25 años de soledad
El paso del tiempo me cubre de tristezas, como enterrador que va tapando bajo el suelo aquello que agoniza. Me falta el aire. Me ahogo. Y no puedo respirar...Van pasando los días como gotas de sangre derramadas al olvido. No es fácil vivir. Me siento solo. Muy solo. Sin ricitos. Sin poder llamar cada día a mis padres por exigencia de la morfoanalista que quiere cortar nuestra dependencia. Ya no tengo la alegría de vivir ni el poder entusiasmarme y alegrarme por pequeñas cosas. Me voy encerrando en mi mismo, envenenándome poco a poco con mi propio silencio, con mi desolación. Ya no lloro, ya no río, ya no me ilusiono. Me voy enfriando como un muerto. Y la muerte, esta cavando mi agujero del que yo ni apenas me esfuerzo a huir. Un sinsentido. Las noches pasan dolorosas sin que llueva impotencia de mis ojos hacia fuera. Se queda adentro, todo adentro, ahogando. Me ahogo. Y no puedo respirar...
El viernes estaba solo en mi casa y en el mundo. No podía, no debía hablar con mis padres. Tenía ganas de hablar. Tenía y no tenía ganas. Algo en mi se removía como una serpiente para escurrirse de mis entrañas y salirme por la boca. Pero ya ha anidado en mi interior. Decidí salir de marcha, quería sentirme acompañado, rodeado de gente, hablar. Sí, salí aunque el viernes no lo acostumbrara a hacer. Aunque fuera esclavo de mis rutinas y este día no tocaba. Sí, salí a la calle a buscar afecto. Pero no pude. No pude. Cuando alguien probaba de ligar conmigo lo rehuía. Me da miedo el contacto físico, el sexo. Quería y no podía. Deseaba y temía. Y volví a casa solo. Como solo volví a volver para casa el sábado al salir otra vez. Y las paredes y la cama y la soledad no eran más que vómito echado por la vida. Y me revolqué entre la bilis no sabiendo muy bien como ocupar los días que vendrían. Sabiendo de antemano, que nada nuevo ocurriría, que sucederían sin pena ni gloria, sin lágrimas y con ganas de llorar y reventar. Yendo por la vida dando tumbos sin ton ni son, sólo probando de vencer la soledad, de engañar a la pena con alguna falsa esperanza con la que poder salvar unos días de serenidad. Hasta ahora era la ilusión de encontrar piso lo que hacía que aguantara aun faltándome el aire. Ahora ya es mal momento para encontrar uno. Al menos hasta julio. Así que he decidido volcarme, o mejor dicho refugiarme, en los médicos. Lo tenía de hacer, de todas maneras. No había motivo para tregua. Haré lo que tenga de hacer. Mañana mismo llamaré al hombre que hace hipnosis para decirle que cuando venga por Catalunya me la haga. Y es que ahora cada noche sueño que me reencuentro con mi tío, y que él con aquella mirada que yo antes no comprendía pero ahora ya sí, una mirada de secreto, de ocultar, de misterio y quizás de deseo me mirara y yo aunque quiera disimular, no podré evitar que mi mirada hablé por mi. Que diga “Lo sé”. Por eso tengo miedo de encontrarme con él, de esta mirada que me helará la sangre. Y este miedo no es un temor improbable como los otros. Sé que un día, dentro de unas semanas, como mucho dentro de algunos meses, tendré que encontrarme con él. Y tengo miedo. De hecho el día de mi cumpleaños ya llamó para felicitarme. No cogí el teléfono. Mis padres me exigieron que hiciera el favor de cogérselo. Pero no volvió a llamar. Pero llegará el día que nos encontremos. Hoy he encontrado mi primera novela adulta, que escribí por allí los 17, 18 años y la protagonista sufre un abuso que la marca de por vida. Y en casi todas mis novelas curiosamente salía. Pero no sé si es él. Si es mi tío. Y necesito saberlo. No lo puedo culpar si no estoy seguro. Por eso aun que me duela, aunque lo vuelva a revivir todo, aunque me muera por dentro, necesito que me hipnoticen, necesito saber la verdad.
