Tocando fondo
Finalmente he ido a mi morfoanalista y entre las condiciones del contrato no estaba el que dejara el blog, sólo era una recomendación y como yo me creo muy listo y me paso las recomendaciones por el forro ¡y así me va! Pues ala a seguir con el blog. No obstante las palabras de sesé y de mi morfoanalista me hicieron reflexionar y durante unos días le quería dar un enfoque diferente al blog, sincerararme, intentar centrarme y reflexionar sobre mi vida. Pero me temo que no lo podré hacer ahora. Porque he tocado fondo. No puedo más. Y un amigo me ha hecho ver lo que tengo de hacer. Para que me comprendáis mejor mi decisión os voy a contar mis últimas andanzas.
He perdido la cabeza completamente. Voy completamente colocado. Si es que en la casa de reposo me recetaron cuatro cosas( que en total son más de 100 gotas al día), mi morfoanalista dos más ( que me puedo tomar una dosis cada cuarto de hora durante las 24 horas), mi psiquiatra dos más, el médico de cabecera otra ( que no son una sino cuatro o cinco) . Pero Salva tiene razón. No puede ser tanta pastilla y tanta gota. Así que me tomo las que me apetecen. Un día unas un día otras. Pero yo ya no sé si es mejor tomarlas todas de golpe o ir combinando a mi manera. Si es que hasta en las tiendas me llaman la atención. He ido a comprar sandía y las chicas que son muy saladas me han dicho “Ya está aquí el chico de la sandía otra vez, si ayer te llevaste casi una” y yo “Sí, es que me alimento sólo con sandía y esto que tengo gastrointeritis” risa por parte de ellas, risa histérica por mi parte. “Si un día te nos vas a deshidratar”. Me preguntan algo y yo no me entero, oigo que hablan pero sigo en mis mundos de iupi, al final me hacen “eo” con la mano para que me entere. Luego voy a comprar a los paquistaníes, porque yo me alimento a base de comer sandía y beber aquarius, cojo los aquarius, voy, pago, espero el cambio contemplando su hermosura exótica con una sonrisa desquiciada y él también me sonríe a mi. Pienso a ver si he ligado. Finalmente no se si pedirle el cambio o darle un morreo, pero mira se ve que a todo loco le queda un punto de sensatez y le digo “Y el cambio?” “Si ya te lo he dado”. Ah jajaja. Y me voy para casa que a veces voy medio desmayado y a veces como una moto pasando de semáforos en rojo, de coches y de la madre que los parió a todos!
Y si antes no veía la luz natural ahora ya no veo ni la luz artificial. Que se me fundió la bombilla y los primeros días por vagancia no la fui a comprar y después cuando me decidí probé de desenroscar la vieja y no supe. Así que ya me diréis viviendo de noche y a oscuras. Y teniendo que estudiar, pero bueno como tengo la cabeza ya doy los exámenes por perdidos. Y si ya perdía el equilibrio por mi habitación –el equilibrio físico me refiero que el otro ya está perdido también de hace tiempo- y además la tengo llena de montañas de libros, ropa y papeles, ahora a oscuras pues ya ni te cuento. Si es que hago una barbaridad tras otra. Hoy me he duchado y he inundado el cuarto de baño y medio piso y si no se cambiar una bombilla ya me diréis como me desenvuelvo deshaciendo este aprieto. He cogido el mocho y cuando más lo pasaba más desastroso quedaba, ya no sólo había agua sino también barro, que tienen el piso hecho un asco, hombre ya! Y mientras estaba acabando de ensuciarlo todo y llenarlo más de agua y mierda me he acordado de una cosa que me dijo ayer mi compi de piso, que un día de esos, hacen 18 años con su novio –ya ves tú cuando se decide este a intimar, al cabo de un año cuando yo ya me voy- y que si le recomendaba algún libro. Y yo como que tenía la intención de vengarme por todo lo que me han robado, y les comenté a mis padres mi intención de envenenarlos –bueno envenenarlos tampoco pero ponerles somníferos, o antipsicóticos a la leche, a mi leche, por si como siempre cogían lo que no habían de coger tuvieran su escarmiento- y mis padres me dijeron que ya les daba bastantes disgustos cada día que sólo faltaría que me encerraran en el cárcel –que digo yo que ya no viene de aquí pero bueno- así que para no darles este disgusto a mis padres, mientras fregaba tuve la genial idea de que podría darle a mi compi de piso un libro ya embalado con papel de regalo diciéndole que era el libro gay que le había recomendado y que se lo había comprado yo como una forma de agradecerles lo bien que se habían llevado conmigo este año. Y que cuando el otro abriera el paquete en vez de encontrarse “La fuerza del destino” se encontrara “Réquiem por un sueño” ( que ya sé yo que tienen problemas si se pasan los días cambiando los muebles y las camas y los sofás y todo de sitio, y esta claro que cuando una pareja esta mal y se ha dejado arrastrar por la comodidad y es incapaz de cambiar su relación o cortarla se dedican a cambiar lo de su alrededor, su casa etc). Y con esta idea macabra me ha dado un ataque de risa histérica y he dado un paso y he resbalado y caído al suelo y he continuado riendo como un loco –sí, como un loco perdido, si yo ya avisé, ya hice en su momento todo lo que pude para que me internaran a un manicomio porque veía venir como acabaría. Pero nadie mi hizo caso y ha pasado lo que tenía de pasar- Y al final me he dicho por lo que me queda en el convento me cago dentro. Verdad que dentro de nada ya me voy y ya no me pueden echar pues que lo frieguen ellos. Y si cuando llegan se resbalan y se parten el cuello pues mira ya tengo la venganza resuelta.
