Caída de mi último puntal
El sábado poco después de escribir el último post comprendí porque había tenido aquel impulso violento de querer acabar con todo. Algo que había visto aquella tarde en una constelación familiar, me había llevado a deducir algo que hasta entonces no lo había intuido. Y cayó mi último puntal. Hace tan sólo unos posts, contaba que a través de mis sueños luchaban por imponerse mi parte enferma representada por mi amigo de infancia y mi parte sana representada por mi abuela. Sí, creía que mi abuela había sido la única persona sana –a pesar de acabar loca- de mi familia. Y que desde algún lado me seguía enviando fuerza, o sino que yo había aprendido algo de ella, y que por eso dentro de mi gracias a mi abuela había una semilla capaz de sanarme, de tirar para adelante. Pero entonces, el sábado a la madrugada, comprendí que no era así. Que en mi familia, y en mi interior no había ninguna parte sana. Ninguna. Y que la parte que yo consideraba que me podía salvar, era la parte más carcomida y enfermiza. Sí, mi abuela que a pesar de estar muerta era a lo único que me podía coger, que me daba un poco de paz y esperanza, que la consideraba como una madre que había intentado salvarme de la locura de mis padres ni que fuera a través de su propia locura, vi que en gran medida era la culpable de que mi familia estuviera enferma, incapaz de traer a sus miembros más que desgracias. Eso me desesperó y no pude más. Por eso intenté, por eso desee hundirme con mi última esperanza, caer con la última estructura de mi edificio que se aguantaba en pie. Pero se hundió la casa y yo sigo aquí. Sabiendo que si algo bueno hay en que todo tu mundo se derrumbe, es que ahora ya nada más puede caer, que todo esta al suelo. Y que sin referencias, sin guías tendré que construir mi casa si quiero hacer más que sobrevivir a la intemperie. No será fácil. Pero será mi casa, y no un castillo encantado lleno de fantasmas y de pasadizos oscuros que no sé donde llevan. Será mi casa que no me la habrán enseñado a construir mis padres, mis maestros de la vida, sino las lágrimas y la fuerza hecha a golpes. O esto o estaré siempre hecho una ruina. O esto o dejarme llevar a una casa llena de rejas y sobriedad. O esto o una eterna casa bajo tierra. Había de ser de esta manera. Siempre necesitando de los demás. Siempre confiando en los otros y en que me quitaran las castañas del fuego. La vida me había de enseñar y me ha enseñado –y tanto si me lo ha enseñado!- que no te tienes que fiar de nadie para que te hagan las cosas, de nadie más que tu mismo. Sólo me preocupa saber si es posible no habiendo mamado nada sano en mi vida y mis orígenes, si será posible que consiga sacar de mis adentros, crear de la nada, de lo que no he visto en ningún lugar, aquella fuerza positiva y creativa, capaz de ayudarme, y animarme, capaz de salvarme y volver a empezar. No sé si es posible. Si lo es, espero conseguirlo. Aunque ahora estoy muy bajo y cuando saquemos este jueves las pastillas saldrá mi parte oscura, se manifestarán todos mis fantasmas y mis miedos y no sé si lo podré soportar. Lo único que sé es que no puedo silenciar más mi voz interior que me habla a través de la enfermedad para que la escuche y me sane. Quizás mi enfermedad, sea al fin y al cabo, lo único sano que tengo, que me habla, para que la escuché y le ponga remedio, en vez de hacer oídos sordos –nunca mejor dicho- y silenciarla y seguir por el mal camino. Así que sí, que sea lo que tenga de ser, daré voz a mis demonios, dejaré hablar a mi enfermedad en vez de taparle la boca, para que hable, para que saqué fuera, se vacíe de los monstruos oscuros que habitan en sus adentros.
Gracias a todos por animarme y estar aquí.
Gracias a todos por animarme y estar aquí.
Comentario:
Es bueno es símil, Betulo, pero digamos que para volver a construirse, Rober necesita desmontarse hasta el primer ladrillo, y ahí, desde sus cimientos, podrá volver a levantar sus muros.
Además, el dolor siempre habla, no le tapes la boca y déjalo actuar, que estápara empujarte y hacer que te muevas. Muévete y llegarás al punto en el que el dolor se calle.
Además, el dolor siempre habla, no le tapes la boca y déjalo actuar, que estápara empujarte y hacer que te muevas. Muévete y llegarás al punto en el que el dolor se calle.
Comentario:
Aunque todo se haya caído, aunque únicamente te quede tu dolor, aunque ya no creas en nada, aunque la única verdad en tu vida sea el dolor, precisamente por sentirlo, por formar parte de tí, por desesperarte, por buscarte a tí mismo en tus contradicciones a través del dolor sigues vivo, y te sigues rebelando y eso es síntoma de que aunque estés herido NO ESTÁS MUERTO, no estás vacío por dentro, te queda algo que te impulsa a luchar, a rebelarte, una y otra vez, que te impide sucumbir.
tu enfermedad es del alma, has perdido la ilusión, has perdido la fe, y necesitas creer, necesitas aferrarte a algo que te haga seguir para adelante, y en esa búsqueda te sientes solo, indefenso, débil, desnudo como todos.
Y la búsqueda de ese motivo, de la FE es como la búsqueda del Santo Grial una misión casi imposible, pero lo importante no es encontrar en sí el objeto, la verdad, el asidero que te haga aferrarte para tirar para adelante sino la energía, el espíritu que te lleva a encontrarlo, recuperando esa parte de tí, ese espíritu de rebeldía interna que se manifiesta a través del dolor podrás encontrarte a tí mismo.
Ese proceso es duro, es solitario, pero no estás solo, sabes que tienes a gente que te quiere, que se preocupa por tí, y sabes quienes son, yo también lucho a tu lado contra mis fantasmas, y sé que me ayudas, como yo te ayudo.
Seguiré estando a tu lado, en el dolor, en la vida.
No te olvido niño.
PORQUE ERES MI NIÑO SALVATION, Y leerte es una manera de salvarme.
tu enfermedad es del alma, has perdido la ilusión, has perdido la fe, y necesitas creer, necesitas aferrarte a algo que te haga seguir para adelante, y en esa búsqueda te sientes solo, indefenso, débil, desnudo como todos.
Y la búsqueda de ese motivo, de la FE es como la búsqueda del Santo Grial una misión casi imposible, pero lo importante no es encontrar en sí el objeto, la verdad, el asidero que te haga aferrarte para tirar para adelante sino la energía, el espíritu que te lleva a encontrarlo, recuperando esa parte de tí, ese espíritu de rebeldía interna que se manifiesta a través del dolor podrás encontrarte a tí mismo.
Ese proceso es duro, es solitario, pero no estás solo, sabes que tienes a gente que te quiere, que se preocupa por tí, y sabes quienes son, yo también lucho a tu lado contra mis fantasmas, y sé que me ayudas, como yo te ayudo.
Seguiré estando a tu lado, en el dolor, en la vida.
No te olvido niño.
PORQUE ERES MI NIÑO SALVATION, Y leerte es una manera de salvarme.
Comentario:
¡ENHORABUENA! Edificar en un solar diáfano es una muy buena solución; claro, que para los cimientos y toda la estructura hay que usar hormigón traido de fuera con buenas arenas, no utilizar las arenas corrompidas interiores que sí han de servir para abonar el precioso jardín que acompañará a la nueva edificación. ¡QUE ENTREN LAS HORMIGONERAS! con buenos materiales de construcción... y ¡ARRIBA! hasta cubrir aguas que protejan todo el edificio de las inclemencias exteriores.