También mañana mismo llamaré para asistir a las constelaciones familiares. Y aunque me muera de miedo, también iré al psiquiatra –ya he pedido hora, la tengo el jueves que viene- y finalmente me dejaré en sus manos. En diciembre me sacaron media pastilla, solamente, de las cinco que tomo al día. Me sacaron medio antidepresivo. Y desde entonces empezó el infierno. Hasta diciembre había estado regularmente. Pero fue bajar la media pastilla y volver a descender al infierno. El anterior psiqui me había dicho que tendría que tomar la dosis que tomaba toda la vida. Pero al hacer caso al nuevo, volví a estar mal. No obstante no fue del todo negativo. Porque tomando la dosis bien alta de medicamento me aliviaba el malestar. Pero el malestar en realidad es el cuerpo y el alma que se quejan porque no son felices, porque no llevan la vida que quieren y que necesitan. Y aliviando el malestar o haciéndolo más soportable, o acallándolo lo único que se conseguía era garantizar la infelicidad, garantizar aquel estado insano pero cómodo. En cambio bajando la medicación –ni que fuera media pastilla- el malestar volvió a gritar, y volví a sentir mi voz interior, a mi corazón que me gritaba que estaba mal, que esta no era su vida, ni su sitio, que se desesperaba, saliendo todo el dolor que tenía por dentro, todo el desasosiego y sintiéndome tan fatal que obligaba, que necesitaba que actuara, intentando arreglar la situación porque me era humanamente imposible aguantar más. Sí sufriría más, mucho más pero también me abría la esperanza a intentar luchar por mi vida, a no dejarlo todo por perdido, por imposible. Me da mucho miedo a que me vuelvan los tics, a que no pueda salir de casa, a que se equivoque este psiqui y me equivoque yo y en realidad si necesite estas pastillas para toda la vida y lo que me pasa sí sea el trastorno de la tourette, que es genético e incurable. Pero supongo que la vida es riesgo, y me he de arriesgar, he de sufrir, he de temer y de morir por dentro para volver a nacer. Sólo sé que he vivido 25 años de soledad. Y que no puedo más. No lo soporto más. Me ahogo. No puedo respirar. Y que juego mi última carta, en el juego de la vida. Y me la juego sin ilusión. Porque gane o pierda no se yo ya si las cosas pueden cambiar mucho, porque por mucho que me proponga cambios, siempre no tardo en volver a caer allí mismo, en volver a tener pesadillas y en volver a perder la esperanza, en volver atrás. Creo que me juego esta carta para alargar algo la agonía y seguir dando tumbos, perdido en el sin sentido de la vida, esta dama negra que va cavando mi tumba.
*
Gracias a todos por las felicitaciones. La verdad, conseguisteis que el día de mi cumpleaños no me sintiera solo. Y eso es mucho. Gracias de corazón.
El viernes estaba solo en mi casa y en el mundo. No podía, no debía hablar con mis padres. Tenía ganas de hablar. Tenía y no tenía ganas. Algo en mi se removía como una serpiente para escurrirse de mis entrañas y salirme por la boca. Pero ya ha anidado en mi interior. Decidí salir de marcha, quería sentirme acompañado, rodeado de gente, hablar. Sí, salí aunque el viernes no lo acostumbrara a hacer. Aunque fuera esclavo de mis rutinas y este día no tocaba. Sí, salí a la calle a buscar afecto. Pero no pude. No pude. Cuando alguien probaba de ligar conmigo lo rehuía. Me da miedo el contacto físico, el sexo. Quería y no podía. Deseaba y temía. Y volví a casa solo. Como solo volví a volver para casa el sábado al salir otra vez. Y las paredes y la cama y la soledad no eran más que vómito echado por la vida. Y me revolqué entre la bilis no sabiendo muy bien como ocupar los días que vendrían. Sabiendo de antemano, que nada nuevo ocurriría, que sucederían sin pena ni gloria, sin lágrimas y con ganas de llorar y reventar. Yendo por la vida dando tumbos sin ton ni son, sólo probando de vencer la soledad, de engañar a la pena con alguna falsa esperanza con la que poder salvar unos días de serenidad. Hasta ahora era la ilusión de encontrar piso lo que hacía que aguantara aun faltándome el aire. Ahora ya es mal momento para encontrar uno. Al menos hasta julio. Así que he decidido volcarme, o mejor dicho refugiarme, en los médicos. Lo tenía de hacer, de todas maneras. No había motivo para tregua. Haré lo que tenga de hacer. Mañana mismo llamaré al hombre que hace hipnosis para decirle que cuando venga por Catalunya me la haga. Y es que ahora cada noche sueño que me reencuentro con mi tío, y que él con aquella mirada que yo antes no comprendía pero ahora ya sí, una mirada de secreto, de ocultar, de misterio y quizás de deseo me mirara y yo aunque quiera disimular, no podré evitar que mi mirada hablé por mi. Que diga “Lo sé”. Por eso tengo miedo de encontrarme con él, de esta mirada que me helará la sangre. Y este miedo no es un temor improbable como los otros. Sé que un día, dentro de unas semanas, como mucho dentro de algunos meses, tendré que encontrarme con él. Y tengo miedo. De hecho el día de mi cumpleaños ya llamó para felicitarme. No cogí el teléfono. Mis padres me exigieron que hiciera el favor de cogérselo. Pero no volvió a llamar. Pero llegará el día que nos encontremos. Hoy he encontrado mi primera novela adulta, que escribí por allí los 17, 18 años y la protagonista sufre un abuso que la marca de por vida. Y en casi todas mis novelas curiosamente salía. Pero no sé si es él. Si es mi tío. Y necesito saberlo. No lo puedo culpar si no estoy seguro. Por eso aun que me duela, aunque lo vuelva a revivir todo, aunque me muera por dentro, necesito que me hipnoticen, necesito saber la verdad.
