Los fantasmas de mis sueños
Llegando de la casa de reposo pasé un par de días a casa de mis padres y luego volví para Barcelona. Mientras iba en camino a la gran ciudad mi ánimo empezó a desfallecer un poco. Me dije que esta semana pasada, aunque todo había sido más difícil, también había sido más fácil. Pero que ahora volvía a mi rutina y volvía a mi soledad. Y sí, volvía con el espíritu de no lamentarme, de tirar para adelante, pero quieras o no, volvía de nuevo para enfrentarme con mi soledad, con las ruinas de una vida. No sería fácil volver a empezar. Volver a estar solo. En esta ciudad donde cuesta tanto hacer amistades. No sería fácil. Y no sabía si podría. Me pesaba después de estar con gente, tener que volver a encararme a mi vida de antes. Sí, la podría redecorar, pero aunque vistas a la mona de seda, mona se queda. Podía salir a pasear, no quedarme en casa todo el día, ir a clase pero no por hacer esto, dejaba de estar solo y sentirme solo. Y esto me pesaba y no sabía si podría. Sí podría después de una semana en un oasis volverme a tirar a la jungla, tan cruda y descarnada. Tenía miedo. No quería sufrir otra vez. Sabía que era inevitable. Pero me resistía. Cuando llegué a Barcelona ya era de noche. Así que me fui a mi piso, cené, miré un rato la tele y me fui a la cama bien pronto, dispuesto al día siguiente a empezar una nueva vida. Pero no muy convencido. No sabía si podría. Necesitaba creer en mí, necesitaba sentir que era posible. Y durante la noche ocurrió el milagro...
En la casa de reposo comprendí el significado de los dos seres que cada noche, ininterrumpidamente, habitaban mis sueños, desde hacía al menos una década. Uno era mi abuela. El otro mi amigo de infancia. Los dos cada noche se me aparecían y me probaban de matar –la primera a veces, el segundo siempre-. Sí, siempre, toda la vida que he tenido pesadillas. Pero desde hacía una década que cada noche mi amigo de infancia, el cual ya hace al menos cinco años que no he visto, me humilla, me insulta, me desprecia, me pega y me martiriza. Esto me lo hizo realmente este amigo durante casi quince años. Desde los tres años en que fui a la guardería hasta los 15, o 16. Teníamos una relación muy peculiar. Él era mi mejor amigo, y siempre me venía detrás y quería estar a todas horas conmigo pero sólo para joderme. Diréis ¿y yo porque lo permitía? No sé, era una especie de relación de conveniencia. O al menos lo fue hasta los 11 años. Después ya no. Me distancié de él, pero él junto con los otros compañeros de clase me seguían haciendo la vida imposible. Pero de los 3 a los 11 años yo estaba conforme. Me dejaba hacer. Cada uno obtenía sus ganancias, aunque la relación fuera destructiva. Él obtenía poder, dominio pero a cambio él jugaba a mis juegos, me acompañaba en mi mundo de fantasía. La mayoría de los juegos que yo inventaba eran sexuales –supongo que el temprano abuso de mi tío me dio a conocer un mundo que los niños no descubren hasta más tarde- así que o bien lo desnudaba, me desnudaba, me estiraba encima suyo, y me empezaba a refregar, o bien adaptaba juegos o series televisivas a mi particular visión sexual. O hacíamos la subasta del “Un, dos, tres” y cada objeto era una prueba sexual, o bien una serie que se llamaba “Tom Sawer” en que el maestro castigaba al travieso Tom pegándole al culo con una regla, yo lo sofisticaba, desnudándole y castigándole de mil y una formas. La verdad es que no sólo lo hice con él, sino que a todos los compañeros de mi clase les hacía de las mías. Luego crecieron tanto en centímetros como en crueldad y aun se metieron más conmigo, pero bueno esto ya es otra historia.
