Luchando con un fantasma
Vida nueva, blog nuevo. Cuando un fantasma te domina la vida, has de luchar y vencerlo
Sindicación
 
Noche de Sant Joan: una noche mágica
Mirada perdida. Triste. Grisa. Te decían que la vida estaba en ti, en tí mismo, y en tus cosas. En tus estudios, en tu trabajo, en tu novela. Y ahora lo has perdido todo. Durante las últimas semanas has luchado desesperadamente a vida a muerte como una presa en boca de un depredador para huir de sus garras. Ahora la batalla ya ha acabado. He perdido. Mi morfoanalista dice que se alegra de que fuera a urgencias psiquiátricas con la intención de que me ingresaran para que me sacara de la cabeza esta fantasía. Que nunca me ingresarían. Que en este país la sanidad estaba muy mal y no había suficientes plazas. Mirada grisa. Triste. Perdida en el olvido.
La noche sangra petróleo y lo invade todo de negro carbón, no he salido en todo el día y se me ha roto el ordenador. Salgo vacilante con pasos perdidos mirada de hiel, mi madre mi mira asustada y me dice “No te queremos perder”. Yo quiero ir al ciber donde quiero hablar pero también necesito descargarme y caminar. Una idea, un relámpago traviesa mis entrañas y se clava en el corazón el castillo un buen camino para ir andando solo y tranquilo. El castillo que en mi adolescencia me descubrió el sabor más sexual, mis primeras experiencias y algunos sustos en la oscuridad. Un castillo, con un caminito, con una cueva y acantilados, y un bosque y la luna lunera que marca la hora donde cuerpos sin rostro se encuentran, se besan y se escurren de allí como serpientes. Recuerdos aun más tempranos, asociaciones recurrentes de mi infancia de asociar el castillo de mi pueblo con el castillo prisión de una serie que yo veía donde la niña encarcelada temía el carcelero, que era un hombre feo y con mala intención. Y cada domingo de mi breve infancia antes de subir a ver a mis tíos, paseábamos por la badia del pueblo donde en el crepúsculo sombreaba el castillo que yo imaginaba en mi mundo interior, que es donde ahora me llevarían a mi castillo prisión.
No quería morirme pero si ver el rostro a la muerte, quería ir al castillo y encararme de cara al vacío, a los acantilados, para sentir, para reaccionar, para cambiar algo de una vida asfixiante. Anduve paseo arriba vista fijada en aquel peculiar lugar tan importante en mi vida, e iba andando hacía mi destino, hacía mi final. Dos cuerpos. Deseos asesinos. Sangre. Sangra petróleo el cielo y un cuerpo sangra entre rocas y mar. Ha habido una batalla y la presa ha caído y ha muerto sin más. Un asesino ronda el castillo dispuesto a matar, y yo me dispongo a ir a lo alto del acantilado. Las piernas me llevan, las piernas deciden, las piernas son sabias y saben donde van, pero oigo sonar las campanas y temo que al llegar al caber ya no estén ellos: Sísifo, Ruben. Me paro a medio camino. A un lado el castillo al otro la esperanza de hablar con unos amigos. Y las campanas tocan y dejan de sonar pero resuenan en mi mente y me recuerdan que es tarde y he de avanzar. Adelante, o para atrás. Dar media vuelta o seguir hacia el castillo donde me espera el asesino. Finalmente decido, giro, tengo ganas de hablar, de sentir cerca su cariño y doy marcha atrás.
Al día siguiente vuelvo al ciber y antes llamo a un amigo y me dice que ha oído por las noticias que ayer por la noche en el castillo de Lloret hubo un asesinato. No saben bien si asesinato o suicidio. Aunque probablemente asesinato. Mis padres no me han dicho nada. Es extraño. No me he enterado. Pero claro, no se lo habrá inventado. Y yo me pregunto, no hubiera de haber muerto yo en su lugar. Tal vez si hubiera ido no estaría escribiendo este mail. Sísifo y Rubén me salvaron la vida. O me condenaron a vivirla según como se vea. Pero ellos tienen esperanzas puestas en mí. Para transformar la condena en premio.
Y hoy ha sido la noche de San Joan, se dice que es una noche mágica. Y realmente lo ha sido. Durante la tarde pensaba si existe la magia, que el universo se conjure para producir un milagro y hacerme salir de esta. Y bueno han ocurrido unas cuantas cosas, primero un mail que no me esperaba de una persona muy importante de mi pasado que no desvelaré su identidad pero que me ha hecho recobrar una pequeña ilusión que quiera saber algo de mí. En segundo lugar me he dicho a la mierda aunque esté a casa de mis padres yo salgo de marcha. Si ya sé que no estoy para estos trotes. Pero bueno como que la gente va borracha o colocada, y en un día como hoy más, pues no creo que dé la nota.