También mañana mismo llamaré para asistir a las constelaciones familiares. Y aunque me muera de miedo, también iré al psiquiatra –ya he pedido hora, la tengo el jueves que viene- y finalmente me dejaré en sus manos. En diciembre me sacaron media pastilla, solamente, de las cinco que tomo al día. Me sacaron medio antidepresivo. Y desde entonces empezó el infierno. Hasta diciembre había estado regularmente. Pero fue bajar la media pastilla y volver a descender al infierno. El anterior psiqui me había dicho que tendría que tomar la dosis que tomaba toda la vida. Pero al hacer caso al nuevo, volví a estar mal. No obstante no fue del todo negativo. Porque tomando la dosis bien alta de medicamento me aliviaba el malestar. Pero el malestar en realidad es el cuerpo y el alma que se quejan porque no son felices, porque no llevan la vida que quieren y que necesitan. Y aliviando el malestar o haciéndolo más soportable, o acallándolo lo único que se conseguía era garantizar la infelicidad, garantizar aquel estado insano pero cómodo. En cambio bajando la medicación –ni que fuera media pastilla- el malestar volvió a gritar, y volví a sentir mi voz interior, a mi corazón que me gritaba que estaba mal, que esta no era su vida, ni su sitio, que se desesperaba, saliendo todo el dolor que tenía por dentro, todo el desasosiego y sintiéndome tan fatal que obligaba, que necesitaba que actuara, intentando arreglar la situación porque me era humanamente imposible aguantar más. Sí sufriría más, mucho más pero también me abría la esperanza a intentar luchar por mi vida, a no dejarlo todo por perdido, por imposible. Me da mucho miedo a que me vuelvan los tics, a que no pueda salir de casa, a que se equivoque este psiqui y me equivoque yo y en realidad si necesite estas pastillas para toda la vida y lo que me pasa sí sea el trastorno de la tourette, que es genético e incurable. Pero supongo que la vida es riesgo, y me he de arriesgar, he de sufrir, he de temer y de morir por dentro para volver a nacer. Sólo sé que he vivido 25 años de soledad. Y que no puedo más. No lo soporto más. Me ahogo. No puedo respirar. Y que juego mi última carta, en el juego de la vida. Y me la juego sin ilusión. Porque gane o pierda no se yo ya si las cosas pueden cambiar mucho, porque por mucho que me proponga cambios, siempre no tardo en volver a caer allí mismo, en volver a tener pesadillas y en volver a perder la esperanza, en volver atrás. Creo que me juego esta carta para alargar algo la agonía y seguir dando tumbos, perdido en el sin sentido de la vida, esta dama negra que va cavando mi tumba.
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Gracias a todos por las felicitaciones. La verdad, conseguisteis que el día de mi cumpleaños no me sintiera solo. Y eso es mucho. Gracias de corazón.
Comentario:
Al principio te leía y no te comentaba, y no acababa de entender algunas cosas tuyas,pero cada vez me cuesta menos.
Nene, saldrás de esta, ya lo verás, y saldrás el sábado y vendrás y dormirás más lleno, te lo prometo.
Besos
Nene, saldrás de esta, ya lo verás, y saldrás el sábado y vendrás y dormirás más lleno, te lo prometo.
Besos
Comentario:
Pues yo te veo bien, realmente. Tienes una serie de temas abiertos que te crean insatisfacciones severas, pero has llegado a un punto en el que has logrado detectar cuáles son esos temas. Y no sólo eso, es que has comenzado un camino de los que no tienen regreso, y es el camino de poner orden en tus desórdenes. Cuando uno tira por ahí no vuelve a donde antes.
Por eso digo que te veo bien, y mejor te veré.
Ten ánimo, duerme mucho y come bien.