La cuestión es que en la casa de reposo nos hicieron ver que a veces cuando una persona nos cae mal porque nos remueve algo por dentro, es porque en el fondo nos vemos reflejados en ella, nuestras partes ocultas que somos incapaces de aceptar, pero que existen, y que los vemos en los demás. También pasa lo contrario. Hicimos un juego en que teníamos de contar a alguien quien había sido nuestro guía en la vida, y luego nos dijeron, que estas cualidades por las que admirábamos y queríamos a nuestros guías, también eran cualidades, que en el fondo, aunque tal vez algo ocultas, formaban parte de nosotros mismos. Que sólo hacía falta escucharlas. Y entonces comprendí que yo tenía una parte oculta que compartía con mi amigo de infancia. Este amigo de infancia del que os he hablado, era mi mejor amigo y a la vez mi peor enemigo. Y luego cuando a los 11 años me distancie de él pasé yo a ocupar este rol. Sí, yo era mi mejor amigo para mi mismo. No necesitaba a nadie. Me bastaba a mi sólo para a través de la imaginación, y las fantasías pasármelo bien y ser feliz. Pero a la vez era mi peor enemigo, porque el vivir en este mundo paralelo hecho a mi medida, al margen de la realidad ha sido la causa de mi infelicidad y de gran parte de mis problemas.
Y al hacer el ejercicio de compartir con alguien quien había sido para nosotros nuestro guía en la vida yo pensé en mi abuela. Antes de que enloqueciera, de que se volviera violenta y perdiera la cabeza, ella que vivía conmigo en casa de mis padres, me cuido como una madre. Como una madre de verdad. Una madre sana, que quiere que sus hijos crezcan y sean felices e independientes. De ella mamé lo poco sano que pudo haber en mi vida. Porque mi madre de verdad, era y es patológica. A su lado sólo podría ser y de hecho sólo soy un enfermo, un inútil y un dependiente de ella.
Por eso comprendí que en mis sueños cada noche batallaban mi parte sana y mi parte enferma, mi abuela y mi amigo de infancia, para ver quien reinaba, quien se imponía, quien me dominaba la vida. Casi siempre tenía más poder, más fuerza y más protagonismo mi amigo de infancia que noche tras noche dolido por mi repudio, él, enamorado de mí, me probaba de matar. Primero se burlaba, me venía siempre detrás molestándome y cada vez estaba más agresivo, hasta que me probaba de tirar por la ventana, clavarme un cuchillo o quemarme vivo. Desde hace un par de meses que mi amigo de infancia había –en mis sueños, claro- contraído una enfermedad terminal y le quedaba poco tiempo de vida. Pero seguía tocando los huevos noche tras noche. Estos días en la casa de reposo comprendí el significado de estos fantasmas de mis sueños. Y cuando volví, tras los días que pasé en mi pueblo, al ir de nuevo a Barcelona, ya de noche, y ponerme a dormir, invocando antes de acostarme, que con la nueva vida que empezaría al despertar el día siguiente, que ojalá tuviera las fuerzas, la confianza y la fe para creer en mí y tirar adelante, a la mañana siguiente, mi primera mañana en que madrugaba, tuve un regalo de buenos días. Y es que justo antes de que sonara el despertador había soñado que mi amigo de infancia finalmente había muerto, y que yo rodeado de todos los fantasmas de mi pasado acudíamos al entierro para darle el último adiós. Mi abuela, había ganado, mi loca y cuerda, mi sana enferma, mi abuela madre había ganado la batalla. Yo había ganado la batalla. Mi parte que quiere luchar, que quiere tirar adelante había ganado la batalla en mis sueños. Y entonces supe que esta vez sería diferente. Que sí, aun había de empezar a conquistar Barcelona y a sus gentes. Pero esta vez lo conseguiría. Tendría fe en mis sueños. En mis sueños nocturnos, y poco a poco quizás también conseguiría tenerla en mis sueños de día. Y con esta creencia y una sonrisa en los labios, me lancé de nuevo a la jungla de la vida.
Y ni mi amigo de infancia ni mi querida abuela me han vuelto a perturbar los sueños desde entonces.
*
Tengo miedo que el próximo post no sea tan optimista, pues cada año cuando cumplo años, me deprimo, me ansio etc. De hecho mi morfoanalista atribuye parte de mis “locuras” del último mes, al hecho de que se acercaba mi cumpleaños. Dice que cada año es como un nuevo renacimiento. Y que un mes antes nos alteramos un poco. En fin, el 24 de abril, espero sobrevivir, aguantarlo, y como no queda más remedio cumplir un cuarto de siglo. Que horror!