He ido contra la voluntad de mis padres que pedían que al menos cuando estuviera a Lloret los respestara, a una disco gay de mi pueblo. Y bueno ya hace día que decidí dejar de ser un niño bueno y ser rebelde: les he dicho que me teñiría el día menos pensado el cabello de azul eléctrico. Ya se me han asustado. Al final me han dado por perdido. Me han pedido que no saliera. Ya no sólo porque sabían que iría a una disco gay sino porque no me veían en condiciones de ir a cualquier lugar solo. Pero menudo soy yo para hacer lo que me salga de los huevos. En esa disco nunca había ligado y joder esta vez tal vez he ligado y no exagero con 25 o 30. No me lo creía. Si había momentos que mirara donde mirara veía miradas lascivas que se me comían con los ojos. En cambio hace tres semanas cuando fui que estaba con uno kilos de más nadie me dijo ni mú. Esta visto que delgado se liga mucho más. Y como estaba completamente desinhibido pues he hecho lo que me ha dado la gana. Pero tengo mal ojo. Y los tíos son muy jodíos. Unos cuantos me han tirado los trastos con roces y tocamientos etc y cuando ya iba para el morreo ha venido un maromo que se ve que era su novio –que mira que casualidad todos han venido con novio y me advertía que me andara con ojo. Uno era polaco, rubito, ojos azules, una monada. Le he preguntado de donde era. Y cuando he adivinado que era polaco me le he lanzado encima para abrazarle y darle el conduelo y decirle que en España tienes las puertas abiertos. Luego había uno de muy pegajoso que ya había encontrado otras veces hace años, que no entendía muy bien lo que me decía. Pero vaya que mucho tampoco hacía falta entender. Como que me estaba tocando la polla y dirigiéndome hacia el servicio. Y toda la noche esquivándolo. A este y a unos cuantos más. Pero he tenido suerte porque he gustado a todos los guapos menos al más guapo que ha pasado de mí. Me ha hecho gracia un juego que han hecho que se llama de la alfombra que ponen una sardana y en la pista de baile la gente se pone a bailar la sardana y hay uno en medio con una alfombra –que en realidad es una esterilla vieja de medio euro- y tiene que ponerle la alfombra a quien le guste y darle un morreo o lo que quiera. Yo me he abstenido de participar. La verdad no ha tenido mucho éxito. No veo yo que las sardanas puedan triunfar mucho en una disco. Y cuando ya me iba a entrado un tío bueno y yo he dicho ¡Hijo mío ese ha de ser para ti” Así que le he seguido, me he plantado delante de él y le he lanzado miradas lascivas. Bailaba con una chica. Yo deseaba que fuera mariliendre. Han abierto las luces y ya la gente salía y él en aquel momento estaba solo tomándose una cerveza en la barra. Le he hecho una sonrisa acompañada de una mirada de deseo. Y me la ha devuelto. Al menos la sonrisa. Así que me he acercado a él y le he preguntado “ No será tu novia” “Sí, ha contestado” “Joder con lo bueno que estaba el tío”. He vuelto que ya clareaba y detrás de mí me he fijado que venían la pareja hetero. He desminuido el paso y hemos empezado a hablar. Yo le he metido bronca a la chica diciéndole que no se puede llevar un chico hetero tan guapo a una disco gay porque sí la moza está segura pero los demás tenemos cada desengaño.
Hemos ido juntos hablando hasta casa de mis padres. Allí al llegar para variar la perra se ha puesto a ladrar y los ha despertado. Hemos salido con mi madre a la terraza y he decidido escandalizarla un poco mucho. Le he contado que había ligado con 25 o 30, que decía lo que quería a la gente, que mis compis de piso son gays y son pareja, que si yo quiero pareja la quiero abierta y que me gusta la aventura y el riesgo. Le conté cuando me acosté con el de Irlanda que tenía miedo que me matara, y que el ricitos me propuso hacer un trío con su novio. Ah y ya que ella quiere que me esconda que voy a predicar o a echar a los cuatro vientos que soy gay. Ala, ya estoy cansado de ser buen niño. A darles caña, que espavilen que están muy verdes.
Y bueno ya que hoy es el día de mi santo no he querido hablaros de mis problemas. También últimamente quiero hacer unas reflexiones sobre mi manera de ser y vivir pero tengo tanto que contar que no tengo tiempo. Espero que para vosotros esta noche también haya sido mágica.



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Comentario:
Qué relato rober... qué relato.
Cuando te leo, siempre me dejas boquiabierto. Me sorprendes... a veces en positivo, a veces no. Pero me sorprende cómo puedes llegar a crecer :)
Sólo puedo darte ánimos. El único que puede encontrar el camino que más te conviene, eres tú mismo. Apóyate en los demás... es bueno. Pero sé tú mismo, y lábrate un buen camino :)
Un abrazo enorme rober :)
 
Comentario:
Mágico está siendo el día, no te enfades si te dejo un comentarito mientras chateo contigo.
Soy tardón por educación.
No