Necesitaba hablar y he llamado a mi madre. Le he dicho lo que antes me había dicho a mi mismo, que desde que estoy en Barcelona he tenido un desengaño tras otro, y muchos golpes, pero lo que realmente me ha hundido ha sido, primero perder mis amigos, segundo saber lo del abuso ( yo le había contado a ella lo del abuso pero no le había dicho que había sido mi tío), y tercero que nadie, incluido la asociación de víctimas de abusos me creyera. Eso ya fue el toque de gracia. Mi madre, me ha dicho que lo de mis amigos lo comprendía pero que por las otras dos cosas no valía la pena preocuparse, que no me lo había de creer, y que si eran verdad ya las recordaría. Y entonces para acabar de armar la Marimorena le he confesado que fue mi tío quien abusó de mí, bueno no sé lo he dicho por activa pero sí por pasiva. A ver si me explico, le he dicho que a mi lo que me hacía daño no era que hubieran abusado de mí, sino saber quien era el abusador, saber que era alguien cercano, alguien de la familia. Y me ha dicho “pues no lo entiendo si en nuestra familia somos pocos, mientras no fuera tu padre”. Y yo “tranquila, no es papá”. “Pues quien no lo entiendo, tus primos?” “No, los abusadores son adultos y no niños y cuando me lo hicieron yo tenía dos años y mis primos eran niños” “Pues entonces es imposible porque tu no tuviste ningún abuelo, ni tío abuelo, ni tío” ¡¡¡Que no tengo ningún tío!!! ( eso ya no se lo he dicho) por Dios es que mi madre también se ha vuelto loca, y su hermano qué? Que es? Una seta? Esto es una resistencia clarísima. Yo sabía y sé que ella lo sabe todo y que se lo ha negado. Me ha acabado de desesperar. Y me ha dicho “que me ve muy mal, y que lo mejor va ser que me corten el grifo y que vuelva para casa una temporada” “Ni loco –o ni cuerdo jeje- antes me hago vagabundo y vivo en la calle antes de volver a casa” le he soltado. Que oye hay casas donde dan de dormir a los indigentes y les dan comida y de todo así que tan mal no estaría. Yo ahora no estoy para trabajar, es una pena porque es lo que me hubiera ido mejor, pero no estoy centrado, hablando claro se me ha ido la bola, y al fin y al cabo siempre pensé que mi destino era la calle o la locura. Y contra el destino no se puede luchar.
Y en los próximos días me esperan tantas cosas para hacer y no podré: si soy incapaz de comer, si no tengo la paciencia ni para que el semáforo se ponga verde, si hablo y gesticulo solo por la calle, si estoy desquiciado, desesperado. Y en una semana cambio de piso, exámenes, constelación familiar, la venida de Salva, el empezar a trabajar. Pero yo me rió. Como un loco. Los exámenes nada que hacer. Trabajar, de encontrar puesto me echarían al minuto en el estado en que estoy. La constelación familiar será el golpe de gracia? Pero cuantos golpes de gracia hay, yo creía que sólo uno? Debe ser que soy muy gracioso. En el cambio de piso prefiero no pensar. Y la venida de Salva, cuando llegué ya ni le reconoceré. Dios mío, si es que entre las muchas pastillas hay dos que me tomo siempre en diferentes dosis, y hoy ya ni me acordaba de las dosis y las pastillas.
Así que como no puedo más, y estoy desesperado perdío, voy a hacer lo que hace media hora me ha dicho mi amigo Rubén. Voy a ir a urgencias, les voy a contar todo lo que me pasa y todo lo que hago y me van a aislar una semana, o más, no sé, de todo el mundo, rodeado de médicos y enfermeras. No tengo muy claro algunas de las cosas que me ha dicho. Como que me van a sacar toda mi medicación. Dios mío, la que se puede armar. Pero me van a dar otra. Tengo miedo, mucho miedo, pero nunca había estado tan desesperado como ahora y era esto o morir. Y yo en el fondo del fondo no quiero morir. Así que con lágrimas en los ojos y el corazón partío, me voy a que me ingresen y espero que cuando salga sea un hombre nuevo. Capaz de enfrentarme a la vida. Adiós os añoraré. Sed felices.