En la casa de reposo comprendí el significado de los dos seres que cada noche, ininterrumpidamente, habitaban mis sueños, desde hacía al menos una década. Uno era mi abuela. El otro mi amigo de infancia. Los dos cada noche se me aparecían y me probaban de matar –la primera a veces, el segundo siempre-. Sí, siempre, toda la vida que he tenido pesadillas. Pero desde hacía una década que cada noche mi amigo de infancia, el cual ya hace al menos cinco años que no he visto, me humilla, me insulta, me desprecia, me pega y me martiriza. Esto me lo hizo realmente este amigo durante casi quince años. Desde los tres años en que fui a la guardería hasta los 15, o 16. Teníamos una relación muy peculiar. Él era mi mejor amigo, y siempre me venía detrás y quería estar a todas horas conmigo pero sólo para joderme. Diréis ¿y yo porque lo permitía? No sé, era una especie de relación de conveniencia. O al menos lo fue hasta los 11 años. Después ya no. Me distancié de él, pero él junto con los otros compañeros de clase me seguían haciendo la vida imposible. Pero de los 3 a los 11 años yo estaba conforme. Me dejaba hacer. Cada uno obtenía sus ganancias, aunque la relación fuera destructiva. Él obtenía poder, dominio pero a cambio él jugaba a mis juegos, me acompañaba en mi mundo de fantasía. La mayoría de los juegos que yo inventaba eran sexuales –supongo que el temprano abuso de mi tío me dio a conocer un mundo que los niños no descubren hasta más tarde- así que o bien lo desnudaba, me desnudaba, me estiraba encima suyo, y me empezaba a refregar, o bien adaptaba juegos o series televisivas a mi particular visión sexual. O hacíamos la subasta del “Un, dos, tres” y cada objeto era una prueba sexual, o bien una serie que se llamaba “Tom Sawer” en que el maestro castigaba al travieso Tom pegándole al culo con una regla, yo lo sofisticaba, desnudándole y castigándole de mil y una formas. La verdad es que no sólo lo hice con él, sino que a todos los compañeros de mi clase les hacía de las mías. Luego crecieron tanto en centímetros como en crueldad y aun se metieron más conmigo, pero bueno esto ya es otra historia.
La cuestión es que en la casa de reposo nos hicieron ver que a veces cuando una persona nos cae mal porque nos remueve algo por dentro, es porque en el fondo nos vemos reflejados en ella, nuestras partes ocultas que somos incapaces de aceptar, pero que existen, y que los vemos en los demás. También pasa lo contrario. Hicimos un juego en que teníamos de contar a alguien quien había sido nuestro guía en la vida, y luego nos dijeron, que estas cualidades por las que admirábamos y queríamos a nuestros guías, también eran cualidades, que en el fondo, aunque tal vez algo ocultas, formaban parte de nosotros mismos. Que sólo hacía falta escucharlas. Y entonces comprendí que yo tenía una parte oculta que compartía con mi amigo de infancia. Este amigo de infancia del que os he hablado, era mi mejor amigo y a la vez mi peor enemigo. Y luego cuando a los 11 años me distancie de él pasé yo a ocupar este rol. Sí, yo era mi mejor amigo para mi mismo. No necesitaba a nadie. Me bastaba a mi sólo para a través de la imaginación, y las fantasías pasármelo bien y ser feliz. Pero a la vez era mi peor enemigo, porque el vivir en este mundo paralelo hecho a mi medida, al margen de la realidad ha sido la causa de mi infelicidad y de gran parte de mis problemas.
Y al hacer el ejercicio de compartir con alguien quien había sido para nosotros nuestro guía en la vida yo pensé en mi abuela. Antes de que enloqueciera, de que se volviera violenta y perdiera la cabeza, ella que vivía conmigo en casa de mis padres, me cuido como una madre. Como una madre de verdad. Una madre sana, que quiere que sus hijos crezcan y sean felices e independientes. De ella mamé lo poco sano que pudo haber en mi vida. Porque mi madre de verdad, era y es patológica. A su lado sólo podría ser y de hecho sólo soy un enfermo, un inútil y un dependiente de ella.