Por eso digo que te veo bien, y mejor te veré.
Ten ánimo, duerme mucho y come bien.
Comentario:
Ayer hablemos por teléfono, y te dije lo de siempre, que lucharas, que valoraras lo que tienes, que muchos no tenemos, vives solo, en una ciudad como BArcelona con infinitas posibilidades, yo tengo que vivir (aún a mi pesar) con mis padres, vivo en una ciudad pequeña y en cierto sentido estoy peor que tú, no me comparo contigo, pero te digo que si yo intento sobrevivir en mi entorno, si yo intento afrontar mis miedos y mis frustraciones tú también puedes.
Recuerda que te fuiste a BArcelona buscando la libertad que no tenías en LLoret, y cuando llegaste pensaste que estabas mejor en LLoret porque ignoras lo que te rodea, rehuyes de tu realidad consolándote en el pasado, en otro espacio y tiempo para buscar motivos, excusas para no enfrentarte al mundo, a tu realidad.
No puedes seguir así, son 25 años de soledad ¡son muchos!, no pienses en lo que fue o pudo haber sido, piensa en el presente, no me digas que no tienes metas, las tienes, quieres buscar piso, acabar tu novela, conocer gente, no conviertas esas metas cuando las tienes fijas en objetivos inalcanzables no es justo ni para tí ni para los demás.
Conmigo puedes recaer las veces que quieras, yo estaré allí porque te has hecho un hueco en mi rutina y me has creado una dependencia de tí, a veces la rutina y las dependencias no son tan malas.
Tengo muchas, muchas ganas de verte, salir de fiesta contigo y comernos la noche, comernos el mundo y si se puede otras cosas (xdd).
Tener miedo es sentirse vivo, no lo olvides no sentirse muerto, porque un muerto no siente, no duda, no decide, y tú no has estado ni estarás nunca muerto.
Cuídate guapo!!!!!!!
Recuerda que te fuiste a BArcelona buscando la libertad que no tenías en LLoret, y cuando llegaste pensaste que estabas mejor en LLoret porque ignoras lo que te rodea, rehuyes de tu realidad consolándote en el pasado, en otro espacio y tiempo para buscar motivos, excusas para no enfrentarte al mundo, a tu realidad.
No puedes seguir así, son 25 años de soledad ¡son muchos!, no pienses en lo que fue o pudo haber sido, piensa en el presente, no me digas que no tienes metas, las tienes, quieres buscar piso, acabar tu novela, conocer gente, no conviertas esas metas cuando las tienes fijas en objetivos inalcanzables no es justo ni para tí ni para los demás.
Conmigo puedes recaer las veces que quieras, yo estaré allí porque te has hecho un hueco en mi rutina y me has creado una dependencia de tí, a veces la rutina y las dependencias no son tan malas.
Tengo muchas, muchas ganas de verte, salir de fiesta contigo y comernos la noche, comernos el mundo y si se puede otras cosas (xdd).
Tener miedo es sentirse vivo, no lo olvides no sentirse muerto, porque un muerto no siente, no duda, no decide, y tú no has estado ni estarás nunca muerto.
Cuídate guapo!!!!!!!
Comentario:
Ayer hablemos por teléfono, y te dije lo de siempre, que lucharas, que valoraras lo que tienes, que muchos no tenemos, vives solo, en una ciudad como BArcelona con infinitas posibilidades, yo tengo que vivir (aún a mi pesar) con mis padres, vivo en una ciudad pequeña y en cierto sentido estoy peor que tú, no me comparo contigo, pero te digo que si yo intento sobrevivir en mi entorno, si yo intento afrontar mis miedos y mis frustraciones tú también puedes.
Recuerda que te fuiste a BArcelona buscando la libertad que no tenías en LLoret, y cuando llegaste pensaste que estabas mejor en LLoret porque ignoras lo que te rodea, rehuyes de tu realidad consolándote en el pasado, en otro espacio y tiempo para buscar motivos, excusas para no enfrentarte al mundo, a tu realidad.
No puedes seguir así, son 25 años de soledad ¡son muchos!, no pienses en lo que fue o pudo haber sido, piensa en el presente, no me digas que no tienes metas, las tienes, quieres buscar piso, acabar tu novela, conocer gente, no conviertas esas metas cuando las tienes fijas en objetivos inalcanzables no es justo ni para tí ni para los demás.
Conmigo puedes recaer las veces que quieras, yo estaré allí porque te has hecho un hueco en mi rutina y me has creado una dependencia de tí, a veces la rutina y las dependencias no son tan malas.
