en propia piel. Todos tenemos una sola vida y una sola muerte. Y merece la pena vivir hasta el final. Despierto. Lúcido. Vivo.
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Bienvenido mafer. Y buenas de nuevo tatojimi. Gracias por los consejos
Etiquetas: despedirse morir
Comentario:
El domingo fui a ver Salvador. Gran película. Lloré mucho además, lo que no me hizo mal. Como ya había leído tu post, me fijé en el detalle que citas… en que no se despiden. Pero la interpretación que le doy yo, es distinta. En ese caso yo creo que no se despiden precisamente como prueba de amor… como queriendo dar una imagen de normalidad, o sencillamente por “engañarse” los unos a los otros, para no preocuparse, o como haciendo ver que no perdían las esperanzas. No sé, es distinto a otros casos.
La peli que cita LuisM, “Mi vida sin mi” de Isabel Coixet, es también muy tierna. Pero casi podríamos decir que tampoco se despiden. La protagonista prepara la vida de su familia para que puedan seguir viviendo después de que ella muera. Hasta busca a su marido una mujer para que la sustituya. Es también una historia de amor extraordinaria.
Si que es bonito despedirse, pero yo creo q para esos momentos, hay que dejar las cosas bonitas, no sé. No me parece el momento de hablar de cosas tristes, ni de reproches. Son momentos para que todo el mundo se quede contento. En paz.
Pero si que es verdad que no siempre es posible despedirse. Por eso, a veces es mejor decir te quiero cuando se puede… no dejarlo para el último momento.
Que raro me está quedando esto hoy.
Muchos besos.
La peli que cita LuisM, “Mi vida sin mi” de Isabel Coixet, es también muy tierna. Pero casi podríamos decir que tampoco se despiden. La protagonista prepara la vida de su familia para que puedan seguir viviendo después de que ella muera. Hasta busca a su marido una mujer para que la sustituya. Es también una historia de amor extraordinaria.
Si que es bonito despedirse, pero yo creo q para esos momentos, hay que dejar las cosas bonitas, no sé. No me parece el momento de hablar de cosas tristes, ni de reproches. Son momentos para que todo el mundo se quede contento. En paz.
Pero si que es verdad que no siempre es posible despedirse. Por eso, a veces es mejor decir te quiero cuando se puede… no dejarlo para el último momento.
Que raro me está quedando esto hoy.
Muchos besos.
Comentario:
rober xq no t haces un favor y miras lo bonito de la vida??
llevas una racha de post de lamentaciones q pareces una anciana enferma y desdentada
Animate hombre!
llevas una racha de post de lamentaciones q pareces una anciana enferma y desdentada
Animate hombre!
Comentario:
¿¿Qué les está pasando a los blogs de chueca?? Es un horror! No se pueden visitar decentemente!
Comentario:
Yo pienso igual, es mejor desperat, aun sabiendo que no vas a volver a salir de ese lugar, pero poderte despedir de todos tiene que ser algo bonito.Aunque se tiene que pasar, tan mal...
Yo tmb tengo muchas cosas que contar a mis padres, y se que en muchas de ellas pensarán que les he decepcionado, pero yo por mi parte pienso, y tu deverias pensar algo parecido,ya que hay cosas peores en este mundo, yo no estoy haciendo nada malo, pero no todos vemos la vida de la misma forma,sabes cuanto te quieren, y los tienes a tu lado, y te apoyan, sientete agraciado!!
un beso ;)
Yo tmb tengo muchas cosas que contar a mis padres, y se que en muchas de ellas pensarán que les he decepcionado, pero yo por mi parte pienso, y tu deverias pensar algo parecido,ya que hay cosas peores en este mundo, yo no estoy haciendo nada malo, pero no todos vemos la vida de la misma forma,sabes cuanto te quieren, y los tienes a tu lado, y te apoyan, sientete agraciado!!
un beso ;)
Comentario:
precioso post
un saludo
un saludo
Comentario:
Vaya post nen, uffff que mal lo paso con cosas asi, y viendo lo injusta que puede llegar a ser la vida para determinadas personas, es por eso por lo que nosotros tenemos que sentirnos verdaderamente agradecidos, y no quejarnos muchas veces por autenticas estupideces, deberiamos pensar que estamos infinitamente mas cerca de agradecer que de lamentarnos.
Un saludo.
Un saludo.
Comentario:
Un familiar mío falleció no hace mucho, tan sólo sufrió pérdida de consciencia los dos últimos días, pero recuerdo que la noche que me quedé a acompañarle, le cogí la mano, y me sentí muy bien, hay un dicho que puede parecer ñoño pero es muy real, y dice así: "A la hora de morir, una mano que apretar, no más se puede pedir , ni menos se debe dar", por cierto, lo mejor que puedes hacer para que tus padres te quieran es ser feliz, si tú lo eres, ellos se alegrarán contigo, un saludo. pd: no sé si está bien dicho, si alguien lo conoce que me lo corriga ;))
Comentario:
Tenemos que luchar hasta el final, aunque sea jodido.
Comentario:
Si llegara ese momento yo también prefiero saber que voy a morir y así poder decir TE QUIERO a mucha gente que no me atrevo a decírselo. Me gustaría pedir perdón por todos mis errores, me gustaría dejar las cosas atadas. No me gustaría para nada que me ocultasen algo así, aunque si a mi me detectaran una enfermedad terminal probablemente no lo diría a nadie hasta que ya no pudiera valerme por mi mismo. Te recomiendo que veas una peli de Isabel Coixet que se llama "Mi vida sin mi", es de una chica a la que le diagnostican cancer y le dan pocos meses de vida y desde ese momento su misión es dejar todas las cosas atadas con su marido y sus hijas. Es muy triste pero muy bonita.
Comentario:
Como decía mi madre "que malas son las despedidas". Cuando llegó el momento de despedirme de ella ya estaba muy enferma, ni siquiera se si ella lo entendía así, que era una despedida, que se moría... Pero en ese momento toda mi obsesión era hacer que se sintiera tranquila y que supiera que la quería mucho. Yo perferiría que lo hicieran así tambien conmigo. Que me despierten, que se despidan y que yo pueda decir adios.