Por eso comprendí que en mis sueños cada noche batallaban mi parte sana y mi parte enferma, mi abuela y mi amigo de infancia, para ver quien reinaba, quien se imponía, quien me dominaba la vida. Casi siempre tenía más poder, más fuerza y más protagonismo mi amigo de infancia que noche tras noche dolido por mi repudio, él, enamorado de mí, me probaba de matar. Primero se burlaba, me venía siempre detrás molestándome y cada vez estaba más agresivo, hasta que me probaba de tirar por la ventana, clavarme un cuchillo o quemarme vivo. Desde hace un par de meses que mi amigo de infancia había –en mis sueños, claro- contraído una enfermedad terminal y le quedaba poco tiempo de vida. Pero seguía tocando los huevos noche tras noche. Estos días en la casa de reposo comprendí el significado de estos fantasmas de mis sueños. Y cuando volví, tras los días que pasé en mi pueblo, al ir de nuevo a Barcelona, ya de noche, y ponerme a dormir, invocando antes de acostarme, que con la nueva vida que empezaría al despertar el día siguiente, que ojalá tuviera las fuerzas, la confianza y la fe para creer en mí y tirar adelante, a la mañana siguiente, mi primera mañana en que madrugaba, tuve un regalo de buenos días. Y es que justo antes de que sonara el despertador había soñado que mi amigo de infancia finalmente había muerto, y que yo rodeado de todos los fantasmas de mi pasado acudíamos al entierro para darle el último adiós. Mi abuela, había ganado, mi loca y cuerda, mi sana enferma, mi abuela madre había ganado la batalla. Yo había ganado la batalla. Mi parte que quiere luchar, que quiere tirar adelante había ganado la batalla en mis sueños. Y entonces supe que esta vez sería diferente. Que sí, aun había de empezar a conquistar Barcelona y a sus gentes. Pero esta vez lo conseguiría. Tendría fe en mis sueños. En mis sueños nocturnos, y poco a poco quizás también conseguiría tenerla en mis sueños de día. Y con esta creencia y una sonrisa en los labios, me lancé de nuevo a la jungla de la vida.
Y ni mi amigo de infancia ni mi querida abuela me han vuelto a perturbar los sueños desde entonces.
*
Tengo miedo que el próximo post no sea tan optimista, pues cada año cuando cumplo años, me deprimo, me ansio etc. De hecho mi morfoanalista atribuye parte de mis “locuras” del último mes, al hecho de que se acercaba mi cumpleaños. Dice que cada año es como un nuevo renacimiento. Y que un mes antes nos alteramos un poco. En fin, el 24 de abril, espero sobrevivir, aguantarlo, y como no queda más remedio cumplir un cuarto de siglo. Que horror!
Comentario:
!esto se ha tragado mi anterior felicitación! :(
Comentario:
¡¡¡¡Has ganado!!!!
Enhorabuena por esa victoria tan importante :)
Me alegra ver que probablemente hayas entrado en tus 25 años de esa forma :)
Bienvenido al club! Al fin y al cabo, sólo soy 13 días mayor que tú :P
Un abrazo enorme :)
Enhorabuena por esa victoria tan importante :)
Me alegra ver que probablemente hayas entrado en tus 25 años de esa forma :)
Bienvenido al club! Al fin y al cabo, sólo soy 13 días mayor que tú :P
Un abrazo enorme :)
Comentario:
Rober, es cierto, como dice canalla... ya no es tu cumpleaños.
¿ves? Ha sido solo un instante. Solo un granito de arena en la playa. Ya pasó. Ha sido un día como otro cualquiera. Sólo que te han felicitado unos cuantos, seguro. Unos por mail, otros por teléfono, otros en el blog.
Has podido comprobar que, no estás tan solo. Que hay personitas que se acuerdan de ti. Y esas personitas, y otras que aparecerán, son el futuro. Son el mañana.
Y tú eres el mañana también. Un mañana compartido.
Una tras otra vez miras al pasado. Te preocupas por pensar por qué hiciste eso, por qué sentiste aquello... tus padres, tu abuela, aquel amigo, esos compañeros que tuviste... todos los días vuelves a esos momentos de tristeza, de agonía que te han acompañado. Siempre mirando hacia atrás... siempre intentando darle vueltas a las tristezas, a los agobios, a las fobias, a las lágrimas. Y de tanto mirar hacia atrás, te va a entrar tortícolis. ¡¡¡Ah!!! Va, ya sé por qué lo haces... quieres tener excusa para llamar a ese masajista que viste el otro día en no sé qué página…
Pero rob, no tienes que tener ninguna excusa para nada. Y no necesariamente hacen falta explicaciones ni razones para cada uno de los sentimientos que han ocurrido en tu vida. El pasado está ahí, no lo puedes cambiar. Las lágrimas que salieron de tus ojos se evaporaron. No las puedes recoger otra vez.