Va por vosotros
He perdido la cabeza completamente. Voy completamente colocado. Si es que en la casa de reposo me recetaron cuatro cosas( que en total son más de 100 gotas al día), mi morfoanalista dos más ( que me puedo tomar una dosis cada cuarto de hora durante las 24 horas), mi psiquiatra dos más, el médico de cabecera otra ( que no son una sino cuatro o cinco) . Pero Salva tiene razón. No puede ser tanta pastilla y tanta gota. Así que me tomo las que me apetecen. Un día unas un día otras. Pero yo ya no sé si es mejor tomarlas todas de golpe o ir combinando a mi manera. Si es que hasta en las tiendas me llaman la atención. He ido a comprar sandía y las chicas que son muy saladas me han dicho “Ya está aquí el chico de la sandía otra vez, si ayer te llevaste casi una” y yo “Sí, es que me alimento sólo con sandía y esto que tengo gastrointeritis” risa por parte de ellas, risa histérica por mi parte. “Si un día te nos vas a deshidratar”. Me preguntan algo y yo no me entero, oigo que hablan pero sigo en mis mundos de iupi, al final me hacen “eo” con la mano para que me entere. Luego voy a comprar a los paquistaníes, porque yo me alimento a base de comer sandía y beber aquarius, cojo los aquarius, voy, pago, espero el cambio contemplando su hermosura exótica con una sonrisa desquiciada y él también me sonríe a mi. Pienso a ver si he ligado. Finalmente no se si pedirle el cambio o darle un morreo, pero mira se ve que a todo loco le queda un punto de sensatez y le digo “Y el cambio?” “Si ya te lo he dado”. Ah jajaja. Y me voy para casa que a veces voy medio desmayado y a veces como una moto pasando de semáforos en rojo, de coches y de la madre que los parió a todos!
Y si antes no veía la luz natural ahora ya no veo ni la luz artificial. Que se me fundió la bombilla y los primeros días por vagancia no la fui a comprar y después cuando me decidí probé de desenroscar la vieja y no supe. Así que ya me diréis viviendo de noche y a oscuras. Y teniendo que estudiar, pero bueno como tengo la cabeza ya doy los exámenes por perdidos. Y si ya perdía el equilibrio por mi habitación –el equilibrio físico me refiero que el otro ya está perdido también de hace tiempo- y además la tengo llena de montañas de libros, ropa y papeles, ahora a oscuras pues ya ni te cuento. Si es que hago una barbaridad tras otra. Hoy me he duchado y he inundado el cuarto de baño y medio piso y si no se cambiar una bombilla ya me diréis como me desenvuelvo deshaciendo este aprieto. He cogido el mocho y cuando más lo pasaba más desastroso quedaba, ya no sólo había agua sino también barro, que tienen el piso hecho un asco, hombre ya! Y mientras estaba acabando de ensuciarlo todo y llenarlo más de agua y mierda me he acordado de una cosa que me dijo ayer mi compi de piso, que un día de esos, hacen 18 años con su novio –ya ves tú cuando se decide este a intimar, al cabo de un año cuando yo ya me voy- y que si le recomendaba algún libro. Y yo como que tenía la intención de vengarme por todo lo que me han robado, y les comenté a mis padres mi intención de envenenarlos –bueno envenenarlos tampoco pero ponerles somníferos, o antipsicóticos a la leche, a mi leche, por si como siempre cogían lo que no habían de coger tuvieran su escarmiento- y mis padres me dijeron que ya les daba bastantes disgustos cada día que sólo faltaría que me encerraran en el cárcel –que digo yo que ya no viene de aquí pero bueno- así que para no darles este disgusto a mis padres, mientras fregaba tuve la genial idea de que podría darle a mi compi de piso un libro ya embalado con papel de regalo diciéndole que era el libro gay que le había recomendado y que se lo había comprado yo como una forma de agradecerles lo bien que se habían llevado conmigo este año. Y que cuando el otro abriera el paquete en vez de encontrarse “La fuerza del destino” se encontrara “Réquiem por un sueño” ( que ya sé yo que tienen problemas si se pasan los días cambiando los muebles y las camas y los sofás y todo de sitio, y esta claro que cuando una pareja esta mal y se ha dejado arrastrar por la comodidad y es incapaz de cambiar su relación o cortarla se dedican a cambiar lo de su alrededor, su casa etc). Y con esta idea macabra me ha dado un ataque de risa histérica y he dado un paso y he resbalado y caído al suelo y he continuado riendo como un loco –sí, como un loco perdido, si yo ya avisé, ya hice en su momento todo lo que pude para que me internaran a un manicomio porque veía venir como acabaría. Pero nadie mi hizo caso y ha pasado lo que tenía de pasar- Y al final me he dicho por lo que me queda en el convento me cago dentro. Verdad que dentro de nada ya me voy y ya no me pueden echar pues que lo frieguen ellos. Y si cuando llegan se resbalan y se parten el cuello pues mira ya tengo la venganza resuelta.