Tengo muchas, muchas ganas de verte, salir de fiesta contigo y comernos la noche, comernos el mundo y si se puede otras cosas (xdd).
Tener miedo es sentirse vivo, no lo olvides no sentirse muerto, porque un muerto no siente, no duda, no decide, y tú no has estado ni estarás nunca muerto.
Cuídate guapo!!!!!!!
Recuerda que te fuiste a BArcelona buscando la libertad que no tenías en LLoret, y cuando llegaste pensaste que estabas mejor en LLoret porque ignoras lo que te rodea, rehuyes de tu realidad consolándote en el pasado, en otro espacio y tiempo para buscar motivos, excusas para no enfrentarte al mundo, a tu realidad.
No puedes seguir así, son 25 años de soledad ¡son muchos!, no pienses en lo que fue o pudo haber sido, piensa en el presente, no me digas que no tienes metas, las tienes, quieres buscar piso, acabar tu novela, conocer gente, no conviertas esas metas cuando las tienes fijas en objetivos inalcanzables no es justo ni para tí ni para los demás.
Conmigo puedes recaer las veces que quieras, yo estaré allí porque te has hecho un hueco en mi rutina y me has creado una dependencia de tí, a veces la rutina y las dependencias no son tan malas.
Tengo muchas, muchas ganas de verte, salir de fiesta contigo y comernos la noche, comernos el mundo y si se puede otras cosas (xdd).
Tener miedo es sentirse vivo, no lo olvides no sentirse muerto, porque un muerto no siente, no duda, no decide, y tú no has estado ni estarás nunca muerto.
Cuídate guapo!!!!!!!
Comentario:
Ayer hablemos por teléfono, y te dije lo de siempre, que lucharas, que valoraras lo que tienes, que muchos no tenemos, vives solo, en una ciudad como BArcelona con infinitas posibilidades, yo tengo que vivir (aún a mi pesar) con mis padres, vivo en una ciudad pequeña y en cierto sentido estoy peor que tú, no me comparo contigo, pero te digo que si yo intento sobrevivir en mi entorno, si yo intento afrontar mis miedos y mis frustraciones tú también puedes.
Recuerda que te fuiste a BArcelona buscando la libertad que no tenías en LLoret, y cuando llegaste pensaste que estabas mejor en LLoret porque ignoras lo que te rodea, rehuyes de tu realidad consolándote en el pasado, en otro espacio y tiempo para buscar motivos, excusas para no enfrentarte al mundo, a tu realidad.
No puedes seguir así, son 25 años de soledad ¡son muchos!, no pienses en lo que fue o pudo haber sido, piensa en el presente, no me digas que no tienes metas, las tienes, quieres buscar piso, acabar tu novela, conocer gente, no conviertas esas metas cuando las tienes fijas en objetivos inalcanzables no es justo ni para tí ni para los demás.
Conmigo puedes recaer las veces que quieras, yo estaré allí porque te has hecho un hueco en mi rutina y me has creado una dependencia de tí, a veces la rutina y las dependencias no son tan malas.
Tengo muchas, muchas ganas de verte, salir de fiesta contigo y comernos la noche, comernos el mundo y si se puede otras cosas (xdd).
Tener miedo es sentirse vivo, no lo olvides no sentirse muerto, porque un muerto no siente, no duda, no decide, y tú no has estado ni estarás nunca muerto.
Cuídate guapo!!!!!!!
Recuerda que te fuiste a BArcelona buscando la libertad que no tenías en LLoret, y cuando llegaste pensaste que estabas mejor en LLoret porque ignoras lo que te rodea, rehuyes de tu realidad consolándote en el pasado, en otro espacio y tiempo para buscar motivos, excusas para no enfrentarte al mundo, a tu realidad.
No puedes seguir así, son 25 años de soledad ¡son muchos!, no pienses en lo que fue o pudo haber sido, piensa en el presente, no me digas que no tienes metas, las tienes, quieres buscar piso, acabar tu novela, conocer gente, no conviertas esas metas cuando las tienes fijas en objetivos inalcanzables no es justo ni para tí ni para los demás.
Conmigo puedes recaer las veces que quieras, yo estaré allí porque te has hecho un hueco en mi rutina y me has creado una dependencia de tí, a veces la rutina y las dependencias no son tan malas.
Tengo muchas, muchas ganas de verte, salir de fiesta contigo y comernos la noche, comernos el mundo y si se puede otras cosas (xdd).
Tener miedo es sentirse vivo, no lo olvides no sentirse muerto, porque un muerto no siente, no duda, no decide, y tú no has estado ni estarás nunca muerto.
Cuídate guapo!!!!!!!