Puestos a recordar, podrías recordar las cosas que sí te gustan hacer. Te gusta escribir… hay que escribir. Te gustan los hombres… hay que salir a buscarles. Te gusta leer… hay tantos libros que leer, que releer… tantas historias que vivir a través de las palabras que ha escrito otros… te gusta el teatro… hay que ir a ver todas esas obras que ponen en Barcelona todos los días. Te gusta pasear, te gusta aprender, te gusta… vivir… disfrutar de esas pequeñas cosas… vive, disfruta… mira hacia delante…
Rober, el próximo año celebraremos tu cumpleaños otra vez. Y espero que no le tengas ya miedo. El cumpleaños de este año, ya no ha sido tan malo como te imaginabas. El próximo será mucho mejor. Ya lo verás.
Creo que se me había olvidado felicitarte…jijiji…¡¡¡¡¡¡feliz cumpleaños!!!!!
Recuerda que te quiero.
Millones de besos.
¿ves? Ha sido solo un instante. Solo un granito de arena en la playa. Ya pasó. Ha sido un día como otro cualquiera. Sólo que te han felicitado unos cuantos, seguro. Unos por mail, otros por teléfono, otros en el blog.
Has podido comprobar que, no estás tan solo. Que hay personitas que se acuerdan de ti. Y esas personitas, y otras que aparecerán, son el futuro. Son el mañana.
Y tú eres el mañana también. Un mañana compartido.
Una tras otra vez miras al pasado. Te preocupas por pensar por qué hiciste eso, por qué sentiste aquello... tus padres, tu abuela, aquel amigo, esos compañeros que tuviste... todos los días vuelves a esos momentos de tristeza, de agonía que te han acompañado. Siempre mirando hacia atrás... siempre intentando darle vueltas a las tristezas, a los agobios, a las fobias, a las lágrimas. Y de tanto mirar hacia atrás, te va a entrar tortícolis. ¡¡¡Ah!!! Va, ya sé por qué lo haces... quieres tener excusa para llamar a ese masajista que viste el otro día en no sé qué página…
Pero rob, no tienes que tener ninguna excusa para nada. Y no necesariamente hacen falta explicaciones ni razones para cada uno de los sentimientos que han ocurrido en tu vida. El pasado está ahí, no lo puedes cambiar. Las lágrimas que salieron de tus ojos se evaporaron. No las puedes recoger otra vez.
Puestos a recordar, podrías recordar las cosas que sí te gustan hacer. Te gusta escribir… hay que escribir. Te gustan los hombres… hay que salir a buscarles. Te gusta leer… hay tantos libros que leer, que releer… tantas historias que vivir a través de las palabras que ha escrito otros… te gusta el teatro… hay que ir a ver todas esas obras que ponen en Barcelona todos los días. Te gusta pasear, te gusta aprender, te gusta… vivir… disfrutar de esas pequeñas cosas… vive, disfruta… mira hacia delante…
Rober, el próximo año celebraremos tu cumpleaños otra vez. Y espero que no le tengas ya miedo. El cumpleaños de este año, ya no ha sido tan malo como te imaginabas. El próximo será mucho mejor. Ya lo verás.
Creo que se me había olvidado felicitarte…jijiji…¡¡¡¡¡¡feliz cumpleaños!!!!!
Recuerda que te quiero.
Millones de besos.
Comentario:
A mí nunca me gustó celebrar los cumpleaños, creo que una falsa modestia me impide ser el centro de atención siquiera por un día, jeje, pero, por si acaso, y con retraso, zorionak-feliz cumple!!!
Comentario:
Demasiado liado para estar al día con tantos blogs. Por eso llego tarde. Pero mas vale tarde que nunca asi que... FELICIDADEEEEEEEEEEEEESSSSSS.
