Luchando con un fantasma
Vida nueva, blog nuevo. Cuando un fantasma te domina la vida, has de luchar y vencerlo
Sindicación
 
Réquiem por un desengaño
Empecé este blog el 18 de septiembre con un post llamado “Réquiem por un sueño”. Réquiem por el sueño de una nueva vida. De la vida que yo quería, que yo deseaba.
Una vez comprendí que las partículas secretas de mis sueños eran el miedo y el deseo. Sí, cuando más soñaba algo, más se alargaban las sombras del anhelo de lograrlo, del temor inevitable que conllevara conseguirlo. Y más sublime y inalcanzable me parecía el sueño.
El 1 de Octubre sentenciaba “Nunca pensé que estaría contento de no sentir miedo. Pero creedme es peor sentir indiferencia”. Y en efecto ni sentía miedo –de ciertas cosas, claro- ni sentía deseo. Sí, si en una ilusión bailan desenfrenadamente temor y voluntad, cuando esta expía es la desidia la que errando agoniza lentamente en el baile de la tristeza. Me dominó, me poseyó, me hizo suya paralizándome poquito a poco. Primero fue la sensación de soledad y de abandono, el cerrarme más en mi mismo. El desánimo, el salir poco de casa, el dormir mucho y cada vez horarios más intempestivos. El dejar de ir a clase, dejar de ver la luz del día, dejar de escribir, de leer, de salir a la calle, de tomarme las pastillas cuando debía. Las lágrimas, el consumirme, los deseos suicidas frustrados. Y por último la desesperación, el odio desmedido, el querer tirar la toalla, rendirme, creer que no podría, no ver salida.
Y es que si al comenzar el blog sentí como mueren los sueños, hoy sé que también mueren los desengaños. Que todo muere en esta vida dando a luz un nuevo renacer.
Ni yo muy bien entiendo cuando ha sido el cambio. Sólo sé que ayer domingo, tras meses sin mirar ninguna peli, por la tarde ví una junto a mis padres. No era buena. Era una especie de cuento de la Cenicienta, sólo que la cenicienta llegaba a princesa por méritos propios. Era una chica que dejaba su hogar y se iba a Barcelona para cumplir su ilusión. En las calles y en las plazas en que la protagonista sonreía y luchaba, compartía y amaba, eran las calles en que yo arrastraba mi miseria y mi desolación. Ya lo sé, era una peli, pero luego cogí el bus para volver a Barcelona, y llovía y el día poco a poco declinaba, pero aún había luz. Una luz que la primavera le robó a las tinieblas, una luz que para mí tras casi medio año sin verla, ni rozarla me llevó a comprender que la vida, aunque duela, yo podía disfrutarla. Y de pronto quise ver como si el llover me limpiara y me sacara todo el barro y la mierda que me tapaba y me ahogaba, y entonces pude ver que podía pasear por las calles y las plazas y los parques y las playas. Y el agua esclareció la oscura condena que tan solo una hora atrás me decía preocupado “La vida es algo infrahumano, insoportable. No me puedo imaginar nada más espantoso que vivir segundo a segundo, hora a hora, año a año sin tregua un solo instante. No poderme aliviar del peso de respirar ni tan solo un solo día, un solo año o un solo instante. No hay nada que hacer, desde que el mundo te recibe hasta que la tierra te cubre ni un solo descansar de la atormentada autoconciencia y del sentirse. Duermas o estés despierto, no te libras de sufrir por Ser y por vivir”. En cambio ahora con la llegada de la primavera mil sensaciones han brotado de lo más profundo de mis entrañas y se entremezclan entre ellas y me empalagan de emoción. Recuerdos de infancia, de tardes hablando por teléfono al aire libre viendo anochecer, libros con los que he dejado volar la imaginación, viajes, primeras experiencias, la animación de mi pueblo con la llegada de hermosos turistas que invaden el lugar de alegría y tostoterona. Y todo me parece mágico. Simplemente pasear reviviendo todas estas sensaciones. Y ahora sé que cuando haga lo que debo hacer me sentiré mejor. Y debo pasear por la montaña, debo cambiar de piso, debo ir a la casa de reposo, debo estar despierto de día, debo mirar películas, debo ir a clase, debo escribir mi novela. Y debo hacerlo porque me gusta. Y debo sentirme afortunado por poder hacer lo que me gusta. Y debo hacerlo porque lo necesito. Porque debo ser feliz porque quiero ser feliz. Sólo hace falta que venza la comodidad y deje de dejarme llevar por la desidia. Y entonces, todo será mágico. La vida será mágica.
Sé que últimamente he recibido por todos lados y estoy vulnerable. Y sé que no es todo tan fácil. Que mi principal problema es la incomunicación, que siento que no me puedo comunicar con los demás y no puedo ignorar esta realidad que me mata por dentro. Ayer un amigo me dijo que la realidad nos la construimos nosotros mismos. Ojalá tenga razón. Ojalá pueda domar mi realidad. Ojalá sea capaz de hacer magia con la vida. “Aquí está la vida. Un martillazo me la rompe en mil pedazos. Soplo con todas mis fuerzas, hasta que me ahogue si hace falta, y allí está la vida, reconstruida gracias a mi esfuerzo y a mi fe”.
La lluvia me limpió por dentro y por fuera de todo el barro que me invadía. Sólo en mi pupila quedaba un pequeño fragmento de suciedad. Ya había travesado el paseo de San Joan y estaba en mi portal. Entonces oí tímidamente el cantar de los pájaros. Es primavera me dije y una lágrima de alegría cayó llevándose con ella el trocito de barro que aun colgaba de mi ojo.
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Comentario:
El 18 de Septiembre es mi cumpleaños.
Curioso al menos.

Me alegra leerte, solo te postearé en post así. Nada de negativismos.

Muak
 
Comentario:
Me gusta más leerte con atisbos de positividad, aunque me gusta más tu manera de expresarlos, casi maldita, como mucha gente no sabe. Será una nueva generación a lo Rimboud, querido.
 
Comentario:
Ea, pues ahora una duchita para limpiarse de los restos del barro y a tirar reluciante para alante.
 
Comentario:
¿Seguro que tu problema es la incomunicación? Pues con el magnífico insight que has demostrado, tienes muchísimo ganado, en serio.
Cuando hace mucho tiempo que te falta algo (sea por decisión propia, o sea a la fuerza), te das cuenta de cuanto vale. Y cuando nuevamente lo tocas, lo mimas, lo acaricias... te lo quedas, lo haces tuyo y lo valoras como nunca habías hecho antes.
Hay 3500 y más razones para vivir y ser feliz. Elije todas las que quieras, pero límpiate ese barro y constrúyete tu realidad, domada según tus ilusiones.
Te lo dice un iluso... muy feliz, a pesar de todo :)
 
Comentario:
Niño no te voy a decir nada, tú te lo has dicho todo. Solo dos palabras, sabes cuales son, con el tiempo no te ha costado decirlas, te has acostumbrado a oírlas de tus labios, son recíprocas y auténticas.

Sigue así guapo, lo vas a conseguir, solo es cuestión de FE yo la tengo, confío ciegamente en tí ahora solo te falta acabar de creértelo.
Queda menos para el 28 de junio y tengo cada vez más ganas de que llegue.
No