Necesitaba hablar y he llamado a mi madre. Le he dicho lo que antes me había dicho a mi mismo, que desde que estoy en Barcelona he tenido un desengaño tras otro, y muchos golpes, pero lo que realmente me ha hundido ha sido, primero perder mis amigos, segundo saber lo del abuso ( yo le había contado a ella lo del abuso pero no le había dicho que había sido mi tío), y tercero que nadie, incluido la asociación de víctimas de abusos me creyera. Eso ya fue el toque de gracia. Mi madre, me ha dicho que lo de mis amigos lo comprendía pero que por las otras dos cosas no valía la pena preocuparse, que no me lo había de creer, y que si eran verdad ya las recordaría. Y entonces para acabar de armar la Marimorena le he confesado que fue mi tío quien abusó de mí, bueno no sé lo he dicho por activa pero sí por pasiva. A ver si me explico, le he dicho que a mi lo que me hacía daño no era que hubieran abusado de mí, sino saber quien era el abusador, saber que era alguien cercano, alguien de la familia. Y me ha dicho “pues no lo entiendo si en nuestra familia somos pocos, mientras no fuera tu padre”. Y yo “tranquila, no es papá”. “Pues quien no lo entiendo, tus primos?” “No, los abusadores son adultos y no niños y cuando me lo hicieron yo tenía dos años y mis primos eran niños” “Pues entonces es imposible porque tu no tuviste ningún abuelo, ni tío abuelo, ni tío” ¡¡¡Que no tengo ningún tío!!! ( eso ya no se lo he dicho) por Dios es que mi madre también se ha vuelto loca, y su hermano qué? Que es? Una seta? Esto es una resistencia clarísima. Yo sabía y sé que ella lo sabe todo y que se lo ha negado. Me ha acabado de desesperar. Y me ha dicho “que me ve muy mal, y que lo mejor va ser que me corten el grifo y que vuelva para casa una temporada” “Ni loco –o ni cuerdo jeje- antes me hago vagabundo y vivo en la calle antes de volver a casa” le he soltado. Que oye hay casas donde dan de dormir a los indigentes y les dan comida y de todo así que tan mal no estaría. Yo ahora no estoy para trabajar, es una pena porque es lo que me hubiera ido mejor, pero no estoy centrado, hablando claro se me ha ido la bola, y al fin y al cabo siempre pensé que mi destino era la calle o la locura. Y contra el destino no se puede luchar.
Y en los próximos días me esperan tantas cosas para hacer y no podré: si soy incapaz de comer, si no tengo la paciencia ni para que el semáforo se ponga verde, si hablo y gesticulo solo por la calle, si estoy desquiciado, desesperado. Y en una semana cambio de piso, exámenes, constelación familiar, la venida de Salva, el empezar a trabajar. Pero yo me rió. Como un loco. Los exámenes nada que hacer. Trabajar, de encontrar puesto me echarían al minuto en el estado en que estoy. La constelación familiar será el golpe de gracia? Pero cuantos golpes de gracia hay, yo creía que sólo uno? Debe ser que soy muy gracioso. En el cambio de piso prefiero no pensar. Y la venida de Salva, cuando llegué ya ni le reconoceré. Dios mío, si es que entre las muchas pastillas hay dos que me tomo siempre en diferentes dosis, y hoy ya ni me acordaba de las dosis y las pastillas.
Así que como no puedo más, y estoy desesperado perdío, voy a hacer lo que hace media hora me ha dicho mi amigo Rubén. Voy a ir a urgencias, les voy a contar todo lo que me pasa y todo lo que hago y me van a aislar una semana, o más, no sé, de todo el mundo, rodeado de médicos y enfermeras. No tengo muy claro algunas de las cosas que me ha dicho. Como que me van a sacar toda mi medicación. Dios mío, la que se puede armar. Pero me van a dar otra. Tengo miedo, mucho miedo, pero nunca había estado tan desesperado como ahora y era esto o morir. Y yo en el fondo del fondo no quiero morir. Así que con lágrimas en los ojos y el corazón partío, me voy a que me ingresen y espero que cuando salga sea un hombre nuevo. Capaz de enfrentarme a la vida. Adiós os añoraré. Sed felices.
Va por vosotros