Ains, no te me pongas tonto con lo del cuarto de siglo que eso no es na. Quien los pillara de nuevo. Sniff.
Besitos.
Ains, no te me pongas tonto con lo del cuarto de siglo que eso no es na. Quien los pillara de nuevo. Sniff.
Besitos.
Comentario:
hace 17 mins era tu cumple
oy ya no:p
jajajjajaajja
molaaaaaaa
oy ya no:p
jajajjajaajja
molaaaaaaa
Comentario:
felicidades!! un besazo y feliz cumpleaños otra vez!!
un besazo
un besazo
Comentario:
felicidades!
Comentario:
Ya te felicité por mail pero no pierdo la oportunidad de hacerlo por aqui!!
Muchas felicidades Rober.
A mi t¡ya me queda tambien poco para el fatídico cuarto de siglo, pero espero afrontarlo con una sonrisa en la cara como espero q tengas tú
Besos!
Muchas felicidades Rober.
A mi t¡ya me queda tambien poco para el fatídico cuarto de siglo, pero espero afrontarlo con una sonrisa en la cara como espero q tengas tú
Besos!
Comentario:
felicidades, ahora en español
Comentario:
felicidades rob!!!!!!!!!!!!11
ahi va la marylyn
ahi va la marylyn
Comentario:
casi se me olvida, xxxDDDDDDD.
¡¡¡¡¡¡¡¡Feliz!!!!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Cumpleaños!!!!!!!!!!
Millones de besos.
¡¡¡¡¡¡¡¡Feliz!!!!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Cumpleaños!!!!!!!!!!
Millones de besos.
Comentario:
¡¡¡¡¡¡¡¡felicidadessssssssssssssssssssssssssssssssssssssss!!!!!!!
Millones de besos.
Millones de besos.
Comentario:
¡¡¡¡Felicidades!!!!!!!
Comentario:
Niño así me gusta verte, el post como siempre precioso y emotivo, porque describe una lucha sin cuartel: la tuya, pero ahora te ves con fuerza, has conseguido reposar, reunificar los frentes, organizar tu estrategia y atacar donde más duele porque dispones del arma más poderosa para aniquilar al enemigo: La fe, la creencia en uno mismo, porque ahora esa fe que los demás tenemos en tí, que no se distorsiona, no se enturbia a pesar de tus recaídas te ha acogido bajo sus brazos y ahora no te suelta, está contigo, a veces se aleja un poco de tí y te hace dudar, te hace temer, pero luego vuelve a abrazarte y te sumerge de nuevo en ella.
Ahora comienzas a creer, en tí, en los demás, en el mundo que te rodea, y lo desafías, con tu principal arma, con tu FE, que siempre ha sido la nuestra, la de los que te queremos.
Y en tus miedos siempre lucharé a tu lado, y no te soltaré la mano.
Me emociona verte así.
Ahora comienzas a creer, en tí, en los demás, en el mundo que te rodea, y lo desafías, con tu principal arma, con tu FE, que siempre ha sido la nuestra, la de los que te queremos.
Y en tus miedos siempre lucharé a tu lado, y no te soltaré la mano.
Me emociona verte así.
Comentario:
Bueno... la berdad q como siempre dise mi viejo maestro shaolin... nunca nadie debe dormirse... sin antes aprender algo nuevo... y creo... q a minutos de acostarme... y leyendo tu blog... lei algo q es nuebo para mi... q te ayudo a vos... pero q me va a ayudar a mi... y tmb casi seguro... q vas a ayudar a otros... x tus ayudas... gracias...!!! y q el 24 de abril... sea un gran dia para recordar y festejar... chin-chin....!!!
Comentario:
A luchar rober, nothing´s worse than retreat. Lucha, lucha, pero necesitas agarrarte a algo, si te agarras a esa seguridad temporal que has adquirido en el centro de reposo pronto los cimientos se caerán, porque necesitas cemento; necesitas una disciplina fisica, hacer deporte, moverte, o estar agarrado a alguna actividad que no solo sean los estudios y que te de fuerzas y seguridad para que tus sueños sigan para adelante y para que te termines comiendo de un bocado esa ciudad que tanto te ha aplastado, Barcelona.
Adelante! No hay nada que temer. Eres el elegido ;)
Adelante! No hay nada que temer. Eres el elegido ;)